Bionezard1
Usuario (Argentina)
El testimonio de Marta de la Vega, quien viajó junto al presidente uruguayo entre Lima y Caracas, en el asiento 7F de un vuelo de TACA. El presidente de Uruguay, José Mujica, viajó días atrás a Caracas con el objeto de participar de la toma de posesión simbólica de Hugo Chávez. A diferencia de muchos otros mandatarios y funcionarios que llegaron en sus aviones oficiales, el uruguayo lo hizo en un avión de línea y en clase turista. Mientras algunos aseguran que lo de Mujica es una operación de marketing, la realidad parece desmentirlos, porque una constante en la agenda del mandatario rioplatense es la austeridad. O al menos, mostrarse como austero, que es lo que vemos y probablemente, sirva de ejemplo. El diario venezolano Tal Cual dio a conocer el testimonio de la pasajera que viajó a sulado y que lo contó al mundo, Marta de la Vega. Aquí su versión: En el vuelo de TACA del 9 de enero de 2013, tramo de Lima a Caracas, tuve la sorpresa de toparme con el Presidente de Uruguay, sentado en la primera fila de clase económica, asiento 7F, al buscar mi puesto, detrás suyo. No pude contenerme: "Buenos días, presidente Mujica. Es un honor saludarlo. Pero lamento mucho que vaya a Venezuela para avalar mañana un acto que es irregular, ilegal e inconstitucional". Amablemente me respondió: "Señora, yo entiendo lo que siente. Voy a un acto diplomático. Pero es un asunto que tienen que resolver los venezolanos". Le respondí: "Sí, Presidente. Pero los gobiernos demócratas no pueden respaldar esta flagrante ruptura del hilo constitucional con toma de posesión virtual. Chávez no es demócrata aunque tenga el disfraz". Me dijo: "No se preocupe que verá que todo se va a arreglar", dándome su mano con gesto amigable. No quise parecer fastidiosa. Le dije mi nombre y le deseé una feliz estadía en Caracas. Durante el vuelo no le hablé más; me prometí no molestarlo. Estaba leyendo y de vez en cuando se levantaba de su asiento para estirar piernas y mover brazos en el sitio. Supuse que no iba muy lejos por razones de seguridad. Estoy segura de que ninguno de los que nos sirvieron a bordo tenía la menor idea de quién se trataba. Los venezolanos cerca de mi puesto me decían bajito: "¡Qué bueno que se atrevió a decirle eso!" Yo misma me asombré de mi audacia. Cuando aterrizamos, aún sin abrir la puerta del avión, de nuevo le hablé para despedirme. Le dije: "presidente Mujica, lo respeto mucho y lo admiro. Pero no se deje engañar. Chávez no es un demócrata, esto es una autocracia. Soy amiga personal de Pompeyo Márquez, un gran luchador social y un guerrillero, como fue Usted. Pero un demócrata, como Usted. Ojalá pueda hablar con él en Caracas". Me sonrió y sus ojos se achicaron, achinados y brillantes, podría decir que con mirada bondadosa pero ahora más bien la pienso de viejo zorro de la política, conocedor de los intereses uruguayos, su pelo muy canoso despeinado, sus bigotes oscuros y sus cejas pobladas, dándome una palmada en mi mejilla derecha, despidiéndose con gesto de deferencia, mientras me decía: "Mucho gusto, señora, de haberla conocido". Viajar en vuelo comercial como turista denota modestia y uso austero de los recursos públicos uruguayos. Vestido con guayabera de lino color amarillo crema, se puso lentes oscuros para salir del avión. Vino un funcionario de Avianca-Taca: "¿Es Usted el Presidente?", preguntó, para darle la bienvenida, dirigiéndose al señor más joven que Mujica, que lo acompañaba, alto, rubio, de ojos azules. Como yo estaba al lado le dije, mostrándolo con mi mano izquierda extendida: "No, es el señor mayor que tiene frente a Usted". Y el mismo Mujica corrigió: "Soy yo el Presidente". Le pidió que lo acompañara. Mientras se alejaron, nos retuvieron a los demás pasajeros. También los presidentes de Bolivia y Nicaragua asistieron a esta manifestación organizada por el PSUV. Su denominador común: todos beneficiarios de la dádiva asistencialista y clientelar de Chávez. Por TV la cara seria de Mujica y su discurso breve revelaron incomodidad.
A lo largo de la historia, sobran ejemplos de hallazgos sorprendentes que fueron descubiertos por un simple golpe de timón del caprichoso azar. Desde los Rayos X y el Viagra hasta los fuegos artificiales y el microondas.Hace unos días, el catalán Santi Trias Bonet halló por casualidad una forma de energía limpia y barata a partir de una máquina que utiliza la presión del agua para generar electricidad.Pero este investigador no es el único que inventó por accidente un prototipo que más tarde se convertiría en algo revolucionario. A lo largo de la historia nos encontramos con hallazgos sorprendentes que fueron descubiertos por un simple golpe de timón del caprichoso azar.Los Rayos XEn 1896, el físico Wilhelm Conrad Roentgen había descubierto la relación entre unos extraños rayos catódicos que atravesaban papel y metales y la emulsión fotográfica. Es por esto que se decidió a experimentar con humanos.Le pidió a su esposa que colocase la mano durante quince minutos sobre la placa de cristal que había creado.Al revelar la misma, apareció una imagen histórica: las falanges de la mano de Berta con su anillo de bodas. Esta fue la primera imagen radiográfica del cuerpo humano y aquí nace la Radiología.ViagraLa pastilla azul que llena de esperanzas a los hombres con el deseo sexual en horas bajas fue diseñada para su uso en la hipertensión arterial y la angina de pecho. Pero para sorpresa de los científicos del Hospital de Morriston, en Gales, durante los primeros ensayos con la pastilla se comprobó que tenía un ligero efecto en la agina pero que tenía unos efectos potentes en la erección del pene.Es por esto que los laboratorios Pfizer decidieron comercializar el producto y patentarlo en 1996. De este modo, la pastilla se convirtió en un éxito en ventas entre 1999 y 2001 en Estados Unidos, primer país en el que se comercializó.Los fuegos artificialesExisten varias teorías sobre el descubrimiento de la pólvora y los fuegos artificales. Una de las más populares es la de que hace 2.000 años un cocinero chino utilizó para hacer fuego al aire libre una mezcla con ácido sulfúrico, salitre y carbón vegetal.Al juntar estos elementos, se produjo una explosión que después comprimiría en un tubo de bambú, origen por tanto de los fuegos artificiales, que eran utilizados para espantar a los malos espíritus en ritos como el matrimonio.Los Post- itEn 1970, el químico Spencer Silver estaba realiznado unos ensayos para conseguir un pegamento potente pero solo consiguió un simple adhesivo que más tarde usaría un colega suyo para pegar los puntos de libro usados en el cantoral de la iglesia en cuyo coro participaba. En este momento nacieron los Post-it.El teflónEn 1930, Roy Plunkett, un investigador que trabajaba en la empresa DuPont, descubrió el teflón o politrafluoretileno por casualidad mientras realizaba ensayos con sustancias refrigerantes.El científico y un compañero almacenaron tetrafluoroetileno (TFE) en unos cilindros a presión que fueron sumergidos en hielo seco. Cuando abrieron los tubos, descubrieron que en las paredes había una sustancia blanca y cerosa, lo que después se denominaría teflón, material usado para revestimientos de aviones, cohetes y naves espaciales, además de ser el material estrella para las sartenes.El horno de microondasEl horno de microondas fue descubierto en 1946 por accidente después de que el ingeniero Percy Spencer, de la Raytheon Corporation, estaba probando un tuvo llamado magnetrón cuando descubrió que la chocolatina que tenía en el bolsillo se había derretido.Posteriormente puso el tubo cerca de otros alimentos y se dio cuenta de que en pocos minutos se cocinaban gracias a las ondas de baja densidad emitidas por el cilindro. Metió esta energía en una caja que calentaba cualquier alimento que se introducía en la misma. Spencer había creado un invento revolucionario en las cocinas de medio mundo: el microondasEl abrojoEl ingeniero suizo George de Mestral se encontraba paseando en 1941 por los Alpes cuando se quedó embobado mirando cómo las espigas de la setaria se le quedaban pegados al cuerpo. Entonces decidió estudiar la planta y reproducir su mecanismo en el laboratorio.Descubrió que el Nylon, cosido con rayos infrarrojos formaba unos ganchos que se pegaban a una tela más aterciopelada. Es por esto que decidió llamar al famoso cierre Velcro, palabra formada por el término francés Velours (terciopelo) y la inglesa crochet (gancho). Por estos lares, se lo llama "abrojo". El celofánTambién en Suiza, el ingeniero Jacques Brandenberger quiso crear un material que evitara las manchas en los manteles. Realizó varios ensayos en su laboratorio pero todos eran fallidos hasta que en uno de esas pruebas poco fructíferas se dio cuenta de que el líquido viscoso que había aplicado sobre una tela había creado una capa que se podía separar y que además podía ser adhesiva. En 1908 nació el celofán.Fuente: ABC.es