BLA23
Usuario (España)
Cada día tiene más adeptos el masaje interactivo, el cual tiene la particularidad de que se intercambia la acción con el masajista, es decir tu como receptor en otros casos juegas un papel pasivo, pero en esta ocasión eres totalmente activo, también masajeas y acaricias su cuerpo el cual estará sólo provisto de una braguita o tanga muy sensual y tu de igual forma desnudo o en ropa íntima. En éste aspecto podemos establecer un paralelismo con el Tantra, pero diferenciando en que en el interactivo no se incluye la respiración y en caso de que el deseo sexual se manifieste por ambas partes, tampoco se retrasa el acto o la eyaculación, además de que suele realizarse sobre un futón o tatami. Quienes han pasado por éstas experiencias, están definitivamente encantados y dispuestos a repetir en más de una ocasión, si bien no es para cualquiera, ya que los precios no son de los más accesibles. Se ha extendido muchísimo y este tipo de masajes es muy requerido por personas que no tienen parejas y buscan un contacto corporal que involucre algo más que solo masaje, pero que no sea tan explícito como un masaje sexual. Aunque también es solicitado por personas casadas o con pareja. Claro que éstas últimas en general si lo supieran no estarían de acuerdo, seguramente ignoran esta situación, ya que muchas veces estos masajes interactivos terminan en sexo, si bien no es la primera intención, convengamos que no es muy fácil contenerse en un ambiente lleno de erotismo y preparado para tal fin, en donde dos personas desconocidas se proporcionan caricias y masajes muy cargados de sensualidad (aunque no estaría mal decir sexualidad) sin ningún tipo de compromiso, pudor, complejo, etc. Quienes reciben a los clientes que desean este tipo de técnicas, son mujeres u hombres de cuerpos trabajados y atractivos a los que resulta difícil resistirse, si bien éste tipo de prácticas también están dirigidas a personas con otra orientación sexual como pueden ser lesbianas y homosexuales, quienes tienen masajistas que también coinciden con ellos en cuanto a su condición. Esto se debe a que por ejemplo en ocasiones hay lesbianas que no desean ser atendidas por hombres o al revés, homosexuales que no quieren que el masaje se los proporcione una mujer. Hay varios sitios de masajes interactivos que aseguran que esta técnica solo consiste en masajes mutuos que pueden o no incluir las zonas erógenas, previo acuerdo y que la gente que los proporciona es altamente profesional y que de ninguna manera estos encuentros acaban en relaciones sexuales. Por otro lado también hay sitios en los que se enseñan las técnicas básicas de masajes, así el masajista guía de que forma y en dónde tocar, con que tipo de técnica y presión haciendo una demostración y el cliente adopta una especie de papel de alumno ya que pone en práctica las enseñanzas en el cuerpo del terapeuta. En definitiva se trata de colaborar activamente siguiendo instrucciones que de forma simultánea te llevan a entrar en un estado de intenso erotismo.