AkariY
Usuario (Costa Rica)
Tauromaquia: Corridas de toros El dominio por la fuerza y la humillación de un ser indefenso en ningún caso se puede considerar cultura, sino que constituye un homenaje a la peor crueldad humana, que es hacer del dolor una fiesta. Las corridas de toros son un resquicio brutal de barbarie en nuestra sociedad. Este espectáculo, absolutamente anacrónico, todavía es una lacra de la sociedad española por culpa de la incultura y sobre todo debido a los intereses económicos de unos pocos. Su origen más remoto es todavía confuso, pero lo que se ha podido verificar históricamente es que su antecedente más evidente es el circo romano. Posteriormente, durante la Edad Media, en los torneos medievales los aristócratas también alanceaban toros. De esta manera exhibían su fuerza militar, lo cual se convertía en un espectáculo para el pueblo llano. Los animales, sufriendo la tortura en sus carnes, eran el blanco de una de las formas de agresividad que garantizaba la rigurosidad de una estructura social tremendamente desigual, ya que de esta manera el pueblo llano como espectador era el receptor pasivo de la violencia exhibida por los poderosos. Durante el siglo XIX, bajo el mandato de Restauración absolutista de Fernando VII, las corridas de toros empezaron a calar entre las clases populares a propósito de las clases más acomodadas. Fue entonces cuando se abrió la primera escuela de tauromaquia, justo en la misma época en la cual la monarquía absolutista, un sistema ya caduco en la Europa del XIX, ordenó la clausura de las universidades españolas. Esta fue una de las épocas más nefastas de la Historia de España, justo en la que las corridas de toros progresivamente se convirtieron en el desahogo de las frustraciones. El animal se convertía en la víctima en la que descargar toda la vileza y agresividad humana. Finalmente, durante la Dictadura de Franco, esta barbarie fue elevada a la categoría de “Fiesta Nacional de España”. En la actualidad, el coste de este tipo de prácticas y sus derivados (encierros, toros embolados, toros ensogados, toros a la mar, etc.) representan para tod@s l@s contribuyentes un desembolso de miles de millones, aproximadamente unos 47 euros por familia, cada año, en forma de impuestos. Los aficionados a las corridas de toros cada vez son menos, con lo cual la mayoría de plazas de este país son deficitarias y a tod@s se nos impone la obligación fiscal de contribuir a cubrir este déficit. La mayoría de plazas son propiedad de instituciones públicas, tales como ayuntamientos o gobiernos autonómicos. Por ello la organización de encierros y corridas de toros sólo es posible gracias a los 564 millones de euros que reciben en forma de subvenciones cada año. Con todo este dinero se financian escuelas taurinas, compra de los animales, sueldo de los toreros, publicidad de corridas… pero no incluye las subvenciones que reciben los ganaderos que crían toro de lidia, lo cual significa que, en realidad, el mundo taurino todavía se lleva más dinero público. Sólo la comunidad Andaluza invirtió 2,5 millones de euros durante el año 2006 para publicitar de corridas toros. LA TORTURA El toro es un animal herbívoro y por lo tanto pacífico. Su instinto de defensa frente a situaciones de miedo le lleva a intentar huir en lugar de atacar. Sólo a base de castigos y manipulaciones se consigue alterar su naturaleza tranquila. En la plaza el toro lo único que busca desesperadamente es una salida para poder huir. Por esta razón lo primero que hacen los toros cuando entran al ruedo es dar varias vueltas. Finalmente, como no hay escapatoria posible, deben afrontar la terrible situación. Sus supuestos ataques son intentos desesperados para intentar defenderse de unos agresores armados. Aún así, algunos toros no pierden la esperanza de huir. Una prueba de ello son los toros que se han abalanzado sobre la gradería donde se encuentra el público. Uno de los casos que causó mayor estupor en todo el mundo, fue el del toro Pajarito, que, desesperado, se abalanzó sobre las graderías en la plaza de toros Monumental de Ciudad de México. Aunque se tratara de un animal de naturaleza más fiera este espectáculo tampoco sería justificable, ya que formaría parte de la manipulación que los seres humanos ejercen sobre otros animales para sus caprichos. Las torturas empiezan mucho antes de que los toros salgan al ruedo. Durante los días previos a la corrida los toros no son alimentados, y durante las últimas horas tampoco se les proporciona agua. Para prepararles para la corrida se les mantiene a oscuras durante horas, se les recortan y liman los cuernos (hecho conocido en argot taurino como el “afeitado”). De esta manera se les priva de su única defensa. También se les propician palizas, golpeándolos con sacos de arena o palos en los riñones y en los testículos, con el objetivo de disminuir su fuerza. Les untan los ojos con vaselina para disminuir su visión, ya mala de por sí. Les hacen cortes en las pezuñas, untándoselas con aguarrás. Les introducen algodón en la nariz para dificultar su respiración. Les tapan las orejas con papel de periódico húmedo para hacerles perder equilibrio y reflejos. Y ya desde semanas antes se les empieza a suministrar laxantes mezclados con la comida para debilitarlos. Todas estas prácticas están prohibidas por el mismo reglamento taurino, pero se realizan de forma oculta, ya que lógicamente todo esto no se hace en el ruedo a la vista del público. Aún así, han sido confirmadas por algunos veterinarios y trabajadores de cosos taurinos. En este debilitado estado, el toro tiene que salir del toril hacia al ruedo, donde tiene lugar la parte más cruenta y conocida por tod@s: En el momento de salir se le clava la “divisa” (un objeto punzante más pequeño que los que le clavarán a continuación). La divisa es según los taurinos un distintivo de la ganadería, pero en realidad la verdadera finalidad de esta es causar dolor al toro en el momento de salir, para asustarle y para que salga de manera brusca, y muestre una apariencia fiera y alterada. La tortura reglamentada a la cual se someterá al toro se divide en tres tercios, los cuales también se conocen como suertes, según el argot taurino. EL TERCIO DE VARAS El picador (torero a caballo) introduce una puya (lanza de madera provista con un objeto punzante de metal en la punta) que penetra hasta 40 cm., realizando movimientos para desgarrar y horadar la carne del animal, provocándole intensas hemorragias y un dolor inmenso. Debido a la gran pérdida de sangre, los toros padecen una sed insoportable que en ocasiones llevan a los toros a lamer su propia sangre. El picador debe realizar un mínimo de dos puyazos por toro. EL TERCIO DE BANDERILLAS Las banderillas son lanzas de madera de unos 70 cm. de longitud y 18 mm. de diámetro. Están provistas con arpones de acero afilados y cortantes de unos 6 cm. Suelen estar decoradas con los colores de la bandera española o los de las comunidades autónomas. Serán clavadas en el lomo del toro con finalidad de “humillarlo”, es decir, que agache la cabeza para que el matador pueda clavarle la espada mortal. Según el reglamento taurino, a cada toro se le debe castigar con tres pares de banderillas. TERCIO DE MUERTE O SUERTE SUPREMA El estoque (espada de un metro que se usa con objetivo atravesar el corazón) penetra 45 cm., seccionando vasos sanguíneos vitales, lo cual produce una hemorragia interna masiva que no se percibe desde el exterior, pero que supone una infernal agonía para el animal. En el mejor de los casos este será el final del sufrimiento del toro, pero con frecuencia los matadores fallan sus estocadas y deben repetir una y otra vez la introducción del estoque, lo cual supone la perforación de los pulmones, que se van encharcando de sangre. No es infrecuente escuchar que el animal ha recibido hasta diez estocadas y que empiece a vomitar sangre de manera pavorosa, si no lo ha hecho desde antes. Los bóvidos tienen una resistencia y un instinto de supervivencia extraordinarios. Sin embargo, este excelente atributo en este caso alarga la agonía, ya que en algunos casos ni aún así mueren, y se recurre a la puntilla (cuchillo que secciona la médula espinal), que deja al animal paralizado, pero no inconsciente, lo cual significa todavía vivo y consiente. TROFEOS PARA LOS TOREROS Como trofeos al toro se cortan las orejas, y si la afición lo considera oportuno, también el rabo, para ser entregadas como recompensa al matador. El animal, que aún puede estar agonizando y plenamente consciente, puede sentir cómo le mutilan. Existen pruebas videográficas en las que se pueden ver toros pataleando mientras les cortan las orejas. Finalmente un carro tirado por dos mulas arrastrará al toro hacia el desolladero. Los caballos son también víctimas de la brutalidad de las corridas de toros. Deben actuar como muro de contención, y los golpes que reciben les causan hemorragias internas. En numerosas ocasiones reciben cornadas que les abren las tripas, ocultas por el peto. A menudo se las vuelven a meter dentro y se los cose para que vuelvan a salir. Es necesario drogarlos (inclusive con inyecciones de morfina) y taparles un ojo para que no vean al toro y no intenten huir. También se les cortan las cuerdas vocales para que no puedan gritar de dolor. En palabras de los propios taurinos, se ha llegado a decir que esto se hace para que los gemidos del caballo no puedan herir la sensibilidad de los espectadores. Los caballos usados en las corridas de toros suelen ser viejos, y por esta razón están poco valorados en el mercado. No es extraño que muchos fallezcan horas después de haber participado en una corrida de toros, lo cual ya está previsto por quienes les han conducido a este infierno. Desgraciadamente el maltrato a los toros en España no se limita exclusivamente a las corridas de toros que todos conocemos. También existen diferentes festejos populares en que se emplean animales (fundamentalmente toros y vaquillas), y que suponen una fuente importante de ingresos para los ganaderos, al vender aquellos animales que no se consideran aptos para las corridas. Estos festejos son muy comunes en muchas provincias de España y suponen una de las causas más comunes de expresión de brutalidad y chabacanería de la incultura española. Sin embargo, gran parte de la población residente en grandes ciudades no tiene conocimiento de la existencia de estas barbaridades tan comunes en un gran número de pueblos. Solamente podemos ofrecer un resumen de las fiestas crueles que se celebran en España, porque existen cerca de 3.000. El dominio por la fuerza y la humillación de un ser indefenso en ningún caso se puede considerar cultura, sino que constituye un homenaje a la peor crueldad humana, que es hacer del dolor una fiesta. La inmensa mayoría de la población es contraria a las corridas de toros y sus variantes pueblerinas. Es responsabilidad de tod@s actuar para acabar con esta barbarie que pagamos tod@s y que sólo sirve para enriquecer a unos pocos y perpetuar un modelo de dominación del hombre sobre el animal y una supuesta cultura española llena de caspa y sangre. Cada año 60.000 toros son torturados antes de morir en nuestro país. España es el país del mundo en el que se maltratan más animales en las celebraciones fiestas populares tradicionales. En la mayoría de los casos estas fiestas se realizan en honor a santos y vírgenes, con lo cual cuentan con la bendición de la Iglesia Católica
El Cristianismo, El Judaismo y el Islamismo Cristianismo La palabra proviene del griego Χριστός, Christós, Cristo, literalmente 'ungido'. Es una religión abrahámica monoteísta basada en la vida y enseñanzas atribuidas a Jesús de Nazaret, presentadas en el canon bíblico y otras escrituras del Nuevo Testamento. Los cristianos creen que Jesús es el hijo de Dios, así como el Mesías (o Cristo) profetizado en el Antiguo Testamento, que murió para la redención de los pecados del género humano, y que resucitó tres días después de su muerte. Algunos de los escritos sagrados cristianos son compartidos con el judaísmo. El Tanaj constituye, junto con la Biblia Septuaginta (más antigua que el Tanaj en su forma actual), la base y la fuente para el Antiguo Testamento de las diferentes Biblias cristianas. Por este motivo el cristianismo es considerado una religión abrahámica, junto con el judaísmo y con el islam. Historiográficamente, sus inicios se ubican en la primera mitad del siglo I de la Era Cristiana, en tiempos de Jesús de Nazaret. No obstante, la fe cristiana considera ese tiempo como la llegada del Mesías anunciado en profecías judías del Antiguo Testamento. Algunos estudiosos del siglo XX no toman como fecha incontrovertible el año 33 d. C. para la muerte de Jesucristo. Hay quienes al indagar en las fechas, sugieren que pudo haber un desfase de 4 a 8 años entre el inicio del cómputo de la Era cristiana y la fecha precisa del nacimiento de Jesús de Nazaret, conocido como Cristo. En adición a esto, no hay clara certeza ni consenso entre estos autores de que éste haya muerto a la edad de 33 años, tal como algunos textos bíblicos parecen mostrar. Compárese al respecto Jn 2:20, Jn 8:57 y Lc 3:23. En sus primeras décadas, el cristianismo era considerado por algunos como una doctrina sectaria de las tradiciones judías ortodoxas. Desde que el cristianismo se convirtió en la religión oficial del Imperio romano en el siglo IV, ha influido de manera significativa en la cultura occidental y en muchas otras. El cristianismo tiene su origen histórico en el judaísmo de comienzos de la era actual. Si bien Jesús de Nazaret se auto identificó siempre como un judío devoto, en su doctrina y sus enseñanzas, Él mismo se identificó como el camino al Padre Celestial. En líneas generales, Jesucristo es para los cristianos el Hijo de Dios, por lo que sus prácticas se orientan hacia su relación con Dios, es por eso que siguen las enseñanzas de Jesús escritas en el libro sagrado La Biblia. Dentro de las prácticas ortodoxas y católicas, destacan especialmente siete sacramentos: • Bautismo • Confirmación • Eucaristía • Penitencia • Orden Sacerdotal • Matrimonio • Unción de los enfermos En general, los protestantes reconocen la naturaleza sacramental del bautismo y la Santa Cena (Eucaristía) y los de línea calvinista reconocen la profesión de fe equivalente a la Confirmación de los católicos, pero sólo cuando la persona ya es totalmente consciente de su salvación (actitud que también ha ido ganando aceptación entre varios grupos católicos). Grupos anabaptistas y hermandades añaden la inmersión. Pentecostales y grupos carismáticos enfatizan los "dones del Espíritu" tales como la sanidad espiritual, profecía, exorcismo, hablar en lenguas, o (muy ocasionalmente) manejo de serpientes. Los cuáqueros niegan por completo el concepto de sacramento, pero sus "testimonios" de paz, integridad, uniformidad, y sencillez pueden ser mencionados como equivalentes funcionales. En general, la línea principal protestante tiende a ver a los rituales más una conmemoración que un misterio. Su concepto de prácticas cristianas incluye actos de piedad personal como la oración, lectura de la Biblia, y un intento de vivir de una forma moralmente correcta. Una profunda tradición dice que es imposible para la gente el reformarse por sí misma, pero que ese progreso sólo puede ocurrir con la gracia de Dios. La Iglesia Católica e Iglesias Orientales (tanto en comunión con Roma como autocéfalas) son gobernadas por una jerarquía: los obispos dirigen regiones locales (llamadas diócesis) y nominan sacerdotes para administrar congregaciones individuales. En la Iglesia Católica, la autoridad suprema la posee el Obispo de Roma, quien es llamado "el Papa" (del Latín "Petri Apostoli Potestatem Accipiens", que significa "El que recibe la potestad en nombre de Pedro". Es electo por un Colegio cardenalicio y normalmente sirve de por vida. Los Creyentes Antiguos se levantaron cuando algunos creyentes ortodoxos rusos se rebelaron en contra de sus obispos por el tema de las "reformas" del Patriarca Nikón. Aunque su motivación original era prevenir los cambios en su religión, eventualmente se encontraron en la posición de tener que funcionar sin obispos o sacerdotes (ya que estos últimos son ordenados por los obispos). Algunos eliminaron el rol sacerdotal, mientras que otros buscaron reclutar nuevos sacerdotes entre los ortodoxos. El rol de "predicadores" o "ministro" es a menudo tratado como un trabajo ordinario, en el cual muchas iglesias creen que pueden ser llenados con cualquier creyente con el suficiente conocimiento de Cristo. Otros especifican que el líder de la congregación debe haber ido a un seminario educativo relacionado o tener la sensación de haber sido "llamado" (similar a la vocación) por Dios en ese rol. La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días es dirigida por una jerarquía consistente en un profeta y doce apóstoles. Aseguran que es la misma estructura que se encontraba en la iglesia primitiva. Su dirección es implementada en todo el mundo en congregaciones locales por presidentes y obispos locales. No hay un clero pagado y la mayoría de los hombres mormones son ordenados al sacerdocio o para mantener los "decretos sacerdotales". Un tema teológico importante es "¿qué es la iglesia?" La mayoría de los cristianos aceptan que existe sólo una sola Iglesia (a la que los credos clásicos se refieren), el cual se identifica con "el cuerpo de Cristo". Los católicos romanos y los ortodoxos consideran que la iglesia es una realidad espiritual y también una comunidad existente y visible. Los católicos romanos identifican esta iglesia como la que subsiste en la Iglesia Católica Romana, mientras que los ortodoxos consideran que su rama de iglesias es la "iglesia verdadera". Los protestantes tienden a ver a "la iglesia" como una entidad invisible que se puede distinguir de la unión de todos los creyentes "verdaderos" (que toman a Jesucristo como su Señor) existentes dentro de varias denominaciones cristianas. Algunos grupos (Testigos de Jehová, mormones) aseguran que sólo ellos son la iglesia verdadera. Tanto en la Iglesia Católica, como entre diversas comunidades protestantes existen algunas corrientes ecuménicas que tienden a universalizar el concepto de Iglesia. En la actualidad hay más de 2.000 millones de seguidores del cristianismo, divididos en más de 30.000 iglesias diferentes, aunque las más numerosas son la iglesia católica, con más de 1.100 millones de seguidores, las iglesias reformadas mayoritarias, con 350 millones, y la iglesia ortodoxa con 250 millones. Estamos en una etapa de la historia en que se evidencia la importancia de las religiones como determinantes en la vida de los pueblos de Oriente a Occidente se advierte que el transcurso de los acontecimientos viene ligado a las luchas entre los creyentes de las religiones monoteístas y en sus detractores. En Oriente Medio vemos la interminable guerra entre judíos y musulmanes. Y en los países democráticos occidentales observamos la lucha soterrada entre los creyentes cristianos y los agnósticos y laicistas, que se refleja en las legislaciones internas de los pueblos: y hasta observamos conversiones de personalidades relevantes en el mundo de la política últimamente. Y, en medio de este vaivén político, qué poco se piensa en la importancia que la religión cristiana, considerando en ella a los protestantes de las diversas confesiones y a los ortodoxos de las distintas ramas, ha tenido en la historia de la humanidad, frente a la importancia que han alcanzado otras religiones como la musulmana, la judía, o la hindú, por citar las seguidas por millones de fieles en el mundo. Y es, precisamente, que no se valora el nacimiento histórico de Jesús de Nazaret, como de centro de la historia porque por ÉL se mide el tiempo, el del antes y el después. Si estamos en el año 2013, es porque aproximadamente hace 2013 años que Jesús nació en Belén de Judá (esto porque bien sabemos que los años no fueron contándose específicamente inmediato a la muerte y resurrección de Cristo). Antes el cristianismo más que todo la religión católica era prácticamente obligatoria y la iglesia católica estaba ligada al gobierno la iglesia tenía más poder que el estado con el tiempo por el comercio y la revolución industrial las personas tuvieron más libertad termino el feudalismo y como todo poco a poco se fueron perdiendo ciertas costumbres ahora ya no tiene gran importancia porque hay mucha más libertad de escoger y tomar decisiones. El cristianismo tiene en cuenta la historia, sucesos y acciones hecha por las personas y les brinda la oportunidad de entablar el perdón consigo mismos y con Dios. Para los cristianos de todo el mundo tener un corazón libre de culpa y en paz es tan importante como conseguir un lugar en el cielo y servirle a su Dios, en la actualidad se evidencia todo lo que un cristiano ofrece para ser parte del reino de Dios lo cual en la actualidad hace que muchas personas cambien su estilo de vida por uno que sea digno y que valla de la mano con sus creencias y costumbre. En épocas actuales se demuestra que personas que están muy ligadas a su religión son las que llevan una vida más acorde a la de un buen ciudadano esto sin querer dar a entender que las personas que no llevan una vida religiosa no cumplen un buen papel en la sociedad. La cristiandad tiene en nuestros tiempos tiene un efecto positivo o beneficioso en la mayoría de las personas y considero que una persona que lleva una vida cristiana es el tipo de persona que tiene buenas posibilidades en la vida. Judaísmo La palabra judaísmo se refiere a la religión, la tradición y la cultura del pueblo Judío. Es la más antigua de las tres religiones monoteístas más difundidas (junto con el cristianismo y el islam), conocidas también como «religiones del libro» o «abrahámicas», y la menor de ellas en número de fieles. Del judaísmo se desglosaron, históricamente, las otras dos religiones. Aunque no existe un cuerpo único que sistematice y fije el contenido dogmático del judaísmo, su práctica se basa en las enseñanzas de la Torá, también llamada Pentateuco, compuesto, como su nombre lo indica, por cinco libros. La Torá o el Pentateuco, a su vez, es uno de los tres libros que conforman el Tanaj (o Antiguo Testamento, según el cristianismo), a los que se atribuye inspiración divina. Su fundador es Abraham y su Deidad YHWH (Jehová). La historia judía se remonta a las viejas tradiciones bíblicas. Cuando el arca de Noé encalló en el monte Ararat, los hijos de Noé (Sem, Cam y Jafet) dieron origen, respectivamente, a los semitas del Próximo Oriente, a los camitas de África y a los jafetitas del resto del mundo. Abraham, padre de los judíos, al recibir de Yahvéh la orden de asentarse en la tierra de Canaán, se puso en camino inmediatamente, partiendo de su patria, Ur, de los caldeos (Mesopotamia). Abraham, su hijo Isaac y su nieto Jacob fueron pastores nómadas. Sus descendientes se vieron empujados por el hambre a la tierra de Gosén, en el delta del río Nilo. Pero el faraón de Egipto, viendo que aumentaban imparablemente y se hacían poderosos, los redujo a la esclavitud. Con Moisés ungido como líder y legislador, el pueblo elegido por Dios se dirigió hacia Canaán, la tierra prometida. La dramática marcha desde Egipto a través del mar Rojo y la peregrinación de 40 años por el desierto son hitos importantes en la historia del pueblo israelita. Los judíos, una vez conquistada la ciudad de Jericó, se establecieron en la zona agrícola de Canaán, tierra de la cual en la Biblia se dice que «manaba la leche y la miel». Una vez establecidos en Israel, la tierra fue dividida entre las doce tribus: Aser, Neftalí, Manasés, Zabulón, Isacar, Gad, Efraín, Dan, Benjamín, Rubén, Judá y Simeón. Con el tiempo se pasó de una teocracia a una forma de gobierno monárquica, siendo los reyes más famosos de la época Saúl, David y su hijo Salomón, con su capital en Jerusalén. Luego del reino de Salomón, la nación se dividió en dos reinos: el reino de Israel en el norte y el reino de Judea en el sur. El reino de Israel fue conquistado por el rey asirio Sargón II, al final del siglo VIII antes de Cristo. El reino de Judea pudo continuar durante un siglo y medio, hasta que en el año 586 antes de Cristo fue conquistado por los babilonios, comandados por Nabucodonosor II. En ese año se destruyó el primer templo, lugar central de la actividad religiosa judía de la época. Muchos de los judíos fueron desterrados de Israel y fueron llevados como esclavos a Babilonia (actual Irak), lo cual constituye la primera diáspora judía. Durante el exilio en Babilonia, los judíos escriben lo que se conoce como el "Talmud de Babilonia" (Talmud Bavli), mientras que los judíos todavía establecidos en Judea escriben el "Talmud de Jerusalén". Estos dos manuscritos representan las primeras manifestaciones de la Torá en forma escrita, y el Talmud de Babilonia es el utilizado actualmente por las comunidades judías. La subsecuente conquista de Babilonia a manos de los persas permitió a muchos judíos regresar a su tierra natal luego de 70 años en el exilio babilónico. Se construyó un nuevo Segundo Templo y se restablecieron antiguas prácticas. La comunidad judía de Israel fue dominada por varios antiguos imperios. Los asirios fueron seguidos por los babilonios y luego por los persas hasta la conquista por parte de los griegos. Es en esta época (hacia el 170 a. C.) cuando estalla una revolución encabezada por Judas. El Macabeo ("martillo", hasmoneo) que logra colocar a todo el territorio del antiguo Israel nuevamente bajo dominio judío. El Reino Hasmoneo de Judá pasó por último a manos de los romanos. Es en el año 70 después de Cristo cuando estalla una nueva rebelión y es destruido el Segundo Templo. Muchos habitantes judíos son vendidos como esclavos y esparcidos por los confines del Imperio romano, proceso que se conoce como la "diáspora". La historia de Masada demuestra el arrojo de los soldados judíos de la época. Numerosas comunidades judías florecieron en el Imperio sasániday en el Imperio romano. En la temprana Edad Media el reino Kházaro (en la estepa del Volga) adoptó el judaísmo como su religión oficial, pero aún se discute el alcance de esta conversión entre los pueblos sujetos al khan Kházaro. La hegemonía del cristianismo en Europa significó numerosas persecuciones contra el pueblo judío, las cuales derivaron en frecuentes y reiteradas expulsiones. Muchas comunidades tuvieron que vivir en barrios segregados llamados guetos, pero también es cierto que en otros períodos gozaron de mayor tolerancia, sin ser nunca aceptados del todo. Durante el Medievo, por más que se buscasen mercaderes de profesión, no se hallaba ninguno o más bien se hallaban únicamente judíos. Sólo ellos, a partir de la época carolingia, practicaban con regularidad el comercio, a tal punto que, en el idioma de aquel tiempo, las palabras judaeus y mercator eran casi sinónimas. Unos cuantos se establecieron en el sur de Francia, pero la mayoría venía de los países musulmanes del Mediterráneo, desde donde se trasladaron, pasando por España, al occidente y Norte de Europa. Todos ellos eran perpetuos comerciantes viajeros, merced a los cuales se mantuvo el contacto superficial con las religiones orientales. En el mundo musulmán, a pesar de algunos episodios de persecución y matanzas (sobre todo en el primer siglo de expansión del Islam), los judíos fueron tolerados por ser uno de los "Pueblos del Libro" –a cambio del pago de importantes tributos y de numerosas restricciones–, llegando a ocupar en algunos casos altos puestos en la administración califal tanto en Damasco como en Bagdad y en Córdoba. Sin embargo, que fueran tolerados no les libró nunca de su condición legal de dhimmies, lo cual los condenaba a numerosas discriminaciones y a una situación de sumisión. Los judíos españoles, conocidos como sefardíes, fueron obligados a la conversión al cristianismo o expulsados en 1492 de los reinos de Castilla y Aragón mediante el edicto de Granada. Muchos encontraron refugio en el imperio otomano; incluso hoy en día viven en ciudades como Estambul o Esmirna judíos sefardíes que conservan el español medieval como su lengua. No existió otro Estado judío en Israel hasta 1948, cuando fue declarada finalmente su independencia. La Torá hebrea es la compilación de la Ley revelada a Moisés por Dios y era el punto central en torno al cual se desarrollaba toda la vida judía. Es una religión muy estricta porque desarrollo final de su Ley está condicionado por las durísimas condiciones de vida de la marcha a través del desierto con Moisés y la conquista de la Tierra Prometida con Josué. Algunos ejemplos: 1- Tienen prohibido comer carne de cerdo, ¿Por qué? porque un atracón de cerdo en un clima desértico tiene efectos más que negativos. 2- Son sumamente estrictos con el tema de la impureza. Ellos distinguen entre cosas que son puras y cosas que son impuras, cosas que se pueden tocar y cosas que no, y si se toca algo impuro hay que descontaminarse lavándose concienzudamente para purificarse. Evidentemente esto tiene una raíz disciplinaria: un pueblo en marcha necesita unas medidas higiénicas constantes para evitar enfermedades, contagios, epidemias, etc. Los judíos hacían constantes sacrificios a Dios: animales, vegetales o incienso eran sacrificados diariamente en el Templo por los sacerdotes. Los sacerdotes se contaban por miles y eran los encargados de todo el ritual sagrado judío. Además, eran los intérpretes de la Ley mosaica (la ley de Moisés). Debían ser personas puras según sus cánones, por lo que no podían tener ningún defecto físico. Además debían ser de la tribu de Leví (una de las doce tribus en las que se dividían los judíos). Su salario provenía de un impuesto especial que pagaban los judíos. El día sagrado de los judíos era el sábado (Sabbath). En los Evangelios se habla de distintas ramas de la religión judía o castas sociales (que todo se mezcla) porque en el siglo II a.C. el judaísmo se había escindido en dos facciones: Los Fariseos creían que la Ley mosaica era un código vivo y que por tanto su vida debía atenerse exclusivamente a lo que en él estaba prescrito. Creían en la inmortalidad del alma, la resurrección de los muertos, los ángeles y los demonios y tenían sus propios barrios en las ciudades y aldeas en el campo. En la época de Jesús los escribas, los encargados de copiar las escrituras y los fariseos eran prácticamente lo mismo. Jesús llamará hipócritas a la mayoría de ellos y les dirigirá sus críticas. Los fariseos perseguirán a Jesús porque desde el primer momento vieron en Cristo un peligro para sus viciados intereses de casta. Los saduceos eran la facción aristocrática del judaísmo. Se diferenciaban por aceptar la Ley mosaica literalmente y rechazar todo lo que no se encontrara en ella, por lo que pensaban que Dios no se inmiscuía en la vida cotidiana de los hombres y que cada cual podía hacer lo que creyera más conveniente para sí. No creían ni en la inmortalidad del alma ni en la resurrección de los muertos. Otra rama mucho menos conocida fueron los esenios, que adquirieron gran importancia histórica con el descubrimiento en 1947 de los famosos escritos de Qumrán escondidos en una gruta cerca del mar Muerto. Eran integrantes de una comunidad religiosa contemporánea a Jesús que desaprobaban las prácticas religiosas de Jerusalén y se habían retirado al desierto para formar una comunidad de orantes que creía que el fin del mundo era inminente. Algunos quieren ver un antecedente de los cristianos en este grupo, pero esto es incorrecto ya que los esenios como grupo religioso nunca fueron cristianos. El consejo supremo de los judíos era el Sanedrín formado por 71 miembros con mayoría de los saduceos. En la época de Jesús sólo tenía competencias religiosas. Los judíos celebraban cinco fiestas principales: Pascua, Pentecostés, festival de la Cosecha, fiesta de las Trompetas y día de la Expiación. Además de éstas se celebraban todos los sábados y fiestas menores. La noche del viernes sonaban las trompetas del Sabbath y todos debían interrumpir el trabajo porque la Ley mosaica prohibía cualquier tipo de labor en sábado. Incluso las comidas debían prepararse el viernes. Por la mañana se congregaban en la sinagoga. En Europa del este, los judíos formaron un grupo social numeroso y con características muy diferenciadoras. Aquí, la modernización del judaísmo tomó la forma de un nacionalismo étnico y cultural. Lo mismo que otros movimientos nacionalistas que estaban surgiendo en el este europeo, el movimiento judío puso un especial énfasis en la revitalización del lenguaje nacional (hebreo; luego también el yidish) y en la creación de una literatura y cultura moderna. El sionismo fue un movimiento creado para formar una sociedad judía moderna en las tierras bíblicas. Este movimiento se asentó firmemente en Europa del este, después de haber sido formulado por los estudiosos Leo Pinsker, de Rusia, y por el austriaco Theodor Herzl. El sionismo fue una ideología secular, pero estaba enraizada y evocaba fuertemente el tradicional judaísmo mesiánico, hecho que al final culminaría con la creación del Estado de Israel en 1948. El judaísmo en Latinoamérica: Aunque no muy numerosas, las comunidades judías de Latinoamérica proceden de distintas oleadas de emigrantes sefardíes y, más tarde, askenazíes, que han ido llegando en los últimos ciento cincuenta años (véase judios). La mayoría de estas comunidades han mantenido una línea liberal. El judaísmo en Estados Unidos: desciende de los judíos de Europa central, que emigraron a mediados del siglo XIX, de los judíos del este europeo, que llegaron entre 1881 y 1924, y de los refugiados y supervivientes del holocausto. Las distintas formas que tiene el judaísmo en este país (reformado, conservador, ortodoxo) son producto de la adaptación de estos grupos de judíos inmigrantes a la vida en Estados Unidos y a su interacción entre sí. Institucionalmente, el judaísmo ha adoptado la misma fuerte estructura congregacional que tiene el cristianismo. A pesar de estar relacionados con movimientos nacionales, la mayoría de las congregaciones mantienen una considerable autonomía. El judaísmo Reformado: inició en Alemania, fue el primer movimiento judío a la hora de autodefinirse. En Estados Unidos recibió la influencia del protestantismo liberal, y en especial de un movimiento llamado Evangelio Social. A partir de la década de 1940, y dada la existencia del baluarte del racionalismo religioso, el judaísmo reformado ha puesto un mayor énfasis en la identidad judía y en su cultura religiosa tradicional. Su orientación se ha mantenido liberal y con una autoridad única. El Judaísmo Conservador: encarna el sentido de comunidad y de piedad popular de los judíos del este europeo más actuales. Respeta las leyes y prácticas judías tradicionales, a la vez que propone un acercamiento con una mayor flexibilidad y comprensión a la halaká. El reconstruccionismo es partidario del naturalismo religioso, a la vez que enfatiza la identidad y cultura judía. Ortodoxia: Más que un movimiento, la ortodoxia es una amplia gama de grupos tradicionalistas que van desde la ortodoxia moderna, que trata de integrar las prácticas tradicionales con la vida moderna, hasta algunas sectas hasídicas que rechazan todo lo relacionado con el mundo moderno. La gran fuerza de la ortodoxia judía en Estados Unidos se debe a la migración masiva de judíos tradicionalistas y hasídicos, supervivientes del holocausto. La Trascendencia de Israel: El judaísmo se ha visto seriamente afectado por la matanza de los judíos europeos a manos de los nazis, y por la fundación del moderno Estado de Israel. Hoy en día, y para la mayoría de los judíos, Israel y el holocausto están fuertemente unidos, y representan un símbolo de la muerte colectiva y del renacer, en un sentido profundamente religioso. Israel tiene una dimensión religiosa que encarna la dignidad de los judíos y la promesa de la realización mesiánica. Durante las últimas décadas, todos los distintos movimientos del judaísmo, exceptuando a los fanáticos ultra ortodoxos, se han orientado más hacia esa idea de Israel. Tanto el movimiento reformado como el conservador han hecho esfuerzos para conseguir ser reconocidos legalmente, y para conseguir el mismo nivel de importancia que tiene la ortodoxia en el Estado de Israel, donde el matrimonio, el divorcio y la conversión están controladas por rabinos ortodoxos, quienes dentro del gobierno reciben el respaldo de los partidos religiosos ortodoxos. Islamismo El islam (en árabe: الإسلام, al-Islām) es una religión monoteísta abrahámica cuyo dogma se basa en el libro del Corán, el cual establece como premisa fundamental para sus creyentes que «No hay más Dios que Alá y que Mahoma es el último mensajero de Alá». La palabra árabe Allah, hispanizada como Alá, significa ‘Dios’ y su etimología es la misma de la palabra semítica El, con la que se nombra a Dios en la Biblia. Los eruditos islámicos definen al islam como: «La sumisión a Dios el Altísimo a través del monoteísmo, la obediencia y el abandono de la idolatría». El libro sagrado del islam es el Corán, dictado por Alá a Mahoma a través de Yibril (el arcángel Gabriel). Los seguidores del islam se denominan musulmanes (del árabe muslim مسلم, "que se somete" ). Atestiguan que Mahoma es el último de los profetas enviados por Dios y sello de la Profecía. Se aceptan como profetas principalmente (pero no limitándose) a Adán, Noé, Abraham, Moisés, Salomón y Jesús (llamado Isa). Además del Corán, los musulmanes de tradición sunita siguen asimismo los hadices y la sunna del profeta Mahoma, que conforman el Registro histórico de las acciones y las enseñanzas del Profeta. Se aceptan también como libros sagrados la Torá (el Antiguo Testamentode los cristianos), los Libros de Salomón y los Evangelios (el Nuevo Testamento). Arabia antes de Mahoma estaba escasamente poblada por habitantes de habla árabe. Algunos eran beduinos, pastores nómadas organizados por tribus. Algunos eran agricultores, que vivían en oasis en el norte, o en las áreas más fértiles y densas en el sur (en lo que se conoce ahora como Yemen y Omán). En ese tiempo, la mayoría de los árabes eran seguidores de las religiones politeístas, aunque unas pocas tribus seguían el judaísmo, el cristianismo (incluido el nestorianismo) o zoroastrianismo. La ciudad de La Meca era un centro religioso para algunos politeístas árabes norteños, ya que contenía el muro sagrado del Zamzam y un pequeño templo, la Kaaba. Del islam existen diversas dinastías que se disputaron los califatos o el liderazgo del islam y muchos Estados islámicos que ofrecían una mínima o ninguna obediencia al califa. No obstante, el imperio de los califas abasíes y el de los turcos selyúcidas se contaban entre los más poderosos de su época. Después de la desastrosa derrota de los bizantinos en la batalla de Manzikert en 1071, la Europa cristiana llevó a cabo diversas Cruzadas. Tras la Primera Cruzada, los occidentales lograron capturar y gobernar por algún tiempo Jerusalén. Saladino, sin embargo, restableció la unidad islámica en el Oriente Próximo y derrotó a los chiíes fatimíes. Luego de las pérdidas posteriores a la primera guerra mundial, los restos del Imperio otomano son esparcidos con los protectorados europeos. Desde entonces la mayoría de las sociedades musulmanas se han convertido en naciones independientes, y han adquirido prominencia nuevos temas, como la riqueza petrolera y las relaciones con el Estado de Israel. El Islam comienza con el establecimiento de las líneas apropiadas sobre las que la relación del hombre con su Dios va a cultivarse; su vida entera individual y social es un ejercicio pare desarrollar y fortalecer esta relación. Es la sumisión en la práctica, el modo de someterse a la voluntad de Dios, en todos los aspectos de la vida y del comportamiento. Ahora estamos en una posición pare echar un vistazo sobre el proyecto de vida que el Islam concibe. Este esquema -el código de conducta- es conocido como la Shari'ah. Sus fuentes son el Corán y la Sunnah del Profeta (la paz y bendiciones de Dios sean con él). El Libro Final de Dios y el Mensajero Final se alzan troy como los depositarios de esta verdad, e invitan a la totalidad de la humanidad a aceptar la verdad. Dios todopoderoso ha dotado al hombre con libre albedrío en el dominio moral, y es a este libre-albedrio que ésta aceptación trace referencia. Consecuentemente es siempre un acto de volición y no de compulsión Quienquiera que esté de acuerdo en que el concepto de la Realidad establecida por el Profeta (la paz y bendiciones de Dios sean sobre él) y el Generoso Libro, es verdad debe dar un paso adelante y someter su voluntad a la voluntad de Dios. Es esta sumisión que es llamada «Islam», la fructificación de la creencia («Imán») en la vida práctica, y esos que así lo hacen, es decir quiénes de su propio libre albedrío, aceptan a Dios como su soberano, y se someten a Su Divina voluntad y se comprometen a regalar sus vidas de acuerdo con sus mandatos son llamados «Musulmanes». Todas esas personas que así se someten a la voluntad de Dios, son soldados (unidos) a una comunidad y así e como la «Sociedad Musulmana» entra en existencia. Por tanto, esta es una sociedad ideológica, un, sociedad radicalmente diferente de esas que están fundadas en las bases de razas, color o territorio. Esta sociedad es el resultado de una elección y un esfuerzo deliberado; es el resultado de un contrato que ocurre entre los seres humanos y su Creador. Quiénes entran en este pacto, se comprometen a reconocer a Dios como su Soberano, Su Guía como suprema, y sus Mandatos, como Ley absoluta. También se comprometen a aceptar sin cuestión o dude, Sus clasificaciones de Bueno y Malo, Correcto y Equivocado, Permitido y Prohibido. Resumiendo, la sociedad Islamica está de acuerdo en limitar su volición a la extensión prescrita por Dios, el Conocedor de todas las cosas. «En otras palabras, es la Voluntad de Dios y no la del Hombre la que es la Fuente primaria de la Ley en una Sociedad Musulmana.» Cuando existe una sociedad tal, el Libro y el Mensajero prescribieron pare ella un código de vida llamado la «Shariah», y esta sociedad está comprometida a acomodarse a ella en virtud del pacto en el que ha entrado. Es por tanto, inconcebible, que alguna Sociedad Musulmana merecedora del nombre, pudiera deliberadamente adoptar un sistema de vida distinto a la «Shari'ah». Si hiciera eso su contrato estaría «ipso facto», roto y la totalidad de la sociedad se convertiría en «No-Islamica». En la actualidad los intelectuales árabes y musulmanes se han mostrado muy preocupados por el impacto de la globalización sobre su herencia cultural. El Corán dice que los musulmanes son la mejor comunidad jamás surgida para el bien de la humanidad, para ellos el Islam no sólo es una fe, sino también es una ley que regula todos los aspectos de la vida humana incluyendo aspectos políticos, económicos y personales. Por desgracia, debido a eventos de terrorismo y de radicales activistas, así como diversos grupos bélicos de oriente, el Islam ha sido relacionado con estos actos y actores malignos los cuales han generado le han dado una mala reputación a esta religión, sumándose a esto la postura de los musulmanes al apego a sus actos religiosos como los únicos y elegidos de acuerdo a la palabra de Dios, principalmente esta reputación negativa provee del mundo occidental. A pesar de ser una religión vista por ser rechazada de acuerdo a una gran mayoría, la profesión del Islam se ha extendido durante el Siglo XX gracias a los procesos de globalización e independencia, en la actualidad se estima que una de cada cinco personas profesa este sistema religioso, siendo el segundo con más fieles en el mundo, en orden: (Islam, Cristianismo y otras Religiones). El Islam mantiene diversas semejanzas con religiones como el cristianismo, los 5 pilares del Islam es un claro ejemplo ya que se constituyen el marco de la vida musulmán, entre ellos las costumbres profesadas son semejantes a las del cristianismo desde un punto de vista ético: La profesión de fe y la oración son la principal creencia para servir a dios y poder guiar nuestras vidas dando sentido a nuestras acciones por medio de un dios único. Ambas promueven el respeto, justicia y compasión a los demás y quienes lo requieran, un ejemplo claro sería la limosna para los cristianos y el zakat para los musulmanes. El ayuno se practica para los musulmanes el primer día del mes del Ramádan para demostrar su compasión a los que carecen de este privilegio y para los cristianos durante la cuaresma para demostrar de la misma manera abstinencia, templanza y humildad. Islam rechaza a la sagrada trinidad del cristianismo pero al igual que el cristianismo cree en la vida eterna, el juicio final y la resurrección. Esta fue una recopilación de información