1taringero
Usuario (Argentina)
Si posees una web una de las principales preocupaciones normalmente es conocer como se visualiza en diferentes navegadores, en sus correspondientes versiones. Para esto podríamos instalar los navegadores uno a uno, pero sería una tarea demasiado pesada y larga, claro está. La mejor solución será buscar herramientas y servicios que nos realicen capturas de pantalla a nuestra web directamente online, sin necesidad de instalar nuevos navegadores. Vamos a comparar las distintas alternativas. Adobe BrowserLab Herramienta desarrollada por Adobe. Nos permite hacer capturas de pantalla a una web desde diferentes navegadores y sistemas operativos. Permite comprobar la compatibilidad de una página web en Chrome, Firefox, Internet Explorer y Safari. Así como comprobarlo desde Windows y Mac OS. BrowserLab está disponible en varios idiomas, entre ellos español. Para comenzar necesitaremos tener una cuenta Adobe, iniciamos y sesión podremos empezar a usar esta herramienta online. El funcionamiento de Adobe BrowserLab es muy sencillo, solo tendremos que escribir la URL de nuestro sitio y Adobe se encargará de mostrarte en pantalla las capturas en cuestión de segundos, necesarios para generar nuestras capturas de pantalla. También dispone de herramientas para comparar el resultado con varios navegadores, permitiendo añadir varias vistas en pantalla. ¿Resultados? Adobe BrowserLab crea potentes capturas de pantalla a una web en cuestión de segundos, pero los navegadores disponibles son bastantes escasos, al igual que los sistemas operativos. No dispondremos de navegadores como Opera o SeaMonkey, entre muchos otros. Enlace | https://browserlab.adobe.com/ BrowserShots BrowserShots una herramienta que todo webmaster debería tener a mano. Permite capturar pantalla de páginas web en una gran cantidad de navegadores, soportando Firefox, Chrome, Internet Explorer, Opera, Safari y otros menos conocidos. Y permite capturar en diferentes sistemas operativos, como Windows, Linux, Mac y BSD. Entre sus opciones permite ajustar la resolución de las capturas, usar Javascript, Java o Flash, entre otros. Basta con ingresar la URL que queramos capturar, seleccionar los navegadores y sistemas operativos y BrowserShots se encargará de realizar las correspondientes capturas de pantalla, aunque esta tarea puede tardar varios minutos. ¿Resultados? Es una herramientas que ofrece un listado de navegadores mucho mayor que Adobe BrowserLab, pero el tiempo de espera en generar las capturas en excesivo. En ocasiones tendremos que esperar cerca de 20 minutos para tener todas las capturas. Enlace | http://browsershots.org/ Browserling Alternativa interesante y sencilla de usar. Browserling nos permite tomar una instantanea de una página web en los principales navegadores, Internet Explorer, Chrome, Firefox, Safari y Opera, en todas sus versiones (incluso en versiones nightly). Sólo tendremos que escribir nuestra URL, seleccionar navegador y versión, y Browserling realizará la captura de pantalla en algo más de 5 minutos. Dispone de varios ajustes adicionales, como seleccionar la resolución de la imagen o dejar un comentario. Browserling es un servicio gratuito, pero ofrece dos planes de pago, uno a 20$/mes que permite capturas ilimitadas sin esperas, y otro plan a 250$/mes el cual ofrece un servicio para controlar los navegadores de forma remota en nuestro ordenador. ¿Resultados? Es una alternativa que ofrece pocas opciones, únicamente una captura por sesión en la versión gratuita, y el tiempo de espera siempre supera los 5 minutos. Herramienta bastante escasa. Enlace | https://browserling.com/ Conclusiones, ¿cuál usar? Si solo te importa comprobar tu web en los navegadores principales: Chrome, Firefox e Internet Explorer, la mejor opción es Adobe BrowserLab, una herramienta sencilla y rápida. Pero si prefieres más navegadores y sistemas operativos, la mejor elección serás BrowserShot, aunque ten en cuenta que el proceso es bastante más lento.
Microsoft Windows ha sido durante mucho tiempo, y suponemos que seguirá siéndolo, un referente en cuanto a sistemas operativos. Reuniendo ideas de otros sistemas y poco a poco construyendo un completo ecosistema que culmina con Windows 7 y con Windows 8, que está a punto de ver la luz, uno de sus problemas ha sido siempre que unos meses después de su instalación puede volverse completamente inestable y muy lento. Por eso, he decidido reunir una serie de puntos básicos que sin embargo deberían ser suficientes para devolver la frescura al sistema, y para que podamos trabajar correctamente con la computadora, independientemente de si lo hacemos a través de Windows XP, Windows 7 o cualquier otra versión (aunque espero por vuestro bien que no estéis utilizando Windows 95, o 3.1). Defragmentar el disco Se trata de uno de los problemas que siempre ha tenido el sistema Windows, y más concretamente, el sistema de archivos que usa: Anteriormente FAT y FAT32, hoy NTFS y con la llegada de Windows 8, ReFS. La fragmentación en el sistema de archivos tiene una forma fácil de explicar. Básicamente, consiste en que cada archivo que tenemos en disco en realidad se guarda en múltiples sitios del mismo, debido a limitaciones del propio sistema de archivos. Con el tiempo, y la creación de nueva información, nuevos archivos, lectura de los mismos y el llamado envejecimiento de los archivos, estos terminan por estar completamente esparcidos en el disco, haciendo que el hardware del disco duro tarde más y más en acceder a los mismos, y por consiguiente, enlenteciendo el sistema. Ni que decir tiene que los archivos más afectados suelen ser los del propio Windows, que está constantemente accediendo a ellos y sobreescribiéndolos. La solución nos la da el propio sistema, o una de las múltiples utilidades que hay para ello: La defragmentación. Este programa incluido en Windows ordena los cachos de cada archivo con el fin de poder acceder a ellos más rápidamente. Es recomendable, por tanto, defragmentar regularmente con el fin de que las operaciones sean rápidas y así conservemos la frescura que parecía tener el sistema cuando lo instalamos. Podéis encontrar la utilidad de defragmentación en el menú de Accesorios, o utilizar Defraggler, por ejemplo. Desinstalar los programas que no usas Obvio. Con el paso del tiempo, podemos llegar a tener docenas y docenas de programas instalados. Uno de los problemas de Windows es que permite guardar la información de los mismos en el registro de Windows. ¿Qué es el famoso “registro de Windows”? Una serie de archivos del sistema que conforman información del mismo sobre aplicaciones, programas y demás elementos, y que, por supuesto, puede hacerse muy grande y pesado con el paso del tiempo. Desinstalar los programas que no utilizamos aligerará el registro, liberará espacio en disco y hará que todo vuelva a fluir tan rápido como antes. Os invito a que visitéis la sección de Programas dentro del Panel de Control. Seguro que encontráis muchos de ellos que ya no utilizáis. Ah, nunca está de más, una vez desinstalados, utilizar alguna utilidad como Wise Registre Cleaner, para limpiar los resquicios que quedan en el registro una vez desinstaladas las aplicaciones. Utilizar un anti-malware y un buen antivirus La instalación de aplicaciones y consumo constante de información a través de Internet puede hacer que el sistema se nos llene de bichos. El malware es un problema que lleva afectando a Microsoft Windows desde que este se hizo popular. ¿Es Windows inseguro? No. O bueno, no tanto como nos quieren hacer creer. Básicamente la mayoría de amenazas se centraban y se siguen centrando en él porque es el más conocido. Actualmente Mac OS X también ha sufrido bastantes ataques con algún malware que otro bastante conocido, e incluso Android y recientemente iOS se han visto afectados. Pero volvamos a Windows. Tener una herramienta anti-malware es algo indispensable en cualquiera de las versiones del sistema de Microsoft. Las alternativas son afortunadamente muchas, y contamos con muchos programas de calidad que ayudarán a que defendamos nuestro sistema. Por nombrar algunos de los más conocidos, Ad-Aware o SpyBot Search & Destroy. Ah, y una cosa más. No os olvidéis de instalar un buen antivirus, por si la cosa va a mayores. Actualmente los más populares son Avisa y Microsoft Security Essentials, ambos bastante livianos, gratuitos, y con la garantía de sus respectivos fabricantes, en el caso de Security Essentials, la propia Microosoft. Realizar backups cada cierto tiempo o programarlos Para los dos puntos vistos anteriormente, es muy recomendable realizar backups programados, por si después de instalar una determinada aplicación el sistema deja de funcionar como debiera, o algún virus o malware destruye los propios archivos del sistema. La primera herramienta a la que tenemos que mirar en este sentido es la Restauración del Sistema de la propia Microsoft. Podéis encontrarla en Accesorios dentro del menú de Inicio. Y alternativamente, también recomendamos los siguientes artículos. Y es que, en Bitelia, siempre creemos que más vale prevenir que curar: 5 aplicaciones para restaurar el sistema ¿Cómo organizar tus backups periódicos? Guía práctica para realizar backups Utilizar la nube Está bien, esto no es Chrome OS, y Windows (al menos la versión actual) nunca ha estado orientado a trabajar en la nube. No estoy diciendo que nos desprendamos de nuestras aplicaciones de escritorio en favor de Internet, sino que miremos alternativas. ¿Necesitamos tener instalado Microsoft Office, una suite que no sólo enlentece el sistema, sino que es bastante cara? Las alternativas en la nube son muchas, empezando por Google Drive (antiguo Google Docs) y siguiendo por todas esas aplicaciones web que recomendamos día a día y que nos ayudan no sólo a no depender de aplicaciones de escritorio, sino a trabajar directamente desde la nube independientemente del ordenador en el que nos encontremos. En el futuro, cada vez más, todo girará en torno a esa red que todos creamos, Internet, y sin duda este puede ser un buen momento para empezar a probar algunas de esas aplicaciones de las que todo el mundo habla y que aún muchos no se han aventurado a usar. ¿Realmente necesitas utilizar Word, Outlook, o Microsoft Paint?
Conoce las 10 ciudades con las mujeres más bellas en el mundo: impresionantes mujeres de Kiev, Montreal, Buenos Aires y otras urbes en que la belleza del trazado se combina con la hermosura de sus residentes femeninas. 10. Montreal, Canadá La capital canadiense es el hogar de un gran número de universidades donde miles de chicas hermosas se dan una vibrante vida nocturna. La belleza de sus mujeres es sólo una ventaja añadida para los vacacionistas. 9. Seoul, South Korea Seúl cuenta con los mejores sitios para pasear por la noche en el continente asiático, además de crear tendencias tanto en la moda, música y cultura. Algunos ejemplos de la belleza de sus mujeres puedes verlo en videos de You Tube como Bo Peep Bo Peep del grupo “T-ara” siete chicas realmente hermosas. 8. Amsterdam, Holanda Las mujeres holandesas tienen una belleza simplemente fantástica, liberal y de mente abierta solo basta echar un vistazo a la ciudad de Amsterdam o dar un paseo a orillas del canal romántico tomado de la mano de una de estas mujeres y verás que la ciudad es mucho más que sólo su barrio rojo. 7. Tel Aviv, Israel Tel Aviv es el punto focal de la cultura juvenil de Israel y la vida nocturna, así que tiene sentido que las chicas más bellas en el país se encuentra descansando en las playas del Mediterráneo. La belleza más destaca de este país es por supuesto la top model Bar Refaeli, o ¿alguien lo cuestiona? 6. Moscú, Rusia Tal vez pienses que las mujeres rusas son toscas y poco atractivas pero ha de ser porque no conocieron a Miss Rusia 2010, Irina Antonenko, esta mujer de unos ojos claros sin precedentes ganó el certamen de belleza ruso a las 18 años de edad. 5. Varna, Bulgaria La ciudad de Varna en Bulgaria es hermosa en la costa del Mar Negro y en el verano esta repleta de mujeres bellezas para tomar el sol. Al igual que las rusas y ucranianas, las búlgaras son altas de ojos claros y de pequeñas cinturas. 4. Buenos Aires, Argentina Tengo que tomar una postura firme y declara que Buenos Aires tiene las mujeres más bellas de América del Sur. Así es, más que Brasil, Venezuela o Colombia. Hay algo sobre la atmósfera culta de Buenos Aires que hace que todo lo relacionado con el lugar parece tan romántico. Hágase un favor y visitar esta extraordinaria ciudad y tal vez pedir a la mujer más bella que hayas visto en tu vida, que le enseñe el tango. 3. New York, Estados Unidos La ciudad de New York tiene algunas de las mujeres más diversas y hermosas en el mundo. Los clubes nocturnos están llenos de ellas, podrás ver chicas a la moda, elegantes y con pantalones de cintura baja. La manera de ser de las neoyorquinas es lo que las hace realmente especiales. 2. Estocolmo, Suecia Las calles de Estocolmo están llenas de estas hermosas mujeres y la amabilidad que caracteriza a los escandinavos es mundialmente reconocida, es así que si vas en plan de ligue con tus amigos puede que tengas buenas posibilidades. 1. Kiev, Ucrania Ir de visita a la ciudad de Kiev es todo un acontecimiento, sin duda es el hogar de las mujeres más bellas del mundo, podrías pensar que haz muerto y llegado al cielo rodeada de ángeles, pero no son reales y están para que las conozcas, son educadas y siempre dispuestos a hablar de literatura o filosofía. Recomendamos visitar la ciudad en verano cuando la isla de Hydropark se convierte en un punto caliente para tomar el sol a lado de estas bellezas ucranianas.

Para todos aquellos que les gusta los videos sobre caidas, sustos, bromas, aca tienen unos videos recopilatorios muy buenos. link: http://www.youtube.com/watch?v=6NP9J8B_PNk&feature=plcp link: http://www.youtube.com/watch?v=dQpHZoD3shg&feature=plcp link: http://www.youtube.com/watch?v=HVr2gZYx6MQ&feature=plcp link: http://www.youtube.com/watch?v=rKq8-vyJqZg&feature=plcp link: http://www.youtube.com/watch?v=Gsk1awwSdLg&feature=plcp link: http://www.youtube.com/watch?v=ZCCEYxsecps&feature=plcp link: http://www.youtube.com/watch?v=0bah8I3FFtA&feature=plcp link: http://www.youtube.com/watch?v=sHRIqPRgOzE&feature=plcp link: http://www.youtube.com/watch?v=JhUpejnZ-9Q&feature=plcp link: http://www.youtube.com/watch?v=vbB-23aF14s&feature=plcp link: http://www.youtube.com/watch?v=UaWGd5VFkAQ&feature=plcp

La gran fantasía de la comida “orgánica” (el mejor negocio de las mega-corporaciones) Las mismas mega-corporaciones de las cuales rehuyen los consumidores de productos orgánicos en realidad controlan esta multimillonaria industria y determinan que ingredientes son admitidos dentro de la todopodersosa etiqueta de "orgánico" La etiqueta de “orgánico” en un producto, especialmente un alimento, se ha convertido en una fórmula mágica que nos hace sentirnos bien al tiempo que gastamos dinero extra para obtener un bienestar prometido. Sin embargo esta industria, la de la comida orgánica, al menos en su versión de supermercado, se ha convertido en una enorme fantasía cooptada por las grandes corporaciones de las cuales supuestamente huyen las personas que compran productos orgánicos. En una lógica perversa el negocio parece ser redondo. Primero grandes corporaciones, del llamado Big Food, llenan los alimentos de aditivos, conservadores y demás “químicos” que contaminan la salud de los consumidores; se crea un movimiento de conciencia en torno a estos alimentos y se genera una industria que busca salvaguardar el bienestar del consumidor produciendo alimentos a la vieja usanza, manteniendo un estándar de calidad. Se populariza el término orgánico, un tanto difuso, para significar aquellos productos que no involucran métodos de producción moderna tipificados en el uso de pesticidas, fertilizantes químicos y modificación genética–en general que no dañan a los animales y al entorno en el que lo producen. Una especie de purismo ideológico que alimenta. Los químicos son los enemigos –aunque por supuesto todo organismo es químico naturalmente. Buscar alimentarse sanamente y romper con la cadena alimenticia que controlan las grandes corporaciones, regresar a los pequeños productores y otorgarle ese valioso coeficiente, perdido en el proceso industrial, de hacer los alimentos con una intención de nutrir (“hecho con amor” es el slogán favorito), parece algo no solamente positivo sino incluso parte de la evolución humana. Sin embargo, ya sea por los invasivos y malignos tentáculos de las grandes corporaciones o por la ingenuidad del consumidor que lo que compra generalmente son ilusiones que satisfacen su producción de dopamina y reafirman cómodamente lo que quiere que sea la realidad, en muchos casos esta moda de alimentarnos de productos orgánicos no es más que un plácido y frívolo (aunque sea bienintencionado) autoengaño. Y ahora son las mismas compañías, que producen o producían alimentos casi venenosos, las que promueven los alimentos orgánicos, enarbolando un nuevo mito de comunión edénica a partir del poder inmaculado de la comida no alterada por los procesos industriales de la modernidad: un regreso a natura. El New York Times publica un interesante artículo sobre la realidad detrás de la gran industria de los alimentos orgánicos, con un valor anual de hasta 30 mil millones de dólares en ese país. El hecho de que los consumidores estén dispuestos a pagar más dinero por un producto orgánico no ha pasado desapercibido para las grandes corporaciones de alimentos que, recurriendo a su varita mágica, el marketing, han logrado –sin que el consumidor lo perciba– tomar control del mercado e influir en cómo y en qué se etiqueta “orgánico”. Muchas de los grandes nombres de los alimentos orgánicos han sido adquiridos por las grandes corporaciones de alimentos sin que esto llegue al conocimiento del consumidor. Bear Naked, Wholesome & Hearty y Kashi, pertenencen al gigante de los cereales Kellog; Naked Juice es parte de PepsiCo; y detrás de Walnut Acres, Healthy Valley y Spectrum Organics está Heinz, la marca de ketchup cuyo CEO participa en la reuniones Bilderberg. Esto no es todo, Coca-Cola, General Mills, Nestle, Kraft y otras megacorporaciones han “devorado la mayoría de la industria de la comida orgánica en Estados Unidos. Ingredientes puros, producidos localmente en pequeñas granjas familiares, no mucho, que digamos”, escribe Stephanie Storm en el New York Times. ¿Comprarías ese jugo de arándano orgánico si supieras que es producido a fin de cuentas por Coca-Cola? ¿Te sabría igual? La junta directiva del National Organic Standards Board ha permitido el uso de ingredientes como el carragenano, un polisacárido derivado de las algas que incluso ha sido vinculado al cáncer, o del inositol sintético, que, como su nombre lo indica, se manufactura usando procesos químicos. Michael J. Potter, fundador de la compañía pionera de alimentos orgánicos Eden Foods, se niega a poner la etiqueta de orgánico en sus productos, ya que la considera un “fraude”. En la medida en la que las grandes corporaciones han empezado a dominar la junta directiva, que decide los estándares de los alimentos orgánicos, han crecido los ingredientes aprobados por dicha industria. Actualmente existen 250 sustancias “no-orgánica” en la lista; en el 2002 habían solo 77. En diciembre se estuvo apunto de aprobar la utilización de amonio nonanoate, un herbicida –votaron a favor General Mills, Campvell’s Soup, Organic Valley, Whole Foods Market y Earthbound Farms (sólo falta que Monsanto coloque algunos de sus pesticidas en la lista o que sea admitido a la junta directiva y no sería del todo raro que tenga presencia en el mercado bajo una empresa fantasma). Alexis Baden Mayer, director de la Asociación de Consumidores Orgánicos, advierte: “Entiendo que quedan muy pocas compañías 100% orgánicas. Pero ¿en realidad es necesario añadir a una compañía como General Mills que tiene tanto interés en promover la ingeniería genética, promover la nanotecnología y varias otras cosas que son la antítesis de los principios orgánicos para supuestamente garantizar la diversidad?”. Así las cosas en Estados Unidos, pero seguramente también en muchas partes del mundo en las que se adopta el modelo comercial de este país. Especialmente en los grandes supermercados, donde a veces el mismo producto, sólo con la etiqueta mágica de “orgánico”, cuesta casi el doble. Si quieres comer “orgánico” lo mejor que puedes hacer es crecer tu propio alimento o comprarlo a personas conocidas que tengan huertos cerca de donde vives. Aunque claro que puedes seguir comprando comida orgánica en el supermercado y seguramente te sabrá mejor y hará mejor a la salud, bajo el efecto placebo –siempre y cuando esto le gane a la parte de tu cerebro que te dice que estás cayendo en un truco de marketing y acabas de desperdiciar tu dinero. ¿Qué eliges? y ¿en realidad importa?