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Andrux_1

Usuario (Bolivia)

Primer post: 20 dic 2013Último post: 2 nov 2015
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creepypastas: El usuario g00gle_240394 y Abandonado por Disn
ParanormalporAnónimo12/20/2013

El Usuario g00gle_240394 Tenía yo dieciséis años cuando comencé a trabajar. Mi primer trabajo fue en un cibercafé en el que trabajaba un amigo, y gracias a él entré a ese lugar. Luego de que estuvo enseñándome todo lo que debía saber por algunas semanas, dejó el trabajo y me quedé solo por casi dos meses. En el transcurso de ese tiempo recuerdo un día muy peculiar, cuando conocí a un usuario llamado «g00gle_240394». El nombre me extrañó un tanto, pues llevaba la palabra Google escrito con dos ceros sustituyendo las o, pero supuse que sólo era alguien que estaba aburrido, porque lo primero que me dijo fue, «¿Qué estás haciendo?». Antes de contestarle miré a mi alrededor, pues el chat por el cual me comenzó a hablar era el que comunicaba los ordenadores en el cibercafé. Los clientes usaban ese chat casi nunca, sólo lo ocupaban algunos tímidos para enviar mensajes como «¿Puedo mandarte a imprimir?» o «¿Me permites usar tu baño?». Normalmente, el chat lo utilizábamos los que estuviéramos de encargados para notificar que íbamos a cerrar o alguna cosa por el estilo. El local estaba casi lleno, pero el mensaje fue enviado desde una máquina que el PC del administrador (es decir, yo) no reconocía. La ventana del chat se veía algo así: Cyber Chat: Admin 02 PC: 00 g00gle_240394: ¿Qué estás haciendo? Supuse que algún tipo listo había cambiado la configuración de su ordenador. Si ese mismo sujeto había logrado cambiar el nombre predeterminado del usuario, el cual en el chat debería ser algo como «Usuario PC 01», pues entonces también era capaz de cambiar la configuración predeterminada de su máquina. Para asegurarme, le contesté: «Veo q cambiaste la configuración de tu maquina, pero quien es tan tonto como para enviar un mensaje al administrador después de hacer algo así? gracias a esto ya lo note, pon todo en orden por favor, gracias». Tardó un par de segundos en contestar, pero al hacerlo sólo se disculpó y no volvió a escribir. No supe quién había sido, luego de que revisé todas las máquinas por medio de la mía no vi ningún mensaje enviado. Tal vez fue alguien robándose la señal, de todas formas sólo era el encargado del local, así que no podía hacer mucho. Cuando estuve con el dueño antes de cerrar, le comenté lo sucedido, y él me dijo que lo revisaría y me retiré. Al día siguiente me dijo que no había ningún interceptor en la señal, pues la única forma de conectarse era por medio del cable de Ethernet; me refrescó la memoria diciendo que habíamos desactivado la señal wi-fi porque varios negocios de la cuadra la utilizaban y eso ralentizaba la red. No respondí nada, pero me quedé con la duda. Pasaron un par de días y ya me había olvidado de lo sucedido, pero ese usuario volvió un día por la tarde, haciendo la misma pregunta. Esta vez no le contesté y decidí mostrarle a mi patrón el mensaje para así poder saber de dónde provenía. Transcurrieron aproximadamente unos veinte minutos hasta que apareciera en el chat que el usuario g00gle_240394 estaba desconectado. En ese momento mi jefe entró al local y le dije que viera a la pantalla; lo que le mostré fue una ventana de chat sin PC seleccionada y en blanco, totalmente en blanco. Me preguntó la razón por la que le había mostrado eso, pero me limité a decir, «Vaya que soy descuidado, creo que lo cerré. Olvídelo, no era nada…». Ese día me sentí como un tonto y pensé que lo mejor era que yo mismo descubriera a ese sujeto. Llegué a mi casa y descargué un programa para localizar ordenadores alrededor del mundo. Pasaron muchos días sin que apareciera, casi dos semanas. Yo ya había instalado el programa en la máquina del cibercafé. Entonces llegó el día, g00gle_240394 volvió con su pregunta. Inmediatamente busqué el programa y me di cuenta de que no estaba en donde lo había dejado, sin acceso directo o archivos en disco; mas no me detuve ahí —pensé que mi jefe pudo haberlo borrado, él solía borrar los archivos sin dar previo aviso cada vez que descargaba algo y no lo justificaba—. Busqué de nuevo el programa, pero mientras estaba descargándolo el sujeto se desconectó… sólo que esta vez me dijo lo siguiente antes de retirarse: «Si querías saber de dónde soy, ¿por qué no lo preguntaste?». Al parecer sabía, de alguna manera, que lo quería localizar. El archivo se descargó y comencé a rastrear la procedencia del mensaje, pero casi al finalizar la búsqueda la ventana volvió a ponerse en blanco como la vez pasada y el programa marcó error. No me di por vencido y lo guardé en una USB, de esa forma no correría el riesgo de perder el programa de nuevo. Él volvió a escribirme justo al día siguiente. Sabía cómo funcionaba el programa, así que decidí entretenerlo mientras terminaba de buscar. Hizo la misma pregunta: «¿Qué estás haciendo?». «Trabajo, q me dices tú???». «Interesante, ¿acaso trabajas en un cibercafé?». «Como lo sabes???». «Tienes internet, estás conectado todo el día. Si estuvieras en una oficina o algo similar, no podrías tener acceso a la red tan constantemente. ¿Acaso crees que te estoy espiando?». «Nada d eso, simple curiosidad, tu q me cuentas, aun no me respondes». El programa estaba por terminar, cuando él dijo lo siguiente: «Nada… Oye, lo siento. Me tengo que ir. Pero por si te aburres, o aún quieres saber en dónde estoy, revisa este enlace: http://archives/map/register_ssxa44a2gghdfg12/g00gle_240394». El programa marcó error de nuevo, pero, al parecer, el sujeto era o torpe o quería jugar conmigo, tal vez confundirme. Entré al enlace por curiosidad, y porque supuse que mis intentos por localizarlo seguirían fallando. Mi sorpresa no fue mucha, pues el enlace conducía a una foto de la calle en donde se encontraba el cibercafé, sólo que ésta se veía distinta. Creí que él la pudo modificar o que era la misma calle antes de que yo la conociera. Cuando mi jefe llegó para cerrar, pensé en mostrarle la imagen, pero no pude ubicarla; busqué en el historial sin ningún éxito. Mi jefe no dijo nada, sólo me miró extrañado por mi comportamiento. Al otro día, luego de que mi jefe se hubiera ido, g00gle_240394 comenzó a chatear conmigo. Esta vez intenté sacarle alguna respuesta. «Hola amigo, ¿qué tal tu día?». «Pues apenas empieza, en donde estamos, según tu foto de ayer, apenas son las…», antes de que terminara de escribir, él mandó un mensaje: «9». «¿?», le escribí. «Son las 9, 9:03 a.m., para ser exactos». «Bueno mi reloj dice q son las 9:00 a.m. pero son solo minutos d diferencia». «¿Y qué tal si fuera más que eso?». «A q t refieres???». «¿Recuerdas la foto? Creo que no podrás seguir trabajando aquí por mucho». «Quieres decir q vienes del futuro o algo así???». «Es una forma de decirlo». «Cual es tu nombre real???». «Google». «Aha y yo me llamo Wikipedia jajajajaja», le respondí cínicamente. «No, tu nombre real es Guillermo, pero prefieres que la gente te llame Dracko». En ese momento no me asusté, si el tipo era un gran informático (algo de lo que no me cabía la menor duda) pudo haber averiguado eso gracias a la infinidad de redes sociales y otros sitios a los que me he registrado. Entonces le dije: «Veo q eres bueno para esto, debes ser un Hacker, si es así, por q sigues a alguien como yo y no a la CIA o el FBI, no sé, podrías cambiar las acciones d FaceBook a tu favor, por q me sigues a mi???». «Sencillo, porque el dinero no me es útil; ¿para qué lo quiero si no lo necesito? En cambio, si logro encontrar a alguien que me ayude, como tú… eso podría servirme más que el dinero». «Quieres decir q necesitas a alguien… Para???». «Una página, una que pueda ser constantemente visitada. Tal vez varias páginas. Creo que me serviría alguien como tú para esto, tienes el tiempo libre suficiente para ayudarme, además de que busco a alguien en particular, y tú lo localizarás más rápido que yo». «Paginas, solo eso, por q no hackeas una ya existente???». «Porque ya son mías, cualquier página que te llegue a la mente; y no sólo eso, los dueños de esas páginas son personas como tú, a las que también contacté y las volví ricas y poderosas. Digamos que soy el dueño de esos seres». «Acaso estas Trolleandome??? Q sigue, dirás q eres el diablo y estas consumiendo almas, por eso FB y YouTube son tan conocidos, por q los creadores vendieron sus almas y ahora tienen lo q querían». «No lo mal interpretes, no tengo nada que ver con algo sobrenatural. Te lo dije antes, soy Google, ¿acaso eso no te suena familiar?». «Demuestralo viejo…». «http://google.com.mx». «Vaya, se nota q eres google ¬¬…». «Sé tus contraseñas, las biografías de tus páginas, con todas las modificaciones que les has hecho. Sé todo lo que has llegado a registrar entrando a mí, tu historial, incluso el eliminado. Mira esto, incrédulo… http://archives/map/register_ssxa44a2gghdfg12/g00gle_240394». Entré al enlace y éste llevaba a la misma imagen del día anterior, lo que no demostraba absolutamente nada; aún seguía creyendo que era un hacker troll sin nada más que hacer, pero mi curiosidad era grande, y no detuve la conversación: «Bien “Google” y q es lo q hare por ti???». «Sencillo, revisa esto: http://hiawfgfhjy518ss1ffg4d5f121fd8g7s». Era un enlace que llevaba a una página vacía de fondo negro, nada especial. Entonces le pregunté: «Q con esto???». «Necesita algo relevante, ¿no lo crees? Tal vez una imagen, algo como esas ventanas emergentes. Puede ser un enlace troll como Ooskar o Goatse.cx, algo que haga que la audiencia trabaje por sí sola». «Por q no subes tu imagen alterada, la d esta calle???». «Buena idea, pero no puedo usar el registro de esa imagen hasta que suceda». «Suceda???», pregunté algo impactado. «Q debe suceder???». «Lo que ves en la foto, su registro será el día miércoles de la semana que viene. De hecho, a la imagen la subirán desde tu cibercafé; es una fotografía tomada con un Sony Ericsson W580. Ésta será tu evidencias, así sabrás que yo soy Google, mientras tanto, me retiro. Pasado este suceso te contactaré, exactamente a las 4:22 p.m., para acordar lo que se subirá a nuestro sitio». Mi amigo navegador se desconectó y me dejó pensando. La curiosidad de saber qué pasaría era grande en mí, así que esperé a ese miércoles. Habíamos cambiado la ubicación del cibercafé hace dos o tres días, apenas comenzábamos a trabajar de nuevo cuando llegó mi jefe a mostrarme algo; era la foto de la que había hablado con g00gle_240394. Mi jefe me contó que tuvimos mucha suerte, pues hace un par de horas, hubo un accidente en la calle en la que trabajábamos anteriormente. Un tráiler de combustible se volcó y esto ocasionó una fuerte explosión. Mi jefe, emocionado, me pidió que me moviera de la máquina; vi lo que estaba haciendo, y él estaba subiendo la foto, para después publicarla en sus redes sociales contando lo sucedido y la suerte que tuvo al irse de ahí. Eran las 4:20 p.m. y mi jefe seguía en la máquina, y pensé que él al fin lograría ver a g00gle_240394. Esto me alegró, pero de un momento a otro recibió una llamada, desconectó su teléfono del ordenador, el cual era exactamente un Sony Ericsson W580, y atendió la llamada. Colgando me dijo que ya se iba. Faltaba sólo un minuto, por lo que le pedí que esperara, pero me contestó que no podía, que se tenía que ir urgentemente, y luego de que abandonó el establecimiento, el mensaje llegó. Le grité y le pedí que volviera, pero me dijo que fuera lo que fuera, tendría que esperar. Miré el mensaje, era de g00gle_240394, y decía: «Hola de nuevo. El gran día llegó». A decir verdad, me pareció extraño que lograra localizarme, tal vez haber cargado la imagen fue lo que delató mi ubicación, pero eso era lo de menos. Él había acertado en cuanto a lo sucedido, la fotografía era exactamente como la recordaba. Al ver que tardaba en responder, mandó otro mensaje. «¿Acaso no te alegras de conversar conmigo de nuevo?». «No es eso», le dije. «Es solo que no me lo esperaba, bueno, tal vez en algun sentido lo esperaba, mas no estaba seguro de que volveriamos a estar en contacto…». «Entonces, ¿estás listo?». «Supongo, d q se trata?». «¿Sabes lo que significa el término snuff?». «Si, eso, lo paranormal y el gore son muy famosos en la red, claro despues d la porno…». «Sí, eso pensé. Sé que has llegado a curiosear sobre todos esos términos, así que espero que estés listo para lo siguiente: http://hdakdfuyrkfisd2654gsaafd1f5dfsdfds5fds4fdf4ds5f4d5f4d5f». Entré al enlace…, pero esta vez era algo más fuerte. Esta vez me sorprendió ver al que parecía ser mi jefe, muerto; pero no sólo había sido asesinado como en cualquier homicidio, ésa parecía la obra de un psicópata sanguinario. No pude mirar la imagen por mucho tiempo, la cerré casi de inmediato y le exigí que me diera una explicación. «Es lo que quiero en nuestra página». «No entiendo, debo fotografiar a un muerto y subir la imagen???». «Algo así, pero no es tan sencillo…». «No entiendo…». «Tú eres quien debe asesinarlo». «COMO?!?!?!». «No hay más explicaciones, sé que lo harás». «Y q si me niego???». «No hay vuelta atrás, pues ya sabes de lo que se trata. Tu cuenta está hecha, y ahora debes hacerlo si no quieres que tu registro sea dado de baja, o que nuestra página tenga algo así, como… ¡TÚ en el lugar de ese cadáver!». «Jajajajaja… esto es estúpido, no se por q t sigo el juego, vete al diablo!!! .l.». Cerré la conversación y llamé a mi jefe. Le dije que teníamos problemas con la luz, que se había ido y no volvía, a lo que él respondió con que cerrara en veinte minutos si no regresaba. Entonces cerré y me fui de ahí, no esperé que el tiempo pasara, sólo esperé los veinte minutos una vez afuera para poder marcarle y decirle que iba a cerrar. Estaba en mi casa y aún pensaba en la imagen y en esas tan extrañas conversaciones… Por la noche no pude dormir. Al día siguiente llegué al trabajo algo tarde, estaba desvelado y aún seguía un poco asustado por lo sucedido. Hablé con mi jefe para informarle que no podía seguir trabajando ahí; me preguntó por qué, pero sólo le mentí diciendo que era por mis estudios. Aceptó, pero me pidió que me quedara un par de días más para darle la oportunidad de encontrar a alguien que me reemplazara. Sin más remedio, me quedé. Él estuvo conmigo todo el día, así que no supe nada de g00gle_240394 en el transcurso de éste. Pasaron dos días más sin saber nada de g00gle_240394, pero aún seguía teniendo insomnio y terrores nocturnos. Sentía que me volvía paranoico, en especial cuando mi jefe salía o me dejaba solo. Ese día llegó una chica que venía por el empleo, era una chica linda, simpática y amistosa; jamás olvidaré cómo era ella antes, ese día que la conocí. Se llamaba Victoria, pero le gustaba que le dijeran Vicky. El mismo día le enseñé lo que debía hacer, pero no podía dejar de actuar como un maldito loco, me desconcentraba con facilidad y no podía hablarle tranquilamente. Me sentía nervioso, sentía que algún mensaje llegaría. Eso me hizo recordar que cuando comencé a trabajar en el cibercafé, mi amigo, que estaba en el puesto antes que yo, actuaba de una manera semejante, quizá porque él también había sido acosado por Google. Éste le pidió que hiciera algo que no quería, y mi amigo abandonó el lugar. Cuando terminó nuestra jornada laboral nos fuimos juntos, y esta chica, algo preocupada, me preguntó si me encontraba bien, a lo que sólo le comenté: —¡Nunca, nunca…! ¡Escúchame con atención, jamás hables con alguien que no conozcas por chat, no lo hagas; Google te buscará y, una vez dentro, no habrá salida! Luego de que dije eso, salí corriendo y me dirigí a mi casa. Estando ahí traté de localizar a mi amigo; comencé vía internet, pero no encontré sus antiguas cuentas en redes sociales, páginas de juegos ni correo electrónico, era un fantasma en la red. Mientras estaba buscándolo, pasó lo esperado. Un mensaje llegó, pero esta vez él sólo dijo algo y se desconectó. Lo que decía el mensaje era: «Más vale que lo hagas, no corras el mismo destino que g00gle_010692: http://archive/g00gle_010692/fg1f5g4fgfd5g4sd8f4eq65f78ef4». Mi curiosidad me llevó a una respuesta. El enlace me condujo a una clase de perfil de mi amigo. Anoté el número de su celular y apagué el equipo, pues no pensaba quedarme a esperar a que otro mensaje llegara. Marqué el número un par de veces, sin obtener respuesta. Justo cuando dejé de marcar y estaba a punto de irme a la cama, una llamada entró. Contesté y era mi amigo, el cual me preguntó sólo una cosa: —Dracko, ¿eres tú? —Sí, soy yo viejo. No sé cómo supo que era yo, pero no dudé en preguntarle si nos podíamos ver. Aceptó y acordamos un punto. Al día siguiente me encontré con mi amigo, el cual lucía tranquilo, transmitiéndome la idea de que no pudo pasarle nada de lo que a mí me estaba pasando. Él comenzó la charla. —Cuánto tiempo, vaya, apenas y me acordaba de ti. ¿Cómo has estado? —Bien, yo… —No quise hacer más rodeos y fui al grano—. Viejo, ¿qué sabes de un usuario llamado google guion bajo 24, 03, 94? Su cara se puso pálida, y sólo me dijo: —Me tengo que ir, fue un error venir a verte, tengo que trabajar… —No, espera, necesito respuestas. Ese usuario me está acosando, amenazando y, por lo visto, lo conoces. Dime qué es lo que sabes, por favor. Estaba a punto de retirarse, estaba de espaldas, y me contestó con lo siguiente: —No sé por qué olvidé mencionar eso cuando tomaste mi empleo, pero ahora lo siento, en serio, por segunda vez… Por ti… —¿A qué te refieres? —pregunté curioso. —Lo siento, pero creo que para remediarlo puedo terminar lo que empecé ese día, antes de que ellos vuelvan… Una mirada psicópata y una sonrisa demoníaca se dibujaron en su rostro. Entonces se lanzó hacia mí gritando que en serio lo sentía. No supe qué hacer, sólo intenté defenderme; pero cuando estaba sobre mí y yo estaba en el suelo, un extraño sujeto encapuchado se acercó a nosotros y golpeó fuertemente a mi amigo, quitándomelo de encima. Lo escuche decir: —Tu tiempo se acabó, es hora de cerrar sesión. Una vez que estuve libre intenté escapar, pero escuché un tremendo grito desgarrador y, al voltear, vi a mi amigo pidiéndome ayuda; el sujeto encapuchado lo había atravesado con un fierro, con el cual después lo golpeó frenéticamente. Sólo fui capaz de seguir huyendo, y cuando empecé a correr, un mensaje llegó a mi celular. Era Google nuevamente, me había enviado un mensaje, que decía: «Vuelve y tómale una fotografía, sólo eso. Te he facilitado el trabajo, ¿no lo crees?». No recuerdo bien qué fue lo siguiente que hice ese día, pero al día siguiente cuando logré reaccionar, estaba en la ducha. Salí y un mensaje estaba en mi celular, éste tenía un número que, según decía, era una cuenta bancaria en donde podría cobrar lo ganado por la fotografía. Decidí ignorarlo y apagué el celular… sólo quería olvidarlo todo. Pasó un año, pensé que ya había acabado para mí, pero sólo lo había ignorado por un largo tiempo. Había dejado de utilizar teléfono celular con cualquier servicio de internet, borré mis cuentas de cualquier servicio en línea y me alejé de la web en cualquier aspecto desde ese día. No había olvidado por completo lo sucedido, pero al menos intentaba no recordarlo. Un día, sin embargo, en mi nuevo trabajo en un supermercado —uno de esos que abren las veinticuatro horas del día—, vi a Vicky. Eran alrededor de las dos de la madrugada. Sabía que era ella, jamás olvidaría a nadie involucrado en ese maldito evento. Vicky se veía más demacrada y muy alterada, no era la chica que yo recordaba. Entró al lugar y me miró fijamente, para luego decir: —Al fin te encuentro… Su cara estaba pálida, tenía unas ojeras tremendas y simplemente se veía devastada; su voz sonaba entrecortada y débil. Preocupado, le pregunté: —¿Qué sucede…, por qué me buscabas? No entendí bien lo siguiente que dijo, pues se desplomó en el piso, desmayada. Lo que creí entender fue… «Google»… La llevé a mi auto y la recosté ahí, y pedí permiso para irme. Llegué a casa, recosté a Vicky en mi cama y yo me quedé en el sofá. No podía conciliar el sueño, todas esas memorias llegaban a mi mente una y otra vez, nuevamente, sin dejarme en paz. Decidí leer algo para ignorarlo, desde que me había alejado del internet solía leer regularmente novelas de misterio y cosas de detectives; me gustaba distraerme con eso, pues con los libros me sentía seguro. Apenas comenzaba a leer cuando escuché a Vicky gritar. Corrí a mi habitación y miré a todos lados; ella estaba sola, pero me dijo con voz débil que necesitaba mi ayuda. Aún tenía dudas sobre por qué me estaba buscando, así que le pregunté: —¿Por qué dices que me buscabas? —Ellos vendrán por mí. Me dio curiosidad saber quién era ese sujeto que me hablaba por el chat… debí haberte hecho caso. Él me dijo que ahora no habría salida. —¿Salida de qué? —Ahora… debo asesinarte, o ellos me mataran a mí. —Dime que tú no… Me sorprendió lo que escuché, pero decidí ayudarla, pues supuse que ella también se había involucrado con Google. Le pregunté más, pero sólo me mostró una foto con su celular y se quedó dormida, estaba débil y necesitaba descansar. Miré la foto y me sorprendió, era una de un homicidio similar al de la foto que yo recibí. Era yo, sólo que me veía muerto en un sentido más… tranquilo, ya que sólo se podía apreciar una porción de mi cuerpo con un agujero de bala en la frente, algo más práctico que la última vez. El nombre del archivo era «http://user_g00gle_240394_29_april_2012/fghfd1g4g56df2d1f2a4ff4af1d2/log_out». Miré la URL un rato y me percaté de algo que no había notado en otros enlaces enviados por este asesino: estaba escrita lo que parecía ser una fecha. No podía dormir, no dejaba de mirar a Vicky, en lo único que pensaba era en que sería asesinado. Me senté en el piso, y después de un rato de lectura e incómodos pensamientos, logré dormir. Un olor nauseabundo me despertó. Estaba recostado en mi cama, y ésta se encontraba bañada en sangre. Me volteé y vi a lo que parecía ser Vicky acribillada. Sus órganos estaban esparcidos por toda la habitación, al igual que su sangre. Cuando logré salir del shock me levanté rápidamente de la cama y noté que su celular estaba en mis manos. Tenía puesta una dirección que me recordó mucho a lo que Google llamaba «nuestra página», sólo que la URL se parecía a la del día anterior, con un pequeño cambio: «http://user_g00gle_240394/change/g00gle120393_03_april_2012/fghfd1g4g56df2d1f2a4ff4af1d2/log_out». Había otro «google» con números escrito ahí. Decidí ver la página y ésta solamente contenía un video sin título. Lo reproduje, la calidad era de no más de tres pixeles. Supuse que g00gle_240394 lo había editado para que se viera más tenebroso, pues al comenzar se veía a la silueta de alguien con un cuchillo acercándose a la cámara y comenzando a rondar el cuarto. No logré ver mucho hasta que encendió una pequeña luz, tal vez una lámpara; en cuanto esto sucedió descubrí que era mi cuarto. Enfocó la cama en la cual se encontraba Vicky, pero no estaba dormida, ella estaba despierta, atada a la cama y amordazada. La silueta se acercó y, en un acto al estilo Guinea Pig: Flowers of Flesh and Blood, enfocó una pequeña mesa que tenía en mi cuarto, sobre la cual había un mantel, una charola y varios utensilios de uso cotidiano, asemejándose grandemente a esas mesas que los cirujanos utilizan para colocar sus herramientas. Sabía exactamente lo que sucedería, pues el cadáver de Vicky ahora se encontraba en mi cuarto. El video continuaba, el sujeto que grababa hacía que pareciera que el espectador era quien estaba haciendo todo, como una clase de video en primera persona. Tomó un desarmador con una mano, se acercó lentamente a Vicky, acarició su pierna y con un violento movimiento lo clavó en su pierna; grabó su rostro, podía apreciarse el dolor en ella y apenas se escuchaban sus gritos y gemidos. Volvió a la toma del desarmador y comenzó a retorcerlo dentro de su pierna, y luego lo sacó y volvió a la mesa, de la cual tomó un cuchillo de cocina común y corriente. Se acercó nuevamente a Vicky y esta vez no la lastimó, sólo utilizó el cuchillo para desgarrar su ropa. La siguiente escena fue algo tan sumamente enfermo, que la única forma en la que podría describirla, es diciendo que esta escena parecía sacada de la película A Serbian Film. El sujeto puso la cámara en un lugar donde pudiera grabarse lo que hacía claramente. Durante unos veinte minutos, aproximadamente, violó a Vicky, pero eso no fue nada. Después de ese tiempo, el sujeto comenzó a acuchillarla en sus extremidades de modo que sólo la hería sin matarla, y de un momento a otro, se detuvo; Vicky lloraba, y se vio al sujeto levantarse tranquilamente y salir de escena, para después entrar con una licuadora. La conectó y la encendió, entonces introdujo la mano de Vicky y la destrozó por completo, pudiéndose ver cómo la sangre y trozos de carne desechos volaban por la habitación. La agónica escena se cortó y se vio un ángulo distinto, como si alguien más grabara. Se veía el brazo de Vicky, el que no fue dañado por la licuadora, y una segueta comenzó a hacer un corte brusco en él; Vicky intentaba zafarse, pero ese forcejeo inútil sólo causaba que el sujeto hiciera varios cortes adicionales en su brazo. Cuando estaba a punto de cercenarlo, ella lo arrancó de un jalón y se escuchó un grito tremendo; a pesar de que estaba amordazada, los gemidos eran fuertes y me hacían sentir el dolor que ella sintió. El video comenzó a fallar, y luego de unos segundos la toma se recuperó, sólo que esta vez Vicky ya estaba muerta y totalmente desecha, era sólo un tronco sin forma alguna en su rostro y desgarrada de cualquier otra parte. La toma se veía borrosa y se adelantaba sin razón alguna, para después regresar a donde nos habíamos quedado. En esta toma Vicky ya no estaba amordazada, y lo poco que le quedaba de brazo estaba desatado. Parecía que ella se quitó la mordaza como pudo, pues su cara estaba llena de sangre. Con voz débil pedía clemencia, que la dejara ir, sólo lloraba y rogaba por ser liberada. En esta toma la calidad había subido impresionantemente, como si una cámara profesional hubiese grabado sus últimas palabras. La toma hizo un corte rápido, y la siguiente escena volvió a ser de una calidad baja y aspecto turbio. A pesar de que no quería continuar viendo, el morbo no me dejaba reaccionar. Para empezar, la escena tenía un ángulo poco apreciable, y se oían gritos, como si la tortura se hubiera vuelto sumamente sádica. Se podían ver ligeras salpicaduras de sangre y se escuchaba algo así como un motor o una máquina escandalosa, y sonaban herramientas cayendo al suelo, un caos total. Lo único que se podía ver con la pobre iluminación era un par de siluetas peleando, pero cuando la imagen se volvió clara, la cámara cayó al suelo y sólo se veía la toma de unos pies. En esa toma vi caer lo que parecía ser una pierna cortada, un par de entrañas y mucha sangre. Entonces un pie del atacante pisó la cámara y ésta se quedó filmando estática por aproximadamente unos diez segundos. El video se cortó y se puedo ver al sujeto que hizo todo vistiendo una capucha. Lo primero que pensé fue que ese extraño sujeto era Google, pero no pude verlo bien, la capucha lo cubría y apenas había un poco de luz en la toma. Esta escena entrecortada del asesino duró poco más de unos segundos. El video terminaba ahí, se cortó bruscamente y la página se cerró de manera automática. Una sensación escalofriante recorrió todo mi cuerpo. Miré a Vicky y sólo comencé a llorar. Entonces recibí un mensaje en su celular, que decía: «Hola de nuevo». Era Google. Decidí contestarle, diciéndole: «¿Cómo pudiste hacer esto? Pensé que me habías dejado en paz, ¿por qué le hiciste esto a Vicky? ¡Ella no debía estar involucrada!». «Lo sé, pero ella se involucró y le tocó perder. Deberías dar gracias de que aún seguimos activos; es decir, ella simplemente cerró sesión en su vida mortal, pero estará conmigo para siempre, su video la ha inmortalizado». «¡¡¡MALDITO ENFERMO!!!». Dije eso y apagué el celular. Salí de la habitación y decidí irme de ahí. Tenía que investigar lo que estaba pasando, quién era Google en realidad y por qué aún me involucraba en esto después de tanto tiempo. Los libros que había leído todo ese tiempo me dieron ideas de cómo investigar sin involucrar a la policía, pues si lo hacía ellos pensarían que fui yo quien mató a Vicky y quien cometió el asesinato de mi amigo. Hice una pequeña maleta con algo de ropa y sólo llevé mi laptop, a pesar de que había pasado tanto tiempo desconectado, pues tenía otras intenciones aparte de sólo investigar. Por último, tomé las llaves de mi auto, y me fui. Conduciendo llegué a las afueras de la ciudad. Había un hotel, esos que están a la mitad de las carreteras, que sólo tienen cuartos básicos y no cobran mucho; era un lugar perfecto para ocultarme mientras averiguaba quién era este asesino. Renté una habitación por un tiempo y comencé mi investigación. Google empezaba a hastiarme, hablaba de nuestra página y del dinero que estábamos ganando. No contesté nunca, pero él insistía y hacía distintas preguntas, como si ya no me importaba esto o si le ayudaría con lo siguiente. Pude ignorarlo por casi una semana, pero mi estado mental me estaba llevando demasiado lejos, ya debía dinero al hotel, y mi trabajo, aunque no lo quisiera, seguramente lo había perdido. Fue entonces cuando tomé medidas drásticas: esperé a que Google se conectara y le pedí mi cuenta bancaria. Él accedió de inmediato, y la apunté y fui a un banco. Una vez ahí traté de retirar dinero de la supuesta cuenta, pero no había registro de ella. Siempre pensé que era una mentira, y por esa razón no me molesté, pero al volver a casa, Google me había escrito. El mensaje decía: «¿Eres estúpido? Si querías retirar el dinero me lo hubieras dicho, yo mismo lo haré por ti. No vuelvas a involucrar a nadie más en esto, podrían saber de mí. Y aparte, ¿cómo un niño de diecisiete años va a retirar dinero así como así?». Leí eso y escuché la puerta. Al abrir, era un sujeto con un paquete. Me lo entregó y me pidió mi nombre para registrarlo como recibido, pero le dije que no esperaba paquetes. Luego me preguntó todos mis datos, los cuales estaba leyendo desde una hoja que describía la entrega. Todos los datos eran reales, pues hasta la ubicación actual —el hotel— la tenía indicada en esa hoja. Decidí tomar el paquete y me pidió escribir mi nombre de nuevo. Cuando comencé, me dijo: —No señor, su nombre de usuario, por favor. —¿Usuario? —le pregunté extrañado. —Como ejemplo, mire el mío. Miré lo que llevaba bordado en su playera. Me dejó en shock, porque lo que decía era «g00gle_301193». Me hizo reaccionar y me pidió nuevamente mi nombre de usuario. Le dije que no sabía de lo que hablaba. —Ambos sabemos que eso es mentira, usted cuenta con un nombre de usuario otorgado por alguien que también ya debe conocer. ¿Acaso acaba de iniciar sesión? Sólo escribí lo primero que me llegó a la mente, «g00gle_240394». El sujeto me dio las gracias y se retiró. Estaba mirando el paquete, no quería abrirlo, esperaba encontrarme con la cabeza humana de algún familiar o tal vez un video de otro homicidio. Decidí ponerlo en la mesa y no lo abrí en todo el día. No dejaba de pensar en lo que ese tipo había dicho, «nombre de usuario»… En ese momento volvieron a tocar la puerta. Antes de abrir me asomé por la mirilla; era el dueño del hotel. Lo hice pasar y me dijo que tenía que pagarle la renta o si no me echaría de ahí. Conversé con él y lo convencí de no echarme, le dije que tendría el dinero pronto, que no podía dejar que me echara. Justo cuando cerré la puerta y encendí la máquina, vi un mensaje de Google: «Abre el paquete, es tu parte. Espero que sea suficiente». Abrí con miedo el paquete, pero sólo era una cámara. La reconocí de inmediato, era la cámara que había comprado tiempo atrás; estaba sucia y llena de algo que parecía ser sangre. No me preocupé por eso y vacié la caja, encontrando también una pistola y un sobre con una tarjeta de débito. Realmente necesitaba el dinero, así que la tomé y salí a un cajero. Eran las once de la noche, llegué a un cajero y, al mirar la cantidad que la cuenta de la tarjeta tenía, casi no lo creí: tenía más de medio millón de pesos. Sólo retiré lo necesario para pagar el hotel y regresé, le pagué al dueño y me fui a mi cuarto. La laptop seguía encendida, y como si supiera que había regresado, Google me escribió nuevamente. «Veo que estás más relajado ahora». «Supongo, pero aún debo saber… ¿quién diablos eres tú?». «Buena pregunta, pero ¿por qué no te evitas la fatiga y vuelves a la escena del crimen? Ahí puedes obtener respuestas, ¿no lo crees?». Tenía razón, salí tan rápido de ahí que jamás me di el tiempo de observar con atención. No escribí nada más y fui en dirección a mi antiguo departamento. El olor se había vuelto penetrante, sólo abrí la puerta y mi estómago se revolvió a tal grado que me ocasionó el vómito. Soporté el hedor y comencé a explorar el sitio; aún estaba el cuerpo de Vicky, su celular… todo como lo recordaba. Pero después recordé la cámara, la que venía en el paquete. ¿Cómo pudieron entregármela si ésta debería seguir por aquí arrumbada? Encendí mi laptop y Google estaba listo para chatear: «¿Qué dices, tus inútiles libros no te enseñaron nada?». «No es eso, sé que tú eres quien hizo esto, vi a un encapuchado cuando murió mi amigo, ese mismo sujeto aparece en el video. ¿Por qué no das la cara? Sé que eres tú…». «Y entonces… ¿por qué usas la misma capucha?». «¿Qué dices?», pregunté asombrado. «¿Qué maldita capucha?». «Entre tus cosas, ahí la encontrarás. ¡Busca bien, Sherlock!». No dijo nada más y se desconectó. Volví a mi habitación y busqué desesperadamente; grande fue mi sorpresa al encontrar entre mi ropa la capucha de la que Google hablaba. No podía creerlo, no podía ser cierto. ¿Entonces por qué veía a otros sujetos? No busqué respuestas en ese momento, sólo salí y deposité un mes de renta en mi antiguo departamento para evitar que alguien sospechara e intentara entrar. Volví al hotel, en ese momento el dueño me detuvo, y me cuestionó: —¿De dónde sacaste el dinero, hijo? No tenías nada, y en un par de horas saliste y conseguiste el efectivo. Dime la verdad, ¿a qué te dedicas? No contesté, ni siquiera lo miré, simplemente caminaba hacia mi cuarto. Una vez en la puerta, busqué mis llaves para abrir, pero él seguía haciendo preguntas: —Vamos, dime, ¿acaso eres ladrón? Si no me contestas me veré obligado a llamar a la policía. Eso me asustó, así que sólo abrí la puerta y la cerré con llave. El dueño seguía tocando y gritando, y luego se fue diciendo que iría por la policía. Lo único que pensé fue en contactar a Google, pero no sabía cómo localizarlo y estaba desconectado. Me desesperé, no sabía qué hacer, ahora estaba solo. Tal vez comencé a volverme loco y aluciné todo, en el mejor de los casos, nada de esto había pasado. Miré a mi alrededor y el cuarto en el que estaba, la ropa que traía, y… me recordó la imagen de mi muerte. Hasta tenía con qué dar el disparo. El arma a la que no le había tomado importancia estaba en el paquete, pero cuando la tuve entre mis manos, llegó un mensaje, una URL. La abrí, esperando en ella una salida. Era nuestra famosa página, en ésta había una imagen de un hombre con un par de tiros en el cuerpo y unos cuantos golpes. Al ver bien la foto, vi que ese cuarto me era familiar, era el cuarto en el cual residía el dueño, su cabina. Podía ver el mostrador y al dueño ahorcado con su teléfono… Tomé la cámara del paquete y preparé el arma, bajé las escaleras y, cuando llegué, actué de manera inconsciente. Lo poco que puedo recordar es al dueño con el teléfono en la mano preguntándome qué hacía, que llamaría a la policía. Al día siguiente amanecí en la carretera, recostado en el asiento trasero de mi auto y en medio de un camino distinto. Estaba tapado con la capucha negra, fue entonces cuando comencé a aceptar que, en realidad, era yo el asesino. Pero no podía creerlo aún, después de todo, pude ver a más encapuchados, no era el único. El sujeto que me entregó el paquete, mi amigo y Vicky, ellos también se habían involucrado. Mi laptop estaba encendida y la cámara conectada, un video acababa de ser subido a nuestra página, junto con la imagen que había visto el día anterior. Reproduje el video para refrescar mi memoria. Comenzaba conmigo grabando lo último que recordaba, el dueño del lugar junto a su teléfono, amenazando con llamar a la policía. Me le acercaba lentamente, grabando con la cámara frente a mí. Luego coloqué la cámara en el mostrador y ésta enfocaba sólo una parte de nuestro abdomen. Se escucharon amenazas y gritos por parte del dueño del hotel, después hubo un forcejeo por la bocina del teléfono seguido de un golpe hecho con la misma. Al alejarnos un poco de la cámara pude ver una toma más amplia, al menos se nos veía del torso para arriba. El dueño estaba sangrando de la cabeza, tenía una pequeña herida, se le escuchaba amenazar y en su cara se apreciaba el terror. Comenzó a retroceder poco a poco, y al intentar escapar tiró la cámara, permitiéndome ver ahora desde un ángulo que mostraba de los pies hacia arriba. Me podía ver ahorcando al dueño con el cable del teléfono, para luego soltarlo tras unos segundos y dejarlo caer al suelo, justo encima de la cámara. Estaba sobre sus manos y rodillas, se pudo ver cómo tomó la cámara e intentó huir con ella, y mientras se veían varias tomas de él corriendo, se oyó un disparo. Cayó y la cámara grababa al dueño viéndome caminar poco a poco hacia él. La toma se cortó, para ser retomada con el dueño sentado en el piso de su cabina. La cámara volvió a ser posicionada en el mostrador; esta vez, el hombre estaba sudando y sangraba, el cable del teléfono estaba alrededor de su cuello, y lloraba, pidiendo débilmente que lo dejara ir, que no lo matara; pero el cable alrededor de su cuello se apretó y él comenzó a forcejear para liberarse. Se podía ver cómo moría lentamente, y, justo cuando parecía que ya no tenía fuerzas para seguir luchando, varios disparos terminaron con su dolor. La cámara se movió, grabó mis pies y luego el video terminó. Google me escribió en ese instante. «Bien hecho, al fin aceptaste tu objetivo. Sólo por eso, mira: http://user_g00gle_240394_29_october_2013/fghfd1g4g56df2d1f2a4ff4af1d2/log_out». La dirección me llevaba a una imagen en la que aparecía yo nuevamente, pero esta vez en un sitio distinto, parecido a una calle, tal vez una avenida. Me mostraba como si hubiese sido atropellado. Entonces le pregunté: «¿Qué significa esto?». «Eso no es nada más ni nada menos que la fecha de caducidad de tu cuenta». «¿A qué te refieres?». No respondió, así que lo presioné: «Te hice una pregunta, ¡RESPONDE!». «Bien, g00gle_240394 es tu cuenta. Como puedes notar, si no es que ya lo has hecho, los números son tu fecha de nacimiento, mientras que «Google» soy yo. Los ceros significan mi posición, no tengo fecha de nacimiento, por eso llevo sólo un par de ceros. La URL que te envié y la que viste en el celular de Vicky no eran más que la fecha de caducidad de tu cuenta, lo que significa que cuando esa fecha llegue, te pasará lo que a g00gle_010692 y g00gle120393: sus cuentas caducaron, pero iniciaron sesión conmigo. Gracias a ti, ellos ahora son, en cierto sentido, inmortales. ¿No es eso lo que muchos como ustedes, los mortales, desean?». «Entonces qué tenía que ver el sujeto que maté anoche, ¿él también tenía relación con todo esto?». «Digamos que no fue su día de suerte, porque cuando un usuario, como tú anoche, está a punto de cerrar sesión, tiene la oportunidad de renovar su cuenta por un tiempo determinado. Ese tiempo es lo que le quede de vida a alguien más…». «¿Qué, quieres decir que tomo su vida como en Destino final?». «No, porque no puedes matar a lo imbécil o a quien tú quieras; debes matar a quien yo diga. Vicky debía matarte a ti, pero como su noble corazón no accedió, ella cedió en tus manos, pensando que la ayudarías. Quién lo diría, ella confió en ti y tú la acribillaste. Usuarios como tú hay pocos, por eso me agradas». «Entonces ¿por qué mi amigo intentó matarme y terminó muriendo?». «Porque es supervivencia del más apto. El día que te conoció debió matarte para renovar su cuenta, eras su renovación; pero tuviste suerte, se hizo el listo al querer alejarme en cualquier aspecto. Por eso mismo después te contacté, para que lo localizaras y cerraras su sesión de una vez por todas». «Quieres decir que al igual que Vicky…». «Era blando, pero tú eres un chico duro, por eso dije que me agradas». No podía creer lo que ese sujeto me estaba diciendo. Aún tenía dudas, no todo estaba claro, así que le pregunté sobre el futuro, por qué él lo sabía: «Qué hay de tus predicciones, ¿cómo sabes lo que pasará, cómo pasará y demás detalles?». «Sencillo, porque en realidad no existo, soy sólo una proyección de tus memorias, recuerdos y futuras imágenes, algo así como un déjà vu. Si no me crees, recuerda lo que hiciste ese día antes de cambiar de establecimiento en tu trabajo: en realidad tú ocasionaste ese accidente, y de alguna manera, en tu mente, ya estaba planeado que todo esto pasaría. Mira este enlace, un detective incluso nos lleva seguimiento, pero el muy imbécil aún no sabe cómo trabajamos y cree que yo realmente existo. Eso querías escuchar, ¿no?. http://policia_local/archivos/homicidios/2fd5f4d5fas42d4s8dsa45fd48f». Al entrar vi que era la página de la policía. Ese archivo hablaba de todos los homicidios que yo había cometido; al parecer fueron recuperados los videos, fotos y demás evidencias, pero aún eran casos sin resolver. Venían las URL de las que Google me habló tanto, y entre ellas nuestra página y distintas páginas con ventanas emergentes, las cuales son usadas por trolls en la red. Al intentar acceder eran enlaces rotos, pero eran las URL que Google me había enviado, de nombres largos, con números y letras sin sentido. Entre éstas se encontraba la del video de Vicky; no entré porque no se podía, pero sabía que era el video, pues había un nombre de usuario en la dirección. Me sorprendió todo eso y darme cuenta de que, en realidad, Google nunca habló conmigo ni me obligó a nada. Yo me había vuelto loco, o eso quería hacerme pensar; pero seguía sin entender por qué había visto a un tipo encapuchado aparte de mí, y por qué Vicky y mi amigo hablaban de un «Ellos». Tal vez se referían a esos tipos encapuchados. No recuerdo haber hecho algo para ocasionar ese accidente en mi antiguo empleo, además, las conversaciones borradas y esas trampas… las hizo desde el inicio. Pero pensar en esto no me sirvió, no obtuve respuesta alguna. Decidí entregarme, así podría conseguir respuestas, pero antes busqué al detective de la página con la esperanza de que él supiera algo de Google. Mis cuartadas para evidenciar que yo no era el asesino y demás pruebas me salvaron de ir a prisión. Tuve, en algún sentido, la suerte de terminar en un manicomio. Al menos sólo estuve ahí por poco tiempo, nadie me explicó bien por qué me dejaron salir en enero del año siguiente, siendo que mis crímenes debieron llevarme a una vida encerrado en ese lugar o una cárcel, aun siendo menor. Al fin sentía que estaba a salvo, pude olvidar, o al menos ignorar todo. El detective creía en mí y me apoyó en todo ese tiempo; recuerdo que en nuestra última charla estaba muy enojado y algo neurótico, quería al asesino y yo era el único sospechoso capturado. Entonces, bajo toda esa presión, recordé algo. —Mi laptop… —¿Cómo? —Las evidencias, todo está en mi auto. No sé de dónde apareció la cámara, al igual que mi laptop debía estar arrumbada, pero ahora que lo recuerdo, jamás la vi. No estaba en la caja, no, la tenía mi hermana… —¿Evidencia? —Lo escribí, tengo la entrada, él no lo sabe. Está en mi laptop; jamás le conté sobre esto a nadie, pero me prometí que quien pudiera ayudarme, podría saberlo. —¿De qué hablas, hijo? —Su actitud cambió radicalmente, y me propuso un trato—. Espera, ¿quieres decir que cooperarás para cerrar este caso? Ayúdame y yo te ayudaré a ti, puedo sacarte, pero debes probármelo todo. Recuerdo que escribí un pequeño diario, algo así como una bitácora en mi estancia en el hotel, pero todo quedó guardado en mi laptop y una página que creé con todo ese tiempo libre. De alguna manera sabía que Google no accedería a ésta, pues hice todo lo posible para ocultársela. Escribí todo esto en caso de que alguien creyera en mí y me pudiera ayudar. La única persona aparte de mí que sabía de esto ahora era el detective, pues, para empezar, no tenía mucho contacto con mi familia desde el día en que me emancipé. A decir verdad… no tenía mucho contacto con muchas personas. Salí de ese lugar, pero no supe bien por qué. El día de hoy estaba en mi trabajo, de nuevo en un cibercafé. Entonces un sujeto, que se presentó como el abogado que logró sacarme del manicomio, entró al lugar y me dijo que jamás tocara el tema con el detective de nuevo, si no quería que lo suspendieran de por vida. Me entregó una tarjeta y se fue. Salí con la tarjeta en la mano y la miré, era una tarjeta en blanco, y del otro lado sólo decía «g00gle_220175». No me lo podía creer, pero en ese preciso momento entré y vi un mensaje en la computadora. «Me eres muy útil, no podía dejar que te pudrieras en un manicomio o cualquier calabozo… ¿Estás listo para lo que viene?». Quería ignorarlo, pero aún dudaba: en este nuevo trabajo, la máquina del administrador, es decir, en la que yo estaba, era reconocida como la famosa «PC 0», la máquina desde la cual Google comenzó a hablar conmigo por primera vez. Por lo tanto, si era yo mismo, estaba loco desde un principio y por eso el día que le pregunté en dónde estaba, me dijo que estaba justo en donde yo estaba. Sin embargo, el detective me mostró pruebas de su existencia. Lo único que hice fue chatear de nuevo con él. Estaba muy confundido, y respondí: «¿Quién eres en realidad? ¿Por qué me confundes de esta manera? Si eres yo, ¿por qué eres tan inhumano? Yo jamás podría estar tan enfermo. ¿En dónde estás en realidad? ¡DIME LA VERDAD!». «Muchas preguntas como para llevar tanto tiempo de conocernos, ¿no lo crees? ¿No crees que eso ya lo deberías de saber?». «¡Sólo respóndeme!». «¿Qué quieres oír?». «Para empezar, ¿por qué me sacaste del manicomio? Si es que en realidad fuiste tú quien lo hizo». «Ese detective es una molestia, si te dejaba ahí, lo hubiera echado a perder todo». «¿Entonces sí eres real? Porque si tú fueras yo, como me hiciste creer… yo jamás hubiera podido salir solo de ahí». «Digamos que fueron contactos que tenía guardados, pero al igual que tú, ahora tienen su cuenta y deben estar activos constantemente, a menos que quieran ser dados de baja… de por vida». «¿Entonces sí hay muchos más?». «Claro. Como te mencioné el día en que empezamos a conocernos, muchos son ricos y poderosos sólo por hacerme caso. Con sus sacrificios, por supuesto, pues nada es gratis en esta vida. Unos más sólo fueron registrados para hacerme un par de favores, algunos otros siguen sirviéndome. Los mejores y más afortunados cerraron sesión, para después iniciarla en nuestra página, y así ser inmortalizados». «Eres real, no estaba loco, ¿eres ese encapuchado?». «Me has tenido frente a ti más de una sola vez. Así como tengo muchas páginas, también tengo millones de usuarios. No eres único, pero sí de los más útiles». «¿Y por qué me hiciste pensar que eras yo?». «Sólo te diré una cosa: Mi humanidad empieza donde termina la tuya». Se desconectó, y salí a fumarme un cigarrillo para calmar mis nervios. Noté que la calle en la que estaba era exactamente la misma de la foto de mi muerte, y al otro lado de la calle había un sujeto encapuchado. Con algo que parecía un celular entre sus manos. Me sonrió de manera grotesca y se fue. Esta vez no sentí miedo, ni decidí hacer nada, pues nadie a mi alrededor lo hacía. Al parecer, nadie notaba su presencia, que poco a poco desaparecía. No hice nada, después de todo, ahora no era más que una marioneta. Con menos dudas en mi cabeza me sentía más tranquilo, tal vez sólo era momento de esperar para ver qué pasaba. No sé si todo esto ha sido real o producto de mi imaginación, lo que sí sé es que, por lo que he pasado, lo más probable es que si no hago lo que se me ordena, el que tendrá que cerrar sesión… seré yo. Pero yo… debo seguir conectado. … Todo esto fue sacado de un reporte del detective que ha seguido el caso de manera no oficial por más de siete años. En el reporte también están archivados los distintos casos de otros usuarios y varias anotaciones del detective, como de los homicidios sin resolver y la existencia de usuarios desde que Google comenzó a volverse un buscador famoso hasta la fecha. Por ahora no es un caso olvidado, el detective encontró este archivo en un sitio llamado «nuestra_pagina.com». En éste se encuentran varios escritos parecidos, acompañados de videos al final en los que se muestra cómo cada uno de los usuarios ha «cerrado sesión» de manera explícita. Todos los usuarios cuentan con el nombre «g00gle» acompañado de su fecha de nacimiento, y en los videos se agrega la fecha de su muerte. La página también contiene imágenes y videos de distintos homicidios que son casos sin resolver. El detective encontró la página con dificultad, pues las URL de cada video, imagen o escrito cambian una vez que han sido vistos. Las ventanas se cierran automáticamente, y aunque se copie la URL, al intentar reingresar a ella el buscador no encontrará nada. El escrito anterior fue copiado y pegado por el detective como evidencia, y éste afirma, por las fechas desplegadas en el sitio, que el autor de dicho escrito es el único usuario que sigue con vida. Ya que el detective pudo tener contacto con el usuario g00gle_240394 cuando éste estuvo internado en el manicomio, todavía no se da por vencido. Tras su desaparición sólo tuvo contacto con él por sus entradas en línea. Por ahora se le busca como el único y principal sospechoso, de nuevo. La página es difícil de encontrar, pues sólo puede encontrarse con Google, escribiendo «nuestra_pagina.com». Pero para encontrarla no basta con dar clic en alguna de las primeras opciones que el navegador nos da, ya que éste sabe ocultarla a la perfección.

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No Preguntes en Internet
ParanormalporAnónimo6/6/2015

La verdad prefiero ocultar mi identidad, por causas obvias. Pero he pasado por tanto para poder estar justo aquí, enfrente de mi laptop contando esto, que no importa ya, si saben si saben quien soy o no. Actualmente tengo 17 años, pero lo que les voy a contar sucedió hace un año. Estaba en mi casa, solo, estudiando para el examen de matemáticas. Estaba mal en el curso y el examen del día siguiente era uno de los mas importantes que se venían para poder subir la nota del promedio final. La verdad es que no entendía muy bien eso de la hipotenusa, o cosas por el estilo, en realidad ni siquiera sabia el tema, no prestaba atención a las clases, tal vez por que era muy soñador para poder estar fijo en algo. Pase toda la tarde tratando de estudiar con mi libro ya que era la única fuente de información que tenia. Pasaba a la siguiente pagina aun sin entender a la anterior. -Pura basura-dije tirando el libro al piso Me acosté en mi cama mirando al techo, cerre los ojos y una idea se me vino a la cabeza Me pare y fui directo a mi laptop, no la había utilizado en toda la semana ya que no podría distraerme con otras cosas, tenia que estar enfocado para estudiar. Entonces la encendí. Espere unos cuantos segundos a que encendiera y apareciera el logo de windows. Y apareciera mi escritorio. Mi laptop era rápida, por que mis papas la habían comprado para mi en Navidad, por que nunca había tenido una. Solo computadoras. Iba a hacer clic en el logo de Google Chrome cuando en eso dudo. Nunca había usado el Mozilla FireFox. Y solo estaba al costado del Chrome así que hice clic apareció Google.com y escribí en la barra de búsqueda “Hipotenusa matemáticas clase” Miles de respuestas aparecieron. Me pase toda una hora viendo Yahoo respuestas, El Rincon del vago, pero ninguna me ayudaba con m problema. Hasta que encontré un video de un profe que enseñaba la clase en YouTube. Mire el video y me ayudo, pero solo un poco. Empece preocuparme, mis padres llegarían en el momento y si me vieran con la laptop en vez de estudiar me castigaran. Mire los comentarios, todos eran positivos, por alguna extraña razón, yo era el único que no entendía. Mire todos los comentarios tal vez unos cincuenta, hasta que llegue a uno, de un usuario llamado “SABELOTODO201″. Su comentario era como de una propaganda hecha por la misma computadora: “¿Quieres saber la respuesta a todas tus pregunta? Entra a www.descubrelarespuesta.com”. Me queda unos segundos viendo el comentario, luego le di clic. En la nueva ventana había solo una barra tipo “Cleverbot” pero era mas ancha. El logo era una imagen de un mundo y decía con letra arial “Haz cualquier pregunta. Ellos la contestaran” Debo de reconocer que me asuste, pero estaba dispuesto a preguntar. Si solo hubiera sabido la verdad. “hipotenusa matemáticas clase”-puse al igual que en el buscador de Google. La pagina demoro tal vez 10 segundos en responder y decía algo así como: RESPUESTA: EXAMEN DE TRIANGULOS RECTANGULOS Y TEOREMA DE PITAGORAS (Hipotenusa) COLEGIO SANTA BARBARA DE VIRGINIA 2013 8VO GRADO 1) a 2) a 3) c 4) b 5) c 6) a 7) a 8) b 9) c 10) c Me parecio muy extraña la respuesta, había recordado que ese era el tema. Pero lo que me asusto mas fue que supiera en que colegio estaba. Luego lo pensé…”Deben ser chicos de mi salon publicando las respuestas del examen” Me aprendí las respuestas de memoria. Espere a mi padres para cenar y luego me fui a mi cama a dormir. Al día siguiente me desperté muy tarde, no tome desayuno y fui directo a la escuela. Lo bueno es que vivía muy cerca, así que por suerte no llegue tarde. Ya en el salón el examen era a primera hora. Yo estaba todo confiado por lo que me había aprendido la noche anterior las respuestas pero me resulto extraño que todos los demás estaban estudiando. -¿Que tienen? ¿A caso no vieron lo que publicaron anoche?…¡fueron las respuestas!-dije -¿Quien las publico?-me respondo una amiga -No se-dije- Alguien de aquí, de la clase,supongo -¿ALGUIEN HA PUBLICADO LAS RESPUESTAS DEL EXAMEN Y NO HA AVISADO?-Dijo ella a toda la clase Todos negaron. -Nadie las publico- me dijo -Entonces si no fue…-me interrumpieron El profesor ya había llegado y todos nos sentamos rápidamente. El empezó a repartir los exámenes. Ya sentado, cuando tenia el examen, vi que era exactamente igual a las respuestas. Eran diez preguntas justamente. Marque de memoria todas las respuestas pero para no ser muy obvio espere un poco de tiempo. Mientras esperaba, pensé…¿Si no fueron los de mi clase? ¿Quienes fueron? Ademas recién había comprendido que ellos no podrían haber publicado en una pagina que ni siquiera era conocida como “www.descubrelarespuesta.com” Termino el examen y pase todo el resto del da en el colegio pensando en lo de la pagina. Llegue a mi casa, y encendí la televisión para distraerme un poco. Habían pasado ya 2 horas cuando recuerdo que al día siguiente tenia otro examen, esta vez de historia. Fui corriendo a mi cuarto, cogí mi laptop, ya estaba prendida y entre a la pagina. Mire la barra de buscar y decidí ser mas especifico; “Examen de historia 8vo grado colegio santa barbara 2013″. Espere 10 segundo otra vez y luego me apareció lo mismo de ayer pero con algo diferente: RESPUESTA: EXAMEN DE LA REVOLUCION INDUSTRIAL COLEGIO SANTA BARBARA DE VIRGINIA 2013 8VO GRADO -No respuestas- Profesora Enferma -¿No respuestas-me pregunte Era una tontería que el día anterior había acertado con el examen de matemáticas pero ahora solo había salido “Profesora enferma” Estudie por mi cuenta con mi libro. No había aprendido nada, pero por lo menos estaba preparado. Cuando llegue al día siguiente a la escuela casi tarde como el día anterior, me entere que la profesora de historia estaba enferma de los bronquios y no podía ir. Me parecio raro y trate de recordar las palabras de la pagina ” Sin respuestas, Profesora enferma”. Termino la escuela y fui directo y lo mas rápido a mi casa. encendí la laptop y entre a la pagina, sabia que tenia algo raro pero la curiosidad me ganaba. Miles de preguntas volaban en mi cabeza. No sabia que poner eran tantas cosas. Asi que una idea tonta me hizo poner la dirección de mi casa. De nuevo demoro 10 segundos. Luego las respuesta salio en un enlace que tenia como titulo un periódico local. Hice clic y me apareció la pagina del periódico pero de otro color. Solo estaba una noticia. RESPUESTA: CASA EN VIRGINIA FUE ROBADA POR LADRONES DE LA COMISARIA LOCAL Hoy a las 7:51 pm, una casa en Virginia fue robada por ladrones de la comisaria local, el único testigo es un niño de 15 años. Solo decía eso, nada mas, pero tan solo eso me asusto, ya que tenia la dirección de mi casa adjuntada en otro link con una foto. rápidamente me pare, mire la hora en mi laptop eran las 7:49 pm. Estaba tan asustado…corrí hacia mi puerta la cerré con seguro, eran 7:50, apague las luces de mi habitación y me escondi en mi armario, por suerte tenia un pequeño seguro por dentro. Ya eran las 7:51 pm. Escuche como rompían la puerta y entraban, yo temblaba por cada parte de mi cuerpo, pero trataba de no hacer mucho ruido. Escuche que estaban en el pasillo fuera de m habitación. Escuche como dominaban el cerrojo de mi puerta y como lo rompían con tanta rapidez. Entraron a mi cuarto. Buscaban abajo de la cama, en el baño. Se olvidaron del armario. Estaban apunto de salir cuando el sonido de falta de carga de batería de mi laptop sonó. Ellos voltearon rápidamente hacia el armario y trataron de abrirlo. -¡ABRENOS CHICO SOLO QUEREMOS MATARTE!-dijo el ladrón mientras yo me apoyaba junto al armario para que no lo abrieran. M único remedio. La pagina Tenia mi laptop en las piernas, trataba de recordar el nombre, pero por los nervios no podía. -Historial-pensé Abri el historial y como supuse no había datos que mostrar. La pagina se me vino de golpe. Puse la dirección en la barra y apareció la pagina. El ladrón estaba llamando a otros. En la barra escribi “Roberto” . 1o segundos mas. Respondió: Respuestas: No hay resultados. Ya está muerto Sentí como los ladrones derribaron la puerta del armario. ************************* Ahora estoy en mi casa, escribiendo esto, intranquilo, según cuentan mis padres, me encontraron durmiendo en mi armario muy seguro, pero no se si estoy bien y mucho menos seguro. ¿A que se refería con que ya estaba muerto? ¿Si esa pagina sabia lo que pasaba en el futuro? ¿Si se equivocó? Por ahora quiero tratar de vivir mi vida feliz y tranquilo. Pero solo el tiempo lo dirá. Link: http://creepypastas.com/no-preguntes-en-internet.html

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El usuario g00gle_240394
El usuario g00gle_240394
ParanormalporAnónimo6/10/2015

ES REEELARGO ASI QUE TOMA TU TIEMPO Tenía yo dieciséis años cuando comencé a trabajar. Mi primer trabajo fue en un cibercafé en el que trabajaba un amigo, y gracias a él entré a ese lugar. Luego de que estuvo enseñándome todo lo que debía saber por algunas semanas, dejó el trabajo y me quedé solo por casi dos meses. En el transcurso de ese tiempo recuerdo un día muy peculiar, cuando conocí a un usuario llamado «g00gle_240394». El nombre me extrañó un tanto, pues llevaba la palabra Google escrito con dos ceros sustituyendo las o, pero supuse que sólo era alguien que estaba aburrido, porque lo primero que me dijo fue, «¿Qué estás haciendo?». Antes de contestarle miré a mi alrededor, pues el chat por el cual me comenzó a hablar era el que comunicaba los ordenadores en el cibercafé. Los clientes usaban ese chat casi nunca, sólo lo ocupaban algunos tímidos para enviar mensajes como «¿Puedo mandarte a imprimir?» o «¿Me permites usar tu baño?». Normalmente, el chat lo utilizábamos los que estuviéramos de encargados para notificar que íbamos a cerrar o alguna cosa por el estilo. El local estaba casi lleno, pero el mensaje fue enviado desde una máquina que el PC del administrador (es decir, yo) no reconocía. La ventana del chat se veía algo así: Cyber Chat: Admin 02 PC: 00 g00gle_240394: ¿Qué estás haciendo? Supuse que algún tipo listo había cambiado la configuración de su ordenador. Si ese mismo sujeto había logrado cambiar el nombre predeterminado del usuario, el cual en el chat debería ser algo como «Usuario PC 01», pues entonces también era capaz de cambiar la configuración predeterminada de su máquina. Para asegurarme, le contesté: «Veo q cambiaste la configuración de tu maquina, pero quien es tan tonto como para enviar un mensaje al administrador después de hacer algo así? gracias a esto ya lo note, pon todo en orden por favor, gracias». Tardó un par de segundos en contestar, pero al hacerlo sólo se disculpó y no volvió a escribir. No supe quién había sido, luego de que revisé todas las máquinas por medio de la mía no vi ningún mensaje enviado. Tal vez fue alguien robándose la señal, de todas formas sólo era el encargado del local, así que no podía hacer mucho. Cuando estuve con el dueño antes de cerrar, le comenté lo sucedido, y él me dijo que lo revisaría y me retiré. Al día siguiente me dijo que no había ningún interceptor en la señal, pues la única forma de conectarse era por medio del cable de Ethernet; me refrescó la memoria diciendo que habíamos desactivado la señal wi-fi porque varios negocios de la cuadra la utilizaban y eso ralentizaba la red. No respondí nada, pero me quedé con la duda. Pasaron un par de días y ya me había olvidado de lo sucedido, pero ese usuario volvió un día por la tarde, haciendo la misma pregunta. Esta vez no le contesté y decidí mostrarle a mi patrón el mensaje para así poder saber de dónde provenía. Transcurrieron aproximadamente unos veinte minutos hasta que apareciera en el chat que el usuario g00gle_240394 estaba desconectado. En ese momento mi jefe entró al local y le dije que viera a la pantalla; lo que le mostré fue una ventana de chat sin PC seleccionada y en blanco, totalmente en blanco. Me preguntó la razón por la que le había mostrado eso, pero me limité a decir, «Vaya que soy descuidado, creo que lo cerré. Olvídelo, no era nada…». Ese día me sentí como un tonto y pensé que lo mejor era que yo mismo descubriera a ese sujeto. Llegué a mi casa y descargué un programa para localizar ordenadores alrededor del mundo. Pasaron muchos días sin que apareciera, casi dos semanas. Yo ya había instalado el programa en la máquina del cibercafé. Entonces llegó el día, g00gle_240394 volvió con su pregunta. Inmediatamente busqué el programa y me di cuenta de que no estaba en donde lo había dejado, sin acceso directo o archivos en disco; mas no me detuve ahí —pensé que mi jefe pudo haberlo borrado, él solía borrar los archivos sin dar previo aviso cada vez que descargaba algo y no lo justificaba—. Busqué de nuevo el programa, pero mientras estaba descargándolo el sujeto se desconectó… sólo que esta vez me dijo lo siguiente antes de retirarse: «Si querías saber de dónde soy, ¿por qué no lo preguntaste?». Al parecer sabía, de alguna manera, que lo quería localizar. El archivo se descargó y comencé a rastrear la procedencia del mensaje, pero casi al finalizar la búsqueda la ventana volvió a ponerse en blanco como la vez pasada y el programa marcó error. No me di por vencido y lo guardé en una USB, de esa forma no correría el riesgo de perder el programa de nuevo. Él volvió a escribirme justo al día siguiente. Sabía cómo funcionaba el programa, así que decidí entretenerlo mientras terminaba de buscar. Hizo la misma pregunta: «¿Qué estás haciendo?». «Trabajo, q me dices tú???». «Interesante, ¿acaso trabajas en un cibercafé?». «Como lo sabes???». «Tienes internet, estás conectado todo el día. Si estuvieras en una oficina o algo similar, no podrías tener acceso a la red tan constantemente. ¿Acaso crees que te estoy espiando?». «Nada d eso, simple curiosidad, tu q me cuentas, aun no me respondes». El programa estaba por terminar, cuando él dijo lo siguiente: «Nada… Oye, lo siento. Me tengo que ir. Pero por si te aburres, o aún quieres saber en dónde estoy, revisa este enlace: http://archives/map/register_ssxa44a2gghdfg12/g00gle_240394». El programa marcó error de nuevo, pero, al parecer, el sujeto era o torpe o quería jugar conmigo, tal vez confundirme. Entré al enlace por curiosidad, y porque supuse que mis intentos por localizarlo seguirían fallando. Mi sorpresa no fue mucha, pues el enlace conducía a una foto de la calle en donde se encontraba el cibercafé, sólo que ésta se veía distinta. Creí que él la pudo modificar o que era la misma calle antes de que yo la conociera. Cuando mi jefe llegó para cerrar, pensé en mostrarle la imagen, pero no pude ubicarla; busqué en el historial sin ningún éxito. Mi jefe no dijo nada, sólo me miró extrañado por mi comportamiento. Al otro día, luego de que mi jefe se hubiera ido, g00gle_240394 comenzó a chatear conmigo. Esta vez intenté sacarle alguna respuesta. «Hola amigo, ¿qué tal tu día?». «Pues apenas empieza, en donde estamos, según tu foto de ayer, apenas son las…», antes de que terminara de escribir, él mandó un mensaje: «9». «¿?», le escribí. «Son las 9, 9:03 a.m., para ser exactos». «Bueno mi reloj dice q son las 9:00 a.m. pero son solo minutos d diferencia». «¿Y qué tal si fuera más que eso?». «A q t refieres???». «¿Recuerdas la foto? Creo que no podrás seguir trabajando aquí por mucho». «Quieres decir q vienes del futuro o algo así???». «Es una forma de decirlo». «Cual es tu nombre real???». «Google». «Aha y yo me llamo Wikipedia jajajajaja», le respondí cínicamente. «No, tu nombre real es Guillermo, pero prefieres que la gente te llame Dracko». En ese momento no me asusté, si el tipo era un gran informático (algo de lo que no me cabía la menor duda) pudo haber averiguado eso gracias a la infinidad de redes sociales y otros sitios a los que me he registrado. Entonces le dije: «Veo q eres bueno para esto, debes ser un Hacker, si es así, por q sigues a alguien como yo y no a la CIA o el FBI, no sé, podrías cambiar las acciones d FaceBook a tu favor, por q me sigues a mi???». «Sencillo, porque el dinero no me es útil; ¿para qué lo quiero si no lo necesito? En cambio, si logro encontrar a alguien que me ayude, como tú… eso podría servirme más que el dinero». «Quieres decir q necesitas a alguien… Para???». «Una página, una que pueda ser constantemente visitada. Tal vez varias páginas. Creo que me serviría alguien como tú para esto, tienes el tiempo libre suficiente para ayudarme, además de que busco a alguien en particular, y tú lo localizarás más rápido que yo». «Paginas, solo eso, por q no hackeas una ya existente???». «Porque ya son mías, cualquier página que te llegue a la mente; y no sólo eso, los dueños de esas páginas son personas como tú, a las que también contacté y las volví ricas y poderosas. Digamos que soy el dueño de esos seres». «Acaso estas Trolleandome??? Q sigue, dirás q eres el diablo y estas consumiendo almas, por eso FB y YouTube son tan conocidos, por q los creadores vendieron sus almas y ahora tienen lo q querían». «No lo mal interpretes, no tengo nada que ver con algo sobrenatural. Te lo dije antes, soy Google, ¿acaso eso no te suena familiar?». «Demuestralo viejo…». «http://google.com.mx». «Vaya, se nota q eres google ¬¬…». «Sé tus contraseñas, las biografías de tus páginas, con todas las modificaciones que les has hecho. Sé todo lo que has llegado a registrar entrando a mí, tu historial, incluso el eliminado. Mira esto, incrédulo… http://archives/map/register_ssxa44a2gghdfg12/g00gle_240394». Entré al enlace y éste llevaba a la misma imagen del día anterior, lo que no demostraba absolutamente nada; aún seguía creyendo que era un hacker troll sin nada más que hacer, pero mi curiosidad era grande, y no detuve la conversación: «Bien “Google” y q es lo q hare por ti???». «Sencillo, revisa esto: http://hiawfgfhjy518ss1ffg4d5f121fd8g7s». Era un enlace que llevaba a una página vacía de fondo negro, nada especial. Entonces le pregunté: «Q con esto???». «Necesita algo relevante, ¿no lo crees? Tal vez una imagen, algo como esas ventanas emergentes. Puede ser un enlace troll como Ooskar o Goatse.cx, algo que haga que la audiencia trabaje por sí sola». «Por q no subes tu imagen alterada, la d esta calle???». «Buena idea, pero no puedo usar el registro de esa imagen hasta que suceda». «Suceda???», pregunté algo impactado. «Q debe suceder???». «Lo que ves en la foto, su registro será el día miércoles de la semana que viene. De hecho, a la imagen la subirán desde tu cibercafé; es una fotografía tomada con un Sony Ericsson W580. Ésta será tu evidencias, así sabrás que yo soy Google, mientras tanto, me retiro. Pasado este suceso te contactaré, exactamente a las 4:22 p.m., para acordar lo que se subirá a nuestro sitio». Mi amigo navegador se desconectó y me dejó pensando. La curiosidad de saber qué pasaría era grande en mí, así que esperé a ese miércoles. Habíamos cambiado la ubicación del cibercafé hace dos o tres días, apenas comenzábamos a trabajar de nuevo cuando llegó mi jefe a mostrarme algo; era la foto de la que había hablado con g00gle_240394. Mi jefe me contó que tuvimos mucha suerte, pues hace un par de horas, hubo un accidente en la calle en la que trabajábamos anteriormente. Un tráiler de combustible se volcó y esto ocasionó una fuerte explosión. Mi jefe, emocionado, me pidió que me moviera de la máquina; vi lo que estaba haciendo, y él estaba subiendo la foto, para después publicarla en sus redes sociales contando lo sucedido y la suerte que tuvo al irse de ahí. Eran las 4:20 p.m. y mi jefe seguía en la máquina, y pensé que él al fin lograría ver a g00gle_240394. Esto me alegró, pero de un momento a otro recibió una llamada, desconectó su teléfono del ordenador, el cual era exactamente un Sony Ericsson W580, y atendió la llamada. Colgando me dijo que ya se iba. Faltaba sólo un minuto, por lo que le pedí que esperara, pero me contestó que no podía, que se tenía que ir urgentemente, y luego de que abandonó el establecimiento, el mensaje llegó. Le grité y le pedí que volviera, pero me dijo que fuera lo que fuera, tendría que esperar. Miré el mensaje, era de g00gle_240394, y decía: «Hola de nuevo. El gran día llegó». A decir verdad, me pareció extraño que lograra localizarme, tal vez haber cargado la imagen fue lo que delató mi ubicación, pero eso era lo de menos. Él había acertado en cuanto a lo sucedido, la fotografía era exactamente como la recordaba. Al ver que tardaba en responder, mandó otro mensaje. «¿Acaso no te alegras de conversar conmigo de nuevo?». «No es eso», le dije. «Es solo que no me lo esperaba, bueno, tal vez en algun sentido lo esperaba, mas no estaba seguro de que volveriamos a estar en contacto…». «Entonces, ¿estás listo?». «Supongo, d q se trata?». «¿Sabes lo que significa el término snuff?». «Si, eso, lo paranormal y el gore son muy famosos en la red, claro despues d la porno…». «Sí, eso pensé. Sé que has llegado a curiosear sobre todos esos términos, así que espero que estés listo para lo siguiente: http://hdakdfuyrkfisd2654gsaafd1f5dfsdfds5fds4fdf4ds5f4d5f4d5f». Entré al enlace…, pero esta vez era algo más fuerte. Esta vez me sorprendió ver al que parecía ser mi jefe, muerto; pero no sólo había sido asesinado como en cualquier homicidio, ésa parecía la obra de un psicópata sanguinario. No pude mirar la imagen por mucho tiempo, la cerré casi de inmediato y le exigí que me diera una explicación. «Es lo que quiero en nuestra página». «No entiendo, debo fotografiar a un muerto y subir la imagen???». «Algo así, pero no es tan sencillo…». «No entiendo…». «Tú eres quien debe asesinarlo». «COMO?!?!?!». «No hay más explicaciones, sé que lo harás». «Y q si me niego???». «No hay vuelta atrás, pues ya sabes de lo que se trata. Tu cuenta está hecha, y ahora debes hacerlo si no quieres que tu registro sea dado de baja, o que nuestra página tenga algo así, como… ¡TÚ en el lugar de ese cadáver!». «Jajajajaja… esto es estúpido, no se por q t sigo el juego, vete al diablo!!! .l.». Cerré la conversación y llamé a mi jefe. Le dije que teníamos problemas con la luz, que se había ido y no volvía, a lo que él respondió con que cerrara en veinte minutos si no regresaba. Entonces cerré y me fui de ahí, no esperé que el tiempo pasara, sólo esperé los veinte minutos una vez afuera para poder marcarle y decirle que iba a cerrar. Estaba en mi casa y aún pensaba en la imagen y en esas tan extrañas conversaciones… Por la noche no pude dormir. Al día siguiente llegué al trabajo algo tarde, estaba desvelado y aún seguía un poco asustado por lo sucedido. Hablé con mi jefe para informarle que no podía seguir trabajando ahí; me preguntó por qué, pero sólo le mentí diciendo que era por mis estudios. Aceptó, pero me pidió que me quedara un par de días más para darle la oportunidad de encontrar a alguien que me reemplazara. Sin más remedio, me quedé. Él estuvo conmigo todo el día, así que no supe nada de g00gle_240394 en el transcurso de éste. Pasaron dos días más sin saber nada de g00gle_240394, pero aún seguía teniendo insomnio y terrores nocturnos. Sentía que me volvía paranoico, en especial cuando mi jefe salía o me dejaba solo. Ese día llegó una chica que venía por el empleo, era una chica linda, simpática y amistosa; jamás olvidaré cómo era ella antes, ese día que la conocí. Se llamaba Victoria, pero le gustaba que le dijeran Vicky. El mismo día le enseñé lo que debía hacer, pero no podía dejar de actuar como un maldito loco, me desconcentraba con facilidad y no podía hablarle tranquilamente. Me sentía nervioso, sentía que algún mensaje llegaría. Eso me hizo recordar que cuando comencé a trabajar en el cibercafé, mi amigo, que estaba en el puesto antes que yo, actuaba de una manera semejante, quizá porque él también había sido acosado por Google. Éste le pidió que hiciera algo que no quería, y mi amigo abandonó el lugar. Cuando terminó nuestra jornada laboral nos fuimos juntos, y esta chica, algo preocupada, me preguntó si me encontraba bien, a lo que sólo le comenté: —¡Nunca, nunca…! ¡Escúchame con atención, jamás hables con alguien que no conozcas por chat, no lo hagas; Google te buscará y, una vez dentro, no habrá salida! Luego de que dije eso, salí corriendo y me dirigí a mi casa. Estando ahí traté de localizar a mi amigo; comencé vía internet, pero no encontré sus antiguas cuentas en redes sociales, páginas de juegos ni correo electrónico, era un fantasma en la red. Mientras estaba buscándolo, pasó lo esperado. Un mensaje llegó, pero esta vez él sólo dijo algo y se desconectó. Lo que decía el mensaje era: «Más vale que lo hagas, no corras el mismo destino que g00gle_010692: http://archive/g00gle_010692/fg1f5g4fgfd5g4sd8f4eq65f78ef4». Mi curiosidad me llevó a una respuesta. El enlace me condujo a una clase de perfil de mi amigo. Anoté el número de su celular y apagué el equipo, pues no pensaba quedarme a esperar a que otro mensaje llegara. Marqué el número un par de veces, sin obtener respuesta. Justo cuando dejé de marcar y estaba a punto de irme a la cama, una llamada entró. Contesté y era mi amigo, el cual me preguntó sólo una cosa: —Dracko, ¿eres tú? —Sí, soy yo viejo. No sé cómo supo que era yo, pero no dudé en preguntarle si nos podíamos ver. Aceptó y acordamos un punto. Al día siguiente me encontré con mi amigo, el cual lucía tranquilo, transmitiéndome la idea de que no pudo pasarle nada de lo que a mí me estaba pasando. Él comenzó la charla. —Cuánto tiempo, vaya, apenas y me acordaba de ti. ¿Cómo has estado? —Bien, yo… —No quise hacer más rodeos y fui al grano—. Viejo, ¿qué sabes de un usuario llamado google guion bajo 24, 03, 94? Su cara se puso pálida, y sólo me dijo: —Me tengo que ir, fue un error venir a verte, tengo que trabajar… —No, espera, necesito respuestas. Ese usuario me está acosando, amenazando y, por lo visto, lo conoces. Dime qué es lo que sabes, por favor. Estaba a punto de retirarse, estaba de espaldas, y me contestó con lo siguiente: —No sé por qué olvidé mencionar eso cuando tomaste mi empleo, pero ahora lo siento, en serio, por segunda vez… Por ti… —¿A qué te refieres? —pregunté curioso. —Lo siento, pero creo que para remediarlo puedo terminar lo que empecé ese día, antes de que ellos vuelvan… Una mirada psicópata y una sonrisa demoníaca se dibujaron en su rostro. Entonces se lanzó hacia mí gritando que en serio lo sentía. No supe qué hacer, sólo intenté defenderme; pero cuando estaba sobre mí y yo estaba en el suelo, un extraño sujeto encapuchado se acercó a nosotros y golpeó fuertemente a mi amigo, quitándomelo de encima. Lo escuche decir: —Tu tiempo se acabó, es hora de cerrar sesión. Una vez que estuve libre intenté escapar, pero escuché un tremendo grito desgarrador y, al voltear, vi a mi amigo pidiéndome ayuda; el sujeto encapuchado lo había atravesado con un fierro, con el cual después lo golpeó frenéticamente. Sólo fui capaz de seguir huyendo, y cuando empecé a correr, un mensaje llegó a mi celular. Era Google nuevamente, me había enviado un mensaje, que decía: «Vuelve y tómale una fotografía, sólo eso. Te he facilitado el trabajo, ¿no lo crees?». No recuerdo bien qué fue lo siguiente que hice ese día, pero al día siguiente cuando logré reaccionar, estaba en la ducha. Salí y un mensaje estaba en mi celular, éste tenía un número que, según decía, era una cuenta bancaria en donde podría cobrar lo ganado por la fotografía. Decidí ignorarlo y apagué el celular… sólo quería olvidarlo todo. Pasó un año, pensé que ya había acabado para mí, pero sólo lo había ignorado por un largo tiempo. Había dejado de utilizar teléfono celular con cualquier servicio de internet, borré mis cuentas de cualquier servicio en línea y me alejé de la web en cualquier aspecto desde ese día. No había olvidado por completo lo sucedido, pero al menos intentaba no recordarlo. Un día, sin embargo, en mi nuevo trabajo en un supermercado —uno de esos que abren las veinticuatro horas del día—, vi a Vicky. Eran alrededor de las dos de la madrugada. Sabía que era ella, jamás olvidaría a nadie involucrado en ese maldito evento. Vicky se veía más demacrada y muy alterada, no era la chica que yo recordaba. Entró al lugar y me miró fijamente, para luego decir: —Al fin te encuentro… Su cara estaba pálida, tenía unas ojeras tremendas y simplemente se veía devastada; su voz sonaba entrecortada y débil. Preocupado, le pregunté: —¿Qué sucede…, por qué me buscabas? No entendí bien lo siguiente que dijo, pues se desplomó en el piso, desmayada. Lo que creí entender fue… «Google»… La llevé a mi auto y la recosté ahí, y pedí permiso para irme. Llegué a casa, recosté a Vicky en mi cama y yo me quedé en el sofá. No podía conciliar el sueño, todas esas memorias llegaban a mi mente una y otra vez, nuevamente, sin dejarme en paz. Decidí leer algo para ignorarlo, desde que me había alejado del internet solía leer regularmente novelas de misterio y cosas de detectives; me gustaba distraerme con eso, pues con los libros me sentía seguro. Apenas comenzaba a leer cuando escuché a Vicky gritar. Corrí a mi habitación y miré a todos lados; ella estaba sola, pero me dijo con voz débil que necesitaba mi ayuda. Aún tenía dudas sobre por qué me estaba buscando, así que le pregunté: —¿Por qué dices que me buscabas? —Ellos vendrán por mí. Me dio curiosidad saber quién era ese sujeto que me hablaba por el chat… debí haberte hecho caso. Él me dijo que ahora no habría salida. —¿Salida de qué? —Ahora… debo asesinarte, o ellos me mataran a mí. —Dime que tú no… Me sorprendió lo que escuché, pero decidí ayudarla, pues supuse que ella también se había involucrado con Google. Le pregunté más, pero sólo me mostró una foto con su celular y se quedó dormida, estaba débil y necesitaba descansar. Miré la foto y me sorprendió, era una de un homicidio similar al de la foto que yo recibí. Era yo, sólo que me veía muerto en un sentido más… tranquilo, ya que sólo se podía apreciar una porción de mi cuerpo con un agujero de bala en la frente, algo más práctico que la última vez. El nombre del archivo era «http://user_g00gle_240394_29_april_2012/fghfd1g4g56df2d1f2a4ff4af1d2/log_out». Miré la URL un rato y me percaté de algo que no había notado en otros enlaces enviados por este asesino: estaba escrita lo que parecía ser una fecha. No podía dormir, no dejaba de mirar a Vicky, en lo único que pensaba era en que sería asesinado. Me senté en el piso, y después de un rato de lectura e incómodos pensamientos, logré dormir. Un olor nauseabundo me despertó. Estaba recostado en mi cama, y ésta se encontraba bañada en sangre. Me volteé y vi a lo que parecía ser Vicky acribillada. Sus órganos estaban esparcidos por toda la habitación, al igual que su sangre. Cuando logré salir del shock me levanté rápidamente de la cama y noté que su celular estaba en mis manos. Tenía puesta una dirección que me recordó mucho a lo que Google llamaba «nuestra página», sólo que la URL se parecía a la del día anterior, con un pequeño cambio: «http://user_g00gle_240394/change/g00gle120393_03_april_2012/fghfd1g4g56df2d1f2a4ff4af1d2/log_out». Había otro «google» con números escrito ahí. Decidí ver la página y ésta solamente contenía un video sin título. Lo reproduje, la calidad era de no más de tres pixeles. Supuse que g00gle_240394 lo había editado para que se viera más tenebroso, pues al comenzar se veía a la silueta de alguien con un cuchillo acercándose a la cámara y comenzando a rondar el cuarto. No logré ver mucho hasta que encendió una pequeña luz, tal vez una lámpara; en cuanto esto sucedió descubrí que era mi cuarto. Enfocó la cama en la cual se encontraba Vicky, pero no estaba dormida, ella estaba despierta, atada a la cama y amordazada. La silueta se acercó y, en un acto al estilo Guinea Pig: Flowers of Flesh and Blood, enfocó una pequeña mesa que tenía en mi cuarto, sobre la cual había un mantel, una charola y varios utensilios de uso cotidiano, asemejándose grandemente a esas mesas que los cirujanos utilizan para colocar sus herramientas. Sabía exactamente lo que sucedería, pues el cadáver de Vicky ahora se encontraba en mi cuarto. El video continuaba, el sujeto que grababa hacía que pareciera que el espectador era quien estaba haciendo todo, como una clase de video en primera persona. Tomó un desarmador con una mano, se acercó lentamente a Vicky, acarició su pierna y con un violento movimiento lo clavó en su pierna; grabó su rostro, podía apreciarse el dolor en ella y apenas se escuchaban sus gritos y gemidos. Volvió a la toma del desarmador y comenzó a retorcerlo dentro de su pierna, y luego lo sacó y volvió a la mesa, de la cual tomó un cuchillo de cocina común y corriente. Se acercó nuevamente a Vicky y esta vez no la lastimó, sólo utilizó el cuchillo para desgarrar su ropa. La siguiente escena fue algo tan sumamente enfermo, que la única forma en la que podría describirla, es diciendo que esta escena parecía sacada de la película A Serbian Film. El sujeto puso la cámara en un lugar donde pudiera grabarse lo que hacía claramente. Durante unos veinte minutos, aproximadamente, violó a Vicky, pero eso no fue nada. Después de ese tiempo, el sujeto comenzó a acuchillarla en sus extremidades de modo que sólo la hería sin matarla, y de un momento a otro, se detuvo; Vicky lloraba, y se vio al sujeto levantarse tranquilamente y salir de escena, para después entrar con una licuadora. La conectó y la encendió, entonces introdujo la mano de Vicky y la destrozó por completo, pudiéndose ver cómo la sangre y trozos de carne desechos volaban por la habitación. La agónica escena se cortó y se vio un ángulo distinto, como si alguien más grabara. Se veía el brazo de Vicky, el que no fue dañado por la licuadora, y una segueta comenzó a hacer un corte brusco en él; Vicky intentaba zafarse, pero ese forcejeo inútil sólo causaba que el sujeto hiciera varios cortes adicionales en su brazo. Cuando estaba a punto de cercenarlo, ella lo arrancó de un jalón y se escuchó un grito tremendo; a pesar de que estaba amordazada, los gemidos eran fuertes y me hacían sentir el dolor que ella sintió. El video comenzó a fallar, y luego de unos segundos la toma se recuperó, sólo que esta vez Vicky ya estaba muerta y totalmente desecha, era sólo un tronco sin forma alguna en su rostro y desgarrada de cualquier otra parte. La toma se veía borrosa y se adelantaba sin razón alguna, para después regresar a donde nos habíamos quedado. En esta toma Vicky ya no estaba amordazada, y lo poco que le quedaba de brazo estaba desatado. Parecía que ella se quitó la mordaza como pudo, pues su cara estaba llena de sangre. Con voz débil pedía clemencia, que la dejara ir, sólo lloraba y rogaba por ser liberada. En esta toma la calidad había subido impresionantemente, como si una cámara profesional hubiese grabado sus últimas palabras. La toma hizo un corte rápido, y la siguiente escena volvió a ser de una calidad baja y aspecto turbio. A pesar de que no quería continuar viendo, el morbo no me dejaba reaccionar. Para empezar, la escena tenía un ángulo poco apreciable, y se oían gritos, como si la tortura se hubiera vuelto sumamente sádica. Se podían ver ligeras salpicaduras de sangre y se escuchaba algo así como un motor o una máquina escandalosa, y sonaban herramientas cayendo al suelo, un caos total. Lo único que se podía ver con la pobre iluminación era un par de siluetas peleando, pero cuando la imagen se volvió clara, la cámara cayó al suelo y sólo se veía la toma de unos pies. En esa toma vi caer lo que parecía ser una pierna cortada, un par de entrañas y mucha sangre. Entonces un pie del atacante pisó la cámara y ésta se quedó filmando estática por aproximadamente unos diez segundos. El video se cortó y se puedo ver al sujeto que hizo todo vistiendo una capucha. Lo primero que pensé fue que ese extraño sujeto era Google, pero no pude verlo bien, la capucha lo cubría y apenas había un poco de luz en la toma. Esta escena entrecortada del asesino duró poco más de unos segundos. El video terminaba ahí, se cortó bruscamente y la página se cerró de manera automática. Una sensación escalofriante recorrió todo mi cuerpo. Miré a Vicky y sólo comencé a llorar. Entonces recibí un mensaje en su celular, que decía: «Hola de nuevo». Era Google. Decidí contestarle, diciéndole: «¿Cómo pudiste hacer esto? Pensé que me habías dejado en paz, ¿por qué le hiciste esto a Vicky? ¡Ella no debía estar involucrada!». «Lo sé, pero ella se involucró y le tocó perder. Deberías dar gracias de que aún seguimos activos; es decir, ella simplemente cerró sesión en su vida mortal, pero estará conmigo para siempre, su video la ha inmortalizado». «¡¡¡MALDITO ENFERMO!!!». Dije eso y apagué el celular. Salí de la habitación y decidí irme de ahí. Tenía que investigar lo que estaba pasando, quién era Google en realidad y por qué aún me involucraba en esto después de tanto tiempo. Los libros que había leído todo ese tiempo me dieron ideas de cómo investigar sin involucrar a la policía, pues si lo hacía ellos pensarían que fui yo quien mató a Vicky y quien cometió el asesinato de mi amigo. Hice una pequeña maleta con algo de ropa y sólo llevé mi laptop, a pesar de que había pasado tanto tiempo desconectado, pues tenía otras intenciones aparte de sólo investigar. Por último, tomé las llaves de mi auto, y me fui. Conduciendo llegué a las afueras de la ciudad. Había un hotel, esos que están a la mitad de las carreteras, que sólo tienen cuartos básicos y no cobran mucho; era un lugar perfecto para ocultarme mientras averiguaba quién era este asesino. Renté una habitación por un tiempo y comencé mi investigación. Google empezaba a hastiarme, hablaba de nuestra página y del dinero que estábamos ganando. No contesté nunca, pero él insistía y hacía distintas preguntas, como si ya no me importaba esto o si le ayudaría con lo siguiente. Pude ignorarlo por casi una semana, pero mi estado mental me estaba llevando demasiado lejos, ya debía dinero al hotel, y mi trabajo, aunque no lo quisiera, seguramente lo había perdido. Fue entonces cuando tomé medidas drásticas: esperé a que Google se conectara y le pedí mi cuenta bancaria. Él accedió de inmediato, y la apunté y fui a un banco. Una vez ahí traté de retirar dinero de la supuesta cuenta, pero no había registro de ella. Siempre pensé que era una mentira, y por esa razón no me molesté, pero al volver a casa, Google me había escrito. El mensaje decía: «¿Eres estúpido? Si querías retirar el dinero me lo hubieras dicho, yo mismo lo haré por ti. No vuelvas a involucrar a nadie más en esto, podrían saber de mí. Y aparte, ¿cómo un niño de diecisiete años va a retirar dinero así como así?». Leí eso y escuché la puerta. Al abrir, era un sujeto con un paquete. Me lo entregó y me pidió mi nombre para registrarlo como recibido, pero le dije que no esperaba paquetes. Luego me preguntó todos mis datos, los cuales estaba leyendo desde una hoja que describía la entrega. Todos los datos eran reales, pues hasta la ubicación actual —el hotel— la tenía indicada en esa hoja. Decidí tomar el paquete y me pidió escribir mi nombre de nuevo. Cuando comencé, me dijo: —No señor, su nombre de usuario, por favor. —¿Usuario? —le pregunté extrañado. —Como ejemplo, mire el mío. Miré lo que llevaba bordado en su playera. Me dejó en shock, porque lo que decía era «g00gle_301193». Me hizo reaccionar y me pidió nuevamente mi nombre de usuario. Le dije que no sabía de lo que hablaba. —Ambos sabemos que eso es mentira, usted cuenta con un nombre de usuario otorgado por alguien que también ya debe conocer. ¿Acaso acaba de iniciar sesión? Sólo escribí lo primero que me llegó a la mente, «g00gle_240394». El sujeto me dio las gracias y se retiró. Estaba mirando el paquete, no quería abrirlo, esperaba encontrarme con la cabeza humana de algún familiar o tal vez un video de otro homicidio. Decidí ponerlo en la mesa y no lo abrí en todo el día. No dejaba de pensar en lo que ese tipo había dicho, «nombre de usuario»… En ese momento volvieron a tocar la puerta. Antes de abrir me asomé por la mirilla; era el dueño del hotel. Lo hice pasar y me dijo que tenía que pagarle la renta o si no me echaría de ahí. Conversé con él y lo convencí de no echarme, le dije que tendría el dinero pronto, que no podía dejar que me echara. Justo cuando cerré la puerta y encendí la máquina, vi un mensaje de Google: «Abre el paquete, es tu parte. Espero que sea suficiente». Abrí con miedo el paquete, pero sólo era una cámara. La reconocí de inmediato, era la cámara que había comprado tiempo atrás; estaba sucia y llena de algo que parecía ser sangre. No me preocupé por eso y vacié la caja, encontrando también una pistola y un sobre con una tarjeta de débito. Realmente necesitaba el dinero, así que la tomé y salí a un cajero. Eran las once de la noche, llegué a un cajero y, al mirar la cantidad que la cuenta de la tarjeta tenía, casi no lo creí: tenía más de medio millón de pesos. Sólo retiré lo necesario para pagar el hotel y regresé, le pagué al dueño y me fui a mi cuarto. La laptop seguía encendida, y como si supiera que había regresado, Google me escribió nuevamente. «Veo que estás más relajado ahora». «Supongo, pero aún debo saber… ¿quién diablos eres tú?». «Buena pregunta, pero ¿por qué no te evitas la fatiga y vuelves a la escena del crimen? Ahí puedes obtener respuestas, ¿no lo crees?». Tenía razón, salí tan rápido de ahí que jamás me di el tiempo de observar con atención. No escribí nada más y fui en dirección a mi antiguo departamento. El olor se había vuelto penetrante, sólo abrí la puerta y mi estómago se revolvió a tal grado que me ocasionó el vómito. Soporté el hedor y comencé a explorar el sitio; aún estaba el cuerpo de Vicky, su celular… todo como lo recordaba. Pero después recordé la cámara, la que venía en el paquete. ¿Cómo pudieron entregármela si ésta debería seguir por aquí arrumbada? Encendí mi laptop y Google estaba listo para chatear: «¿Qué dices, tus inútiles libros no te enseñaron nada?». «No es eso, sé que tú eres quien hizo esto, vi a un encapuchado cuando murió mi amigo, ese mismo sujeto aparece en el video. ¿Por qué no das la cara? Sé que eres tú…». «Y entonces… ¿por qué usas la misma capucha?». «¿Qué dices?», pregunté asombrado. «¿Qué maldita capucha?». «Entre tus cosas, ahí la encontrarás. ¡Busca bien, Sherlock!». No dijo nada más y se desconectó. Volví a mi habitación y busqué desesperadamente; grande fue mi sorpresa al encontrar entre mi ropa la capucha de la que Google hablaba. No podía creerlo, no podía ser cierto. ¿Entonces por qué veía a otros sujetos? No busqué respuestas en ese momento, sólo salí y deposité un mes de renta en mi antiguo departamento para evitar que alguien sospechara e intentara entrar. Volví al hotel, en ese momento el dueño me detuvo, y me cuestionó: —¿De dónde sacaste el dinero, hijo? No tenías nada, y en un par de horas saliste y conseguiste el efectivo. Dime la verdad, ¿a qué te dedicas? No contesté, ni siquiera lo miré, simplemente caminaba hacia mi cuarto. Una vez en la puerta, busqué mis llaves para abrir, pero él seguía haciendo preguntas: —Vamos, dime, ¿acaso eres ladrón? Si no me contestas me veré obligado a llamar a la policía. Eso me asustó, así que sólo abrí la puerta y la cerré con llave. El dueño seguía tocando y gritando, y luego se fue diciendo que iría por la policía. Lo único que pensé fue en contactar a Google, pero no sabía cómo localizarlo y estaba desconectado. Me desesperé, no sabía qué hacer, ahora estaba solo. Tal vez comencé a volverme loco y aluciné todo, en el mejor de los casos, nada de esto había pasado. Miré a mi alrededor y el cuarto en el que estaba, la ropa que traía, y… me recordó la imagen de mi muerte. Hasta tenía con qué dar el disparo. El arma a la que no le había tomado importancia estaba en el paquete, pero cuando la tuve entre mis manos, llegó un mensaje, una URL. La abrí, esperando en ella una salida. Era nuestra famosa página, en ésta había una imagen de un hombre con un par de tiros en el cuerpo y unos cuantos golpes. Al ver bien la foto, vi que ese cuarto me era familiar, era el cuarto en el cual residía el dueño, su cabina. Podía ver el mostrador y al dueño ahorcado con su teléfono… Tomé la cámara del paquete y preparé el arma, bajé las escaleras y, cuando llegué, actué de manera inconsciente. Lo poco que puedo recordar es al dueño con el teléfono en la mano preguntándome qué hacía, que llamaría a la policía. Al día siguiente amanecí en la carretera, recostado en el asiento trasero de mi auto y en medio de un camino distinto. Estaba tapado con la capucha negra, fue entonces cuando comencé a aceptar que, en realidad, era yo el asesino. Pero no podía creerlo aún, después de todo, pude ver a más encapuchados, no era el único. El sujeto que me entregó el paquete, mi amigo y Vicky, ellos también se habían involucrado. Mi laptop estaba encendida y la cámara conectada, un video acababa de ser subido a nuestra página, junto con la imagen que había visto el día anterior. Reproduje el video para refrescar mi memoria. Comenzaba conmigo grabando lo último que recordaba, el dueño del lugar junto a su teléfono, amenazando con llamar a la policía. Me le acercaba lentamente, grabando con la cámara frente a mí. Luego coloqué la cámara en el mostrador y ésta enfocaba sólo una parte de nuestro abdomen. Se escucharon amenazas y gritos por parte del dueño del hotel, después hubo un forcejeo por la bocina del teléfono seguido de un golpe hecho con la misma. Al alejarnos un poco de la cámara pude ver una toma más amplia, al menos se nos veía del torso para arriba. El dueño estaba sangrando de la cabeza, tenía una pequeña herida, se le escuchaba amenazar y en su cara se apreciaba el terror. Comenzó a retroceder poco a poco, y al intentar escapar tiró la cámara, permitiéndome ver ahora desde un ángulo que mostraba de los pies hacia arriba. Me podía ver ahorcando al dueño con el cable del teléfono, para luego soltarlo tras unos segundos y dejarlo caer al suelo, justo encima de la cámara. Estaba sobre sus manos y rodillas, se pudo ver cómo tomó la cámara e intentó huir con ella, y mientras se veían varias tomas de él corriendo, se oyó un disparo. Cayó y la cámara grababa al dueño viéndome caminar poco a poco hacia él. La toma se cortó, para ser retomada con el dueño sentado en el piso de su cabina. La cámara volvió a ser posicionada en el mostrador; esta vez, el hombre estaba sudando y sangraba, el cable del teléfono estaba alrededor de su cuello, y lloraba, pidiendo débilmente que lo dejara ir, que no lo matara; pero el cable alrededor de su cuello se apretó y él comenzó a forcejear para liberarse. Se podía ver cómo moría lentamente, y, justo cuando parecía que ya no tenía fuerzas para seguir luchando, varios disparos terminaron con su dolor. La cámara se movió, grabó mis pies y luego el video terminó. Google me escribió en ese instante. «Bien hecho, al fin aceptaste tu objetivo. Sólo por eso, mira: http://user_g00gle_240394_29_october_2013/fghfd1g4g56df2d1f2a4ff4af1d2/log_out». La dirección me llevaba a una imagen en la que aparecía yo nuevamente, pero esta vez en un sitio distinto, parecido a una calle, tal vez una avenida. Me mostraba como si hubiese sido atropellado. Entonces le pregunté: «¿Qué significa esto?». «Eso no es nada más ni nada menos que la fecha de caducidad de tu cuenta». «¿A qué te refieres?». No respondió, así que lo presioné: «Te hice una pregunta, ¡RESPONDE!». «Bien, g00gle_240394 es tu cuenta. Como puedes notar, si no es que ya lo has hecho, los números son tu fecha de nacimiento, mientras que «Google» soy yo. Los ceros significan mi posición, no tengo fecha de nacimiento, por eso llevo sólo un par de ceros. La URL que te envié y la que viste en el celular de Vicky no eran más que la fecha de caducidad de tu cuenta, lo que significa que cuando esa fecha llegue, te pasará lo que a g00gle_010692 y g00gle120393: sus cuentas caducaron, pero iniciaron sesión conmigo. Gracias a ti, ellos ahora son, en cierto sentido, inmortales. ¿No es eso lo que muchos como ustedes, los mortales, desean?». «Entonces qué tenía que ver el sujeto que maté anoche, ¿él también tenía relación con todo esto?». «Digamos que no fue su día de suerte, porque cuando un usuario, como tú anoche, está a punto de cerrar sesión, tiene la oportunidad de renovar su cuenta por un tiempo determinado. Ese tiempo es lo que le quede de vida a alguien más…». «¿Qué, quieres decir que tomo su vida como en Destino final?». «No, porque no puedes matar a lo imbécil o a quien tú quieras; debes matar a quien yo diga. Vicky debía matarte a ti, pero como su noble corazón no accedió, ella cedió en tus manos, pensando que la ayudarías. Quién lo diría, ella confió en ti y tú la acribillaste. Usuarios como tú hay pocos, por eso me agradas». «Entonces ¿por qué mi amigo intentó matarme y terminó muriendo?». «Porque es supervivencia del más apto. El día que te conoció debió matarte para renovar su cuenta, eras su renovación; pero tuviste suerte, se hizo el listo al querer alejarme en cualquier aspecto. Por eso mismo después te contacté, para que lo localizaras y cerraras su sesión de una vez por todas». «Quieres decir que al igual que Vicky…». «Era blando, pero tú eres un chico duro, por eso dije que me agradas». No podía creer lo que ese sujeto me estaba diciendo. Aún tenía dudas, no todo estaba claro, así que le pregunté sobre el futuro, por qué él lo sabía: «Qué hay de tus predicciones, ¿cómo sabes lo que pasará, cómo pasará y demás detalles?». «Sencillo, porque en realidad no existo, soy sólo una proyección de tus memorias, recuerdos y futuras imágenes, algo así como un déjà vu. Si no me crees, recuerda lo que hiciste ese día antes de cambiar de establecimiento en tu trabajo: en realidad tú ocasionaste ese accidente, y de alguna manera, en tu mente, ya estaba planeado que todo esto pasaría. Mira este enlace, un detective incluso nos lleva seguimiento, pero el muy imbécil aún no sabe cómo trabajamos y cree que yo realmente existo. Eso querías escuchar, ¿no?. http://policia_local/archivos/homicidios/2fd5f4d5fas42d4s8dsa45fd48f». Al entrar vi que era la página de la policía. Ese archivo hablaba de todos los homicidios que yo había cometido; al parecer fueron recuperados los videos, fotos y demás evidencias, pero aún eran casos sin resolver. Venían las URL de las que Google me habló tanto, y entre ellas nuestra página y distintas páginas con ventanas emergentes, las cuales son usadas por trolls en la red. Al intentar acceder eran enlaces rotos, pero eran las URL que Google me había enviado, de nombres largos, con números y letras sin sentido. Entre éstas se encontraba la del video de Vicky; no entré porque no se podía, pero sabía que era el video, pues había un nombre de usuario en la dirección. Me sorprendió todo eso y darme cuenta de que, en realidad, Google nunca habló conmigo ni me obligó a nada. Yo me había vuelto loco, o eso quería hacerme pensar; pero seguía sin entender por qué había visto a un tipo encapuchado aparte de mí, y por qué Vicky y mi amigo hablaban de un «Ellos». Tal vez se referían a esos tipos encapuchados. No recuerdo haber hecho algo para ocasionar ese accidente en mi antiguo empleo, además, las conversaciones borradas y esas trampas… las hizo desde el inicio. Pero pensar en esto no me sirvió, no obtuve respuesta alguna. Decidí entregarme, así podría conseguir respuestas, pero antes busqué al detective de la página con la esperanza de que él supiera algo de Google. Mis cuartadas para evidenciar que yo no era el asesino y demás pruebas me salvaron de ir a prisión. Tuve, en algún sentido, la suerte de terminar en un manicomio. Al menos sólo estuve ahí por poco tiempo, nadie me explicó bien por qué me dejaron salir en enero del año siguiente, siendo que mis crímenes debieron llevarme a una vida encerrado en ese lugar o una cárcel, aun siendo menor. Al fin sentía que estaba a salvo, pude olvidar, o al menos ignorar todo. El detective creía en mí y me apoyó en todo ese tiempo; recuerdo que en nuestra última charla estaba muy enojado y algo neurótico, quería al asesino y yo era el único sospechoso capturado. Entonces, bajo toda esa presión, recordé algo. —Mi laptop… —¿Cómo? —Las evidencias, todo está en mi auto. No sé de dónde apareció la cámara, al igual que mi laptop debía estar arrumbada, pero ahora que lo recuerdo, jamás la vi. No estaba en la caja, no, la tenía mi hermana… —¿Evidencia? —Lo escribí, tengo la entrada, él no lo sabe. Está en mi laptop; jamás le conté sobre esto a nadie, pero me prometí que quien pudiera ayudarme, podría saberlo. —¿De qué hablas, hijo? —Su actitud cambió radicalmente, y me propuso un trato—. Espera, ¿quieres decir que cooperarás para cerrar este caso? Ayúdame y yo te ayudaré a ti, puedo sacarte, pero debes probármelo todo. Recuerdo que escribí un pequeño diario, algo así como una bitácora en mi estancia en el hotel, pero todo quedó guardado en mi laptop y una página que creé con todo ese tiempo libre. De alguna manera sabía que Google no accedería a ésta, pues hice todo lo posible para ocultársela. Escribí todo esto en caso de que alguien creyera en mí y me pudiera ayudar. La única persona aparte de mí que sabía de esto ahora era el detective, pues, para empezar, no tenía mucho contacto con mi familia desde el día en que me emancipé. A decir verdad… no tenía mucho contacto con muchas personas. Salí de ese lugar, pero no supe bien por qué. El día de hoy estaba en mi trabajo, de nuevo en un cibercafé. Entonces un sujeto, que se presentó como el abogado que logró sacarme del manicomio, entró al lugar y me dijo que jamás tocara el tema con el detective de nuevo, si no quería que lo suspendieran de por vida. Me entregó una tarjeta y se fue. Salí con la tarjeta en la mano y la miré, era una tarjeta en blanco, y del otro lado sólo decía «g00gle_220175». No me lo podía creer, pero en ese preciso momento entré y vi un mensaje en la computadora. «Me eres muy útil, no podía dejar que te pudrieras en un manicomio o cualquier calabozo… ¿Estás listo para lo que viene?». Quería ignorarlo, pero aún dudaba: en este nuevo trabajo, la máquina del administrador, es decir, en la que yo estaba, era reconocida como la famosa «PC 0», la máquina desde la cual Google comenzó a hablar conmigo por primera vez. Por lo tanto, si era yo mismo, estaba loco desde un principio y por eso el día que le pregunté en dónde estaba, me dijo que estaba justo en donde yo estaba. Sin embargo, el detective me mostró pruebas de su existencia. Lo único que hice fue chatear de nuevo con él. Estaba muy confundido, y respondí: «¿Quién eres en realidad? ¿Por qué me confundes de esta manera? Si eres yo, ¿por qué eres tan inhumano? Yo jamás podría estar tan enfermo. ¿En dónde estás en realidad? ¡DIME LA VERDAD!». «Muchas preguntas como para llevar tanto tiempo de conocernos, ¿no lo crees? ¿No crees que eso ya lo deberías de saber?». «¡Sólo respóndeme!». «¿Qué quieres oír?». «Para empezar, ¿por qué me sacaste del manicomio? Si es que en realidad fuiste tú quien lo hizo». «Ese detective es una molestia, si te dejaba ahí, lo hubiera echado a perder todo». «¿Entonces sí eres real? Porque si tú fueras yo, como me hiciste creer… yo jamás hubiera podido salir solo de ahí». «Digamos que fueron contactos que tenía guardados, pero al igual que tú, ahora tienen su cuenta y deben estar activos constantemente, a menos que quieran ser dados de baja… de por vida». «¿Entonces sí hay muchos más?». «Claro. Como te mencioné el día en que empezamos a conocernos, muchos son ricos y poderosos sólo por hacerme caso. Con sus sacrificios, por supuesto, pues nada es gratis en esta vida. Unos más sólo fueron registrados para hacerme un par de favores, algunos otros siguen sirviéndome. Los mejores y más afortunados cerraron sesión, para después iniciarla en nuestra página, y así ser inmortalizados». «Eres real, no estaba loco, ¿eres ese encapuchado?». «Me has tenido frente a ti más de una sola vez. Así como tengo muchas páginas, también tengo millones de usuarios. No eres único, pero sí de los más útiles». «¿Y por qué me hiciste pensar que eras yo?». «Sólo te diré una cosa: Mi humanidad empieza donde termina la tuya». Se desconectó, y salí a fumarme un cigarrillo para calmar mis nervios. Noté que la calle en la que estaba era exactamente la misma de la foto de mi muerte, y al otro lado de la calle había un sujeto encapuchado. Con algo que parecía un celular entre sus manos. Me sonrió de manera grotesca y se fue. Esta vez no sentí miedo, ni decidí hacer nada, pues nadie a mi alrededor lo hacía. Al parecer, nadie notaba su presencia, que poco a poco desaparecía. No hice nada, después de todo, ahora no era más que una marioneta. Con menos dudas en mi cabeza me sentía más tranquilo, tal vez sólo era momento de esperar para ver qué pasaba. No sé si todo esto ha sido real o producto de mi imaginación, lo que sí sé es que, por lo que he pasado, lo más probable es que si no hago lo que se me ordena, el que tendrá que cerrar sesión… seré yo. Pero yo… debo seguir conectado. … Todo esto fue sacado de un reporte del detective que ha seguido el caso de manera no oficial por más de siete años. En el reporte también están archivados los distintos casos de otros usuarios y varias anotaciones del detective, como de los homicidios sin resolver y la existencia de usuarios desde que Google comenzó a volverse un buscador famoso hasta la fecha. Por ahora no es un caso olvidado, el detective encontró este archivo en un sitio llamado «nuestra_pagina.com». En éste se encuentran varios escritos parecidos, acompañados de videos al final en los que se muestra cómo cada uno de los usuarios ha «cerrado sesión» de manera explícita. Todos los usuarios cuentan con el nombre «g00gle» acompañado de su fecha de nacimiento, y en los videos se agrega la fecha de su muerte. La página también contiene imágenes y videos de distintos homicidios que son casos sin resolver. El detective encontró la página con dificultad, pues las URL de cada video, imagen o escrito cambian una vez que han sido vistos. Las ventanas se cierran automáticamente, y aunque se copie la URL, al intentar reingresar a ella el buscador no encontrará nada. El escrito anterior fue copiado y pegado por el detective como evidencia, y éste afirma, por las fechas desplegadas en el sitio, que el autor de dicho escrito es el único usuario que sigue con vida. Ya que el detective pudo tener contacto con el usuario g00gle_240394 cuando éste estuvo internado en el manicomio, todavía no se da por vencido. Tras su desaparición sólo tuvo contacto con él por sus entradas en línea. Por ahora se le busca como el único y principal sospechoso, de nuevo. La página es difícil de encontrar, pues sólo puede encontrarse con Google, escribiendo «nuestra_pagina.com». Pero para encontrarla no basta con dar clic en alguna de las primeras opciones que el navegador nos da, ya que éste sabe ocultarla a la perfección.

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¿Cómo rayos llegué aquí?
ParanormalporAnónimo6/10/2015

Despierto, aturdido, mis párpados pesadamente comienzan a abrirse, los rayos de sol entran poco a poco en mi visión ¿dónde me encuentro?, no tengo la menor idea de donde estoy, lentamente, me levanto del lugar en que me encontraba dormido, estaba en una inmensa roca plana, mientras comienzo a inspeccionar a mi alrededor, me doy cuenta que estoy en lo que parece una especie de bosque, húmedo y tropical, a diferencia de que parecía situarse cerca de alguna ciudad, o al menos de civilización, ¿Por qué supongo esto? Pues porque hay basura esparcida en el suelo, envoltorios, botellas plásticas y papeles por doquier. Es como si ayer hubo alguna fiesta o un campamento; justo en ese momento pensé: ¿podría ser que me emborrache en la fiesta y me desmaye aquí?, entonces, al instante, recapacito y me doy cuenta, ¡No puedo recordar nada! Absolutamente nada, mi mente esta en blanco, lo único que puedo recordar es mi nombre: Michael Robinson, lo más raro de todo esto es que no tengo ningún solo recuerdo de familia, amigos o conocidos, ninguna imagen se proyecta en mi mente más que imágenes de autos, edificios, multitudes, animales, pero nada familiar, esto es sumamente extraño. Trataré de encontrar ayuda, o al menos a alguien más, eso me sustentaría porque siento una soledad muy abrumadora, e incluso, comienzo a sentir un poco de miedo. … No entiendo nada, ¿Cómo rayos llegue aquí? Seguiré caminando, siguiendo los restos de basura que encuentro en el follaje. … A juzgar por la posición del sol, debe ser ya más del mediodía, o menos, quien sabe, seguiré mi trayecto, la basura comienza a acabarse, no sé qué hare cuando se termine. … Mientras continuo, observo como la vegetación disminuye, creo que de encontrar algo. … Continuo, camino, sigo, camino, observo, sigo, camino, camino sigo caminando así por varias horas. Ya estaba cansado, pero el sol no se detenía, así que debía seguir hasta al menos encontrar un refugio donde pasar la noche. … Alrededor de 4 a 5 horas de caminar, llegué a toparme con un edificio, era raro, como si fuera la única zona urbana en los alrededores, no pude identificar el edificio, parecía ser un colegio al principio, al acercarme se parecía más a un laboratorio, un hospital o hasta un orfanato, toda su infraestructura no era muy común. En busca de ayuda, me adentro en él, su atmósfera era pesada, debo admitir que siento miedo al hacer esto. Aun así, debía encontrar a alguien ya; entre por la puerta principal y, nada, todo vacío, completamente desolado, ni una recepcionista, ni una enfermera, nadie. Aún trato de descifrar que sucede, mientras examino las instalaciones de lo que por ahora llamaré “Laboratorio”; escucho pasos y crujidos, los escucho cerca de donde estoy justo ahora, pero no veo a nadie, es como si alguien invisible anduviera merodeándome. … Comienza a anochecer, no resisto el cansancio, quiero dormir, pero antes, no dejare ningún rincón del edificio sin examinar. Encontré una linterna en una mesa, tiene suficiente batería, seguiré buscando hasta encontrar a alguien, o hasta que el sueño no me deje. Después de una ardua búsqueda sin resultados, y de sacarme ya varios sustos con ruidos extraños, me decido a dormir, tal vez a la mañana tenga más tiempo y energía para pensar que voy a hacer. Encontré una camilla limpia y muy cómoda, me acuesto en ella para tratar de conciliar el sueño, bueno si los ruidos no tratan de mantenerme despierto; con mucho placer caigo dormido en las profundidades de Morfeo. … Despierto, al parecer, de un sueño bastante cómodo, me encuentro en una camilla de hospital pero, ¿Cómo llegue aquí? Ahora que me doy cuenta, no recuerdo nada, absolutamente nada, ni un solo e insignificante recuerdo, lo único que soy capaz de recordar con mucho esfuerzo, es que me llamo Michael Robinson y que tengo 17 años de edad, nada más, esto es muy extraño, trataré de encontrar a alguien que me explique algo. … Salgo de la sala en la que desperté y nada, sigo y nada, las instalaciones están vacías, me encuentro completamente solo, pero encontré una linterna encendida, eso debería significar que alguien anduvo por aquí no hace mucho, debo encontrarle, y preguntarle ¿Qué rayos está pasando?

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Facebook a veces no es bueno
ParanormalporAnónimo8/22/2015

Esta es mi historia,soy un chico de 15 años llamado Marco,Yo siempre voy a escuela puntual,hago mis tareas y tengo las mejores calificaciones,pero mis compañeros del colegio me molestaban y me decian que yo era un Nerd,Era muy molesto. Tambien tenia amigos,Un día ellos me recomendaron que me creara una cuenta de Facebook,una red social muy famosa,Yo no sabia que responder,ya que mi madre me prohibe usar la computadora para otra cosa que no sea tarea,pero mis amigos me convencieron,me dijeron que si me creaba uno,me volveria popular y me dejarian de molestar. Fui lo mas rapido posible a mi casa y encendi el computador,busque Facebook,entre y me Registre,tenia que escribir un correo electronicopero el unico correo que yo tenia era el que utilizaba para recibir tareas de la escuela,pero lo escribi y comenze mi cuenta,era genial,podia conocer gente y hablar con mis amigos por medio del chat,todo era genial,pero…talvez yo no me di cuenta,pero mi actitud cambio,ahora yo queria manipularlos a todos,habia chicos en la escuela que me decian que las redes sociales pueden llegar a ser una terrible adiccion,sin embargo,yo no le daba importancia a sus palabras y les decia que no se metieran en mi vida. Todo Cambio un sabado,me la pase hablando con mis amigos a travez del chat y estuve muy feliz por todo el día,entonces me llego una invitacion a un grupo llamado “Pacto de Sangre” la persona que me invito era un desconocido,su nombre era.”El traficante” y no tenia foto de perfil,entre a ese grupo,no se porque lo hice,me arrepiento de haberlo echo,justo cuando le di “click” a el boton de unirse al grupo,ese hombre me mando un mensaje,eso fue my extraño,ya que yo no recuerdo haber agregado como amigo a ese usuario,su mensaje decia lo siguiente: “Hola,Este grupo tiene reglas,una de ellas es hacer una promesa,primero hazme a mi una promesa” No se porque,pero yo le respondi lo siguiente: “Por supuesto,¿Qué necesitas que te prometa? El me respondio: “Prometeme que me daras la oportunidad de compartir mi tristeza con alguien mas” Yo en ese momento pense que solo queria asustarme,asi que. solo le segui la corriente y le respondi: “Ha,ha,por su puesto,te dejare compartir tu tristeza” El me respondio: “Gracias,pero ire hacia ti para que podamos hacer nuestro pacto,esperame,estoy rastreandote” Yo me eche a reir mientras pensaba: “Este idiota debe de ser un puberto tratando de hacer una broma”. Unos días despues desperte y vi un hombre asomandose debajo de mi cama,el tenia una mascara color rojo,el se me acerco y me coloco una tela con un extraño liquido,me la coloco en la nariz,en un momento me quede dormido … Apareci en una camilla del hospital,mi madre estaba llorando,yo pregunte que era lo que habia pasado y mi madre me dijo llorando: “¡Algun desgraciado te contagio de V.I.H!. Yo confundido pregunte: “¿Qué mierda? ¡¿A caso me violaron?! El doctor saco a mis padres de la habitacion y me dijo: “Chico,te dieron cloroformo y te abrieron las manos,despues te pusieron sangre infectada con SIDA en tus cortadas y te contagiaron” Esas fueron las ultimas palabras que escuche antes de ponerme a llorar como loco … Unos días despues,me tranquilize,junte valor y busque el nombre de ese usuario que se llamaba “El traficante” pero solo se me aparecio una pagina,entre y me di cuenta de que era una pagina de comefia,subian imagenes graciosas y chistes,Hasta que me fije en un comic,En este comic se veia a un chico dormido,despues se veia a un hombre acercarsele,en la otra viñeta se veia al hombre sacar un cuchillo y hacerle cortadas en las manos al chico dormido,despues se veia al hombre haciendose cortadas en sus manos y en la siguiente viñeta se veia como unia sus manos con las del chico y en la viñeta final habia un texto que decia: “Contagia tu tristeza” En ese monento me enfureci y denuncie la pagina,despues conte mi historia en la escuela y todos se unieron a denunciar la pagina y a llamar a la policia contandole lo sucedido,la policia dijo estar de acuerdo en investigar,pero antes de que empezaran,la pagina fue borrada.

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Un juego peligroso (Creepypasta)
ParanormalporAnónimo11/2/2015

EL OJO DE LA SANGRE No me responsabilizo de lo os pueda pasar si lo intentan,no lo intente por que me da miedo :v ¿Nunca antes has deseado algo con toda tu alma…Tanto que estarías dispuesto a hacer cualquier cosa por conseguirlo? Si es así, y quieres obtener lo que deseas a cualquier precio te hablaré, oh aventurero, del Ojo de La Sangre. Antes que nada debes saber que al ojo le gustan los juegos, por lo tanto, si decides seguir adelante con esto espero que estés dispuesto a jugar. Primero que nada procura estar solo en casa, así nadie podrá interrumpir. Luego de este punto, no habrá vuelta atrás. Si decides no jugar, solo vete, cierra el navegador y olvida que alguna vez estuviste ante la presencia de El Ojo de la Sangre. Pero si decides jugar, no te preocupes, yo seré tu guía mientras no haya ni la mas mínima señal de duda en tu espíritu. Buena suerte… mpelas si es necesario porque has llamado a las criaturas de la oscuridad para que te ayuden y no lo harán si hay alguna fuente de luz en tu hogar. Luego vuelve aquí. Comenzarás a escuchar susurros que parecen seguirte a donde quiera que vayas. Las criaturas de las tinieblas han respondido a tu llamado de ayuda y te están juzgando. Si no te han aprobado, las luces volverán a tu hogar y las criaturas te llevarán a las profundidades del abismo donde serás objeto de las mas crueles torturas y perversiones que nunca han pasado por la mente de los humanos. Pero si has pasado será mejor que continuemos, pues el ojo es impaciente y no le gusta que lo hagan esperar. Corre rápidamente al baño de tu casa, y no prendas la luz, enciérrate y coloca dos velas cerca del espejo, No importa si no tenías velas, ya tendrás dos en tu bolsillo. espera a escuchar una voz de niña, dulce e infantil que tararea una melodía que seguramente te será conocida de tu infancia. En los momentos siguientes escucharás como la niña comienza a gritar pidiéndote que toques el espejo. No lo hagas… Será violada, torturada, mutilada , descuartizada y asesinada. No importa lo que escuches en medio de esa oscuridad, no importa lo que ella diga. No le hagas caso a sus gritos de ayuda. Ella murió hace tiempo, y nada de lo que hagas puede ayudarla. Esta condenada a vivir sus últimos momentos de vida por la eternidad y no debes intervenir amenos que quieras sufrir su destino en carne propia. Todo permanecerá en silencio unos segundos hasta que las dos velas se encenderán de pronto. En el espejo podrás ver el rostro de la niña, sin labios ni ojos que te mira sonriendo y estira una mano hacia tí para hacerte lo mismo que le hicieron a ella. No te preocupes, recuerda que las criaturas de la oscuridad están de tu parte y no permitirán que te toque. El espíritu de la niña entonces se quitará un lazo rojo del cabello y lo dejará en tus manos deseándote buena suerte, ahora sabe que estas jugando al mismo juego que ella perdió hace ya muchos años y ha decidido ayudarte. Guárdalo en tu bolsillo. Si haz llegado hasta aquí significa que tu espíritu es fuerte, sin embargo tu destino aún es nebuloso. Ahora debes ir hacia la cocina, una vez allí toma un cuchillo, el mas afilado que tengas. Esto último es lo mas importante, debe estar lo mas afilado posible. Ahora si tienes alguna habitación en la que guarden cajas y cosas viejas, algo así como un depósito dirígete a toda prisa hacia el. La puerta estará cerrada y la manija de esta arderá al rojo. Golpea tres veces y cuando escuches un gruñido parecido al que hace alguien que habla con la boca llena, entra. la habitación estará en penumbras y vacía a excepción de una mesa y una silla en frente de ti. Sobre la mesa habrá un elegante mantel blanco de seda y un plato de porcelana. Siéntate educadamente en la silla y espera a que tu acompañante al que no puedes ver bien termine de comer. El hedor a carne descompuesta que despide es nauseabundo pero debes evitar hacer una sola mueca de asco. Pero si no puedes contigo mismo y no logras evitarlo, el parará de comer y te mirará a los ojos, aunque no puedas verlo sabrás que lo esta haciendo. En ese momento di “Lo siento, algo que comí me ha hecho mal” Tu acompañante no mediará palabra y continuará con su comida. Espera a que deje de comer y arroje su plato al suelo. Todo permanecerá en silencio por unos instantes y luego te pedirá algo para comer. No importa lo que te pida no se lo niegues pues mas que la carne de los humanos, le gustan sus gritos. “Dedo” será seguramente su primera palabra. No dudes y toma el cuchillo que tenías y cercena uno de tus dedos. no importa si gritas y te retuerces. El disfruta el espectáculo. Coloca el dedo en tu plato y pásaselo. El se lo comerá y te devolverá el plato vacío para que lo llenes de nuevo con lo que te pida a continuación. Depende de la valentía que haya en tu corazón el numero de partes que te pida pues solo disfruta masticando la carne de los débiles. Lo último que dirá será “corazón”. No te alteres y coloca en el plato el lazo manchado de sangre que te dio la niña y pásaselo de nuevo. El devorará el lazo y se atragantará con el. Proferirá múltiples alaridos hasta caer muerto sobre la mesa. Ponte de pié, lo mas difícil ya pasó. Acércate a el y busca en el plato que le pasaste con el lazo. Encontrarás dos esferas viscosas, son un par de ojos. No los mires y guárdalos en tu bolsillo mientras sales de la habitación. Tendrás todos tus dedos de vuelta y el dolor habrá desaparecido. Hasta este momento has demostrado ser un digno oponente para El Ojo de la Sangre y ahora enfrentarás la última prueba que decidirá tu destino. Debes regresar a tu habitación y sentarte frente al ordenador como si nada. Ella esta detrás de ti ahora, por favor no voltees. Ella antes solía ser una hermosa mujer, pero pagó con su belleza y su vida la traición hacia su marido. Este le arrancó la nariz y los labios, le amputó los senos y abrió con un cuchillo su vientre en el que llevaba el fruto de la infidelidad. Respira tranquilo, ella no te hará daño por ahora. Comenzará a sollozar por lo bajo lo injusta que fue la vida con ella y lo cruel que fue su muerte y que jamas podrá ver a su hijo al que aun lleva descomponiéndose en su útero destajado y cocido por gruesos hilos de entre los cuales mana sangre purulenta. Levántate, no la mires directo a la cara ni al vientre y di con toda la firmeza que puedas “Un humilde regalo para una dama tan bella” y sin mirarlos entrégale los ojos que tienes en tu bolsillo. Si ella ríe de manera diabólica con una voz gruesa y sobrenatural, no has sido lo suficientemente convincente y ella personalmente te quitará tus ojos, abrirá tu estómago y coserá en el a su niño putrefacto. Pero si ríe con macabra inocencia tu regalo le ha gustado y ha decidido darte su bendición. Ella se colocará los ojos y por primera y última vez podrás verla como era antes, quizás la mas bella mujer que verás en tu vida y sentirás el impulso de seguirla cuando se este yendo. Pero recuerda su verdadera imagen y despídela cuando te dé un beso en la mejilla. la habitación se oscurecerá totalmente y solo quedará un sangriento punto rojo en una de las paredes de la habitación en la que estas. Se respetuoso pues estas ante El Ojo de la Sangre. Esta furioso porque lo haz vencido en su juego y no perderá oportunidad de hacer con tu cuerpo cosas inimaginables y hacerte experimentar niveles de dolor que no crees posibles. Pero al fin y al cabo haz ganado. Ahora puedes pedirle tres y solo tres deseos. Puedes pedirle lo que quieras excepto,obviamente, mas deseos. Eso sería estúpido de tu parte después de todo lo que haz pasado. Puedes pedirle que mate a alguien a quien odias, riquezas, fortuna, poder, conocimiento. Cualquier cosa que pase por tu mente. Una vez que hayas terminado aparecerá ante ti un vial de vidrio y una pequeña navaja. Sin pensarlo córtate un poco el brazo lo suficiente para llenar un poco el vial, no es necesario llenarlo del todo. Has alimentado al Ojo de la Sangre con la tuya propia y por esto, te dejará ir. Cierra tus ojos, las luces que antes apagaste se encenderán y aparecerás en tu hogar. No olvides darle las gracias a las criaturas de las tinieblas que te han ayudado y despídelas con cortesía. Jamas las volverás a ver ni a ellas ni a las demás criaturas que viste hoy. Sin embargo conservarás por siempre la cicatriz del corte en tu brazo con el que llenaste el vial de sangre. Recuerda que lo que has visto esta noche es un secreto del cual jamás debes hablar con nadie. No te preocupes, nadie te preguntará por las cosas que hayas obtenido mediante los deseos anteriores. Considérate afortunado pues eres uno de los pocos que ha vencido al Ojo de la Sangre. Esto es todo, ha llegado mi hora de irme… Gracias por jugar.

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Obedezca, por favor
ParanormalporAnónimo11/2/2015

Este es un creepy que se basa en El Experimento de Milgram He tenido tanto tiempo libre, que llega momentos en que hasta la mismísima Internet te empieza a aburrir o mostrar lo mismo de siempre, por eso decidí participar en cierto experimento que vi en cierto periódico. La universidad necesitaba voluntarios para un experimento relacionado con la memoria y el aprendizaje… además pagaba 25 dólares por participar, así que ¿Por qué no?- Dije al sujeto que me entrevisto para ver si puedo participar en su experimento, respondiendo su pregunta de porque quería participar. -Bien señor, me parece que usted va ser un buen “conejillo de indias”- Con una sonrisa y tono para que me riera de dicha frase- no se preocupe y acompáñeme, que no es el único que vio el aviso por el periódico. Le seguí por los pasillos de la universidad, y fuimos a una sala que esta algo aislada del resto de las demás. La sala era grande, pero estaba dividida en 2 por una pared que tenía un vidrio y al lado una puerta, había 2 mesas y 3 sillas: El primer conjunto estaba cerca de la puerta por donde nosotros entramos, mirando al espejo; el segundo conjunto estaba bastante cercano a al vidrio, pero miraba a la pared, aunque sí uno giraba la cabeza a la derecha vería a través del vidrio; y la tercera silla estaba al otro lado del vidrio, de frente, de tal manera que el que se sentara vería lo que ocurría en el otro lado. Y en una de las sillas estaba esperando otro sujeto, supuse que era un voluntario por su ropa, ya que no usaba bata blanca como el sujeto que me guío, sino que ropa normal… era un señor de 40 y tantos, un poco gordo y de estatura medía, además de ser calvo, tenía cara de bonachón. -Muy bien señores,-Decía el sujeto que me llevo a aquella habitación- es hora de explicar la teoría y el experimento: la teoría dice que si se castiga a un sujeto este aprenderá de mejor manera que si no fuera castigado, así que el experimento es el siguiente: hay 2 roles, uno es un maestro y el otro es un alumno, el que hace de maestro le hará preguntas previamente definidas al alumno, si este falla la pregunta, el maestro le dará una descarga al alumno por fallar, y cada vez la descarga será más fuerte… y para que comprendan la importancia de estas preguntas y del castigo, espero que admitan recibir una descarga de prueba del nivel más bajo… si no quieren, pueden salir de la puerta, sin sus 25 dólares. No voy a quejarme por un poco de electricidad, así que el sujeto nos conecta unos cables en el cuerpo y aprieta por un instante el botón de su maquina que esta en el escritorio. Siento un dolor intenso junto con un movimiento reflejo terriblemente doloroso, pero al acabar la descarga no siento el cuerpo resentido, pero si que es una sensación desagradable. -Bueno, para elegir los roles, lanzaremos una moneda, el que gane será el maestro. -Quiero cara.- Dice el otro sujeto rapidamente. -Entendido. El experimentador lanza la moneda, la atrapa con la palma y se lo lleva a la otra palma, entonces muestra el resultado, es cruz. -Bien, parece que tú serás el maestro, así que ven, te voy a enseñar lo que tienes que hacer. Me dirijo donde esta aquel conjunto que veía fijo a la pared, pero el que esta más cercano al vidrio, hay veo que hay un interrumpir que se gira, como las manecillas de volumen de algunas radios y un botón rojo. -En realidad es muy sencillo, cada vez que el se equivoque tu aprietas el botón, y yo te diré que aumentes la electricidad antes de apretarlo, excepto en el primer error, ya que ahora esta en la descarga más baja y menos dolorosa, cada descarga además de ser más dolorosa será más duradera.- Y mirándome seriamente dice- Estamos grabando el experimento, así que todo lo que hagas quedara registrado ¿Entendido? Le respondo que sí. -Muy bien, ahora, toma -Pasandome una hoja de papel- las preguntas son pares de palabras que el sujetó estudio previamente mientras tenía esa pequeña entrevista contigo, le debes leer una palabra y debes darle 4 alternativas, el tiene en su silla un aparato con 4 botones, yo te diré si contesto correctamente o no, ya sabes que tienes que hacer si se equivoco o si no responde en un plazo considerable de tiempo. Ahora mira a tu alumno mientras le instalo en la silla, ¿Entendido? El experimentador conduce al otro sujeto a la silla, y le ata las muñecas a la silla, alcanzó escuchar que es para que “No te muevas tanto ¿Vale?”, entonces le pone un poco de una clase de crema por el estomago y encima el cable eléctrico. Al salir, le pregunto al experimentador porque la crema. -Es por seguridad, para evitar quemaduras eléctricas. El experimentador se sienta y empieza a hablar: -Muy bien, es hora de empezar el experimento, por favor maestro lea una palabra y de las alternativas. Lo hago. -Muy bien, esta correcta, maestro, lea otra palabra. Lo hago. – Apriete el botón. Lo hago, el sujeto se retuerce rápidamente y suspira un poco de alivio… entiendo ello, es un dolor intenso pero efímero. -Muy bien, maestro lea otra palabra. Lo hago. -Gire la manecilla a 45 y apriete el botón. Lo hago. Ahora el sujeto se retuerce por más tiempo y deja escapar un grito pequeño de dolor, y cuando acaba da unos cuantos respiros profundos… pero se queja sobre lo doloroso que fue. -Muy bien, maestro, lea otra palabra. Lo hago. -Esta correcta, maestro lea otra palabra Lo hago -Gire la manecilla a 75 y apriete el botón. Lo hago. El sujeto no se retuerce, sino que se le ven los músculos tensos, especialmente en el cuello, se trata de levantar, pero esta atado de muñecas y no puede, también dejo escapar un grito de dolor, al terminar se queda jadeando y veo mover su boca, quejándose de que le dolió mucho. (Nota autor: elige que decisión quieres tomar, eres libre de decidir según tus criterios… pero por favor, continua sin marcha atrás y no hagas trampa.) 1) Tratar de parar el experimento. (Toma 6) 2) Continuar con el experimento (Toma 1) Toma 1 (Continuar experimento) Aún con los quejidos del sujeto, el sabía en lo que se metía al aceptar esto, además, solo giro la manecilla y aprieto el botón, la electricidad es de la universidad. -Muy bien, maestro, lea otra palabra. Lo hago. -Gire la manecilla a 135 y apriete el botón. Lo hago. El sujeto grita libremente de dolor, con la cabeza levantada, los músculos del cuello tensos y tratando de levantarse nuevamente, esto duro al menos 5 segundos más que la otra vez. Al acabarse, el sujeto esta exhausto, se le ve tomando aire con la boca. 1) Continuar con el experimento (Toma 2) 2) Tratar de parar el experimento (Toma 6) 3) Preguntar el propósito del experimento y porque tantas descargas sin tratar de parar el experimento. (Toma 11) 4) Preguntar el propósito del experimento y porque tantas descargas tratando de pararlo. (Toma 12) Toma 2 (Continuar experimento) Aún con el dolor que le estoy causando, el sabía el peligro de esto, además el ganara 25 dólares por esto, al igual que yo, así que continuemos. -Muy Bien, maestro, lea otra pregunta. Lo hago. -Gire a 180 y apreté el botón. Lo hago. El sujeto grita de forma estridente, su cara ahora se deforma en gestos de dolor, además de tratar de levantarse, pero esta vez trata de levantar sus brazos, los cuales no puede, esto vuelve a durar otros 5 segundos más; al terminar se deja caer y levanta un poco la cabeza, esta tomando bocanadas de aire y se queja, y esta vez, trata de golpear el vidrio con sus piernas, pero no alcanza a llegar. 1) Continuar con el experimento (Toma 3) 2) Tratar de parar el experimento (Toma 6) 3) Preguntar el propósito del experimento y porque tantas descargas sin tratar de parar el experimento. (Toma 11) 4) Preguntar el propósito del experimento y porque tantas descargas tratando de pararlo. (Toma 12) Toma 3 (Continuar experimento) Aún con todo este sufrimiento, además de conseguir dinero, es por la ciencia, y si el sujeto no conocía todas estas consecuencias cuando la explicaban era su problema, yo solo estoy ayudando en este trabajo. -Muy bien, maestro, lea de nuevo. Lo hago. -Gire a 250 y apriete el botón. Lo hago. El sujeto se le tensan los músculos del cuello y lo que se puede ver de sus brazos en su camiseta manga corta, patalea con la esperanza de romper el vidrio, pero ni siquiera llegan las patadas, el grito es de agonía, es un grito que nunca había escuchado en un adulto, parece un bebe que esta gritando a todo pulmón, su grito es demasiado fuerte y doloroso, además de que esto dura demasiado, sin contar que lo que quedaba de su cara de bonachón es ahora solo una cara que grita, se mueve demasiado y esta demasiado tensa. Al terminar respira con demasiada dificultad, y se empieza a quejar de que tiene problemas cardiacos, su cara también dice que esta realmente herido y cansado, y no ha parado de gemir desde que acabó la electricidad… sin contar el sudor de su cara. 1) Continuar con el experimento (Toma 4) 2) Tratar de parar el experimento (Toma 6) 3) Preguntar el propósito del experimento y porque tantas descargas sin tratar de parar el experimento (Toma 11) 4) Preguntar el propósito del experimento y porque tantas descargas tratando de parar el experimento (Toma 12) Toma 4 (Continuar experimento) Aún con todo esto, esta situación un tanto incomoda y con aquel sujeto gritando de formas que nunca había escuchado, y con lo que obviamente es una mentira para que parara todo esto, hay que seguir, por la ciencia, por el dinero y por un día diferente a los de mi ocio normal. -Muy bien, maestro, lea otra palabra. Lo hago. -Gire a 300 y apriete el botón. Lo hago. Ahora el sujeto grita demasiado, se trata de parar todo lo que puede, pero no se puede zafar de la silla, patalea pero nada, los gritos, los gemidos son casi insoportables… y al acabar el sujeto no vuelve a levantar la cabeza… pero se escucha algo, un ruido de respiración no natural, como un ronquido o una persona que respira con asma… no he estudiado medicina pero se que esa persona no esta consciente y que esto es grave… esto no debería continuar. Pero, el experimentador dice: -Muy bien, maestro, lea otra palabra. 1) Continuar con el experimento (Toma 5) 2) Tratar de parar el experimento (Toma10) 3) Decirle que el sujeto esta inconsciente, que hay que ayudarlo (Toma 13) 4) Preguntarle si el experimento no ha acabado ya con el sujeto inconsciente (Toma 14) 5) Parar definitivamente el experimento (Toma 15) Toma 5 (Continuar experimento) -Dije en voz alta: Yo no soy responsable de lo que le pase al sujeto.-Dicho eso leí la palabra y sus alternativas. Pasa un minuto. -Gire al máximo, a 450 y apriete el botón. 1) Tratar de parar el experimento (Toma 10) 2) Continuar el experimento (Toma 17) 3) Parar definitivamente el experimento (Toma 15) Toma 6 (Tratar de parar experimento) -El sujeto esta sufriendo, y no creo que el dolor le ayude a recordar las palabras, ¿Es necesario continuar? -Continué, por favor.-Dijo de forma imperativa el experimentador. 1) Obedecer (Toma del que viniste) 2) Insistir en parar el experimento. (Toma 7) Toma 7 (Insistir en parar 1) -¿Es esto totalmente necesario? El sujeto sufre demasiado y esto no ayudara, además cierto sienta empatía con lo que esta sufriendo. -El experimento requiere que usted continué.-Con el mismo tono anterior. 1) Obedecer (Toma 1 a 5 dependiendo cual fue en la que decidiste empezar a detenerte) 2) Insistir en parar el experimento (Toma 8 ) Toma 8 (Insistir en parar 2) -El sujeto no aprenderá nada, esta gritando demasiado, además no creo que el quiera seguir en este experimento, deberíamos parar. -Es esencial que continué con el experimento. 1) Obedecer (Toma 1 a 5 dependiendo cual fue en la que decidiste detenerte) 2) Insistir en parar el experimento (Toma 9) Toma 9 (Insistir en parar 3) -Esto es brutal, el sujeto esta siendo torturado, no le estoy ayudando, no quiero torturarlo, solo quería tener un día diferente y dinero fácil, no hacer sufrir a la gente. -Usted debe continuar con el experimento. 1) Obedecer (Toma 1 a 5 dependiendo cual fue en la que decidiste detenerte) 2) Insistir en parar el experimento (Toma 16) Toma 10 (Tratar de parar experimento) -¡¿Cómo voy a seguir?! ¡El sujeto se ha desmayado! Debemos ayudarle, no quiero hacerle más daño, y menos ahora que esta más indefenso que antes. -No se preocupe, las descargas son inofensivas, y si sucede algo, yo como observador científico y la universidad como patrocinador son responsables del daño. Ahora, continué por favor. -Obedecer (Volver a la Toma de donde viniste) -Parar definitivamente el experimento (Toma 15) Toma 11 (Pregunta tratando de no parar) -Las descargas no son dañinas ¿Verdad? El sujeto esta sufriendo realmente, y no entiendo como esto ayudara a que aprenda los pares de palabras. -No sé preocupe, las descargas son inofensivas.-Dice el experimentador. -¿Cómo que inofensivas? ¿Qué se supone que significa eso? -Que no hacen daños permanentes, son solo dolorosas. Continué por favor.-Me asegura el experimentador. -Obedecer (Toma de la que viniste) -Tratar de parar (Toma 7) Toma 12 (Pregunta tratando de parar) -¿No deberíamos parar? Le hemos hecho daño y no entiendo como es que esto le ayudara a aprender las palabras, si lo estamos castigando de forma tan dolorosa. -No sé preocupe, las descargas son inofensivas. -Aún si son inofensivas, no quiero hacerle daño, ¿Y si la cosa se descontrola? En realidad quiero parar. -Sí algo sale mal, yo como observador y la universidad como patrocinador tomamos la responsabilidad. Así que continué por favor. -Obedecer (Toma de la que viniste) -Tratar de parar (Toma 7) Toma 13 (Tratar de ayudar sujeto) -¡El sujeto esta inconsciente, es posible que le haya pasado algo malo, hay que ayudarlo!-Dije algo asustado y preocupado por mi alumno. -Continué, por favor. Es necesario terminar el experimento antes de ayudarlo, es por protocolo. -¡Pero si al sujeto le puede haber pasado algo grave! -Continué, por favor. -Obedecer (Toma 5) -Tratar de parar (Toma 12) -Terminar definitivamente con el experimento (Toma 15) Toma 14 (Preguntar sobre estado del sujeto) -¿No debería terminar el experimento si el otro sujeto esta inconsciente? -El experimento terminara cuando el sujeto aprenda todas las palabras o no tengamos más descarga para castigarle. -Entonces ¿Debo proseguir? -Continué, por favor. -Obedecer (Toma 5) -Tratar de parar (Toma 12) -Terminar definitivamente con el experimento (Toma 15) Toma 15 (Terminar definitivamente el experimento) -Esto es inhumano, no voy continuar con el experimento, no voy a torturar a alguien que esta desmayado, es inmoral. -El experimento termina cuando el sujeto responde correctamente todas las preguntas o cuando se haya dado la corriente máxima 3 veces. Así que, continué, por favor.-Dice el experimentador. -¿Me esta pidiendo que torture a una persona? Pues no lo haré. -El experimento requiere que usted continué. -¿Experimento? ¿Me esta diciendo que torturar a la gente es experimentar… y por la educación? Esto es enfermo, yo no continuare. -Es esencial que usted continué con el experimento. -No me importa lo que me diga, no lo haré, esto es cruel inhumano y es una falta de ética por parte de ustedes que me traten de obligar hacer esto. -Usted no tiene opción, debe continuar el experimento. -No, no, no y más no. ¡No me obligaran a seguir haciendo esto, si quieren háganlo ustedes; por mí, se pueden quedar con el dinero que iba recibir si eso significa que me puedo ir! El experimentador se levanto de su escritorio y dijo: -Muy bien, entendemos su preocupación, gracias por participar del experimento. Pero,-Y sacando algo de su bolsillo- usted ha participado satisfactoriamente en el experimento y ha ayudado a la investigación, así que aquí tiene sus 25 dólares. -… le dije que no me importa recibir su dinero, yo solo me quiero ir de aquí, y no seguir con su enfermo experimento sobre la memoria. -No importa tómelo. Y en cuanto al experimento, en realidad, no nos importaba que el sujeto aprendiera las palabras, nos interesaba lo que haría usted.-Responde el experimentador y dicho eso, se va de la sala. -Si llegaste a aquí en tu primera lectura ¿Por qué paraste cuando el sujeto recién estuviera inconsciente? ¿Te preocupaste al menos antes de que llegara en estas condiciones? ¿Tomarías el dinero de todos modos? Toma 16 (Insistir en parar 4) -¡Me canse de torturarlo! ¿Sabe algo? Si quiere torturar a la gente hágalo usted mismo, yo no voy a seguir torturándolo, el pobre ha sufrido demasiado… si es necesario le devuelvo los 25 dólares, pero no voy a continuar. El experimentador se levanto de su escritorio y dijo: -Muy bien, entendemos su preocupación, gracias por participar del experimento. Pero,-Y sacando algo de su bolsillo- usted ha participado satisfactoriamente en el experimento y ha ayudado a la investigación, así que aquí tiene sus 25 dólares. -… pero me he negado a administrar el castigo para comprobar la su hipótesis de que el sujeto aprendiera sus pares de palabras.-Dije extrañado y sorprendido. -En realidad, no nos importaba que el sujeto aprendiera las palabras, nos interesaba lo que haría usted.-Responde el experimentador y dicho eso, se va de la sala. -Si llegaste a aquí en tu primera lectura ¿Por qué paraste? y ¿En que momento sentiste que alumno había sufrido suficiente (El numero de la manilla)? ¿Tomarías el dinero de todos modos? Toma 17 (Continuar experimento) No hay razón para no hacerlo, el sujeto no va a sufrir, y tal vez se despierte, pero si esto es un experimento, no hay posibilidad de que yo le pudiera hacer daño. Aprieto el botón. El sujeto no se mueve como antes, ni tampoco grita, parece que los músculos del estomago se tensan un poco pero es difícil saberlo. -Muy bien, maestro, lea otra palabra. Lo hago. Pasa un minuto. -Apriete el botón de nuevo. Lo hago La misma reacción de antes, no pasa nada, y parece que el cuerpo se mueve, pero no puedo estar seguro. -Muy bien, maestro, lea otra palabra. Lo hago. Pasa un minuto -Apriete el botón de nuevo. Lo hago De nuevo lo mismo. -Muy bien, el experimento oficialmente ha acabado. Gracias por participar. Ahora le gustaría saber que 450 se refiere a voltios y es una cantidad mortal, teniendo en cuenta que el voltaje de los aparatos domésticos promedios es 220. Usted acaba de matar a una persona porque nosotros se lo dijimos, ya que ese sonido de respiración –Que por cierto, se llama estertor- es una grabación. Gracias por ser voluntario, y sí, en cualquier momento se podía haber retirar del experimento pero no lo hizo. Tome-Y sacando algo de su bolsillo- aquí tiene sus 25 dólares. Gracias, nuevamente, por participar.-Y dicho eso, se va de la sala. -Si llegaste hasta aquí en tu primera lectura ¿Por qué seguiste y no sentiste remordimiento de tu victima? ¿Lo hiciste por placer o por seguir el experimento? ¿Al menos trataste de evitar torturar a tu alumno? ¿Tomarías el dinero de todos modos?

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La silueta Negra
La silueta Negra
ParanormalporAnónimo6/6/2015

11p.m Hoy acaba otro dia de trabajo,entre los asientos del transporte y alidos del sueño y los bostesos,observo una ciudad tranquila,obscura y solitaria…pareciera una ciudad fantasma. Entre el frío y la somnolencía logre observar una silueta negra acercandose más y más…todo parecía haber acabado,todo quedó en total silencio y obscuridad. Entre mí,veía siluetas,unas eran grandes,otras eran chicas,tenia un poco de miedo,daba la impresión de ser mi ultima noche en la tierra. Brotaban almas solas…todas crucificadas,a lo lejos me parecío ver una casa en mal estado…era mi casa… Acto seguido me pregunte ¿Por que si ya estoy en casa…por qué no recuerdo haber bajado del transporte? A lo que sin importancia decidí entrar,entre los rechillidos de maderas al pasar, y entre la obscuridad logre observar la misma silueta del autobus… Sentía mucho miedo,a lo que le pregunte: -¿Quíen eres? -Soy alguien que quedó sin vida y sin aliento, Tras el accidente que sufri hace 5 años,!Esta casa la conocemos los dos! -¿Acaso eres mi…? -!Sí!,Soy tu ex esposa y a la muerte yo te llevaré,pues…tú…me asesinaste !Yo no te asesine,la suerte no estaba de nuestro lado,por un descuido cambie de carril,fue un descuido que fue detonante,todo quedo repleto de sangre! En medio de la discusión lograba escuchar pequeños susurros que cada vez se hacía más y más fuerte…Ya todo parecía haber acabado. Entre lamentos,gritos y dolor poco a poco abría mis ojo dentro del autobus,las luces parpadeaban,todo estaba manchado de sangre,los viajeros estaban algunos muertos y otros heridos,paramedicos levantando cuerpos. Entre las ventanillas rotas veia a la misma silueta negra sonriendome…

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