Arkantex150
Usuario (Chile)
Hola gente de T! , esta vez vengo con una historia creada por mí, es una historia que llevo desde abril escribiendo y quisiera compartir el primer capítulo para ver si puedo publicar el resto y de esa forma ver si voy por buen camino. Sin más dilación, doy inicio: Adam se encontraba detrás de la puerta, tenía un revólver, una navaja y una caja pequeña caja de municiones en el bolsillo de la bata que llevaba puesta. Al otro lado se hallaba un ser de tres metros, con ojos rojos, carne morada y rosácea expuesta, brazos y piernas desproporcionados. Adam era totalmente consciente de que lo que había al otro lado alguna vez fue humano. Pero no uno cualquiera . Oía sus pisadas, sus golpes a la pared. Había leído su patrón de respiración. Adam conocía el riesgo de enfrentar a semejante ser. En su mente, existían dos opciones: A)Disparar en un punto estratégico y huir por la puerta principal sin que ese ser le atrape en el camino. B)Saltar por la ventana y caer en el basurero. Ambas eran malas porque Adam sabía que perfectamente podría fallar un disparo a causa de los nervios y sabía por experiencia propia que era resistente a las balas, lo otro es mala opción debido a que existían grandes probabilidades de cortarse con vidrio al saltar o al caer, sin contar que desconocía si la tapa del basurero estaba abierta o no. Tiró una moneda que sacó de su bolsillo. Antes de que pudiera ver la opción decidida por el azar la criatura rompió violentamente la puerta. -¡Lo siento, George! . Adam, desesperado, gastó el cargador en el codo y en la rodilla de George que tenían menor musculatura desarrollada. Sólo la bala tres y seis tuvieron efecto en el codo y la rodilla. Adam saltó por encima del marco de la ventana por el simple impulso de huir. Cayendo recordó imágenes de lo ocurrido, todo de manera muy fugaz: -Había ido al laboratorio de su amigo George. -Accidentalmente al conserje se le había caído un compuesto especial. -Adam fue a buscar algo a la bodega -George gritaba y sufría - El conserje se dispuso a sacar un revólver. - Adam se ocultó detrás de la puerta. Al caer dentro del basurero, Adam tuvo los suficientes reflejos para cerrar la puerta y evitar heridas por vidrios. Se quedó un rato allí dentro. No tenía heridas. Oía la lluvia caer y con esta, pensó en su próximo movimiento. Tenía 3 balas, una navaja y un revólver. Sabía que lo del conserje sería demasiada coincidencia como para que esto se detenga allí, estaba preocupado. Decidió ir a su casa. A reflexionar y quizá… afrontar consecuencias imprevistas. Su casa estaba con buena calefacción, sus cuadros estaban como de costumbre en su cuarto, su perro feliz de verle, nada nuevo en las noticias… Adam no llamó a la policía o similares porque sabía que lo tomarían como un loco. Decidió quedarse en cama con una radio al lado y esperar lo mejor. Finalmente, acabó durmiéndose. Al despertarse súbitamente por oír algunos ruidos (que pensó que venían por su perro) vio un ser con carne expuesta y deformada, ojos amarillos, dientes rotos y respiración profunda. Un ojo se salió de su cuenca y se movió cual péndulo antes la vista de Adam. Izquierda. Derecha. Izquierda. Derecha. Izquierda. Derecha. Cen-tro. Antes de poder atacar, el monstruo fue cubierto por sábanas, cayendo al suelo. Adam encontró su navaja y se la lanzó al monstruo en el cuello, cortando y separando la cabeza del cuerpo. Un lanzamiento certero, sin duda. Al ver el cuerpo, vio que tenía ropa del Señor Henry, su vecino. Adam lo despidió como pudo debido a las sensaciones del momento. Sabía que estaba mal, pero Adam también estaba consciente de que no existía otra alternativa. Veía sus cuadros… Esos grises y rojos se tiñeron de sangre verde con toques carmesí. Adam buscó una mochila, provisiones y valor, mucho valor. Él sabía que esos seres solo podían ser producto de algo mucho más grande. Eso fue todo por ahora, espero que les haya gustado.