Bauti3027
Usuario (Argentina)
Bienvenidos taringueros a mi nuevo post de curiosidades! es la parte 1, asi que traeré mas, disfruten y aprendan 1.- 2.- 3.- 4.- 5.- 6.- 7.- 8.- 9.- 10.- 11.- 12.- 13.- 14.- 15.- 16.- 17.- 18.- 19.- 20.- 21.- 22.- 23.- 24.- 25.- 26.- 27.- 28.- 29.- 30.- 31.- 32.- 33.- 34.- 35.- 36.- 37.- 38.- 39.- 40.- 41.- 42.- 43.- 44.- 45.- 46.- 47.- 48.- 49.- 50.- YAPA. Vos tambien la entendiste picarón
Hola taringueros, hoy les traigo mi nuevo c̶r̶a̶p̶ post, como verán en el título, se trata de Ed Gein, su historia impacta a cualquiera, si no lo crees, miralo. Ed Gein, el carnicero de Plainfield nació el 26 de agosto de 1906. Gein vivió solo desde la muerte de su madre en 1945, haciendo diversos trabajos para todo el pueblo, sobre todo en el aserradero. Pero el caso (criminológicamente hablando) comienza en 1954, cuando un granjero de Plainfield (Wisconsin) entró en la taberna de los Hogan, topándose con la gran sorpresa de que el suelo de madera estaba encharcado de algo que parecía ser sangre. Mary Hogan, la propietaria, había desaparecido. Cuando el sheriff llegó al lugar, comenzaron los interrogantes. Para empezar,la caja registradora estaba llena, por lo que no se trataba de un robo. Además, no había señales de lucha como podrían indicar vasos rotos, o taburetes por el suelo. Cuando unos días más tarde, Ed Gein se acerca al aserradero, el propietario de este le comenta a Gein que habían raptado a Mary Hogan, y que estaba desaparecida, este respondió: "No está desaparecida. La tengo en mi granja." Sin embargo, no lo tomó en serio ya que Ed Gein era una persona excéntrica que solía contestar a todo con ironías y salidas de tono. El sábado 16 de noviembre de 1957, cuando Bernice Worden se dispuso a abrir la ferretería del pueblo, de la que era propietaria, no sabía que su vida cambiaría radicalmente desde aquel día. Ed Gein, el vecino del que nadie sospecharía, entró por la puerta y pidió un anticongelante, Bernice lo apuntó en el libro de contabilidad, se introdujo en el almacén para buscar dicho material y en cuando salió Ed la disparó con su viejo rifle de caza. Ed Gein se metió en el mostrador, cargó con el cuerpo de la propietaria y lo metió rápidamente en su furgoneta, tratando de no ser vista por ningún testigo. Entonces se marchó del lugar. Pero su astucia de lobo quedó nublada por el error que cometió. En el libro de contabilidad quedaba constancia de que él había sido el último cliente. El auténtico terror comienza entonces para los dos oficiales de policía que realizan un registro en la casa del asesino, mientras otros dos se encargan de arrestarlo y llevárselo del lugar. Desde el primer momento un olor horrible acompaña a estos dos agentes. Además, una cantidad exagerada de moscas rompe el silencio de la casa. Cuando uno de los dos policías continúa avanzando, siente cómo algo choca contra su hombro. Y al darse la vuelta, vio que colgado de un gancho del techo por los pies, decapitado y abierto en canal yacía el cadáver de quien posteriormente sería reconocida como Bernice Worden, Auténticos cráneos yacían en la cocina, partidos por la mitad para ser utilizados como cuencos. Una de las sillas del lugar estaba forrada con piel humana. Pero las lámparas, los mangos de los cuchillos o incluso un chaleco eran también del mismo material. Piel humana. En la habitación de Gein se descubrió la cabeza de Bernice Worden, rodeada de máscaras hechas también con piel (esta vez de la cara), y con pelo auténtico. En uno de los juicios de 1968, Gein solo reconoció dos asesinatos. El resto de material que había utilizado para su particular museo, procedía de cadáveres que él mismo había desenterrado del cementerio. Nueve cadáveres fueron utilizados para la decoración del lugar. Fallece en 1984. Sus restos descansan en el cementerio de Plainfield, al lado de los restos de su madre.