Alobianchi
Usuario (Argentina)
INTRODUCCIÓN El escritor retrata al mundo con las palabras. Cada cual a su manera, nos habla de las pasiones y los paisajes, los acontecimientos y las consecuencias, los personajes y sus conflictos, la fantasía y los límites de la realidad. Nos recrean el pasado, actualizan el presente y a menudo, nos advierten del futuro. 1984 –publicada por primera vez en 1949- fue, junto con Rebelión en la granja la feroz crítica de George Orwell contra el totalitarismo que por medio de Stalin, se había apoderado de la Rusia Soviética. El pesimismo del autor, alimentado por el holocausto reciente, se suma a la de otros escritores como Aldous Huxley, Antony Burges, K Dick, quienes no ven con buenos augurios los avances de la ciencia y la tecnología. Finalmente, todos ellos parecen tener algo en común y es su capacidad de analizar los síntomas de una sociedad que ignora el precio de tales avances. En la novela, el mundo se ha dividido en tres bloques de similar poderío. Así, Oceanía, Asia Oriental y Eurasia viven tratando de mantener al enemigo a distancia. En Oceanía se ha llegado a la perfección política y social. Al frente del partido se encuentra el Gran hermano cuya imagen vigila las calles, los parques, los cines, y el hogar mismo de los habitantes. Oficialmente las cifras superan por mucho las expectativas de producción y la guerra mantenida contra Asia Oriental se alarga pero mantiene al enemigo a raya. Oceanía se rige por cuatro ministerios: el Ministerios de la verdad dedicada a la difusión de las noticias, las bellas artes, el cine, la educación etc., el Ministerios de la paz encargada de los asuntos de guerra, el Ministerios del amor que cuida la ley y el orden y el Ministerio de la abundancia que se ocupa del aspecto económico. También Oceanía tiene su propio idioma: el neolengua cuya principal característica, es que cada año reduce el numero de palabras en uso.Todos son felices y todos agradecen al Gran hermano su liderazgo. Lo que todo mundo ignora, es que el pasado no existe pues éste, diariamente se acomoda a las circunstancias. RESUMEN Primera parte “EL GRAN HERMANO TE VIGILA” Es el letrero que adorna una imagen de grandes dimensiones del Gran hermano, y que se encuentra prácticamente en todos los lugares de Londres; una ciudad de Oceanía. De la misma forma, los micrófonos y la telepantalla, se ubican también por todos lados. Los primeros informan permanentemente sobre los acontecimientos de la guerra contra Asia oriental y, de ser necesario, amonestan al habitante que cometa alguna falta. La telepantalla por su parte, vigila todos y cada uno de los movimientos realizados dentro de su margen, por eso, Winston Smith mide bien los suyos pues sabe que en su propia casa, como en todas las demás, cada acto sospechoso es vigilado por la policía del pensamiento. Winston le da la espalda a la telepantalla y se hunde en sus pensamientos. Lo anterior es un decir, pues Winston tiene vagos recuerdos de su infancia y le resulta difícil hilar sus ideas. LA GUERRA ES LA PAZ, LA LIBERTAD ES LA ESCLAVITUD, LA IGNORANCIA ES LA FUERZA es decir, las tres consignas del partido, lucen pintadas en el muro de enfrente. Aquellas palabras de alguna manera, le quitan reflexión. Winston bebe su ginebra marca de la victoria, y fuma su cigarro de la victoria. Cauteloso, pues sabe que se encuentra ligeramente fuera de la vista de la telepantalla, saca una libreta adquirida en el mercado negro y escribe: cuatro de abril de 1984. Luego, duda de sí en verdad corre dicho año. Trata de recordar para quién o por qué había decidido escribir su diario entonces escribe sobre las películas de guerra que vio en el cine. De pronto recuerda un incidente durante la proyección de los Dos minutos de odio. (Durante los cuales, se usaba la propaganda y la exhaltación nacionalista hasta los extremos del fanatismo) La proyección era en el Ministerio de la verdad, o más específico, en el departamento de registro –lugar donde trabaja Winston- Ahí se topó con una joven que seguramente trabajaba de obrera en alguna maquina que escribía novelas. Winston siente repulsión no solo por ésta mujer sino por todas. Aunque el odio aumenta de forma especial por los jóvenes pues creen todo lo que dice el partido. También tuvo un fugaz –pero significativo- encuentro visual con un tipo de nombre O Brien que por el contrario le agradaba a pesar de ser un miembro del partido interior. Emmanuel Goldstein es el blanco principal de los dos minutos de odio. El enemigo natural del sistema, se dedica a actividades contrarevolucionarias y busca el desprestigio de los avances logrados por el Gran hermano. Se rumora incluso, de la existencia de un grupo de inconformes conocido como la Hermandad y un libro conocido como El Libro donde se encontraba toda la tesis revolucionaria de Goldstein. El auditorio terminaba enloquecido luego de los dos minutos de odio y luego la imagen del Gran Hermano traía de nuevo la paz. Winston recuerda su oculta simpatía al mítico rebelde y el contacto visual que tuvo con O Brien. Una vez terminado el recuerdo, Winston descubre que ha escrito repetidamente Abajo el Gran Hermano, Abajo el Gran Hermano. Winston tiene miedo de sus pensamientos pues sabe que de ser descubierto, sería de inmediato vaporizado –es decir borrado de la historia- por la policía del pensamiento. Sus reflexiones son interrumpidas de repente pues alguien toca la puerta. La señora Parsons, vecina y esposa de un compañero de trabajo de Winston, solicita ayuda para arreglar cualquier desperfecto. Winston se ocupa de la avería mientras tiene que soportar a los hijos de la señora que lo llaman traidor y crimental –es decir alguien que comete un crimen con el pensamiento- ¡Goldstein! Le gritan los infantes ante la indiferencia de la madre. (Se narra que algunos niños han llegado a denunciar a sus padres pues sospechan de su deslealtad). Nuevamente solo, Winston intenta escribir. Recuerda a O Brien y la sensación de que alguien le decía con toda tranquilidad: Nos encontraremos en el lugar donde no hay oscuridad. Winston piensa que el protagonista de ésta ilusión, bien podría ser O Brien. El aviso que anuncia la incorporación al trabajo lo interrumpe. Pero antes, Winston escribe una carta para cuando la verdad exista. Winston sueña con su madre y hermana. El sueño es ambiguo y trata de un sacrificio conjunto para que él pueda sobrevivir. La telepantalla lo despierta para los ejercicios matutinos. Mientras los realiza recuerda que también soñó con un paisaje donde la joven corría hacía él y se quitaba la ropa de un solo golpe. Winston recuerda que desde siempre hubo guerra entre Eurasia y Oceanía. La precaria situación económica se manifestaba con hambre. Sin embargo, no existe registro de nada. El pasado no existe. La telepantalla se dirige directamente a Winston y le pide mayor esfuerzo en su ejercicio. Winston trabaja en el ministerio de la verdad; diariamente, recibe textos en neolengua –es decir incomprensibles por su pobre vocabulario- mismos que adapta a las circunstancias de manera que lo dicho por el Gran hermano, resulte profético, o las cifras oficiales siempre sean las correctas. De la misma forma, todo documento comprometedor o que niegue la verdad inmediata deberá ser destruido. Cualquier tipo de contacto entre los compañeros de trabajo se encontraba prohibido, aún así, algunos mantenían platicas entre ellos. Winston los observa mientras reflexiona sobre sus labores. La reducción de la capacidad de razonar en las personas, era el objetivo principal de la evolución del neolengua. A menor número de palabras, menor capacidad de elección de la conciencia. Winston platica de éste y otros temas con un compañero durante el desayuno laboral, hasta la llegada de Parson. Parson le pide disculpas por la actitud de sus hijos y manifiesta su orgullo de su cada vez mayor patriotismo. (Los hijos de Parson, son la más depurada muestra del control del sistema sobre los niños). Nuevamente, la platica del trío es interrumpida por la telepantalla con más cifras oficiales de la guerra y el aumento de la ración del chocolate. Winston, quien se encargó de cambiar los datos para que la reducción pasara por aumento, se sorprende de la completa credibilidad de la gente hacía el Gran hermano. Un nuevo encuentro con la joven que Winston supone trabaja en el ministerio de amor sucede. Winston escribe sobre un encuentro que tuvo con una prostituta. Su narración se intercala con la explicación de cómo se llega a extirpar el amor del alma. El acto sexual sólo debe servir para la prolongación de la especie. Cualquier intención que se escape a la regla será severamente sancionado. Entonces, Winston recuerda que alguna vez estuvo casado y que todo era perfecto salvo por la cuestión sexual. Su mujer desapareció, con seguridad fue vaporizada por la policía del pensamiento. La vieja desdentada se descubre. Winston escribe apresurado la frase Pero, de todos modos, lo hice. Winston considera que la única esperanza posible está con los proles –la gran masa trabajadora que comprende el 85% de la población- y que pueden en conjunto, generar un cambio. Los proles, por no ser considerados peligrosos al Gran hermano, se les permitía vivir sin tanta vigilancia y con antiguos códigos, como el divorcio y el casamiento. Parecía incluso que a los proles les bastaba con el cine y la cerveza para ser felices. Para el partido, la libertad es para los proles y los animales. Winston recuerda que en algún momento dado, tuvo en sus manos una contundente prueba de que el pasado había sido falsificado; entonces escribe Comprendo cómo: no comprendo por qué. Winston dedica las paginas de su diario a O Brien. Winston camina por las calles de los proles. El acto en sí es peligroso pues nada tiene que hacer un trabajador del partido en esos lugares. En una cantina, y una vez asegurado que no había telepantallas, Winston intenta platicar con un anciano sobre el pasado. Pero el anciano es incapaz de sostener una conversación coherente. De nuevo en la calle, llega a una tienda de antigüedades –lugar donde había comprado el cuaderno para su diario- Platica con el dueño de la tienda y compra un pisapapeles. El señor Charrington le enseña un cuarto –modestamente decorado y lo más importante, sin telepantalla- a Winston quien incluso se siente tentado a rentarlo. En la calle, Winston se encuentra con la joven. De camino a su casa piensa que tal vez lo éste siguiendo pues se trate de una policía del pensamiento. Segunda parte Winston y la joven se habían acercado y entre el bullicio, ella le había extendido un papel. Winston lo pudo leer en su trabajo. El recado era: Te quiero. Winston no halla como ocultar su nerviosismo de las telepantallas. A la semana siguiente, la joven y Winston quedaron de acuerdo para verse a escondidas. La cita es durante un desfile de presos políticos rumbo a su ejecución pública. Ahí, ella le dio instrucciones muy precisas para verse en las afueras de la ciudad. Julia lleva a Winston a un campo y conversan. Ella dice odiar al partido y que se ha a costado con miembros del mismo, pero no del partido interior. No con esos cerdos exclama. Duermen. Al despertar, Winston siente que le gusta. Winston y Julia se ven regularmente, siempre de manera clandestina y por breves momentos. Julia realiza labores para el partido, y es miembro de la liga anti-sex. Aconseja a Winston que se meta de voluntario a algo para evitar sospechas. Ambos se conocen poco a poco. Winston vuelve a su idea de rentar el cuarto del señor Charrington y al no poner objeción el dueño sobre la finalidad, lo renta e invita a Julia quien acepta. Mientras la espera, Winston escucha a una mujer que canta una canción –escrita por una máquina- y se conmueve por la curiosa combinación de las letras con la belleza de la voz. Julia llega con contrabando: café, tés, maquillaje etc. (todo auténtico por supuesto) Luego de hacer el amor, Julia descubre una rata. Winston reacciona de tal manera, que descubrimos su fobia hacía esos roedores. La festividad conocida como la semana del odio se prepara por lo que Winston y Julia trabajan horas extras. La ciudad comenzaba a ser vestida con el enemigo euroasiático atacando a otro de facciones mongólica. Los amantes se siguen viendo secretamente con la plena convicción de que vivían sus últimos días. La policía del pensamiento pronto los descubrirá y sin duda serán vaporizados. Winston tiene inquietudes con la ambigua imagen del enemigo, pero ha Julia, no le interesan esos asuntos. Días después, mientras Winston caminaba por los pasillos del ministerio, se topa con O Brien quien manifiesta el viejo deseo de conocerlo pues, había leído sus artículos en el Times. –órgano informativo del partido-. O Brien considera que Winston usa palabras que ya se pueden omitir, le habla de la nueva edición del Diccionario de Neolengua y le extiende su dirección para que Winston vaya y hablen del asunto. Winston sospecha que finalmente ha hecho contacto con la resistencia. Un sueño, le trae a Winston un sorpresivo recuerdo de infancia. De niño le robaba la comida a su pequeña hermana. Un día en que el hurto no fue comida, sino real chocolate, Winston huyó con el trofeo, fue la última vez que vio a su hermana y madre, al regresar habían desaparecido. El hombre platica lo sucedido a una adormecida Julia. En otra de sus reuniones, él le plantea a ella huir –aunque saben de antemano, que no serviría por mucho tiempo-. Julia se niega. Una seguridad esconde el corazón de Winston: sabe que jamás podrán penetrar en la mente y alma de uno, y eso, realmente le da esperanzas. Durante sus encuentros, Winston le había platicado a Julia de O Brien y juntos fueron cierto día, a las oficinas centrales del partido interior a verlo. Al llegar platearon su sospecha. Ambos creen que existe un movimiento clandestino y que O Brien pertenece a él. O Brien los invita a sentarse y les invita vino. Brindan por Goldstein, luego, con un simple botón, apaga la telepantalla y el sonido de los avances de la guerra. El privilegio impresionó a la pareja. O Brien pregunta si están dispuestos a una serie de atrocidades sí la hermandad se los pidiera. A todo Winston contesta que sí. Cuando O Brien pregunta si están dispuestos a separarse si la hermandad lo pidiera, Julia interrumpe y contesta negativamente. O Brien despide a Julia, y le comenta a Winston que le hará llegar muy pronto el libro. O Brien le dice que se verán de nuevo. Winston pregunta si será en el lugar donde no hay oscuridad. O Brien asiente. Durante la semana del odio, algo insólito paso: En un abrir y cerrar de ojos, se había cambiado de enemigo. Ahora ya no se luchaba contra Eurasia sino contra Asia oriental. Todos los afiches, carteles, fotos etc. Iban dirigidos hacía el real enemigo. Para Winston, sin embargo, sucedieron dos cosas insólitas: el repentino cambio de enemigo y, que la gente se creyó todo por completo. El Gran hermano siempre tiene la razón. Winston cargaba el libro con cuidado, ya lo había recibido pero por el exceso de trabajo no lo había siquiera abierto. Al llegar a su refugio, respira tranquilo y mientras espera a su amada, comienza a leer Teoría y práctica del colectivismo oligárquico por Emmanuel Goldstein. Dicho libro, narra la creación de las tres superpotencias, la formación de las nuevas ideologías, y la función real de la guerra: Mantenerla para que se siga sobreviviendo. La conclusión es sencilla, nadie puede ganar la guerra pero a su vez la guerra misma mantiene la economía de los tres implicados. Una asociación implícita se sugiere en el manuscrito de Goldstein. Julia llega pero no comparte el entusiasmo de Winston. Acepta que continúe leyendo en voz alta so pretexto de no entender de política. Winston continua leyendo las teorías de Goldstein y la evolución de la sociedad de un socialismo fanático al actual sistema denominado Ingsoc. Julia se arrulla con la lectura. Winston siente haber descubierto el por qué que tanto le intrigaba. Winston y Julia son descubiertos en su escondite. Una voz similar a la de una telepantalla les ordena no moverse. Posteriormente, varios hombres vestidos de negro los separan. Julia es golpeada y sacada del lugar. Charrington aparece, Winston se encuentra por primera vez, frente a un policía del pensamiento. Tercera parte Winston se encuentra en una celda blanca rodeado de telepantallas. Cualquier movimiento es sancionado con una llamada de atención. Tiene hambre. Confiaba en la ayuda de O Brien –aun que le había aclarado que sí algún miembro de la resistencia era atrapado, también era dejado a su suerte por bien de los colegas-. Imposible calcular el tiempo transcurrido. Winston recibe la visita de Parson –quién había sido denunciado por sus propios hijos- y que se veía contento por el patriotismo de los mismos. Winston recibe más visitas, y escucha el tremendo pavor que provoca el siguiente destino: la habitación 101. O Brien aparece, tras de él, un guardia que golpea a Winston. Winston es torturado de distintas formas y por tiempos indeterminados. Siente que O Brien se encuentra presente a pesar de no verlo. Cuando finalmente lo ve, el propio O Brien lo tortura. Saca un documento que es una prueba en si de que el pasado se cambia. Luego de destruirlo, continua torturándolo para convencerlo de que el papel nunca existió. Winston defiende el pensamiento. O Brien descalifica al individuo y asegura que sólo el pensamiento del partido –colectivo e inmortal- es el válido. Winston resiste. O Brien Insiste: sí el partido dice que éstos cuatro dedos son en realidad cinco, es por que es cierto. De nada le sirve a Winston decir cinco –por las horrendas torturas- O Brien sabe que no lo siente de verdad por la razón de que no piensa por el partido. Las torturas no paran. Winston es reanimado cuando se desmaya. O Brien le permite hacer algunas preguntas. Las respuestas fueron: Julia lo traicionó, jamás sabrá si existe la hermandad etc. Winston pregunta el contenido de la habitación 101. O Brien le dice que ya lo sabe. Entre dolor y tortura, O Brien le asegura a Winston que el proletario jamás tomará el poder y que el partido ha creado la estructura perfecta que durará por siempre. Winston lo niega y juzga que su destino es ser derrotados. Confía en el espíritu humano. O Brien lo exhibe. Lo coloca frente a un espejo y Winston contempla la miseria humana en la que se convirtió. O Brien le arranca un diente con sus dedos y le asegura que él es el último de su especie. Winston mantiene un último recurso: No ha traicionado –dejar de amar- a Julia. O Brien lo tranquiliza: antes de ser vaporizado, será salvado. Winston es llevado a otra celda más confortable, mejoró su alimentación y también había sido bañado y afeitado. Winston espera la muerte. O Brien pregunta sobre sus sentimientos hacía el Gran hermano. Winston responde odiarlo. O Brien lo manda al cuarto 101. Un armazón que conecta con una jaula llena de ratas, es puesta en la cabeza de Winston. El peor terror de cada persona, es el contenido del cuarto 101 explica O Brien. Winston pide que el castigo sea para Julia, para Julia. Mientras bebe su ginebra, Winston recuerda pensamientos turbios y a Julia a quien había encontrado por la tarde. Ambos se confesaron que se habían traicionado y que habían deseado lo peor para el otro. Pero eso ya no importa. De fondo se escucha la buena noticia de que una guerra ha sido ganada en África, pero tampoco eso resulta relevante. Lo que importa es que Winston se da cuenta de que ama al gran hermano. PERSONAJES Winston Smith de 39 años, mantiene una marginalidad notoria frente al sistema. Paranoico, con mucho odio guardado y sobre todo, con una permanente sensación de que algo no marcha bien. Winston no es ningún héroe, es un hombre solitario –ni siquiera Julia se interesa en sus especulaciones y sospechas- que busca razón y sentido a su existencia. O Brien. Más de 50 años, el objeto de deseo de Winston reside en su sospecha de que se trata en el fondo de otra persona. O Brien sin embargo, resulta un miembro de elite del partido. Cruel y convencido, es la representación del aparato totalitario que rige en Oceanía. Julia: alrededor de 27 años. Julia pasa de ser una extraña odiada a amante de Winston. De carácter rebelde, y amorosa, tendrá la misma suerte de su amante. Personaje de apoyo y motivo de perdición para el protagonista. PARA QUE TE LUZCAS · Su nombre verdadero fue Eric Arthur Blair. Nació en 1903 en la India y estudió en el prestigioso Ethon College de Inglaterra. Fue policía en Birmania hasta 1928. Fue granjero, librero, maestro y finalmente indigente. Publica su primer libro Sin blanca en París y Londres, posteriormente en 1935 La marca, al año siguiente Mantened la aspidistra izada, y Subir por aire en 1939. Se recluta dentro de las brigadas internacionales y se lanza a defender la república española del fascismo. Al término de la guerra colaboró en la BBC y el periódico Tribune. En 1949 aparece Rebelión en la granja y cuatro años después 1984. Murió en Londres en 1950.
Delicias en chocolates Torta alfajor Ingredientes Masa Manteca 300 g Azúcar 100 g Miel 100 g Cacao 5 cdas Esencia de vainilla 100 cdita Huevos 2 Harina 260 g Almidón de maíz 100 g Polvo para Hornear 1 cda Bicarbonato de amonio 1 cdita Relleno Dulce de leche 1 k Baño Chocolate cobertura 350 g Procedimiento Masa Dentro de un bol batir la manteca con el azúcar, la miel y el cacao, luego incorporar la esencia de vainilla y los huevos. Colocar la harina tamizada junto con el almidón, el polvo para hornear y el bicarbonato de amonio. Unir hasta obtener una masa homogénea. Dejar reposar por 24 horas en heladera. Retirar de la heladera, espolvorear la mesada con harina y estirar la masa hasta obtener 4 mm de espesor. Cortar 3 discos de 20 cm. de diámetro. Colocar en una placa para horno enmantecada y cocinar a 180º C por 10 minutos. Retirar y dejar enfriar. Armado Colocar uno de los discos como base, con una manga, colocar el dulce de leche y tapar con otro disco. Volver a repetir la operación y tapar con el tercer disco. Dejar reposar por 24 horas en la heladera. Retira, colocar sobre una rejilla y bañar con chocolate cobertura derretido. Con un secador de pelo, aportarle aire frío para que se formen las onditas características de la torta, dejar que el chocolate tome consistencia en la heladera y servir con un café. Torta mousse Ingredientes Torta mousse Chocolate para taza 200 g Manteca 150 g Azúcar 120 g Claras 6 Sal 1 pizca Yemas 6 Harina leudante 60 g Crema de leche 300 g Gelatina sin sabor 7 g Agua 50 cc Varios Chocolate cobertura 150 g Castañas en almíbar Figuras de chocolate Frutillas frescas 250 g Procedimiento Torta mousse Picar el chocolate, y colocar en un bol de vidrio junto con la manteca. Llevar al microondas, y digitar 4 minutos al 40 % de potencia. Revolver con cuchara de madera hasta que se fundan completamente. Dejar entibiar. Preparar un almíbar a 118º C con el azúcar. Batir las claras a nieve con la sal. Incorporar la mitad del almíbar en forma de hilo. Continuar batiendo hasta lograr un merengue. Batir las yemas con el resto del almíbar a 118º C, hasta que se vean firmes y se blanqueen. Integrar el chocolate tibio. Incorporar el merengue untegrando con movimientos envolventes. Dividir la Mousse en dos partes, y reservar una de ellas. Incorporar a la otra, la harina tamizada. Verter ésta mezcla dentro de un molde desmontable de 24 cm de diámetro, forrado con papel parafinado de cocina. Si se desean realizar porciones individuales, se procede del mismo modo, pero trabajando con cinturas metálicas para repostería del diámetro elegido. Cocinar la base de torta en horno moderado hasta que al introducir la punta de un pinche, salga limpio. Retirar del horno, y dejar enfriar en el molde. Batir la crema de leche a medio punto. Hidratar la gelatina con el agua, y calentar hasta que se funda. Agregar ambas a la Mousse reservada. Armado Tapizar con una banda de acetato el contorno interno del molde. Volcar la Mouse reservada sobre la base de torta. Llevar a la heladera durante unas 3 horas hasta que solidifique muy bien. Desmoldar, cubrir la superficie con una capa fina de chocolate fundido, y completar la decoración con castañas en almíbar, formas de chocolate, y frutillas frescas. Torta Exotica De Chocolate Ingredientes Base Huevos 4 Azúcar impalpable 140 g Chocolate 200 g Manteca 150 g Harina 240 g Cacao amargo 2 cdas Crema de queso Queso mascarpone 150 g Azúcar 50 g Crema de leche 100 cc Crema de café Café instantáneo 1 cda Ron 30 cc Crema de leche 300 cc Varios Crema chantilly Chocolate en rama Procedimiento Base Batir los huevos con el azúcar a punto letra. Agregar a esa preparación, el chocolate y la manteca fundidos previamente a baño maría. Por último, en forma envolvente, colocar los la harina tamizada con el cacao. Colocar la preparación en tres bases de 18 cm de diámetro. Cocinar en horno a 190° por 15 a 20 minutos. Crema de queso En un bol mezclar el queso con el azúcar y la crema de leche batida. Reservar. Crema de café En un bol mezclar el café disuelto en el ron con la crema de leche batida. Reservar. Armado En un molde de 18 cm de diámetro colocar un disco de masa cocido. Rellenar con una capa de crema de queso, colocar otro disco, rellenar con la crema de café. Tapar con el último disco de masa. Llevar al frío durante 4 horas. Montaje Desmoldar la torta. Decorar con crema y chocolate en rama... Bomba De Chocolate Ingredientes Base almendrada Azúcar impalpable ½ taza Almendras molidas 120 g Harina 2/3 taza Claras 6 Azúcar 1 taza Crema de chocolate Chocolate 1 1/3 taza Crema de leche 460 cc Mermelada de frambuesa 100 g Glaseado de chocolate Chocolate ¾ taza Crema de leche 150 cc Azúcar 2 cdas Manteca 2 cdas Varios Crema chantilly 250 cc Frambuesas frescas c/n Azúcar impalpable c/n Procedimiento Base almendrada Tamizar en un bol el azúcar impalpable junto con las almendras molidas y la harina. Batir en otro bol las claras de huevo hasta que estén firmes, añadir en forma de lluvia el azúcar mientras se continúa batiendo hasta lograr un merengue brillante. Incorporar con movimientos envolventes los ingredientes secos tamizados. Extender la mezcla sobre un molde circular de 18 cm con una manga con boquilla lisa. Para comenzar, superponer ligeramente globos grandes de la mezcla bordeando el contorno del molde; a continuación, extender un círculo en espiral partiendo del centro del molde y dirigiéndolo hacia los globos previamente extendidos, de modo que formen un globo para la espiral. Espolvorear toda la base con azúcar impalpable y hornear 25 minutos a 180º C. Retirar del molde dejándolo caer sobre una rejilla para que se enfríe. Recortar los bordes de manera homogénea y limpiamente con un cuchillo afilado. Crema de chocolate Trocear el chocolate y colocar en un recipiente apto para el fuego. Calentar a fuego suave y mezclar con 115 cc de la crema. Llevar a hervor revolviendo constantemente con batidor para amalgamar. Retirar del fuego y dejar enfriar. Batir el resto de la crema y mezclar suavemente con la crema de chocolate y el coulís de frambuesa. Verter en un molde semiesférico y dejar solidificar. Glaseado de chocolate Desmoldar cuidadosamente la cúpula de chocolate y poner con la parte curvada hacia arriba sobre una rejilla. Poner debajo una bandeja para recoger el exceso de glaseado. Verter el glaseado de chocolate encima de la cúpula cubriendo completamente toda la superficie. Levantar la rejilla con cuidado para que caiga todo el sobrante de glaseado. Dejar solidificar. Armado Colocar la cúpula recubierta sobre el círculo de almendrado frío, directamente en el centro. Extender con una manga pastelera provista de boquilla estrellada unos pequeños globos de crema chantilly entre la base de almendra y la cúpula de chocolate, y decorar con frambuesas frescas. Bananas Con Chocolate Ingredientes Masa Manteca 250 g Azúcar 1 taza Huevos 3 Bananas 800 g Harina 2 tazas Polvo para Hornear 1 cda Bicarbonato 1 cda Licor de naranjas ½ taza Oporto 2 cdas Leche ½ taza Relleno Dulce de leche 300 g Chocolate con leche 200 g Baño Chocolate amargo 250 g Chocolate semiamargo 120 g Crema 2 tazas Miel 1 cda Varios Chips de banana Procedimiento Masa Batir la manteca con el azúcar hasta que quede bien cremosa. Agregar los huevos de a uno. Luego, realizar un puré con las bananas, integrar. Intercalar la harina junto con el polvo para hornear y el biarbonato tamizados con la leche, el oporto y el licor. Una vez lograda una masa homogénea, volcar en 3 moldes de 24 cm de diámetro previamente enmantecados, y cocinar a una temperatura de 180° C por espacio de 20 minutos. Reservar. Relleno Batir el dulce de leche con el chocolate fundido hasta integrar bien. Baño Picar el chocolate amargo y el semiamargo, colocar en un bol. Aparte calentar la crema, cuando haya roto el primer hervor, volcar sobre los chocolates. Reposar por 5 minutos antes de mezclar. En este momento agregrar la miel o glucosa para que tenga un muy buen brillo. Armado Intercalar cada base con el relleno de dulce de leche. Una vez lista, bañar con el glaseado, y decorar cada porción con los chips de banana. Gran Galleta ¡Espectacular! Ingredientes Masa Galletitas de chocolate 500 g Manteca 250 g Primer relleno Crema de leche 300 cc Azúcar impalpable 1 cda Chocolate negro 200 g Segundo relleno Crema de leche 250 cc Chocolate blanco 250 g Licor de naranja 30 cc Ralladura de 1 naranja Frutillas 750 g Varios Crema chantilly Virutas de chocolate blanco Procedimiento Masa Procesar las galletitas hasta lograr un polvo. Pasar a un bol, mezclar con la manteca hasta lograr una pasta lisa. En una placa con papel manteca o teflonada, colocar 2 cucharadas de la preparación en cada aro de 7/8 cm de diametro haciendo presión para compactar la masa. Llevar a horno moderado 10 minutos hasta que estén crocantes pero no quemadas. Reservar. Primer relleno Batir la crema a ½ punto con el azúcar. Derretir el chocolate y verter sobre la crema bien fría para lograr que se granice. (siempre mezclando con batidor). Segundo relleno Colocar la crema en una cacerolita y llevar a hervor. Verter la crema en un bol sobre el chocolate picado. Incorporar la ralladura de naranja. Dejar reposar 5 minutos e integrar la crema con batidor. Llevar a heladera por 2 horas. Batir con batidora eléctrica hasta que la crema tome punto. Cortar las frutillas lavadas en cuartos. Armado Sobre la base de un plato colocar el 1º disco. Colocar la crema granizada con una espátula. Decorar con frutillas. Colocar otro disco y hacer picos con manga con el relleno de chocolate blanco. Terminar con base de galletitas. Decorar con un copo de crema chantilly y una frutilla entera. Torta mousse De Chocolate Suizo Ingredientes Bizcochuelo de chocolate rectangular 1 Licor de cafe al coñag 250 cc Mousse Chocolate blanco 300 g Crema 750 cc Yemas 4 Azúcar 200 g Almendras 150 g Café instantáneo 3 cdas Varios Dulce de leche 300 g Chocolate para taza 200 g Procedimiento Mousse Picar el chocolate blanco, fundir con un tercio de la crema a fuego lento. Retirar del fuego e incorporar las yemas de a una. Batir aparte el resto de crema con el azúcar, unir la crema caliente con la fría batida más las almendras y el café. Reservar. Armado Colocar en un molde una tira de acetato comenzar poniendo un disco de bizcochuelo en el fondo del molde, mojar con licor y verter sobre este la mitad de la mousse tapar con otro disco mojar con otro poco de licor y agregar el resto de la mousse tapar compactar y humedecer. Dejar en la heladera unas horas para que tome cuerpo. Montaje Desmoldar untar la superficie con dulce de leche y bañar con chocolate derretido dejando caer en forma irregular. Brownie Ingredientes Chocolate 150 g Manteca 150 g Harina 100 g Azúcar 300 g Nueces picadas 150 g Huevos 4 Polvo para Hornear 20 g Procedimiento Fundir el chocolate junto con la manteca, a baño María. Aparte, mezclar ligeramente los huevos con el azúcar, con un batidor de mano, sólo para integrar los ingredientes. Luego, incorporar la harina tamizada con el polvo para hornear y las nueces picadas. Por último, agregar la manteca fundida con el chocolate y mezclar. Forrar con papel manteca una placa para horno de 25 x 35 cm y 5 cm de altura, enmantecar y enharinar. Verter la preparación en el molde y cocinar en horno moderado a 180° C durante 20 a 30 minutos. Marcar y cortar los brownies en caliente. Selva Negra Ingredientes Masa Claras 6 Yemas 6 Azúcar 160 g Nueces procesadas 150 g Bizcochos dulces procesados 100 g Chocolate rallado 80 g Cacao amargo 20 g Sal 1 cdita Almidón de maíz 1 y 1/2 cda Clavo de olor 1 cdita Canela 1 cdita Relleno Crema de leche 600 cc Azúcar impalpable 100 g Cerezas al natural 300 g Azúcar 200 g Agua 200 cc Kirsh 30 cc Virutas de chocolate c/n Procedimiento Masa Batir las claras hasta que espumen, incorporar de a poco y en forma de lluvia el azúcar. Incorporar las yemas con movimientos envolventes. Mezclar el resto de los ingredientes secos e integrar de a poco y también con movimientos envolventes. Volcar la preparación en un molde redondo número 24 enmantecado y enharinado. Cocinar a 180º C durante 25 a 30 minutos. Retirar y desmoldar en caliente. Dejar enfriar sobre una rejilla y cortar en tres partes. Relleno Hacer un almíbar con el azúcar común y el agua, cocinar hasta que se disuelva el azúcar. Perfumar con el kirsch. Volcar las cerezas escurridas y dejar macerar unas horas. Batir la crema con el azúcar impalpable a punto chantillí. Armado Humedecer un disco de masa con el almíbar de las cerezas. Colocar sobre éste parte de la crema batida, y encima la mitad de las cerezas escurridas. Cubrir con otro disco y repetir lo anterior. Finalizar con el tercer disco y espatular toda la torta con crema. Colocar la viruta de chocolate alrededor y decorar con copos de crema batida y cerezas. Espero que les guste