AndreaFabyana
Usuario (Uruguay)
Beber alcohol con moderación reduce el riesgo de Alzheimer en un 23%Beber una copa o dos de vino o una cerveza al día puede reducir el riesgo de desarrollar Alzheimer un 23 por ciento, según un estudio de la Escuela de Medicina de la Universidad de Loyola de Chicago (Estados Unidos), cuyos resultados han sido publicados en 'Neuropsychiatric Disease and Treatment'. Tras analizar más de 140 estudios, el más antiguo de 1977, en los que participaron más de 350.000 personas, los científicos hallaron que, quienes beben con moderación, tenían un 23 por ciento menos de posibilidades de desarrollar formas de demencia y problemas congnitivos. Beber poco o con moderación significa un máximo de dos bebidas alcohólicas por día para los hombres y una para las mujeres. "Se sabe que una copa de vino es buena para el corazón y reduce el riesgo de desarrollar enfermedades coronarias y cardiovasculares", asegura uno de los coautores del estudio, Edward J. Neafsey, "pero, con esta investigación, -continúa el experto- se ha demostrado que el consumo moderado de alcohol tiene el mismo efecto en el cerebro". El vino es más beneficioso que la cerveza o los licores, pero los investigadores han explicado que la mayoría de los estudios incluidos en el análisis no distinguían entre los diferentes tipos de alcohol. Por el contrario, beber en grandes cantidades, o sea, de tres a cinco veces al día, se asocia con un alto riesgo de demencia. Tanto Neafsey como su coautor, Michael A. Collins, profesores de Farmacología Molecular y Terapéutica, sugieren que "pequeñas cantidades de alcohol refuerzan las células cerebrales y les permiten enfrentar mejor el estrés que lleva a la demencia en una etapa avanzada de la vida". Otra teoría sugiere que los conocidos beneficios cardiovasculares de beber con moderación también pueden mejorar la circulación sanguínea hacia el cerebro, aumentando el metabolismo cerebral. Sumados a ese consumo responsable, el ejercicio, la educación y una dieta mediterránea también pueden reducir los riesgos de desarrollar demencia.

Para vivir 100 años: más suerte que vida sanaDurante mucho tiempo se ha debatido si para vivir una vida larga influyen más los genes o el estilo de vida. Los estudios hasta ahora sugerían que ambos son igualmente importantes. Sin embargo, una nueva investigación llevada a cabo con cerca de 500 centenarios encontró que la respuesta para una vida larga parece estar en los genes.El estudio comparó el estilo de vida de 477 personas, todos judíos asquenazí, de entre 95 y 112 años con el de otros 3.000 individuos de la población general nacidos durante la misma época. Los resultados mostraron que aquéllos que han logrado una vida excepcionalmente larga comían tan mal, hacían tan poco ejercicio, consumían tanto alcohol y tabaco y tenían tanto sobrepeso como aquéllos que se habían muerto hacía mucho tiempo.La investigación, llevada a cabo en el Instituto de Investigación del Envejecimiento del Colegio de Medicina Albert Einstein de la Universidad Yeshiva, en Nueva York, forma parte del Proyecto de Genes de Longevidad. Este proyecto intenta entender porqué la comunidad judía asquenazí -que desciende de un mismo grupo europeo y por lo tanto son más uniformes genéticamente que otras poblaciones- logra vivir vidas tan longevas.Beneficios de la herenciaLos participantes respondieron a cuestionarios sobre su estilo de vida a los 70 años, y se tomaron mediciones de su peso y altura para calcular su índice de masa corporal (IMC). Asimismo dieron información sobre su consumo de alcohol, hábitos de tabaco y actividad física, y si consumían una dieta de bajas calorías, baja en grasas o baja en sal. dijo:"Este estudio sugiere que los centenaríos quizás poseen genes de longevidad adicionales que los ayudan a protegerse de los efectos de un estilo de vida poco sano"Los científicos compararon esa información con los datos de 3.164 individuos de la población general que habían nacido en la misma época que los centenarios y que participaban en el Sondeo Nacional de Salud y Nutrición de Estados Unidos.Encontraron que en general, la gente con una longevidad excepcional no había llevado a cabo un estilo de vida más sano en términos de su IMC, tabaquismo, nivel de actividad física o dieta.Por ejemplo, dicen los investigadores, sólo 27% de las mujeres centenarias y un porcentaje similar en las mujeres de la población general intentaban consumir una dieta de bajas calorías. Entre los hombres, 24% de los ancianos consumían alcohol todos los días, mientras que en la población general la cifra era de 22%. Y sólo 43% de los hombres centenarios dijeron llevar a cabo a cabo con regularidad actividad física de intensidad moderada, comparado con 57% de los hombres de la población general. dijo:En estudios previos de nuestros centenarios, identificamos variantes genéticas que ejercen efectos fisiológicos particulares, como provocar niveles significativamente elevados de colesterol HDL (el colesterol "bueno" . "Este estudio sugiere que los centenaríos quizás poseen genes de longevidad adicionales que los ayudan a protegerse de los efectos de un estilo de vida poco sano".Los expertos afirman, sin embargo, que a pesar de que la genética puede beneficiar a algunos pocos individuos, los factores de estilo de vida siguen siendo de vital importancia para la mayoría de la población.Tal como expresa el doctor Barzilai, "debemos vigilar nuestro peso, evitar el tabaco y ejercitarnos con regularidad porque se ha demostrado que esto puede tener enormes beneficios, incluida una vida más longeva".
En el año 2020 el 33% de los jóvenes serán miopes como consecuencia del uso de la tecnología, según una experta El uso diario de las nuevas tecnologías --móviles, ordenadores, tabletas o 'ebooks'-- está provocando un aumento en el número de jóvenes con problemas visuales. De hecho, se prevé que en el año 2020 el 33 por ciento de los adolescentes tendrán miopía como consecuencia de la utilización inadecuada de estos aparatos. Así lo ha asegurado a Europa Press la vocal de optometría pediátrica del Colegio Nacional de Ópticos-Optometristas, Isabel Sánchez, quien, además, ha informado que un estudio realizado por la Universidad de Cambridge (Reino Unido) ha demostrado que por cada hora a la semana que un niño pasa al aire libre se reduce en un dos por ciento el riesgo de padecer miopía. "El uso de móviles, tabletas, ordenadores o libros electrónico genera síndrome de fatiga visual. Esto se produce por la radiación que emiten los aparatos, porque se enfoca directamente sobre una fuente de luz y produce fatiga y, porque el uso efectivo del mecanismo de acomodación de los ojos que permite enfocar de cerca en este tipo de pantallas provoca un aumento en la capacidad de convergencia, dando lugar a la aparición de falsas miopías" Los principales síntomas que suelen aparecer por este uso indebido son cansancio, ardor de ojos, sequedad, picor o parpadeo constante. Además, la visión se vuelve borrosa, tanto de lejos como de cerca, hay dolor de espalda, de cuello, de cabeza e, incluso, se pueden producir cuadros de ansiedad. NO HAN CONCIENCIACIÓN DEL RIESGO En este sentido, la experta ha alertado de que la sociedad no está realmente concienciada de que estos síntomas llevan aparejados la presencia de alteraciones visuales, por lo que ha destacado la necesidad de que aumenten las campañas de prevención y de que los padres observen a su hijos con el fin de evitar estos problemas. "El uso excesivo de estos aparatos hace que pacientes que no son miopes se hagan miopes y que pacientes que tenían miopía les aumente más de lo debido. Por ello, es necesario que haya una mayor concienciación porque, además, estos problemas visuales afectan también al rendimiento escolar de los pequeños" Por todo ello, la experta ha aconsejado modular el tiempo que los niños pasan delante de un aparato electrónico; alejar las pantallas; poner un tamaño de letra grande para que el esfuerzo de lectura sea menor ; aumentar el contraste de la pantalla; tener una buena iluminación, preferiblemente luz natural; usar pantallas de alta resolución y evitar los reflejos. Asimismo, la también vicedecana de la Facultad de Óptica-Optometrista de la Universidad Complutense de Madrid ha recomendado parpadear habitualmente para evitar la aparición del ojo seco; usar lentes de contacto con una permeabilidad alta y utilizar gafas que lleven un "buen" filtro antireflejante". "Estas son normas que nos pueden ayudar a disminuir un poco todas estas consecuencias. No obstante, en cualquier caso, lo fundamental es modular el tiempo que se utilizan estos dispositivos y, también, descansar cinco minutos por cada hora de trabajo".

Encuentran pasto y hasta trozos de árbol en los saquitos de téUn estudio norteamericano halló que un tercio de estos productos están elaborados con ingredientes que no se especifican en las etiquetas. Estiman que los fabricantes buscan volumen y color con estos agregados. Alertan por reacciones alérgicas inesperadas en los consumidoresLos tés de hierbas suelen contener ingredientes adicionales que no se mencionan en sus envases, como yuyos, perejil, o incluso trozos de árbol, según un estudio realizado en Nueva York que podría ayudar a endurecer las normas de etiquetado de estos productos.“Un tercio de los tés herbáceos contiene cosas que no están en la etiqueta”, afirmó Mark Stoeckle, de la Rockefeller University, quien ayudó a supervisar el proyecto, llevado a cabo por estudiantes secundarios neoyorquinos.Los jóvenes recolectaron docenas de tés y tés de hierbas y hallaron ingredientes adicionales, entre ellos pasto, perejil, otros yuyos e incluso rastros de un árbol ornamental."Creo que nada es rotundamente venenoso (…) pero algunas cosas como la camomila (encontrada en algunas muestras) se sabe que causan reacciones alérgicas a las personas. Tenerlas en el té y sin etiquetar podría ser peligroso", dijo Catherine Gamble, de 18 años y estudiante de la Escuela Trinity.Los estudiantes indicaron que tres de 70 tés evaluados y 21 de 60 productos herbáceos contenían ingredientes ocultos que no estaban en las etiquetas.Este estudio del té, que usó un equipo de 5.000 dólares para pruebas genéticas y una técnica conocida como codificación del ADN, podría ayudar a los reguladores a endurecer las normas de etiquetado de los saquitos y hacer que los fabricantes mejoren sus brebajes, señalaron los jóvenes investigadores.Las pruebas pueden realizarse por unos 15 dólares por muestra y llevan unas 24 horas.Los tés e infusiones evaluados eran de 33 productores de 17 países, según los resultados publicados en la edición en internet de la revista Nature Scientific Reports.“Es un misterio por qué los ingredientes no están en la lista de contenidos”, dijo Grace Young, de 15 años.“Podría ser simplemente un yuyo recolectado durante la cosecha o un residuo de una planta usada en un producto que pasa al siguiente producto en el proceso de fabricación”, añadió.Stoeckle manifestó que otros ingredientes como la camomila o el perejil estarían agregados deliberadamente para brindar sabor o color. O los fabricantes buscarían vender saquitos de té que luzcan colmados y por eso los completarían con relleno. “Esto es algo que los fabricantes y reguladores podrían usar”, señaló Stoeckle sobre la técnica de ADN para el té.Los importadores, por ejemplo, podrían hacer un segundo chequeo para ver si un cargamento de hojas secas es realmente de té.

El intestino, nuestro segundo cerebro Al parecer, el síndrome del colon irritable está de moda, lamentablemente. Y es que todos algunas vez hemos escuchado a alguien que menciona el dolor de estómago, hinchazón abdominal, estreñimiento y diarrea como síntomas de este padecimiento que puede tratarse con fármacos, pero por sobre todo “manteniendo la calma”. ¿Quién no ha escuchado alguna a vez a una persona comentar acerca de lo incómodo que es padecer de colon irritable? Dolor abdominal inespecífico, periodos de diarrea y estreñimiento, flatulencias, hinchazón y gases son algunos de los síntomas que reunidos, conforman el síndrome de colon irritable, trastorno que en la actualidad afecta a muchas personas y se cree puede provenir del estresante sistema en el que vivimos.El médico cirujano y gestor del centro de salud Bioquantum, doctor Rodrigo Alcázar, afirma que el colon irritable es considerado un síndrome porque “es un conjunto de síntomas”, entre los que destaca los anteriormente señalados. Así, detalla que hay casos de “pacientes cuya evacuación es líquida y explosiva, lo que puede ocurrir tres o cuatro veces al día. Esa es una característica bien importante”, dice agregando que en ese mismo paciente habrá periodos de estreñimiento, “y no poder ir por siete días al baño”, asevera.Con respecto a su origen, el doctor Alcázar cuenta que el médico estadounidense Max Gerson (creador de la Terapia de Gerson) planteó estudios que “demostrarían que en el intestino existiría un segundo cerebro” y para explicarlo mejor, dice que este especialista mencionó haber descubierto que en esta parte del cuerpo, “se produce el 90% de la serotonina, que pensábamos era un neurotransmisor solamente del cerebro”, indica.En esta misma línea, agrega que con lo anterior podrían explicarse “la relación que hay entre el sistema nervioso e intestino y explicaría por qué cuando a uno le dan una mala noticia se nos pone dura la guata o cuando estamos con problemas intestinales, esto nos altera el carácter”, manifiesta. El doctor Alcázar menciona que el síndrome del colon irritable se presenta en un mayor número de mujeres que de hombres (la relación sería de 3 a 1) y afectaría más a quienes se muestran perfeccionistas, aprehensivos, nerviosos, detallistas y con una necesidad de controlar las cosas. Lo anterior, según el facultativo, sería de gran ayuda para comprender la forma de tratar este síndrome, es decir, que a los procedimientos médicos y farmacológicos ya existentes se sumen métodos que tengan que ver con una “respuesta mental, usando técnicas como la hipnosis, la retroalimentación, visualizaciones, entre otras, para aliviar al paciente”, indica. Está de moda El médico de Bioquantum asevera que padecer de colon irritable está muy relacionado a la forma en que vivimos actualmente. Al respecto opina que “vivimos en un sistema que nos empuja hacia la competitividad, al estrés permanente, a la angustia de anticipación. Todo, sin darnos cuenta. El colon irritable es “una somatización que viene producto de este estrés.”, menciona.¿Entonces cómo aminorar estos síntomas? El doctor Alcázar menciona que algunas de las formas de terminar con este problema son el disminuir el estrés, practicando terapias de relajación y meditación, realizando deportes, yoga, etcétera. Sin embargo, el especialista hace hincapié en que lo fundamental es, sin duda, “mantener una actitud fuertemente positiva en la vida”.En cuanto a la alimentación, cuenta que existen algunas recomendaciones claves para estos pacientes y que consisten básicamente en llevar una dieta saludable alejada de alimentos irritantes como el ají, algunas salsas o la mostaza; lo mismo pasa con los productos embutidos, los que potencian los síntomas antes descritos.Para ayudar al intestino en tanto, sostiene que la fibra soluble es ideal. “Es un elemento bien importante que garantiza el tránsito intestinal. La persona debiera evacuar ojalá tres veces al día y esto puede ayudarle a por lo menos hacerlo una vez”, recalca.También sostiene que el uso de probióticos es esencial. “Se ha estudiado y comprobado que tomar yogurt y productos que contienen lactobacilos ayudan mucho en el disminuir la incidencia de este problema”.Pese a lo anterior, hay quienes sienten que tanto la leche como los productos que contienen trigo les caen mal. Esto, según el especialista puede ser a causa de una intolerancia a la lactosa o a la enfermedad celíaca, ambos trastornos cuyos síntomas suelen confundirse con el colon irritable. “Para saber qué es lo que le sucede realmente, la persona debe hacer un test por cinco días donde evita consumir estos productos y ver cómo se siente. Luego retomar la ingesta de uno de ellos y evaluar”, dice. El bienestar de la naturaleza Por su parte, Alberto Morán – creador de Botica Perú – asegura que el hecho de no saber exactamente las causas del síndrome del colon irritable, “hace que no exista un tratamiento establecido por la medicina alópata”.Sin embargo, acota que hay productos naturales que son muy beneficiosos para estos pacientes y aunque “no se hayan estudiado lo suficiente para determinar su efectividad, existen algunos que han ayudado significativamente en estos casos”, asevera. Entre ellos destaca la graviola Ancona muricata, la alcachofa Cynara scolimus, la muña Minthostachys setosa y la menta Mentha piperita, cuyo consumo ha beneficiado a personas en casos severos de colon irritable. En relación a las características de estos productos, Alberto Morán menciona que la graviola “tiene propiedades antibacterianas y antidepresivas. Disminuye la ansiedad y el nerviosismo, ambas situaciones relacionadas al síndrome del intestino irritable”, destaca.Por otro lado, afirma que la alcachofa “contiene fibra soluble y es digestiva, pues favorece la producción y calidad de la bilis”. La muña y la menta en tanto, poseen propiedades digestivas y antiinflamatorias.Otro producto de raíz natural y del cual, según las palabras del creador de Botica Perú se ha tenido efectos favorables en este síndrome, es la maca (Lepidium peruvianum). Para él, el efecto de este tubérculo sería complementario, ya que “reduce el estrés y mejora el nivel energético y el estado de ánimo”. Alberto Morán indica que todos estos productos naturales “disminuyen la constipación y su opuesto, la diarrea”. Con ello, dice, “se favorece el tránsito intestinal, ayudando a controlar la distensión abdominal y reduciendo la cantidad de gases y por lo tanto, alivian el dolor”, asegura. Según la opinión de Morán, la unión de la sabiduría ancestral de los pueblos originarios con la ciencia moderna es muy importante debido a que pueden perfectamente complementarse entre sí. En el caso específico del colon irritable dice que “puede proporcionarse un alivio satisfactorio en la mayoría de los casos con los referidos productos naturales”. Sin embargo, añade que aún así “siempre debe considerarse la ayuda de un profesional médico”.Entre los alimentos, productos y hábitos de vida que Alberto Morán afirma se debiera considerar su recambio por otros más saludables están “los productos refinados y que contengan preservantes y otros aditivos químicos. Evitar las bebidas gaseosas, licores y condimentos y cambiarlos por el consumo de alimentos orgánicos preferiblemente”, aconseja.“Llevar una vida tranquila, realizar ejercicio moderado y poseer una actitud positiva son determinantes en la calidad de vida de las personas que padecen de colon irritable”, menciona. Es por eso que asegura que una de las mejores recetas es “la risa frecuente (muy frecuente, incluso provocada) y la buena música. Éstas ofrecerán sus bondades para superar esta condición de salud”, manifiesta. F!