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Usuario (Argentina)
Ya detectan contaminación por radiactividad en Japón y crece el peligro nuclear Los afectados son 17 militares estadounidenses que realizaban tareas de asistencia. Por ese motivo, el Pentágono ordenó alejarse de la costa a los barcos de la Séptima Flota. Vuelve a haber problemas con un reactor en la central de Fukushima. La situación en Japón comenzó a tener ribetes más dramáticos en las últimas horas a raíz del peligro nuclear. El Pentágono informó que 17 militares estadounidenses, que realizaban tareas de asistencia en la costa japonesa, dieron positivo a “bajos niveles” de radiactividad. Los afectados son las tres tripulaciones de los helicópteros que estaban realizando tareas de socorro cerca de la zona de Sendai. La radiactividad fue detectada con los instrumentos con los que se suelen hacer los análisis de contaminación como medida cautelar. Los militares, según voceros de la Marina norteamericana, se encuentran en buen estado y al tratarse de un nivel mínimo de contaminación el personal afectado pudo eliminar la radiactividad con agua y jabón. Sin embargo, el Pentágono tomó medidas más drásticas. Ordenó a la Séptima Flota mover sus buques y portaaviones lejos de la zona de la planta de energía nuclear de Fukushima, la más afectada. A todo esto, hoy se supo que las barras de combustible del reactor 2 de la central nuclear de Fukushima quedaron "totalmente expuestas" tras un nuevo descenso del nivel de agua de enfriamiento, lo que hace temer una fusión parcial, según admitió la compañía Tokyo Electric Power (TEPCO), operadora de la central. La presión del aire en el interior del reactor 2 de la central Fukushima-1, ubicada a 250 km al norte de Tokio, aumentó súbitamente cuando la válvula de regulación del aire fue cerrada accidentalmente, dijo la cadena pública de información NHK. Posteriormente los niveles de agua se recuperaron hasta cubrir 30 centímetros en la parte inferior de las barras. El portavoz del Gobierno, Yukio Edano, señaló que ya se está inyectando de nuevo agua marina en el reactor. Según la televisión nacional NHK, que cita fuentes de TEPCO, alrededor del lugar se ha detectado radiactividad, aunque no se han precisado los niveles. Más temprano, otro reactor, el número 3, había sufrido dos explosiones que, según la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA), no dañaron el recinto de seguridad, que se mantuvo intacto. Las dos explosiones fueron provocadas por la acumulación de hidrógeno, según las autoridades japonesas. Una explosión similar se había producido el sábado en el edificio del reactor número 1 de la central, ubicada a unos 270 kilómetros de Tokio, al día siguiente del terremoto. En total, tras el terremoto y devastador tsunami del viernes pasado, son tres los reactores de la central Fukushima I que presentan problemas y generan serio riesgo de que se produzca un desastre nuclear. Las autoridades ordenaron el fin de semana evacuar un radio de 20 kilómetros en torno a central nuclear, aunque hoy había aún unas 500 personas que aún no habían abandonado sus hogares y que luego fueron trasladadas a otro lugar. El gobierno japonés aseguró que los niveles de radiación a cinco kilómetros de la central eran similares al de ayer y descartó la existencia de una fuga masiva. Fuente!
Lección de anatomía: 10 mitos de la sexualidad femenina Clítoris, himen, vulva, punto G… El cuerpo de la mujer es complejo y, encima, carga con muchas falsas creencias. El reconocido sexólogo Juan Carlos Kusnetzoff aclara lo que nunca entendimos. En el libro “La mujer sexualmente feliz. Del mito a la verdad científica”, de Editorial Granica, el doctor Juan Carlos Kusnetzoff se encarga de negar varias creencias erróneas: Mito 1: El hombre necesita más sexo que la mujer No es así. “Biológicamente la mujer está capacitada para vivir con plenitud todas las etapas de la relación sexual (deseos, placer, orgasmo) en forma equivalente, si no similar, al hombre”, aclara el sexólogo. Mito 2: El himen se rompe al perder la virginidad Según el especialista, muchos hombres y mujeres lo imaginan como un tabique continuo y cerrado, infranqueable sin violencia. En realidad, es elástico y tiene un orificio que permite, por ejemplo, a las mujeres vírgenes usar tampones. ¿Qué pasa en la “primera vez”? El orificio del himen se agranda. Mito 3: El punto G es difícil de encontrar “Casi siempre se constata que la zona es fácil de estimular, en especial, con los dedos del compañero”, alienta Kusnetzoff. ¿Cómo encontrarlo? Deslizar el dedo dentro del conducto vaginal y efectuar una leve presión hacia arriba. Se siente como una pequeña rigurosidad o montañita. Mito 4: Todo el clítoris está a la vista Pensar eso es un error. “El clítoris está formado por un tronco y una zona más abultada, el glande, que es lo único visible bajo los labios menores”, detalla el doctor. “La estimulación tanto del tronco como del glande provoca su erección y aumento del volumen”, agrega. Mito 5: Todo pasa en el mismo orificio Muchas personas confunden la uretra con la vagina. En realidad, hay dos orificios, “uno que permite la evacuación de la orina (el meato uretral) y otro que comunica la vagina con el exterior (el orificio vaginal o himeneal), por donde se evacua la sangre menstrual, se realiza el parto y penetra el pene en la relación coital”, explica el sexólogo. Mito 6: El placer pasa por los genitales El doctor reconoce que el clítoris y los labios menores producen placer al estimularse. Pero hace una aclaración importante: “en la mujer otras partes del cuerpo son erógenas: la cara interna de los muslos, los pezones, la boca, las orejas, el cuello, etc.” No las olvidemos. Mito 7: Las mujeres con senos pequeños son frías “Aunque leído así se note que es una tontería, varones y mujeres tendemos a asociar los grandes pechos (y en general la figura voluptuosa) con un temperamento apasionado”, dice el doctor. Mito 8: Hay penes que no se adaptan a la vagina “Solo es cierto en casos aberrantes, como hombres mayores con niñas pequeñas. Entre adultos no existe tal incompatibilidad”, aclara Kusnetzoff. Mito 9: Hay vaginas muy cortas A veces una molestia durante el coito o durante el examen ginecológico lleva a pensar en una vagina corta o no desarrollada. Pero, en realidad, lo que puede ocurrir es una contracción espasmódica de algún músculo o que se trate de un vaginismo. “De ninguna manera está indicada la cirugía”, alerta el doctor. Mito 10: Fuimos creadas para reproducir No es así. “Los genitales poseen, tanto en hombres como en mujeres, la doble función de reproducción y placer sexual”, dice Kusnetzoff. “Los ovarios segregan dos hormonas: los estrógenos y la progesterona, que determinan los caracteres sexuales secundarios femeninos”, agrega el especialista. Fuente! Jajaja, ahora si, ya pueden comentar lo que quieran, era para ver si entraban como lobos pensando que era de corro el post jajaja