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Etimología El nombre Afganistán significa ‘tierra de los afganos’. En su uso moderno deriva de la palabra afgano. Los pastunes comenzaron a usar el término afgano como un nombre para sí mismos. Historia Llamada en la antigüedad Ariana, el territorio de la actual Afganistán formó parte del Imperio persa Aqueménida, del reino helenístico de Bactriana, del Imperio Kushān, y del Imperio Persa Sasánida. Después de la desaparición del reino helenístico, el país abrazó el budismo y el hinduismo como religiones. Posteriormente ambos se vieron desplazados en favor del zoroastrismo (tanto en Irán como en Afganistán). Más tarde se convirtió al Islam con la llegada de los musulmanes árabes en el año 636 d. C. A lo largo de los siglos IX y X, la zona occidental del país, integrante de la región histórica de Jorasán, formó parte de un Irán cada vez más independiente de los califas de Bagdad, bajo las dinastías Tahirí, Saffarí y Samaní. Es la época del esplendor Islámico en la economía y en la cultura, que en todo el Irán Histórico, desde Bagdad hasta Samarcanda, dará lugar a numerosas capitales prósperas y muy pobladas por las que transcurría la Ruta de la Seda, así como a numerosas figuras como Avicena y Algazel en filosofía, Al-Razi y Al-Nafis en medicina, Al-Khwarizmi y Al-Biruni en matemáticas, Omar Khayyam y Firdusi en literatura, Al-Jazari en ingeniería, etc., aunque casi todos ellos se dedicaban a múltiples disciplinas, con una erudición extraordinaria. En el año 977, Sebük Tegin, un vasallo de los Samaníes, se estableció como gobernador en la región, dando origen a la dinastía Gaznawí, y su sucesor Mamud se independizó y estableció un gran imperio con base en Gazna, extendiéndose por Jorasán, Afganistán y el noroeste de la India, realizando más de 50 expediciones de conquista y saqueo sobre ésta última, y dando origen a un período de gran esplendor económico y cultural en la capital Gazna. Posteriormente, con la llegada de los turcos selyúcidas, se produce la pérdida del Jorasán. En el siglo XII, la dinastía de los Gaznawíes es sustituida por la de los Guríes, y a principios del siglo XIII, por la de los Sahs de Jorezm. En 1220 comienza la etapa afgana de las invasiones del Imperio mongol, que arrasan numerosas ciudades y destrozan a la población y la economía de la región, tras lo cual se produce una creciente nomadización de la Persia histórica, incluyendo Afganistán. Como consecuencia de dichas invasiones, se establece en estas tierras el dominio de los mongoles de Chagatai. A finales del siglo XIV, Tamerlán conquista el país, ejerciendo un dominio que se prolongará precariamente hasta mediados del siglo siguiente, con continuas luchas entre sus sucesores. El establecimiento del actual Estado de Afganistán se produce en 1747. A partir de 1837 empieza la influencia británica en Afganistán. El 19 de agosto de 1919, durante la Tercera Guerra Anglo-Afgana, el país obtuvo su independencia del Reino Unido. En 1929 tuvo lugar una serie de revueltas que derrocaron al rey Amanulá. En 1933 fue asesinado Mohammed Nadir Shah y lo sucedió su hijo Mohammed Zahir Shah. En 1965 tuvieron lugar las primeras elecciones para el parlamento. En 1973 un golpe de Estado derribó la monarquía y proclamó la república. Cinco años más tarde se instaló un gobierno comunista, pero la actividad de la guerrilla islámica, provocó la intervención soviética que sólo terminaría en 1989 gracias a Estados Unidos que ayudó a los islamistas. Entonces continuó la guerra civil y en 1996 el movimiento talibán tomo el poder de Kabul e instauró un gobierno basado en la Sharia. En 2001 una coalición comandada por Estados Unidos invadió el país derrocando a su gobernante Mohammad Omar e instaurando un nuevo régimen. En la actualidad no se ha conseguido estabilizar el país, que se encuentra inmerso en una situación de guerra constante desde el 7 de octubre de 2001. Gobierno y política La situación política actual de Afganistán es compleja y confusa. Nueve años después del derrocamiento del movimiento talibán a raíz de la intervención en el país de la coalición liderada por los Estados Unidos a finales de 2001 (a finales de 1379 de la Hégira). En muchos aspectos Afganistán es un estado tan sólo nominalmente, habiéndose convertido en un protectorado de EE.UU., la OTAN y las Naciones Unidas.[cita requerida] El Presidente Hamid Karzai y su Gobierno (instaurados por la comunidad internacional y posteriormente refrendados por el órgano legislativo elegido por voto popular en 2005) controla la capital y no mucho más del resto del país, que continúa siendo muy "inestable" (resistente al nuevo régimen). Existen aún focos de talibanes que buscan mantener e incrementar su poder regional. Las Naciones Unidas y otras organizaciones desempeñan un papel crucial en la reconstrucción del país. De cualquier modo, es muy difícil predecir qué va a ser del mismo a largo plazo, aunque el Secretario General de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, ha confirmado la ayuda económica y armada al Gobierno Afgano para el Establecimiento del Orden Interno del país asiático. En septiembre de 2005 se celebraron Elecciones Parlamentarias. 5 años después en 2010 fueron convocadas nuevamente. Derechos humanos Afganistán es considerado el país más peligroso para las mujeres. Además de la pobreza y la corrupción, Afganistán es el país más peligroso donde pueda vivir una mujer si se toman en cuenta los factores salud, violencia sexual y no sexual, violencia doméstica y discriminación económica. El índice de mortalidad materna es de 1 cada 11 partos, el 87% de las mujeres son analfabetas y hasta el 80% padecen matrimonios forzados. Las mujeres no tienen acceso a los médicos, a recursos financieros ni libertad para elegir pareja. Según una encuesta realizada por la Thomson Reuters Foundation en 2011 y el International Rescue Committee, las mujeres corren mayor peligro por la falta de acceso a la medicina y la violencia de sus congéneres que por las bombas y las hostilidades que continúan. La violación no está penada por la ley. Las mujeres deben taparse la cara para poder ver a un hombre que no es su marido ni su hijo. Para ello se cubren con el burka completo (pieza de tela que cubre la cabeza y deja sólo una rejilla de tela para ver). No pueden salir solas de casa. El 80% de las mujeres sufre violencia doméstica, conducta que no está penada en Afganistán. Organización territorial Afganistán está dividido administrativamente en 34 provincias (vilayatos). Cada provincia tiene una capital y un gobernador a cargo. Las provincias se dividen en aproximadamente 398 distritos, y cada uno de ellos normalmente cubre una ciudad o un número de aldeas. Cada distrito provincial está representado por un sub-gobernador, que generalmente se le llama gobernador de distrito. Los gobernadores provinciales, así como los gobernadores de distrito, son elegidos para el cargo durante las elecciones presidenciales de la nación, que tienen lugar cada cinco años. Los gobernadores provinciales son los representantes del gobierno central de Kabul y son responsables de todas las cuestiones administrativas y formales dentro de sus provincias. El Jefe de la Policía provincial es nombrado por el Ministerio del Interior en Kabul, y trabaja junto con el gobernador de la provincia en cumplimiento de la ley para todos los distritos de la provincia. Hay una excepción en la ciudad capital de Kabul, donde el alcalde es elegido directamente por el Presidente, y es completamente independiente del gobernador de Kabul. Geografía Afganistán posee una superficie de 647.947 kilómetros cuadrados, de los cuales aproximadamente el 75% es montañoso. De hecho, las poco pobladas tierras altas centrales conforman la mayor parte del Hindu Kush o Hindu Qûh, la principal cadena montañosa del país y la segunda más alta del mundo, con varios picos por encima de los 6.400 metros (punto más elevado del país: Nowshak; 7.485 msnm) en su extremo oriental. En la región noreste existe una importante actividad sísmica que con frecuencia causa cientos de muertes. El clima puede catalogarse como continental extremo, con escasas precipitaciones. Una buena parte del territorio es desértico o semidesértico, excepto unos cuantos valles fértiles muy poblados, como el de Herat, al noroeste. La red fluvial es de tipo endorreico, siendo los ríos más importantes el Amu-Darya (que es el cuasi mítico Oxus), el Helmand y el Käbol. Con una alta tasa de ruralidad, la población del país es de 26.508.694 personas, cuya esperanza de vida es de 49 años.18 El principal grupo étnico es el de los pastunes o patanes, seguido de los tayikos, todos ellos indoeuropeos iranios. También existen grupos turco-tártaros. Afganistán es muy pobre; de hecho, en 1995 ocupó el puesto 192º (el último) en el ranking de países según el consumo de calorías de su población. Miles de personas carecen de alimentos, vivienda y asistencia sanitaria. Entre 1979 y 2000, una tercera parte de su población abandonó el territorio, huyendo de la guerra, estimándose que son cerca de seis millones los refugiados afganos establecidos en Pakistán e Irán, quienes poco a poco han regresado a Afganistán. Economía Afganistán es un país extremadamente pobre, con una alta dependencia en la agricultura, pues la mayor parte de la población (90%) trabaja en el sector agrícola cultivando cereales, frutales, frutos secos, algodón y papaya. La mayoría de la agricultura se realiza en las llanuras del norte, cerca de las fronteras con Turkmenistán, Uzbekistán y Tayikistán. También hay importantes rebaños de ovejas "karakul", así como artesanía de alfombras. Posee importantes reservas de gas natural explotadas a baja escala por empresas de capital estadounidense y una industria (textiles, alimentos) de incipiente desarrollo. En general, la economía afgana tiene muy bajo desarrollo debido a la situación de guerra permanente, a la falta de un gobierno central efectivo, y a la fragmentación de la sociedad en grupos tribales. La agricultura es la fuente principal de ingreso de este país, pues se cultiva principalmente trigo, maíz, arroz, cebada, hortalizas, varios tipos de frutos secos, nueces, tabaco, algodón, remolacha, opio. También se cultiva y se la usa en la industria la semilla de ricino, rubia. En la ganadería, se destaca la cría de ganado ovino, que da origen a gran cantidad de carne, además de la lana y pieles, productos de exportación. También se crían camellos, burros, vacas, cabras. La economía ha sufrido bastante debido a agitaciones políticas y militares, así como también debido a una sequía severa que ha añadido dificultades al país entre 1998-2001. La mayoría de la población sufre de insuficiencia de comida, vestido, vivienda, atención médica y otros problemas, todo esto empeorado por operaciones militares e incertidumbre política. La inflación constituye un serio problema. Luego de la guerra contra la coalición liderada por los Estados Unidos, que provocó el derrocamiento del régimen talibán en noviembre de 2001, muchos de los agricultores han cambiado sus cultivos por paga en efectivo, en vez de cultivar alimentos para consumo interno. Un ejemplo notable es el cultivo de opio, el cual se ha incrementado grandemente durante la última década: Afganistán se ha convertido en el primer proveedor ilegal de opio en el mundo. A pesar de la labor de la comunidad internacional y el gobierno de Karzai, la dependencia del opio sigue en aumento. Según la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC en sus siglas inglesas), en el año 2006 el cultivo de amapola creció un 59 por ciento. La producción del opio creció un 49 por ciento. En un reciente artículo de la Washington Quarterly, Peter van Ham y Jorrit Kamminga dan más detalles sobre la economía ilícita del opio en Afganistán, y posibles soluciones. Esfuerzos internacionales para la reconstrucción de Afganistán llevaron a la creación de la Autoridad Interina de Afganistán, como resultado del Acuerdo de Bonn de 2001. En enero de 2002, en la Conferencia en Tokio de Donantes para la Reconstrucción de Afganistán, se recolectaron unos 4.500 millones de dólares, que serían administrados por el Banco Mundial. Las áreas prioritarias para la reconstrucción incluyen instalaciones sanitarias para educación y salud, mejora del sector agrícola, así como también carreteras, energía y telecomunicaciones. Dos tercios de la población viven con menos de dos dólares al día. Minería} La riquezas económicas todavía no han sido explotadas en gran escala en la minería. Existen ruinas a 35 km. de Kabul, producto de intentos de extraer las riquezas de la minería, que fueron realizadas en la época de los soviéticos durante la década de los años 70. Todavía hay, sin explotar, depósitos de minerales como hierro, oro, esmeraldas, cromo, cinc, uranio e hidrocarburos. Aunque esto son cifras estimadas y susceptibles de ser modificadas con respecto al petróleo, sólo en la cuenca del Amo Darya,se encuentran en explotación 322 pozos, donde se estima que hay entre 500 y 2.000 millones de barriles de crudo. Aunque la prensa occidental habla con euforia del “descubrimiento” repentino del Oro Negro afgano, desligándolo de la invasión y la ocupación del país, desde 1938 —cuando los británicos construyeron las primeras refinerías en Irán y Arabia— había conocimiento sobre los yacimientos petrolíferos de Angut, al norte de Afganistán, que en 1959 fueron explotados por los soviéticos, quienes construyeron el primer gasoducto del país que terminaba en Uzbekistán. Quien estaría manejando el proyecto de la futura explotación minera es la empresa estatal china China Metallurgical Group Corporation; además, el Banco Mundial ha invertido recursos para poder manejar el proyecto. El oro, plata, cobre, berilio y lapislázuli han sido explotados en pequeñas cantidades en las áreas montañosas. También se explotan depósitos de carbón y gas natural (éstos últimos en el norte del país, que se desarrollaron durante la ocupación soviética). El 13 de junio de 2010 se publica el hallazgo de litio entre los yacimientos del país, un mineral necesario para la fabricación de baterías de diferentes dispositivos. Demografía Afganistán es un país multilingüístico, multiétnico y multicultural, y además está en una encrucijada entre el este (China), el sur (Asia meridional, incluido Pakistán), el oeste (Oriente Medio, incluido Irán) y el norte (grupo de países de la antigua URSS). También fue un antiguo punto de encuentro del comercio y migración. A lo largo de la historia, la región de la moderna Afganistán fue invadida por varios pueblos, que incluyen los persas, griegos, árabes, turcos, mongoles, británicos, soviéticos, y actualmente por la coalición liderada por EE. UU. en 2001. La población de Afganistán está dividida en un gran número de grupos étnicos. Como no se ha llevado a cabo un censo sistemático en el país últimamente, no hay disponibles cifras exactas del tamaño y composición de los variados grupos étnicos. Por lo tanto, la mayoría de las cifras son sólo aproximaciones. Según el CIA World FactBook (actualizado el 23 de noviembre de 2012), la distribución de grupos étnicos es el siguiente:29 Pasthunes: 42% Tayikos: 27% Hazaras: 9% Uzbekos: 9% Aimako: 4% Turkmenos: 3% Baloch 2% Otro: 4% Los idiomas oficiales de Afganistán son el persa afgano o dari (persa) (hablado por el 50% de la población), y el pastún (en inglés pashtun) (hablado por el 35% de la población). Otras lenguas incluyen idiomas turcos (entre ellos, uzbeko y turcomano o turkmeno [hablado por el 10% de los habitantes]), así como 30 lenguas menores. El bilingüismo es común, y ésta es una de las razones por las cuales los porcentajes resultan variables. Religiosamente, los afganos son predominantemente musulmanes (de entre los musulmanes, aproximadamente 80-89% son sunníes y 10-19% son chiíes). Hay también minorías budistas, hinduistas y sijs. Una minoría judaísta milenaria se ha reducido desde hace algunos años. Muchos de estos judaístas huyeron en los noventa (durante la guerra civil y durante el régimen islamista radical de los talibanes) hacia los países vecinos, a Europa y al continente americano. Con la caída de los talibanes, algunos sijs y judaístas han retornado a la provincia afgana de Ġaznī. Durante los últimos años, Afganistán se ha mantenido fuera de la lista de países ordenados según su Índice de Desarrollo Humano elaborada por la ONU, debido a que no es posible recopilar datos suficientes para una correcta clasificación. En todo caso, cabría esperar que Afganistán fuera el último en dicho ranking, dado su escaso desarrollo económico y social. Educación A partir de 2006 más de 4.000.000 de alumnos de ambos sexos estaban inscritos en todo el país. Aún existen diversos obstáculos significativos en la educación de Afganistán, debido a la falta de financiación, edificios escolares inseguros y reglas culturales. La falta de profesores es otro obstáculo y el hecho de que algunos padres no dejen a sus hijas tener clases con un hombre también lo es. La tasa de alfabetización según estimación de 1999 es de 36%, siendo entre los hombres de 51% y entre las mujeres de 21%. Actualmente hay unas 9.500 escuelas en el país. Religión Así también, la cultura de Afganistán ha sido enormemente influenciada por el Islam, pero también en menor medida por el Budismo y el Zoroastrismo. El país ha sido un cruce de caminos a lo largo de la historia para la India, Irán y Asia Central, lo cual ha repercutido sobre su civilización. La mayoría de afganos (cerca del 99 por ciento) son musulmanes, de los cuales el 80-89% son suníes y sólo el 10-19% son chiíes. Existe una pequeña minoría de sikhs en la nación. Una importante figura de la vida musulmán en Afganistán es el mulá (líder religioso o instructor). Cualquier hombre que pueda recitar el Corán (la escritura sagrada del Islam) de memoria, puede ser un mulá. Cultura Afganistán cuenta con una compleja historia, que ha quedado reflejada en sus actuales civilizaciones, lenguajes y monumentos. Los afganos se muestran orgullosos de su país, su linaje y soberanía. Históricamente han sido un "clan bélico", que ha mantenido querellas durante distintas épocas, siendo la guerra una de sus principales ocupaciones desde tiempos inmemoriales. Esta condición ha hecho difícil a los invasores conquistar la región.