AlejaPiko
Usuario (Colombia)
En un día normal,de esos que te atropellan sin aviso,te golpean la cabeza y siguen su curso,conocí el cielo razo de unos labios valdios que en el suelo repetian una historia sin final. Una mañana con arreboles de dulzura abrí los ojos como destapando el mundo, una mañana que predesia 24 horas de sensaciones irrepetibles,pues siendo sincera cada amanecer viene siendo el punto distractor entre mi pasado y mi futuro, ese instante inamovible que desaparece en las almohadas y se reserva en las paredes, ese tan anhelado momento que solo se repite a la mañana siguiente (si yo quiero,si a mi se me da la gana despertar de nuevo) buscando un poco de paz encontre mil pensamientos, preguntas repetidas sobre aquel minuto siguiente que siempre será tan incierto, preguntas que realizo en la mañana y terminando el día, pues la tarde siempre es angustiosa y casi no queda tiempo para continuar con mi distracción natural. Decidi olvidar algunas cosas, amontonandolas sobre la cama, supe que era necesario seguir con mi rutina eliminando algunos pesos, esos que me dejo el día anterior, esos mismos que no abandonan la oportunidad de atormentarme,despeinandome el rencor!. Sabia que ese día tenia algo importante,esa magia que decimos constante tienen seres especiales, iluminada de ilusión salí a enfrentar destinos, a encontrarme rostros que quizá algún día serian conocidos, por ahora a saludar cuerpos, por ahora a mantener contacto con algo que mueva la boca, con algo que ria o suspire un poco más de lo normal. La necesidad de mantenerte en la tierra y no dejar que vuele el alma (porque corre el riesgo de alejarse y no volver jamás) sujetarse con cuerdas de acero la consiencia, evitando que los alientos expongan las esencias, atar con lineas invisibles esa magia singular, evitar que se vaya...rogar que no te olvide! Pasa el día como el invierno, la rutina, lo "normal" , los mismos caminos con las mismas hojas callendo de los arboles, las mismas flores mostrando sus colores, las aves, el vuelo, el aire desordenando los poros de la piel...todo tan normal, a mi nada me parece distinto! Todo transcurre, nada viola mi tan añorada existencia, nada repercute lo suficiente como para detener mi andar. Por alguna razón el brillo de una mirada detiene los sentidos, como un paraje en el tiempo en donde sientes la mano de Dios te toco el alma, te la apreto y a gritos te desperto el corazón, sabia que ese era el momento que me advirtio el amanecer, sabia que era la hora de desgarrar el cielo y saber que siempre existe algo más que despertar y dormir respondiendo preguntas continuas sobre la incertidumbre que acecha el pensar en un futuro, ahí estaba resumido mi día! sabía que el amanecer erá una primavera y este era el momento de ver surgir lo natural de mi cuerpo, él, entre tantas cosas tenia cerezos en los labios, una magia singular en las pupilas, una calma en la sonrisa...algo sobrenatural, que desato mis cuerdas de acero y me dejo atonita en medio de la nada! (Esa nada que creé en las angustiosas tardes,esas que ya mencione y ahora no quiero recordar) . Él opaco mi rutina (y vaya que le agradezco) pues en esas de saber que pasaba alrededor de su tan perfecta silueta, mis pies se detuvierón como por voluntad propia y en medio de tan extraño estado de conmoción quize verlo por unos segundos más! esa mañana, esa tarde, esa noche...tal cual ese día, no podia pasar así, sin unos minutos más grabandolo en la memoria, queria tener la certeza de que quizá cada mañana de nuevo podria amontonar sobre la cama (además de los rencores) todo lo demás, queria que esa imagen eterna perturbara el resto de mis amaneceres... pues aunque mi mundo se detuvo ese día en que perpleja su mirada dejo mi alma,aún no tuve ni tengo el valor para abandonar mi acostumbrada vida, aún soy la cobarde que quiere detenerlo pero prefiere ver primaveras en sus tan anhelados ojos, (de lejos claro esta!) no crean que soy una mujer valiente, no resisto que mi alma vuele alejandose de mi, ni mucho menos soporto desatar por mi cuenta las lineas invisibles que me atan a la tierra,aún me falta saludar unos tantos cuerpos desconocidos... Y quizá con suerte...él algun día florezca sus cerezos en medio de mi primavera.
Hora de soledad y de melancolía,en que casi es de noche y casi no es de día. Hora para que vuelva todo lo que se fuehora para estar triste, sin preguntar por que. Todo empieza a morir cuando nace el olvido.Y es tan dulce buscar lo que no se ha perdido... Y es tan agria esta angustia terriblemente ciertade un gran amor dormido que de pronto despierta! Viendo pasar las nubes se comprende mejorque asi como ellas cambian, va cambiando el amor,y aunque decimos: ¡Todo se olvida, todo pasa...! en las cenizas, a veces nos sorprende una brasa. Porque es triste creer que se seco una fuente,y que otro beba el agua que brota nuevamente: o una estrella apagada que vuelve a ser estrella,y ver que hay otros ojos que están fijos en ella. Decimos: ¡Todo pasa, porque todo se olvida...!y el recuerdo entristece lo mejor de la vida. Apenas ha durado para amarte y perderte este amor que debía durar hasta la muerte. Fugaz como el contorno de una nube remota,tu amor nace en la espiga muriendo en la gaviota. Tu amor, cuando era mío, no me pertenecía.Hoy, aunque vas con otro, quizás eres mas mía. Tu amor es como el viento que cruza de repente: Ni se ve, ni se toca, pero existe y se siente. Tu amor es como un árbol que renuncio a su altura,pero cuyas raíces abarcan la llanura. Tu amor me negó siempre lo poco que pedí, y hoy me da esta alegría de estar triste por ti. Y, aunque creí olvidarte, pienso en ti todavía,cuando, aun sin ser de noche, dejo de ser de día.