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Apuntesunmdp

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Primer post: 15 may 2010Último post: 6 ene 2011
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Libros Academicos / Marc bloch / libros historia / libros /
Ciencia EducacionporAnónimo1/6/2011

Hola amigos aqui les traigo un nuevo post. Con libros de historia y antropologia, entre otros. En lo sucesivo ire agregando mas material espero les sirva. Libros Academicos A Anthony Beevor - El día D, La batalla de Normandía. Antony Beevor - Berlin, La Caida 1945. E Eckehart - Cuatro años de gobierno de Hitler. Eric Hobsbawm - En torno a los origenes de la Revolucion Industrial. J José Bueno - La caida del imperio Romano. M Marc Bloch - Introducción a la Historia. P Paul Adair - La gran derrota de Hitler. Peter Burke - Formas de Hacer Historia. R Ranahit Guha - Las voces de la historia y otros estudios subalternos. Rosana Guber - La etnografía, Método, Campo y Reflexividad. Link de descarga: http://resumenesunmdp.blogspot.com/2011/01/libros-academicos.html

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Historia antigua / grecia / roma / grecia y roma / unmdp
Ciencia EducacionporAnónimo1/6/2011

Hola amigos aqui les traigo un nuevo post. Con resumenes de los imperios Romano y Griego. En lo sucesivo ire agregando mas material espero les sirva. Apuntes: *Estudio Comparativo roma y grecia *Linea de tiempo Roma *Linea del tiempo grecia *Tema 2 parcial oral historia antigua unmdp *trabajo practico final antigua Link de descarga: http://resumenesunmdp.blogspot.com/2010/11/historia-antigua.html Espero que les sirva.

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Carpio / Jaspers / Sheler / Vernant / filosofia / trabajos
Carpio / Jaspers / Sheler / Vernant / filosofia / trabajos
Ciencia EducacionporAnónimo11/8/2010

Hola amigos aca les traigo nuevos resumenes, esta vez de filosofia Carpio Capitulo 1 (resumen) El paso del mito al logos (resumen) Jaspers capitulo 1 (resumen) Sheler Capitulo 2 (resumen) Vernant capitulo 4 (resumen) La palabra magico religiosa Logos Practico introduccion a la filosofia UNMDP Trabajo practico numero 2 Trabajo practico numero 3 Trabajo practico numero 4 Link de descarga: http://resumenesunmdp.blogspot.com/2010/11/filosofia.html espero que les sirva.

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Resumenes de practica historica Moradiellos / Chalmers /Carr
Apuntes Y MonografiasporAnónimo5/15/2010

Moradiellos/Chalmers/Carr Resumenes de practica historica primer parcial. Moradiellos Enrique “El oficio del historiador” (resumen capitulo 1 y 2 ) ¿Que es la historia? (definición de historia) La historia como parte de las ciencias, es un hecho reciente. La historia como ciencia, es distinta a la historia realizada en la antigüedad. Antes de esto, había otra forma de hacer y otros . Etimológicamente Historia significa . sobre la verdad de los acontecimientos humanos pretéritos. Desde el principio la historia comenzó a tener dos significados diferentes: 1. res gestae: las acciones humanas del pasado en si mismas 2. historiam rerum gestarum: la indagación y relato sobre esas acciones humanas del pasado. El campo de trabajo de la historia no es , porque el mismo no existe. En una palabra las reliquias del pasado. Esos residuos que permiten la presencia viva del pasado son el material sobre el que trabaja el historiador y con el que construye su relato histórico. El historiador usa las reliquias para producir el relato histórico, en base a una metodología determinada. La historia como disciplina académica pretende, puede y debe producir conocimiento y verdades históricas (no absolutas sobre el pasado). Las disciplinas históricas pretenden analizar, comprender y explicar narrativamente ese proceso dinámico, sobre la base del estudio e interpretación de las pruebas pertinentes legadas y disponibles sobre el pasado. Y la historia analiza esos cambios en base a los documentos y los expone en forma de narración.. Evolución de la historiografía, desde los orígenes hasta la actualidad Historiografía: la historia de los relatos históricos y sus autores. Alrededor del S. XVIII-XIX la historia se volvió una disciplina científica, diferente a la historia artística y literaria anterior. Evolución de la historiografía: HISTORIOGRAFIA ANTIGUA • Mesopotamia- Egipto (III A.c.): comienza la literatura histórica mítica • Israelitas y griegos: los primeros, relatos si intervención divina; los segundos comienzan un relato histórico similar. • Logógrafos (Asia griega): relatos ausentes de mitos. • Herodoto- Tucidides: relato más veraz. Relato, poseía una forma narrativa y una pretensión de veracidad, queda constituida la historia como género literario distinto al relato mítico. Relato histórico, educaba a los gobernantes. HISTORIOGRAFIA MEDIA • Caída del imperio romano • Ascenso del cristianismo Por estos sucesos cae el relato histórico racionalista. Surge el relato de tipo religioso, hechos explicados por l religión, hechos divinos. • 1681: Mabillon, marca los pasos para ver si los documentos estaban bien ubicados en su tiempo en concordancia al hecho. Para ver si un documento era verdadero o fraudulento. Oposición a la religión. • Tiempo: provocaba la evolución, que daba un progreso. • Reliquias: principal para la fundación de la historia como disciplina. Naturaleza y función de las ciencias (objetividad y subjetividad) Las ciencias producen un tipo particular de conocimiento de las siguientes características: critico-racional, organizado, sistematizado, transmitido y desarrollado históricamente. Las ciencias se constituyen a partir de previos conocimientos técnicos y actividades artesanales sobre campos de la realidad material que son delimitados operativa y pragmáticamente. Todos esos elementos constituyen la sintaxis interna de una ciencia. Las ciencias, presentan una dimensión social e institucional que son actividades humanas colectivas, normas de conducta, códigos y nomenclaturas inteligibles para los que participan en dicha expresión colectiva. Las ciencias se caracterizan por la pretensión de construir verdad. La verdad varía según el investigador. Esa verdad es distinta en base al intelectual. La necesidad social de una conciencia del pasado (problemática entre la ciencia y el historiador) Las cs historicas cumplen una funcionalidad social y cultural de primera importancia en nuestros tiempos y sociedades. Esa practicidad de la historia cientifica no reside en el hecho de que permita el futuro: la investigación historica el pasado. La practicidad de la historia cientifico-humanista se apoya sobre una necesidad social y cultural en la que la exigencia operativa en todo grupo humano de tener una conciencia de su pasado colectivo. Y ello porque los grupos humanos son por naturaleza heterogeneos y especiales en su composición. La conciencia del pasado comunitario del grupo humano constituye un componente inevitable de su prsente, de su dinamica social, de sus insituciones, tradiciones,etc. Todo esto quiere decir, que la practicidad seria las sociedades con un pasado común o colectivo. Ese pasado colectivo les da una identidad social en el presente de cada sociedad. Esa necesidad social de contar con una concepción del pasado comunitario puede satifacerse con formas de conocimiento muy diversas: mitos de creación, leyendas de origen, etc. Tambien se puede hblar del hecho de hacer historia para forjar la conciencia nacional de los paises. La historia expone los origenes del presente y su avance en el tiempo. Hay una demostración negativa de la radical necesidad del conocimiento historico nacional en nuestras sociedades presentes. Hay que mantener y recordar la historia, siempre hacer que esté presente. La historia sirve para: explicar el pasado y entender el presente de las sociedades colectivas. Promueve los legados de las sociedades pasadas al presente. La historia educa a los individuos y los impulsa a tener una conciencia individual. Va en contraposición de las sociedades que nos les intereza crear una historia que eduque al pueblo con una conciencia historica. ¿QUÉ ES ESA COSA LLAMADA CIENCIA? Alan F. CHALMERS (resumen 8 primeros capitulos) 1. EL INDUCTIVISMO: LA CIENCIA COMO CONOCIMIENTO DERIVADO DE LOS HECHOS DE LA EXPERIENCIA Para el INDUCTIVISMO INGENUO, la ciencia se inicia con la OBSERVACIÓN. Para ello se requiere que el observador científico tenga los órganos de los sentidos en condiciones normales y esté libre de prejuicios. A los enunciados a los que se llega mediante la observación se los conoce bajo la denominación de enunciados observacionales, de los cuales se derivarán, mediante la generalización, teorías y leyes que constituirán el conocimiento científico. Podemos distinguir entre dos tipos de enunciados observacionales: (a) los singulares, derivados de la observación de un determinado fenómeno, en un determinado momento y lugar y (b) los generales, que hacen referencia a todos los acontecimientos de un determinado tipo en todos los lugares y en todos los tiempos. Las leyes y teorías que forman el conocimiento científico son enunciados de este tipo, que se llaman universales. Las condiciones que deben cumplir los enunciados observacionales singulares para establecer generalizaciones universales son tres y son las siguientes: a) Que el número de enunciados observacionales sea grande, vale decir, no es lícito establecer una generalización a partir de una sola observación. Se trata de una condición necesaria. b) Que las observaciones se repitan en una amplia variedad de condiciones. c) Que ningún enunciado observacional aceptado contradiga la ley universal derivada. Ésta es una condición esencial. El tipo de razonamiento que nos permite ir de los enunciados singulares a los universales, es decir, de la parte al todo, se llama RAZONAMIENTO INDUCTIVO, y el proceso, INDUCCIÓN. Razonamiento Deductivo Una vez que se disponen de leyes y teorías universales, se podrán extraer de ellas consecuencias varias que servirán de explicaciones y predicciones –características ambas importantes de la ciencia-. El razonamiento empleado para obtener estas derivaciones se lo conoce con el nombre de RAZONAMIENTO DEDUCTIVO. La lógica es la disciplina que estudia este tipo de razonamiento. Cabe recordar que la lógica y la deducción por sí solas NO pueden establecer la verdad de enunciados fácticos, dado que puede haber deducciones válidas donde una de las premisas y la conclusión sean falsas. Para el INDUCTIVISMO, la fuente de la verdad de un enunciado NO está en la lógica sino en la experiencia, en la observación. Tras el establecimiento de enunciados mediante la observación y la inducción, se puede deducir de ellos la predicción. El camino sería el siguiente: de la observación, mediante la inducción, se establecen leyes y teorías; de éstas mediante, la deducción, se derivan predicciones y explicaciones. 2. EL PROBLEMA DE LA INDUCCION La validez y la justificabilidad del principio de inducción pueden ponerse en duda. En relación a la validez, se sostiene que las argumentaciones lógicas válidas se caracterizan por el hecho que si la premisa es verdadera, la conclusión debe ser verdadera. Esto es lo propio en las argumentaciones deductivas. Pero las argumentaciones inductivas no son argumentaciones lógicamente válidas. Podría darse el caso de conclusiones falsas con premisas verdaderas, sin que esto constituya una contradicción. Ejemplo: se observó en repetidas ocasiones y en variadas circunstancias cuervos negros. Pero no hay garantías lógicas que el próximo cuervo que se observe no sea rosa. Si así sucediera, la conclusión “todos los cuervos son negros” sería falsa. Respecto a la justificabilidad, los inductivistas emplean la inducción para justificar la inducción –lo que constituye una definición circular y el denominado “problema de la inducción”-. La inducción no se puede justificar sobre bases estrictamente lógicas. Si bien la inducción funciona en algunas ocasiones, por ejemplo, en las leyes de la óptica y del movimiento planetario, presenta algunas desventajas: a) Determinar cuánto es “un número de enunciados observacionales grande”. b) Determinar cuánto es “una amplia variedad de circunstancias”. Un modo de atenuar la postura del inductivismo ingenuo consiste en recurrir a la probabilidad: ya no se afirma que las generalizaciones a las que se han arribado mediante la inducción sean perfectamente verdaderas, sino probablemente verdaderas. Esta concepción sin embargo, mantiene las desventajas ya mencionadas. 3. LA OBSERVACION DEPENDE DE LA TEORIA Se criticará el estatus y el papel que desempeña la propia observación. El inductivismo ingenuo tiene dos supuestos en relación a la observación, ambos falsos: 1) La ciencia comienza con la observación. 2) La observación da una base segura para derivar el conocimiento. 1) Se sabe que dos personas que observen el mismo objeto desde el mismo lugar y en las mismas circunstancias no tienen necesariamente idénticas experiencias visuales aunque las imágenes que se produzcan en sus retinas sean prácticamente idénticas. Lo que un observador ve depende en parte de su cultura (su experiencia, sus expectativas, sus conocimientos) y su estado general. Se suma a esto el hecho de que las teorías preceden a los enunciados observacionales, es decir, Los enunciados observacionales se hacen en el lenguaje de alguna teoría. Por lo tanto, es falso que la ciencia comienza con la observación. 2) Los enunciados observacionales son tan falibles como las teorías que presuponen y por lo tanto el hecho de ser base completamente segura sobre la cual edificar leyes y teorías científicas es erróneo. Para establecer la validez de un enunciado observacional es necesario apelar a la teoría; las observaciones siempre se realizan a la luz de alguna teoría. Esta postura es contraria a la que sostienen los inductivistas, que ven en la observación la fuente del conocimiento. Los inductivistas más modernos establecen una diferencia entre el modo de descubrimiento de una teoría y su modo de justificación. Admiten que las teorías se pueden concebir de distintas maneras, por ejemplo, tras un momento de inspiración, accidentalmente o tras períodos de observaciones. Se sabe que usualmente las teorías son concebidas antes de hacerse las observaciones que las comprueban. Para los acérrimos defensores del inductivismo, las teorías sólo tienen sentido si se pueden verificar mediante la observación. Pero no se puede mantener esta división tajante entre teoría y observación ya que esta última está influida por la teoría. 4. INTRODUCCION DEL FALSACIONISMO Para los falsacionistas, la teoría guía la observación y por lo tanto, la presupone. Conciben a las teorías como suposiciones provisionales, que deberán ser corroboradas por la observación y la experimentación. De no pasar la prueba, habrá que refutar las y reemplazarlas por otras. Si bien no se puede decir que una teoría sea verdadera, sí se puede afirmar que es la mejor que se dispone. La ciencia avanza en virtud de conjeturas y refutaciones. La CIENCIA es considerada como un conjunto de hipótesis -que deberán ser probadas- para explicar o describir aspectos del mundo. Si bien no todas las hipótesis pueden hacerlo, TODAS deben ser FALSABLES, es decir, susceptibles de ser falsadas. No hay que confundir hipótesis falsas con hipótesis falsables. Una hipótesis es falsable si existe un enunciado observacional o un conjunto de ellos lógicamente posibles que sean incompatibles con ella, es decir, que en caso de ser verdaderos, falsarían la hipótesis. Ej.: La afirmación “Los lunes nunca llueve” es falsable porque se puede falsar al observar que un día lunes llueve. Hay enunciados que no son falsables directamente, como por ejemplo el que dice “O llueve o no llueve” dado que ningún enunciado observacional lógicamente posible puede refutarlo. Karl Popper es un representante del falsacionismo. Para el falsacionista, las hipótesis científicas deben ser falsables, además de informativas, dando cuenta de cómo el mundo se comporta en ciertas circunstancias y no cómo posiblemente (lógicamente) podría hacerlo –pero no lo hace-. Cuanto más falsable es una teoría, mejor es. Una teoría muy buena será aquélla que: a) hace afirmaciones de muy amplio alcance, b) por lo tanto es sumamente falsable c) que resista la falsación cada vez que se la someta a prueba (es decir, no se la pueda refutar). Las teorías con alto grado de falsabilidad son preferibles a las menos falsables. Cuanto más falsable sea una teoría, más afirma y mejor será entonces -siempre y cuando no sea falsada-. Las teorías falsadas deben ser rechazadas terminantemente. Los falsacionistas exigen que las teorías que se formulen sean sumamente falsables; así, las teorías serán establecidas con claridad. Lo mismo ocurre con la precisión: cuanto más precisamente se formule una teoría, más falsable será. Para el falsacionismo el PROGRESO DE LA CIENCIA se da ante el planteamiento de problemas. Con el objetivo de solucionar los mismos, se formularán hipótesis falsables. Estas hipótesis deberán ser criticadas y comprobadas. Resultará que algunas de ellas deberán ser eliminadas (dado que fueron falsadas) y otras, puede que resistan las primeras evaluaciones pero deberán seguir sometiéndose a críticas y pruebas cada vez más rigurosas. Aquéllas hipótesis rechazadas o falsadas tras superar varias pruebas rigurosas, vendrán a plantear un nuevo problema el cual está alejado del problema original ya resuelto. Este nuevo problema surgido exige la formulación de nuevas hipótesis que requieren a su vez probarse, y así indefinidamente se da el proceso de construcción de la ciencia. Si bien nunca se puede decir que una teoría sea verdadera –pese a haber superado múltiples pruebas- sí se puede decir que sea superior a otras, en virtud de haber superado pruebas que las teorías predecesoras falsaron. Se debe tener en cuenta que los problemas que se plantean, siempre se hacen a la luz de alguna teoría, y no de la observación como sostienen los inductivistas. 5. EL FALSACIONISMO SOFISTICADO, LAS NUEVAS PREDICCIONES Y EL DESARROLLO DE LA CIENCIA La concepción falsacionista sofisticada de la ciencia plantea una imagen dinámica de la misma, al ya no preguntarse sobre la posibilidad de una teoría de ser falsable o la medida en que lo es sino al proponer si la teoría recién propuesta –la nueva- puede sustituir a su predecesora. Toda nueva teoría que sea más falsable y que prediga fenómenos que su rival no consideraba, es digna de atención. Para el falsacionismo, podemos establecer la falsedad pero no la verdad de las teorías a partir de los enunciados observacionales de que se disponen. Así, una hipótesis podrá ser falsada –en este caso deberá ser eliminada- o confirmada –ha pasado la prueba experimental u observacional-. Las confirmaciones de nuevas predicciones resultantes de conjeturas audaces son muy importantes en la concepción falsacionista del desarrollo científico. “Audaz” y “nuevo” son adjetivos que para el falsacionismo son históricamente relativos y que se emplean para las hipótesis y las predicciones respectivamente. La hipótesis que puede resultar audaz en un momento de la historia de la ciencia –y cuya predicción será nueva-, no lo será en un momento posterior. Es audaz en la medida en que está en conflicto con las teorías generalmente aceptadas en la época, el conocimiento básico. Las hipótesis prudentes se refieren a los conocimientos bien establecidos y que no son problemáticos. Por otra parte, la confirmación de conjeturas audaces supondrá la falsación de alguna parte del conocimiento básico con respecto al cual eran audaces las hipótesis. Respecto a la CONFIRMACION, los inductivistas y los falsacionistas tienen concepciones diferentes. Mientras que para los inductivistas el contexto histórico en el que se obtiene la evidencia carece de importancia, dado que las confirmaciones se obtienen por inducción, estableciéndose la probabilidad de la verdad de las teorías, para los falsacionistas las confirmaciones están en estrecha dependencia respecto de su contexto histórico, quien confiere el carácter de audaces a las hipótesis. 6. LAS LIMITACIONES DEL FALSACIONISMO Los falsacionistas, tanto los ingenuos como los más sofisticados, sostienen que si bien las teorías se pueden falsar de modo concluyente acorde a las pruebas correspondientes, no se puede establecer su verdad o la probabilidad respecto a la verdad. Este hecho confiere a las teorías el carácter de ser conocimiento provisional. Pero los enunciados observacionales dependen de la teoría y son falibles; éste es un inconveniente para el falsacionismo. Puede suceder que un enunciado universal que constituye una teoría choque con algún enunciado observacional, y sea este enunciado observacional el que esté equivocado y no la teoría. O puede suceder que sea un supuesto auxiliar de la teoría el que falle. Por lo tanto, no se puede falsar concluyentemente una teoría porque no se puede determinar que la responsable de una predicción errónea sea alguna parte de la comprobación y no la teoría. Diversos ejemplos de la ciencia nos muestran que ni el inductivismo ni el falsacionismo constituyeron la concepción de la ciencia compatible con ellos: hay teorías que no fueron descubiertas por la observación ni por la experimentación ni por la falsación de hipótesis audaces. 7. LAS TEORIAS COMO ESTRUCTURAS: 1. LOS PROGRAMAS DE INVESTIGACION Tanto las concepciones inductivista como falsacionista de la ciencia son, además de muy poco sistemáticas, incapaces de describir adecuadamente teorías complejas. Para dar una idea más adecuada de las teorías, hay que concebirlas como totalidades estructuradas. Esto se debe a tres razones: a) según un estudio de la historia de la ciencia, la evolución y el progreso de las ciencias principales muestran una estructura que ni el inductivismo ni el falsacionismo puede abordar. b) El significado de los conceptos depende de la estructura de la teoría en la que aparecen y la precisión de aquellos depende de la precisión y el grado de coherencia de ésta. Los conceptos adquieren su significado, en parte del rol que ejercen en una teoría. c) razón que surge de la necesidad de desarrollo de la ciencia, dice que la ciencia avanzará de manera más eficaz si las teorías están estructuradas de modo tal que contengan indicaciones y prescripciones acerca de cómo deben desarrollarse y ampliarse. Así, su estructuración debe contener un programa de investigación. Imre Lakatos, con el propósito de mejorar el falsacionismo popperiano y superar las objeciones formuladas a éste, desarrolló su concepción de la ciencia en Programas de Investigación, considerando a las teorías como estructuras organizadas. El programa de investigación lakatosiano se define como una estructura cuya utilidad consistirá en guiar, tanto positiva como negativamente, la futura investigación. Los programas de investigación serán “progresistas” si llevan al descubrimiento de fenómenos nuevos; y serán “degeneradores” si no lo hacen. Los elementos que constituyen este programa son el núcleo central y el cinturón protector, siendo este primer elemento mencionado una característica definitoria de este tipo de programa, además de las heurísticas positiva y negativa. Entendemos por núcleo central las hipótesis teóricas muy generales que constituyen la base a partir de la cual se desarrolla el programa; cabe aclarar que los núcleos son aceptados e infalsables. Un ejemplo de núcleo central de la astronomía copernicana lo constituye la hipótesis que dice que la Tierra y los planetas giran alrededor de un sol inmóvil y que la Tierra gira una vez al día sobre su eje. Cualquier desajuste habido en la confrontación entre un programa de investigación y los datos observacionales no habrá que atribuírselo al núcleo central sino al cinturón protector, aquella otra parte de la teoría conformada por el conjunto de hipótesis auxiliares, supuestos subyacentes de las condiciones iniciales y enunciados observacionales. El cinturón protector puede modificar su contenido; no así el núcleo central; de modificarse éste, implicaría apartarse de ese programa de investigación. Para Lakatos, los científicos deben decidir aceptar el núcleo central del programa –no sólo lo que serían los enunciados singulares como sostendría Popper sino los enunciados universales-. La heurística positiva, aspecto del programa que dice lo que debe hacerse y lo que no, indica cómo debe completarse el núcleo central para explicar y predecir fenómenos varios. Serán las confirmaciones –deberá someterse el programa a pruebas observacionales- y no las falsaciones quienes tendrán vital importancia. Se pide que al menos, de vez en cuando, el programa resulte exitoso cuando se deban realizar predicciones nuevas que se confirmen. La heurística negativa indica que no se puede rechazar ni modificar los supuestos básicos subyacentes al programa, que constituye su núcleo central. De lo ya dicho se desprenden dos cuestiones fundamentales que hacen a un programa de investigación: a) Debe tener un grado de coherencia tal que permita la elaboración de un programa para la futura investigación. b) Debe llevar a nuevos descubrimientos, por lo menos de vez en cuando. Respecto a la METODOLOGÍA dentro de un programa de investigación, la misma debe ser analizada desde dos puntos de vista: 1) dentro de un solo programa, 2) en la comparación entre programas rivales. En lo referente al 1er. punto de vista, puede haber expansión y modificación del cinturón protector, mediante la inclusión de nuevas hipótesis. Los requisitos que estas hipótesis deben cumplir son que deben ser comprobables independientemente y que no deben ir contra los postulados del núcleo central. Gracias al núcleo central y a la heurística positiva es posible mantener el orden. Las comprobaciones experimentales son las que determinan el rechazar o aceptar una hipótesis. Las hipótesis que sobrevivan, serán conservadas en carácter provisional; aquéllas que no lo hagan, deberán ser rechazadas (aunque puede suceder que sean consideradas nuevamente a la luz de alguna otra hipótesis). Respecto al 2do punto de vista, los méritos de los diversos programas se deben juzgar por la medida en que dichos programas progresan o degeneran. Si esto último sucede, se da paso a un programa rival más progresista. Un problema que aquí se plantea hace referencia al tiempo que deberá transcurrir para considerar si un programa de investigación ha degenerado o no, si es capaz de llevar al descubrimiento de nuevos fenómenos o no. Nunca se puede decir que un programa haya degenerado, dado que siempre es posible que una modificación en su cinturón protector lleve a algún descubrimiento y haga que el programa entre así en una fase progresista. Por lo tanto, no se puede establecer de modo absoluto que un programa sea mejor que otro rival; sólo retrospectivamente se podrá establecer la bondad entre programas rivales. 8. LAS TEORIAS COMO ESTRUCTURAS: 2. LOS PARADIGMAS DE KUHN Un rasgo característico de su concepción es la importancia dada al carácter revolucionario del progreso científico, donde una revolución implica el abandono de una estructura teórica y su reemplazo por otra, incompatible con la anterior. Lakatos y Kuhn tienen puntos en común: ambas concepciones filosóficas deben resistir a las críticas basadas en la historia de la ciencia. Se debe tener en cuenta que la concepción kuhniana es anterior a la lakatosiana. Por otra parte, la postura kuhniana se diferencia de la lakatosiana en el hincapié que hace el primero en los factores sociológicos. Thomas Kuhn expresa su idea acerca del progreso de la ciencia por medio del siguiente esquema abierto: {Preciencia – Ciencia Normal – Crisis – Revolución – Nueva Ciencia Normal – Nueva Crisis} Introduce la noción de Paradigma, el cual está constituido por supuestos teóricos, leyes y técnicas de aplicación que deberán adoptar los científicos que se mueven dentro de una determinada comunidad científica. Los que trabajan dentro de un paradigma, ponen en práctica la ciencia normal. Es probable que al trabajar en ella, que desarrollará el paradigma en su intento por explicar el comportamiento de aspectos del mundo, resulten dificultades (por ejemplo, se encuentren con aparentes falsaciones).Si estas dificultades se hacen inmanejables, se desarrollará un estado de crisis. Ésta se resolverá con el surgimiento de un paradigma totalmente nuevo, el cual cobrará cada vez mayor adhesión por parte de la comunidad científica, hasta que finalmente se abandone el paradigma original. Este cambio discontinuo entre paradigmas constituye una revolución científica. El nuevo paradigma enmarcará la nueva actividad científica normal, hasta que choque con dificultades y se produzca una nueva crisis y una nueva revolución. Una CIENCIA MADURA se rige por un solo paradigma, quien establece las normas que dan legitimidad al trabajo que se realiza dentro de la ciencia que rige, incluyendo la resolución de problemas que se presentan. Para Kuhn, será justamente la existencia de un paradigma que pueda apoyar una tradición de ciencia normal lo que establecerá la diferencia entre lo que es CIENCIA y lo que no lo es. Carecer de paradigma implica no poseer el estatus de ciencia. Los paradigmas están compuestos por: leyes explícitamente establecidas, supuestos teóricos, maneras normales de aplicación de las leyes, instrumental y técnicas instrumentales, prescripciones metodológicas muy generales y como componente adicional, algunos principios metafísicos muy generales. La CIENCIA NORMAL es descripta por Kuhn como una actividad de resolver problemas gobernada por las reglas del paradigma en cuestión. El paradigma deberá proveer los medios para solucionar los problemas que en él se formulan. Aquellos problemas que no puedan ser solucionados, serán entendidos como anomalías y como fracasos del científico, más que como falsaciones e insuficiencias del paradigma. Kuhn reconoce que todos los paradigmas contienen algunas anomalías y sostiene además que un científico normal no debe criticar el paradigma en el cual se encuentra trabajando. Lo que diferencia a la CIENCIA NORMAL, madura, de la PRECIENCIA, inmadura, es la falta de acuerdo en lo fundamental. La Preciencia se caracteriza por el total desacuerdo y el constante debate de lo fundamental, llegándose a establecer casi tantas teorías como teóricos haya trabajando. La existencia de problemas sin resolver dentro de un paradigma no constituye en sí una crisis. Se sabe que en los paradigmas siempre habrá anomalías. Las anomalías pueden desarrollarse de modo tal que le resten confianza, es decir, que afecte los fundamentos del paradigma. En esta situación estamos ante una crisis. La misma comienza a manifestarse con un período de “inseguridad profesional marcada”: se intentará defender los nuevos argumentos y el descontento respecto al paradigma en el cual se está trabajando aparecerá. La crisis se agravará si aparece en escena un paradigma rival. El nuevo paradigma será distinto e incompatible con su predecesor; constituyen ópticas diferentes del mundo y será adoptado no por un solo científico en particular sino por la comunidad científica en su totalidad. Para Kuhn, su concepción acerca de la ciencia es una teoría y no una descripción en la medida que explicita las funciones que tienen sus componentes. Reconoce que las funciones de LA CIENCIA NORMAL Y LAS REVOLUCIONES son necesarias: mientras se está en período de Ciencia Normal, se pueden desarrollar los detalles de las teorías, resolver problemas y realizar trabajos teóricos y experimentales. Se requiere que, en cierta medida, la ciencia normal sea acrítica; de lo contrario, se estaría permanentemente discutiendo la licitud de los supuestos y métodos y no se llegaría a realizar trabajos detallados. Las Revoluciones son la oportunidad de pasar de un paradigma a otro mejor. Si se desarrolla una crisis, el pasaje de un paradigma a otro se hace necesario, y este paso es esencial para el progreso de la ciencia. Si no hubiera “revoluciones”, la ciencia quedaría atrapada en un solo paradigma y no se avanzaría más allá de él, lo que constituiría para Kuhn un grave defecto. Que es la historia? Carr (resumen) Esta cuestión de q la historia no es una ciencia es una excentricidad de la lengua inglesa. En cualquier otro idioma la palabra ciencia abarca la historia sin discusión. A finales del siglo 18 la ciencia había contribuido al conocimiento que el hombre tenia del mundo y, empezó a plantarse la pregunta de si la ciencia no podría también coadyuvar a un mejor conocimiento de la sociedad. Darwin provoco una revolución científica, y los especialistas de las ciencias sociales, partiendo de la biología, empezaron a pensar en la sociedad como un organismo. Pero la verdadera importancia de la revolución de Darwin fue quela tarea iniciada por Lyell en geología, introdujo la historia en la ciencia natural. La ciencia ya no se ocupaba de algo estático y fuera del tiempo, sino de un proceso de cambio y desarrollo. La evolución en ciencia confirmaba y complementaba el progreso en historia. Pero lo que no vieron los historiadores, es que la propia ciencia había sufrido una profunda revolución. Lo que hicieron Lyell con la geología y Darwin con la biología se ha hecho ahora con la astronomía, que se ha convertido en la ciencia de cómo el universo ha llegado a ser lo que es; y los físicos modernos dicen constantemente que ellos no estudian hechos sino acontecimientos. Concepto de ley: Durante los siglos 18 y 19 los hombres de ciencia partieron de la base de que las leyes de la naturaleza( las leyes del movimiento de Newton, la ley de gravedad, la ley de Boyle, la ley de la evolución, etc.) habían sido descubiertas y definitivamente establecidas, en la suposición de que la tarea del científico consistía en descubrir y establecer mas leyes de esta clase mediante un proceso inductivo a partir de los datos observados. La división de la historia en periodos no es un hecho, si no una necesaria hipótesis o herramienta mental, valida en la medida en que nos ilumina, y que depende, en lo que hace a su validez misma, de la interpretación. Los historiadores que discrepan acerca de cuando termino la Edad Media, discrepan en la interpretación de ciertos acontecimientos. La división de la historia atendiendo a sectores geográficos tampoco es un hecho sino una hipótesis: hablar de historia europea puede ser una hipótesis correcta. La mayoría de los historiadores parten de la base de que Rusia forma parte de Europa; otros lo niegan con pasión. La tendencia propia del historiador puede juzgarse partiendo de las hipótesis que adopta. Georges Sorel fue ingeniero antes de empezar a escribir acerca de los problemas de la sociedad, destaco la necesidad de aislar determinados elementos en una situación dada, aun a riesgo de caer en un exceso de simplificación. En el siglo 19, los científicos e historiadores esperaban que llegase el día en que quedara establecido un cuerpo de conocimiento que lo abarcase todo y que resolviera de una vez para siempre todos los problemas discutidos. Hoy, tanto los científicos como los historiadores abrigan la esperanza mas modesta de avanzar progresivamente de una hipótesis parcial a la siguiente. Existen 5 reparos y se resumen así. 1. La historia se ocupa solamente de los particular en tanto que la ciencia estudia lo genera: Aristóteles declaraba que la poesía era más filosófica y mas seria que la historia, por que la primera perseguía la verdad general y la historia la particular. Hobbes decía que nada en el mundo es universal salvo los nombres, ya que cada cosa nombrada es individual y singular. La guerra del Peloponeso y la segunda guerra mundial fueron muy distintas, y ambas fueron únicas. Pero el historiador llama guerra a las dos. Los historiadores modernos hacen lo propio cuando escriben acerca de las revoluciones inglesa, francesa, rusa y china. El historiador no esta realmente interesado en lo único sino en lo que hay de general en lo único. 2. La historia no enseña nada: Los que rechazan la generalización e insisten en que la historia no se ocupa mas que de lo único, son quienes, niegan que de la historia no puede aprenderse nada. Pero la afirmación de que los hombres nada aprenden de la historia viene contradicha por multitud de hechos observables. Todo el mundo conoce el impacto de la Grecia antigua sobre Roma. Pero no estoy seguro de que algún historiador haya tratado de llevar a cabo un análisis preciso de las lecciones que aprendieron los romanos, o que creyeron haber aprendido 3. La historia no puede pronosticar: La historia a diferencia de la ciencia no puede prever el futuro. La clave del problema del pronóstico en historia se halla en esta distinción entre lo general y lo especifico, entre lo universal y lo singular. El historiador no tiene mas remedio que generalizar. Por ejemplo: no se espera que el historiador pronostique una revolución en Grecia para el mes que viene. La clase de conclusiones que se intentaran deducir, es que las condiciones de Grecia son tales que puede haber una revolución en un futuro no lejano si hay quien prenda la mecha o si alguien del gobierno no hace algo para impedirlo. 4. La historia es forzosamente subjetiva por que el hombre se esta observando a si mismo: En las ciencias sociales sujeto y objeto pertenecen a la misma categoría y existe entre ambos una interacción. Los seres humanos, además de ser los entes naturales mas complejos y variables, tienen que ser estudiados por otros seres humanos, y no por observadores independientes de otra especie. 5. La historia, a diferencia de la ciencia, implica problemas de religión y de moralidad: La opinión según la cual la historia, dado que esta íntimamente ligada a cuestiones de religión y de moral, se distingue de las ciencias en general, y acaso hasta de las demás ciencias sociales. Se puede ser un buen astrónomo creyendo en un Dios que creo y ordeno el universo. Pero la buena astronomía es incompatible con la creencia en un Dios que interviene a su antojo cambiando el curso de un planeta, posponiendo un eclipse, o alterando las normas del juego cósmico, hay quienes opinan que un buen historiador puede creer en un Dios que ha ordenado y dado sentido al curso de la historia en su conjunto, aunque no puede creer en una divinidad al estilo del antiguo testamento. La relación entre la historia y la moral es mas compleja. Es prácticamente innecesario decir en la actualidad que el historiador no tiene por que formular juicios morales acerca de la vida privada de los personajes de su narración. Las posiciones de historiador y el moralista no son las mismas. Enrique Vlll pudo haber sido a la vez más marido y buen rey. Per el historiador no se interesa por el primero de ambos aspectos más q en la medida en q afecto a los acontecimientos históricos. Si sus crímenes morales hubieran tenido tan pocas consecuencias para los negocios el historiador no tendría necesidad de inquirir en ellos. Se dice que Stalin fue cruel y desalmado por su segunda mujer; pero pero en mi calidad de historiador de los asuntos soviéticos, no me afecta mucho. Caras de clio capitulo 3 (resumen) 3.- LA PRESENCIA DEL PASADO: NOTAS SOBRE LA NATURALEZA Y PECULIARIDAD DE LAS CIENCIAS HISTÓRICAS I CIENCIAS NATURALES Y CIENCIAS HUMANAS La tesis general gnoseológica de que la Historia forma parte integral de «la República de las Ciencias» es correlativa de la tesis especial según la cual, en el seno de tal república, la Historia pertenece al grupo de «Ciencias Humanas» en cuanto que distintas de las «Ciencias Naturales y Formales». y Formales (matemáticas, lógica) y el grupo de ciencias Humanas (o Sociales, o Culturales). Esa distinción fue recogida y desarrollada por Heinrich Rickert en su obra Ciencia cultural y ciencia natural (1899). Así, las «ciencias humanas» no son «las que se ocupan del hombre» mientras las «naturales» se «ocupan de la naturaleza». Tampoco es cierto que en las ciencias naturales «el sujeto conoce al objeto» en tanto que en las ciencias humanas «el sujeto se hace objeto del conocimiento». Además, incluso dentro de las ciencias naturales existen niveles en los que deja de ser posible la experimentación. Bajo esta perspectiva, fórmulas del tipo «ciencias que se ocupan del hombre, que estudian al hombre», etc., apuntan, aunque sea de modo oscuro y oblicuo, al núcleo de las diferencias entre las ciencias humanas (como ciencias del hacer) y las ciencias naturales (como ciencias del ser). Si partimos de la consideración del sujeto humano como un sujeto gnoseológico que realiza operaciones y construye fenómenos interviniendo en su medio exterior circundante (es decir, como un sujeto operatorio), nos encontraremos con que habrá ciencias en cuyos campos categoriales no aparece formalmente el sujeto operatorio como uno de sus términos. En definitiva, las Ciencias Naturales se caracterizan porque sus campos categoriales específicos nunca incluyen como términos del campo a sujetos operatorios ni a operaciones (en su sentido estricto gnoseológico). Ahora bien, hay ciencias, como es el caso de las llamadas Ciencias Humanas, en cuyos campos categoriales aparecen formalmente como términos unos sujetos en cuanto que realizan y planifican operaciones: los sujetos pretéritos en la Historia, el hablante en Lingüística, el salvaje en la Etnología, el productor o consumidor en la Economía, el sujeto agente en la Psicología, etc. En estas ciencias, las relaciones de mera contigüidad física no son pertinentes a la hora de explicar las conductas de los sujetos estudiados. Y en virtud de la naturaleza de esos términos categoriales que son sujetos operatorios, es imposible la repetición controlada, la experimentación sistemática, con los fenómenos propios del campo de las ciencias humanas. En consecuencia, el criterio de demarcación gnoseológico entre ciencias naturales y ciencias humanas podría establecerse atendiendo a esta notoria diferencia en el modo de operar respectivo. Por una parte, en los campos de las Ciencias Humanas aparecen, como un término o una relación más del campo, individuos (sujetos humanos) que realizan operaciones (esto es: que son agentes reflexivos que llevan a cabo conductas, acciones y comportamientos conforme a propósitos, intenciones, planes y proyectos). LA DISCIPLINA DE LA HISTORIA COMO CIENCIA HUMANA La ciencia de la Historia es claramente una ciencia humana cuya metodología operatoria es del tipo Beta. En todo caso, Heródoto, «el padre de la Historia» al decir de Cicerón, acuñó en el siglo V a.C. el término historia en ese sentido de actividad de «indagación», «investigación», «pesquisa» y «averiguación» de la verdad sobre acontecimientos humanos pretéritos y pasados. Y ello porque, en Historia, en palabras agudas de Raymond Aron, «la realidad y el conocimiento de esa realidad son inseparables uno de otro». El pasado no existe en la actualidad (en el presente), es perfecto acabado, un «fantasma», un «espectro», y no puede haber conocimiento científico de algo que no tiene presencia ni existencia, porque dicho tipo de conocimiento requiere una base material, física-lista, tangible, corpórea y presente para poder construirse. Estos dos tiempos, pues, el pasado y el futuro, ¿cómo son, puesto que el pretérito ya no es y el futuro no es todavía? . Por definición, el Pasado no existe y no puede ser confrontado ni abordado por ningún investigador. Si la materia de conocimiento de la Historia científica no es ni puede ser el Pasado, queda por establecer cuál es el campo y los términos categoriales de dicha disciplina. Esos residuos que permiten la presencia del Pasado son el material sobre el que trabaja el historiador y con el que construye su historia. son tan reales físicamente y tan presentes como nuestra propia corporeidad. Son la presencia viva del pasado que hace posible el conocimiento histórico. Las reliquias, en su pluralidad intrínseca, conforman las llamadas «fuentes» informativas del conocimiento histórico: «llamamos fuentes a todos los textos, objetos o hechos de los cuales se puede obtener algún conocimiento del pasado» . El Pasado histórico sólo se nos da (se nos ofrece) como presente físicalista a través de las reliquias. Y la primera tarea del historiador es determinar qué secciones de nuestra realidad constituyen una «reliquia», un residuo y vestigio legado del pasado, con el fin de proceder a utilizarlas en la construcción de su interpretación del pasado; un pasado histórico, construido, fabricado y articulado sobre la base de las reliquias, y que es gnoseológicamente distinto del pasado perfecto acabado, del pasado tal y como realmente fue. El pasado en cuanto simple pasado es plenamente incognoscible; lo cognoscible es sólo el pasado en cuanto se halla preservado por los residuos del presente. Ahora bien, las reliquias no se presentan ante el historiador como datos «puros»; son un «cuerpo material» que se encuentra junto a otros «cuerpos materiales» en nuestro presente (del mismo modo como el canto rodado y el bifaz musteriense se presentan inicialmente como núcleos desbastados por la acción de fuerzas exteriores). La primera tarea del historiador es descubrir, identificar y discriminar esos materiales como tales reliquias, legadas del pasado, que vendrán a constituir las pruebas y evidencias sobre las que se levantará su relato, su construcción narrativa del pasado histórico. y conocer con rigor el uso que otros historiadores han dado a esas reliquias en su respectiva construcción de un relato histórico sobre el particular. El historiador puede ejercer esa tarea de identificación de las reliquias históricas porque es capaz de percibir esos residuos materiales como fabricados y elaborados por hombres pretéritos, como resultado de operaciones humanas (dadas en la misma escala operatoria del observador, del historiador). Esa homogeneidad entre el sujeto gnoseológico actual (el historiador) y el sujeto operatorio pretérito (el hombre o los hombres del pasado) es condición absoluta de posibilidad del conocimiento histórico. No cabe una Historia que no contenga a hombres, sujetos operatorios, en su campo categorial. Las llamadas historias naturales (geológica, climática, etc.) no son Historia en sentido gnoseológico sino evolución. Cabe recordar aquí las palabras de Paul Veyne sobre la «enorme diferencia» que separa la Historia (humana) de la «historia» natural: «El hombre delibera, la naturaleza no; la Historia humana se convertiría en un sin sentido si nos olvidamos del hecho de que los hombres tienen objetivos, fines, intenciones» . La homogeneidad entre el historiador y el sujeto operatorio pretérito permite que aquél utilice las reliquias como base para su relato histórico mediante una metodología gnoseológica claramente de tipo Beta. Sobre la base corpórea, física, observable y verificable, de las reliquias, el historiador trata de ponerse en el lugar del sujeto pretérito (o sujetos) y reactualizar las acciones y operaciones del agente (o agentes) cuyos restos estudia, buscándoles un sentido, atribuyéndoles una razón y propósito, reconstruyendo por analogía su curso, dando cuenta de las circunstancias y operaciones que pudieron haber conducido al surgimiento de ese residuo material del pasado. Una cita del propio Collingwood permitirá explicitar el procedimiento de reactualización hermenéutica que utiliza el historiador en el ejercicio de su profesión: Cuando un hombre piensa históricamente, tiene ante sí ciertos documentos o reliquias del pasado. Su tarea es descubrir qué pasado fue ese que dejó tras sí estas reliquias. Otro párrafo del propio Collingwood explícita todavía mejor esta inexcusable labor de reactualización hermenéutica que está en la base de la labor del historiador y del modo de conocer de la Historia como disciplina científico-humanística: El historiador, al investigar cualquier acontecimiento de pasado, hace una distinción entre lo que podría llamarse el exterior y el interior de un acontecimiento. Precisamente, el análisis e interpretación del bifaz (de los útiles prehistóricos, en general) constituye un caso especialmente revelador de los procesos de reactualización hermenéutica implícitos en la forma de construcción científica propia de las ciencias humanas (no sólo de la Historia) y de la imposible neutralización o evacuación del sujeto operatorio dentro del campo categorial de estas ciencias. Sólo desde el momento en que se establece su conexión originaria con actos humanos pretéritos y propositivos pasaron a ser reliquias prehistóricas dotadas de interés científico-humanístico. Entre otras cosas, porque si los acontecimientos son pasados no cabe observarlos ni describirlos desde el presente. Por el contrario, el historiador construye un pasado histórico a partir de las reliquias, de las pruebas legadas por el pasado real en el presente, mediante un método esencialmente inferencial e interpretativo y en el cual es imposible eliminar o neutralizar al propio sujeto gnoseológico (como sucede en parte en las ciencias naturales). En el transcurso de esa labor, el historiador construye su pasado histórico que gnoseológicamente no es sino el reflejo de una parte del presente, de las reliquias con las que trabaja. El historiador puebla las reliquias de «fantasmas», de «espectros» (por cuanto que no existentes en el presente) en su cometido profesional de dar razón del surgimiento de esos restos del pasado mediante un relato narrativo. es imprescindible para dar cuenta racional de las reliquias en un relato histórico. Esa construcción forzosa y forzada de un pasado racionalmente imaginario que sirva de contexto envolvente y justificativo de las reliquias disponibles en nuestra dimensión temporal está en el núcleo del proceso mismo de la labor científico-historiográfica. Después hay otras huellas, éstas son huellas de discursos. También el historiador británico David Cannadine ha subrayado con acierto estas posibilidades y limitaciones de la labor profesional de los historiadores en cuanto «mediadores» entre el Pasado y el Presente gracias a la relación establecida entre pruebas materiales e imaginación contextualizadora: Los historiadores son los mediadores entre el pasado y el presente. Como historiadores somos (o debemos ser) los enemigos del parroquialismo temporal, territorial y cultural. Del mismo modo que el pasado histórico de las reliquias es una construcción racional, también resultan una construcción los fenómenos históricos desplegados y postulados por el historiador para dar cuenta racional y argumentada de esas mismas reliquias: los llamados «hechos históricos», los sucesos, los eventos, las estructuras, las instituciones, los procesos, etc. Es uno de los «fantasmas» necesariamente imaginados y articulados por los historiadores para servir como «envoltorios» y contextos explicativos dentro de su relato historiográfico apoyado y soportado sobre las reliquias (que sí son presentes). En resolución, parece posible afirmar que la labor de investigación histórica y la redacción del relato narrativo pertinente se apoyan esencialmente sobre un modo operativo singular: la reactualización hermenéutica por parte del historiador de las reliquias y pruebas históricas disponibles y la consecuente construcción de un relato contextualizador e imaginado del pretérito en el que se generaron esas mismas reliquias y pruebas históricas. Sobre la base de ese procedimiento gnoseológico peculiar, la historia como disciplina científico-humanista (o científico-social, si se prefiere literariamente) es también tributaria de tres principios axiomáticos y categoriales inexcusables para su constitución como tal ciencia . En resolución, la Historia como disciplina académica pretende, puede y debe producir conocimiento científico y verdades históricas (esto es: no absolutas sobre el pasado) que tienen un estatuto gnoseológico y pragmático muy diferente a otros conocimientos que también aluden al pasado: el conocimiento mítico, el legendario, el religioso, el poético y literario, etc. todo el resumen: http://resumenesunmdp.blogspot.com/

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