AlvarengaY
Usuario (Argentina)
Aclaro antes que todo que me parecio que este articulo es lo mas cercano que encontre al pensamiento que pude leer de los hombres de T!... acerca de nosotras las mujeres... Asi que a decidirse que quieren y que quieren ser jeje.. Diviertanse!! El macho latino clasifica a las mujeres en dos grupos. Las mujeres buenas y las buenas en cursivas. Veamos las características de cada una de ellas: La buena mujer es modosita, ha tenido máximo dos enamorados, con cada uno de ellos dura 2 años y no permite que se propasen con ella, es muy difícil robarle un beso, peor tocarle una teta. Hay que conquistarla. La mujer buena no lleva la cuenta de los hombres que han pasado por su vida, y si ella siente rico besar y que le toquen la teta, ¿para qué hacerse de rogar si también lo va a disfrutar? La buena mujer es virgen, se casa virgen. Usa el sexo solo para procrear hijos, y como obligación con su marido. Como no conoce su cuerpo, no sabe los infinitos lugares que podrían darle placer. No permite ni que su marido la vea desnuda ¡qué inmoralidad! Luces apagadas, nada por arriba, nada por detrás. La buena sabe que se ve buena, se gusta esté gorda o flaca, sin embargo a veces peca de tonta, por tal motivo sus fotos circulan en Internet. La buena mujer sabe atender a un marido, le plancha, le lava, lo atiende, le cocina lo que a él le gusta. La buena atiende al marido de la buena mujer donde ésta lo desatiende. Y justo ahí es donde ellos necesitan mayor atención. La buena mujer es apta para presentarla a los padres. La buena, para presentarla a los amigos, y exhibirla como trofeo. O esconderla en bares clandestinos donde solo se permiten parejas. A la buena mujer se la respeta. Se le dice “mi enamorada”, “mi esposa”. A la buena, se la busca para sexo cuando la buena mujer se sigue haciendo la estrecha. Hay un tercer tipo de mujer que no entra en ninguna de las dos categorias: la que finje ser buena mujer sin serlo. A esas témanle chicos, que muchas de las que uds. eligen para estar de manitas sudadas y llevarlas al altar, han marchado con todos sus amigos. ¿Qué tipo de mujer prefieres? Muchos hombres contestarán las dos. De hecho, tienen a las dos. Una en casa, casta y pura, cuya falda jamás supera el alto de las rodillas, y cuyo escote no permite ver más allá de las clavículas. No importa si es fea. Es una buena mujer. ¡Como para casarse con ella! ¡Que sea la madre de mis hijos! Y la otra oculta, disponible, clandestina, para sacarse el queso*. No importa si es fea. Es muy buena en la cama.