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La obesidad mórbida reduce entre 5 y 12 años la expectativa de vida La obesidad mórbida reduce entre 5 y 12 años la expectativa de vida, dependiendo de la edad de inicio de la patología sostiene el coordinador del Grupo de Trabajo de Obesidad de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (GOSEEN), el doctor Albert Lecube, con motivo del Día Europeo de la Obesidad, que tiene lugar este sábado. Así, enfermedades como diabetes, hipertensión arterial, hiperlipemia, colelitiasis y apnea del sueño aparecen 3 veces más en personas con obesidad, mientras que la enfermedad coronaria, la artrosis y la gota se dan de dos a tres veces más en tales circunstancias. Asimismo, existen evidencias de que la presencia de obesidad conlleva un aumento del riesgo de algunos tipos de tumores, como el cáncer de mama o el cáncer de colon. "Cuando se trata de obesidad mórbida, las complicaciones son más graves y se presentan en un periodo más reducido de tiempo", ha añadido Lecube. De la misma opinión es el presidente de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN), el doctor Javier Salvador, quien lo tacha de "un problema de salud pública de primer orden", que se asocia a una gran comorbilidad y coste sociosanitario. "Favorece la aparición de muchas enfermedades, siendo éstas más frecuentes que en las personas con peso normal", ha asegurado. Por este motivo, la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN) ha subrayado la importancia de prevenir el sobrepeso y la obesidad y de concienciar a la población general sobre los problemas asociados a este trastorno cada vez más frecuente en nuestro país. En este sentido, el GOSEEN creó en mayo de 2011 el Registro Informatizado de Cirugía Sarmática (RICIBA), un proyecto multicéntrico y de vocación multidisciplinar con el que obtener una "valiosa" información que ayudará a comprender y a tratar mejor al paciente obeso. También, "a facilitar el intercambio de información entre especialistas y posibilitar la realización de estudios conjuntos con la consiguiente generación de publicaciones tanto nacionales como internacionales", ha precisado Lecube. Dicho registro ha alcanzado, hasta la fecha, 2.250 registros y se encuentra en proceso de expansión por los distintos centros hospitalarios. Durante el 54 Congreso Nacional de la SEEN, que se celebra del 23 al 25 de mayo en Oviedo, se van a presentar los primeros datos surgidos de este Registro. ATENCIÓN A LAS DIETAS HIPOCALORICAS Por otro lado, el presidente de la SEEN ha advertido de que "una dieta hipocalórica y monótona va a crear en el organismo una sensación constante de falta de energía, lo que llevará a almacenar reservas en cuanto la dieta vuelva a una cierta normalidad". El grado del trastorno en el peso corporal se clasifica según el Indice de Masa Corporal (IMC), hallado al dividir el peso en kilogramos por la altura en metros al cuadrado. "Un IMC de entre 18,5 y 24,9 se considera normopeso, mientras que cuando este índice está entre 25 y 29,9 existe sobrepeso y cuando se tiene más de 30, existe obesidad", ha informado el presidente de la SEEN. En este sentido, la prevalencia de la obesidad mórbida es del 2-3 por ciento de la población y la de aquellas con obesidad grave es de entre el 7-10 por ciento.
La vitamina E está de manera natural en aceites, verduras como espinaca y brócoli, y en almendras y avellanas. Pero tomada en dosis más altas, por ejemplo en suplementos, podría interferir con el proceso que mantiene sanos a los huesos y debilitarlos. En un estudio que publican en Nature Medicine, científicos de la Universidad de Keio realizaron pruebas con ratones para ver qué ocurría cuando no obtenían suficiente vitamina E y cuando recibían dosis de suplementos. El resultado fue que la salud ósea de los animales con deficiencia vitamínica mejoró, pero aquellos que recibieron suplementos tuvieron pérdida de masa ósea. En humanos aumentaría el riesgo de fracturas. La investigación se centró en la 'remodelación' ósea, el proceso de renovación y mantenimiento del hueso con el cual se equilibra su destrucción y formación. Es decir, el tamaño y densidad del tejido óseo no se fija durante la adultez sino depende del equilibrio entre las células que forman nuevo tejido, llamadas osteoblastos, y las células que lo descomponen, los osteoclastos. Los científicos creen que la vitamina E estimula la formación de osteoclastos, lo que significa que se pierde más hueso del que se forma. Sin embargo, experimentos similares llevados a cabo con ratas, publicados en 2010, encontraron resultados opuestos, e incluso sugerían que la vitamina E podría ser un tratamiento útil para promover la formación de hueso en la gente de edad avanzada. Según el doctor Shu Takeda, quien dirigió el estudio, la mayoría de los experimentos que han analizado este vínculo utilizaron muestras pequeñas y no fueron bien controlados. Al respecto señala que "dado el extenso uso de vitamina E como suplemento, es necesario llevar a cabo un estudio más amplio y controlado sobre sus efectos en el hueso humano". Vía: BBC