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Usuario (Argentina)

Primer post: 25 jul 2012Último post: 26 dic 2012
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La Maldición de Carmen Winstead
ParanormalporAnónimo12/26/2012

Finalizada la hora del almuerzo escolar, la maestra les comunicó a los alumnos que la junta directiva había planificado un simulacro de incendio en el que todos debían participar. Poco después sonó la alarma y los alumnos salieron para reunirse en el patio. Era un día caluroso, con el cielo despejado y un sol que hacía arder la piel, llenando las frentes de los estudiantes con pequeñas gotas de sudor. La maestra comenzó a leer la lista de nombres. Todos alzaban la mano y decían “presente” de forma mecánica, consumidos por el aburrimiento. Sin embargo, una chica de un grupo de cinco amigas se fijó en el hecho de que Carmen (una compañera de clase) estaba de pie junto a la alcantarilla, a la que le faltaba la tapa desde hacía semanas, y aún faltaba bastante para que la maestra leyera su nombre. Sus ojos brillaron. Carmen estaba entre las últimas de la larga lista organizada en orden alfabético: ¿qué pasaría cuando la llamen si caía en la alcantarilla? “¡Carmen está en la alcantarilla!”, podrían corear y entonces todos reirían a carcajadas y la pobre Carmen sería el hazme reír. Quién sabe, incluso podrían terminar por bautizarla como “La Chica de la Alcantarilla”. La oportunidad de romper el aburrimiento y hacer historia era perfecta, así que les comunicó discretamente la idea a sus cuatro amigas y todas empezaron a agolparse en torno a Carmen, fingiendo torpeza para empujarla y hacerla caer sin que aquello pareciese premeditado… La maniobra fue perfecta, Carmen apenas emitió sonidos de queja mientras la hacían caer y, cuando dijeron su nombre, las cinco chicas empezaron a gritar: “¡Ella está en la alcantarilla¡ ¡Ella está en la alcantarilla!”. Un mar de carcajadas se desató, pero las risas empezaron a silenciarse cuando la maestra se acercó a ver y, antes de que emitiera palabra alguna, se giró y miró a todos con una mueca impregnada de angustia y terror. La situación no inspiraba risa alguna: Carmen había caído de cabeza en el hueco y al aterrizar su cabeza se había torcido hacia un lado en una posición totalmente imposible, su cara casi sin piel después de haberse raspado contra las paredes de la alcantarilla en la caída y una mueca espantosa como si hubiera tratado de gritar y no hubiese tenido el tiempo suficiente. La sangre se dispersaba en un charco que se mezclaba con el excremento húmedo y maloliente que impregnaba todo su cuerpo. Las cinco chicas se acercaron a ver. Una lágrima asomó tímidamente en la mejilla de la autora de la broma mientras sus ojos atónitos contemplaban como una gorda cucaracha yacía sobre lo que alguna vez fue el rostro de Carmen, moviendo sus antenas como para ver si todo estaba bien. Pero nada estaba bien, y ella y cada una de sus amigas se sintieron como uno de esos repulsivos insectos cuando la Policía vino y determinó que Carmen tenía el cuello roto y estaba muerta. Según dijeron, al caer Carmen se golpeó con las escaleras metálicas, de tal forma que perdió la cara y después se rompió el cuello al estrellarse contra el cemento. Minutos después se llevaron el cadáver de Carmen, acompañado por una procesión de moscas cuyos zumbidos eran casi el único ruido en medio del fúnebre silencio. Ese día hubo un interrogatorio después de clases. Todos debían ir. En el interrogatorio las cinco chicas dijeron que fue un accidente y que ellas fueron testigos. La Policía les creyó y el caso de Carmen Winstead se cerró, pero algo aún más siniestro había comenzado… Meses después, compañeros de clase de la fallecida Carmen empezaron a recibir correos electrónicos que se titulaban “La empujaron” y afirmaban que a Carmen la habían empujado, que su muerte no era un accidente. También, los correos decían que los culpables debían asumir la responsabilidad del crimen, pues de lo contrario habría terribles consecuencias. La mayoría pensó que los correos eran una farsa elaborada por alguien que quería divertirse causando temor, pero otros no estaban tan seguros. Transcurridos unos pocos días tras la cadena de correos, la chica que ideó el plan para ridiculizar a Carmen estaba bañándose cuando de pronto oyó una extraña risa. Cerró el grifo para oír mejor: la risa parecía venir del interior de la ducha. ¿Acaso se estaba volviendo loca? Aterrada, se secó rápidamente, se vistió, se despidió de su madre nerviosamente y se fue a dormir más temprano que de costumbre. Cinco horas después su madre se despertó al oír un portazo en la puerta de entrada. Su hija no estaba en la habitación ni en lugar alguno de la casa. Llamó a la Policía, pero los agentes poco podían hacer al respecto, ya que no se podía interponer una denuncia en personas desaparecidas hasta que transcurrieran 48 horas, aún así prometieron a la desconsolada madre patrullar las calles cercanas para buscar a su hija. La búsqueda de familiares y amigos tampoco tuvo éxito y la chica no apareció aquella noche. La mañana siguiente mientras el conserje del colegio limpiaba las hojas secas del patio, se encontró que la tapa de la alcantarilla (que habían vuelto a colocar después de producirse la trágica muerte de Carmen) había sido levantada y apartada a un lado. Al asomarse descubrió algo realmente escalofriante. Parece que la chica desaparecida la había retirado antes de lanzarse de cabeza por el conducto y se encontraba en el fondo con el cuello roto y la cara destruida, borrada por los golpes que se había dado al caer y golpearse con las escaleras metálicas de las cloacas. Una muerte idéntica a la que sufrió Carmen. El mismo destino les esperaba a las otras cuatro culpables de la muerte de Carmen. Tras la muerte de las dos primeras un equipo del ayuntamiento soldó la alcantarilla para que nadie más pudiera abrirla. Sin embargo eso no pareció impedir a la tercera víctima arrancarla del suelo, algo que requería una fuerza sobrehumana. Por supuesto esa fue la gota que colmó el vaso y se decidió colocar vigilancia las 24 horas del día en ese peligroso punto de encuentro para “suicidas”. Las dos víctimas restantes murieron de la misma forma, pero el espíritu de Carmen en esta ocasión las guió hasta alcantarillas cercanas a sus domicilios, la vigilancia podría frustrar sus planes. Una por una cayeron en las alcantarillas, perdiendo el rostro y rompiéndose el cuello. Todas se habían quedado dormidas antes de su trágica muerte, en ese momento cuando se encontraban más vulnerables, Carmen aprovechaba para poseer sus cuerpos y guiarlas como si se tratara de un caso de sonambulismo hacia un muerte tan cruel como la que ella había sufrido. Un destino cruel porque podían sentir todo lo que ocurría pero no tenían control sobre su cuerpo. Pero la cadena de muertes no se detuvo ahí, ya que posteriormente otros compañeros de clase de Carmen también fueron encontrados muertos en distintas alcantarillas, con el cuello roto y el rostro anulado. Ellos y ellas también se habían dormido antes de aparecer muertos… Resultaba muy inquietante pensar que todos esos otros compañeros muertos no habían creído en los correos electrónicos que afirmaban que Carmen fue empujada. ¿Acaso el espíritu de Carmen se estaba vengando? ¿Podría eso explicar muertes tan extrañas en las que no se entendía cómo diablos los cuerpos habían ido a parar a la alcantarilla sin que nadie advirtiese con claridad el rumbo que las víctimas tomaban antes de ser asesinadas? El espíritu de Carmen Winstead andaba suelto y, quien no creyese que ella fue empujada, corría el riesgo de ser castigado con una muerte semejante a la de Carmen, muerte que caería sobre él o ella durante las horas de sueño, con un sigilo que solo se rompería al caer por la alcantarilla… NOTA: Esta leyenda es muy reciente, se empezó a propagar en el año 2006 mediante una cadena de correos en los que afirmaban que si no enviabas la historia a tus amigos Carmen Winstead regresaría del mundo de los muertos a por ti por no creer su historia. Actualmente está resurgiendo en Estados Unidos gracias a mensajes en cadena efectuados en facebook a través de publicaciones en los muros.

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Peliculas Basadas en Hechos Reales #3Emily Rose
ParanormalporAnónimo7/25/2012

La joven Anneliese Michel quien, supuestamente, fue poseída por un espíritu maligno resurge de nuevo en Jennifer Carpenter. La actriz americana pasa por una buena sesión de maquillaje y se convierte en la adolescente que sufrió terribles alucinaciones y convulsiones durante más de dos años. Después de un proceso judicial, la Iglesia Católica reconoció oficialmente la posesión demoníaca. Anneliese murió en 1976 por desnutrición y falta de auxilio por parte de los padres y los curas que llevaron a cabo el exorcismo, que fueron condenados a seis meses de prisión. El exorcismo de Emily Rose (2005) es una película de terror y consiguió recaudar 144 216 468 dólares en todo el mundo.De hecho se parecen fisicamente hablando y en la pelicua la utileria fue casi identica a la verdadera, que cosas verdad una familia sufrio todo esto y un productor recaudo tanto con un hecho asi

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La Ultima Llamada
ParanormalporAnónimo12/19/2012

Un hombre que acaba de perder a su novia tras sufrir un ataque al corazón empieza a recibir llamadas desde del teléfono de esta. Asustado decide llamar al número de su amor perdido, lo que descubrirá le helará la sangre… Un hombre profundamente enamorado recibe la noticia de que su novia ha fallecido recientemente tras sufrir un ataque al corazón en su lugar de trabajo. Al día siguiente tras un emotivo funeral, agotado y aún llorando por la pérdida de su gran amor vuelve a su casa donde tras varias horas de llantos desconsolados empieza a recibir llamadas en su teléfono móvil. Cansado y sin ganas de hablar con nadie hace caso omiso a la insistencia de la persona que le llama y finalmente consigue dormirse. Al despertar revisa su teléfono y comprueba que las llamadas recibidas la noche anterior fueron realizadas desde el teléfono de su amada muerta. Asustado y confuso llama al número y sólo escucha quejidos ahogados y una débil respiración, la llamada se corta a los pocos segundos. Esa misma tarde se acerca al cementerio a poner una flores en la tumba de la fallecida y despedirse por última vez, mientras llora recordando a su amor se acuerda de las llamadas que recibió y prueba nuevamente a llamar al número de su novia pensando que algún familiar habrá guardado su móvil y trató de ponerse en contacto con él. Para su sorpresa al marcar el número se empezó a escuchar la melodía del teléfono de su pareja, un sonido casi imperceptible que pudo escuchar debido al silencio que reina en los cementerios. De inmediato sintió como un escalofrío recorría su espalda. ¡¡¡ Su amada muerta le había estado llamando desde el más allá. !!! Muerto de miedo y acobardado por la idea de estar solo cuando un espíritu le atormentaba, se acercó a uno de los empleados del cementerio que se encargaba de mantener en buen estado las tumbas. Tras contarle la historia el trabajador rápidamente avisó a sus compañeros que procedieron a desenterrar el ataúd de su amada. Lo que encontraron les heló el corazón, la mujer tenía las uñas totalmente destrozadas y todo el ataúd estaba manchado de sangre ya que se le habían desprendido de los dedos al tratar de arañar el sarcófago donde se encontraba encerrada. Al parecer había fallecido hacía pocas horas, al acabarse el aire que había en el espacio cerrado. Un análisis forense determinó que había sido enterrada con vida, al confundirse un ataque de catalepsia con un infarto que le había causado la muerte. Al despertar en el ataúd, horas después de ser sepultada, asustada trató de ponerse en contacto con la persona más cercana, su novio, pero éste al no atender las llamadas no sabía que estaba desaprovechando las pocas horas de aire de las que disponía su amada. Quien desesperada luchaba por salir del ataúd que poco a poco la dejaba sin oxígeno.

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Las "viudas negras" de Liverpool
Las "viudas negras" de Liverpool
ParanormalporAnónimo12/19/2012

A finales del siglo XIX, muchos individuos deshonestos usaban veneno como método para deshacerse de amigos y familiares indeseados con mucha más frecuencia que hoy en día. Esto era particularmente cierto en el caso de Inglaterra, donde las enfermedades a veces diezmaban a familias enteras. ¿Quién habría adivinado que la mano criminal de un envenenador era responsable de muchas de las muertes prematuras? Cuando Thomas Higgins cortejó y desposó a una chica en 1883, los tiempos eran difíciles en Liverpool. Thomas, un albañil de 45 años, había trabajado duro toda su vida, aunque ese gran esfuerzo no había rendido mucho fruto para el día en que él y Margaret, de 41 años, se casaron. Era su segundo matrimonio; su primera esposa había muerto de causas naturales años antes. Thomas llevó a su hija Mary a vivir con él y su nueva esposa. Después de la boda, la familia Higgins se mudó con Catherine Flannagan, hermana de Margaret. ¿Quién sabe si las hermanas planearon el asesinato de Thomas Higgins antes del matrimonio? Hay algunas cosas que sabemos con certeza. La pequeña Mary murió en marzo de 1884; la muerte se atribuyó a causas naturales. En realidad, las dos mujeres eran asesinas consumadas mucho antes de aquel casamiento. Durante nueve meses, los Higgins se quedaron con Catherine Flannagan y su hija de 13 años, Ellen; no había ningún señor Flannagan. El 22 de septiembre de 1883, los Higgins se mudaron a un sótano en la calle Ascot. Fue allí donde Thomas dijo por primera vez que no se sentía bien. Tres días después Thomas sufrió vómitos y diarrea. Margaret atendió a su esposo, pero debido a la severidad de sus ataques debió buscar ayuda médica; llamaron al doctor Whitford, quien le prescribió remedios. Al día siguiente, cuando visitó a Thomas, lo encontró mucho mejor. Pocos días después, Thomas se encontraba en terribles condiciones. En esta ocasión, Margaret no llamó al médico. En lugar de ello, le pidió a su hermana Catherine que los visitara. El 1 de octubre, el octavo día de la enfermedad de Thomas, Catherine pensó que era mejor buscar apoyo moral. Llamó a dos vecinas, las señoras Manville y Lawton. Thomas estaba fuera de sí debido al dolor y alucinaba. A medianoche, Catherine, comprendiendo que su hermana necesitaba dormir, le sugirió a Margaret que pasara la noche en su casa. Margaret estuvo de acuerdo y dejó a su esposo al cuidado de su hermana y vecinas. Thomas pidió algo de beber. Catherine le dio un poco de líquido de una taza. Después de darle el líquido, vació el resto de la taza en el fuego. Thomas quería levantarse de la cama. Sólo podemos imaginar la sorpresa de la señora Manville cuando escuchó a Catherine espetar: "No tiene fuerzas para levantarse. Estoy cansada de escucharlo suplicando". La señora Manville le lanzó a Catherine una fea mirada y ayudó a Thomas a ponerse de pie. El pobre Thomas se tambaleó, luego cayó sobre la cama. Una vez más pidió un trago de agua. La señora Manville se lo dio. Sería el último sorbo de Thomas. Se desplomó sobre la almohada, muerto. Sus cuerpos fueron exhumados. Pequeñas cantidades de ARSÉNICO se encontraron en dos de ellos y una dosis fatal se halló en el cadáver de John Flannagan Entonces la señora Manville gritó: "¡Señora Flannagan, levántese! Tiene un ataque o está muerto". Compasiva, Catherine le respondió. "Siéntese y ocúpese de lo suyo. Déjelo morir en paz". Las mujeres confirmaron que Thomas estaba realmente muerto. Salieron del sótano, cerrando la puerta detrás de ellas. Fue por pura mala suerte de las envenenadoras que Thomas Higgins tuviera un hermano, Patrick, quien era medio sabueso. Patrick no podía creer que su saludable hermano hubiera muerto por causas naturales en ocho días. Pasó por la casa del doctor Whitford y descubrió que el buen médico sólo había visitado a Thomas el primer día de su enfermedad, pero firmó el certificado de muerte y atribuyó el fallecimiento a disentería. Ahora, listo para actuar, Patrick visitó a un agente de seguros, el señor Bowles, quien le informó que Thomas había sido asegurado por una cuantiosa suma. Eso fue suficiente. Patrick conversó con el forense y le comunicó sus sospechas. Se realizó una autopsia y se determinó que Thomas tenía una gran cantidad de arsénico en su organismo. Margaret Higgins fue detenida de inmediato, pero su hermana resultó ser más difícil de encontrar. Catherine logró mantenerse prófuga de la justicia hasta el 13 de octubre, cuando también la arrestaron. Una vez que se demostró que Thomas Higgins había sido asesinado, se investigaron otras muertes en la familia. El hijo de Catherine, John, había muerto en diciembre de 1880. Margaret Jennings, una joven de 18 años que se había alojado con Catherine, había muerto después de una corta enfermedad en enero de 1883. Y por supuesto, también estaba el caso de Mary Higgins, fallecida en marzo del mismo año. Sus cuerpos fueron exhumados. Pequeñas cantidades de arsénico se encontraron en dos de ellos y una dosis fatal se halló en el cadáver de John. Se examinó la ropa que estaba en el sótano de la calle Ascot. Se encontraron trazas de arsénico en el fondo de uno de los bolsillos de un abrigo que pertenecía a Margaret Higgins. Una botella que contenía arsénico también se halló en el lugar. Luego de un examen, se descubrió que el arsénico en la botella se había conseguido al remojar papel matamoscas en agua. Éste es el primer caso registrado en la historia del crimen en el cual se extrajo arsénico de papel matamoscas con el propósito de cometer asesinato. Margaret y Catherine fueron enjuiciadas por asesinato el 13 de febrero de 1884. Se conoció que cinco compañías de seguros distintas habían emitido pólizas que aseguraban la vida de Thomas Higgins por pequeñas cantidades. Thomas había firmado sólo dos de ellas. Su rúbrica había sido falsificada en las otras tres. Las hermanas habían intentado sacar una sexta póliza por 50 libras, pero debido a que era una cantidad mayor, se necesitaba un examen médico. Cuando un agente de seguros lo visitó para informarle sobre el examen, Thomas se enfureció. Echó al agente de su casa, gritándole: "Váyase al diablo. No obtendrá dinero de mí". Las dos perversas hermanas se habían confabulado durante años al asegurar a sus víctimas por pequeñas cantidades y envenenarlas poco a poco.

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Pelicula Basada en Hechos Reales - terror -
ParanormalporAnónimo7/25/2012

La película Deranged de 1974 y protagonizada por Roberts Blossom está basada en el personaje y la historia de Ed Gein aunque alterando nombres y lugares, así como algunos hechos conozcan Ed Gein Edward Theodore Gein (27 de agosto de 1906 - 26 de julio de 1984) fue uno de los asesinos en serie más brutales de los Estados Unidos. Únicamente se probaron dos asesinatos cometidos por él (los de Mary Hogan y Bernice Worden), pero debido a su afición a conservar cadáveres, tanto los de sus víctimas como los que desenterraba, y a fabricar con ellos mobiliario y ropa se generó un gran impacto alrededor del descubrimiento de sus crímenes. En aquella época, por ejemplo, no se podía mostrar a las parejas en televisión durmiendo en la misma cama, pero aquello al lado de los crímenes de Ed Gein no parecía tener ya ninguna importancia. Los agentes de policía que investigaban la desaparición el 16 de noviembre de 1957 de Bernice Worden, dependienta de la ferretería de Plainfield, Wisconsin, sospecharon que Ed Gein estaba envuelto en el caso. Cuando entraron en su casa, encontraron el cuerpo de Worden colgado de los tobillos, decapitado y abierto por el torso. También encontraron cabezas humanas en el dormitorio, piel usada para hacer pantallas de lámparas y asientos, calaveras convertidas en platos de sopa, un corazón humano en una sartén, un collar de labios humanos, un chaleco hecho de vagina y pechos, y muchos más objetos hechos de partes de cuerpos humanos incluido un cráneo que servía de cenicero y un cinturón hecho con pezones. Su creación más llamativa fue el vestuario completo fabricado con piel humana, incluyendo pantalones, un torso con pechos, y varias máscaras. Al ser interrogado, Ed Gein admitió que abría las tumbas de mujeres recientemente fallecidas y robaba los cuerpos, llevándolos con su furgoneta a su casa donde curtía las pieles para hacer sus macabras posesiones. También admitió haber asesinado a Mary Hogan, una camarera desaparecida desde 1954. Nunca fue probado ni admitido por él que cometiera canibalismo, y también negó haber practicado sexo con los cadáveres, aduciendo que "Olían muy mal". Fue declarado enfermo mental y pasó el resto de sus días en una institución psiquiátrica donde se destacó por su buena conducta y falleció por insuficiencia respiratoria el día 26 de julio de 1984. Se cree que su posesiva madre Augusta, una fanática religiosa que se esforzaba por impedir cualquier influencia ajena a la suya propia sobre sus dos hijos, fue en parte lo que causó su trastorno mental. Augusta fue el último miembro de la familia cercana de Ed en morir en 1945, y éste tapió por algún motivo su habitación. Mientras Ed Gein se encontraba detenido, su casa ardió hasta los cimientos, seguramente por un incendio provocado. Su furgoneta se llegó a subastar y quien la compró hizo buen negocio con ella por varias ciudades, cobrando por ver su interior lleno de sangre y restos humanos. Gein murió en el verano de 1984 a la edad de 77 años. La decoración de la casa de la película La matanza de Texas, así como el asesino Leatherface y su máscara de piel humana están claramente inspirados en Gein..si que causo escandalo porque hasta una cancion le compusieron como ven ,,aqui una de sus mascaras

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