AlanGrunge
Usuario (México)
Sentado... recargado en la silla. Inundado de oscuridad, de mutismo y soledad. La última ventana se cerró hace horas, ya no hay luz, ya no hay aire, ya no hay gente, ya no hay ¿Nada?. Solo su presencia. La cómica rueda, sigue su ciclo, y nunca para, y nunca se detendrá. Por que en la bella rueda de la vida, nos encontramos atrapados. Nada pasa. Todo sigue igual. La soledad calma el pensamiento, aplaca su mente, y se deja de preguntar. Pasan las horas, el tiempo consume y asfixia en la eternidad de sus manecillas. ¿Que hacer?... Pareciera una eternidad. Pero las sombras... Las sombras... Sombras bailan a su alrededor, la calma de la soledad se ve ahogada en el ruido de la locura. No debe pensar, menos imaginar, en su refugio seguro estará. Un útero de calma y cósmicas proporciones. Pero no se van, ni con el pensamiento, y comienza a hundirse en las arenas del horror. Grita pero nadie escucha su voz..., el horror fluye por su existencia. Grita y grita. -¡Larguense!- No sabe pensar, perdió el privilegio de imaginar, y sus sueños se desvanecen. Se desvanecen en el abismo de la eternidad, del dolor y sufrimiento, por que: ¿Si no se puede soñar a que vacíos cantos seguiremos?...Ahora le ve... El ser rastrero que al solo verlo drena toda su existencia, acaba con su deseo de seguir, y traga su alma. -!Lárgate!- Grita con desesperación, con todas sus fuerzas. Pero sigue sin escucharse... Solo queda mirar, con mirada suplicante, al 'ser' que todo destroza, que todo pudre... Pero ni las sombras, ni el 'único' lo tocan, no se acercan. Acechan a su presa. Sumergido en el terror, con voz inaudible, con ojos vacíos, y con voluntad quebrada, preferiría morir. Piensa, imagina, SUEÑA. Pero ya nada puede hacerse. Se perdió en la locura, cayó en el letargo de la mediocridad, se enredó en las cadenas de la perdición. Las paredes roban el poco aire que queda, ya jamás podrá respirar. Se quedó sin vida, y sin embargo no está muerto. Las sombras siguen bailando, bajo un cántico abismal, un canto lleno de horror y perdición. Todo contra lo que alguna vez peleó lo absorbió, cayó en la trinchera, de la guerra entre su ser y su ser. Pero aún es libre, pero nunca supo que es la libertad. Está atrapado libremente en sus cárceles de cómico horror. Pasan las horas y las horas. Ahora es dueño de una mente atormentada. Poco a poco las sombras y los cantos se van, se desvanecen, se vuelven a guardar; el 'único' se va y jamás regresará. Y nunca lo tocaron... Las velas se prenden, de nuevo, pero no alumbran, solo son un pobre resplandor de lo que alguna vez fue su luz; de lo que alguna vez significó todo. Se rindió. Y mil ojos salen de las paredes, ojos completamente vacíos, miradas penetrantes lo miran, observan cada movimiento, lo hunden más. Y ahi estarán por el infinito de la eternidad. Pasan los eones, y lo único que escucha son sus carcajadas... En el vacío del tiempo se verá perdido, para siempre. Bajo sus propios términos, dueño de una libertad que jamás conoció antes. Y que nunca conocerá. Y jamás se levantó de su silla... "Eram quod es, eris quod sum" Mi primer post, agradezco: críticas, sugerencias y mentadas de madre. Abrazos desde México.