123igna
Usuario (Argentina)

1) Quisiera ser león de circo, para atravesar esa argolla en llamas. 2) Mamita, sacudime el canelón, que te baño en salsa blanca. 3) Juguemos al diariero... Vos me hacés los pedidos y yo te re-parto. 4) Jugamos al cieguito?. Vos sos un libro en Braile, y yo te leo las perforaciones. 5) Juguemos a la Aduana. Yo vengo de viaje, y vos me revisás el bulto 6) Ayer pasé por tu casa y me tiraste con una llanta; hoy paso de nuevo así me tirás la goma. 7) Ayer pasé por tu casa y ayudarte a cocinar nadie quiso; hoy paso de nuevo, así te revuelvo el guiso. 11) Gorda, si te alambrás el culo te compro una hectárea. 13) Juguemos a los policías, yo soy infantería, y vos... la montada. 14) Yo no quiero tu oro, yo no quiero tu plata, solo quiero el tesoro que tenés entre las patas. 15) Si tu culo fuese una tostada, necesitaría un remo para untarla. 16) Sos tan dulce que si te meto un palo en el culo pareces un chupetín. 17) Quisiera ser ola... para echar espuma sobre tus tetas. 18) Me gustaría ser curita, para tapar ese tajo. 19) Si tu cola fuese un banco.... te la pondría a plazo fijo. 20) Me gustaría ser jubilado... para hacer esa cola. 22) Negra dejá de mover la jaula que se te va a marear la cotorra. 24) Me gustaría ser renacuajo... para nadar en tu zanja. 25) Querés jugar al cementerio? Vos te hacés la muerta y yo te entierro. 26) Bonitas piernas, ¿a qué hora abren?. 28) ¿Jugamos a la basurita?. Vos te tirás al sueloy yo te re-cojo. 30) Tus ojos son dos uvas, tu boca una manzana; qué buena ensalada de frutas que haríamos con mi banana. 31) ¿Querés jugar al mago?. Te hecho un polvo y desaparezco. 32) Ayer pasé por tu casa, y me tiraste una perla. ¿Por qué no me tirás la concha que no sé dónde ponerla? 33) Te puedo decir morocha de labios gruesos...o preferis que te diga negra conchuda? 34) Corazón de arroz, la que me cuelga es para vos 35) El camello muere en la arena, el aguila muere en la roca y yo me quiero morir acabandote en la boca 36) El veneno de la araña mata a la lagartija..... q veneno tendra tu concha q me acalambra la pija 37) Como del mate chorrea la yerva, asi te va a chorrear el culo cuando te saque la verga 38) Cuando tus ojos me miran mi corazón se acelera, cuando tus labios me sonríen mi piel se eriza y cuando tu me tocas lo único que quiero es acabarte en la boca. 39) En los Andes cae la nieve, en la pampa crece el ombu, y en la zanja de tu culo, toma agua mi ñandu. 40) Comete una manzana que te chupo la concha hasta sacar sidra...

Se ha escrito mucho acerca de la moral y ética al mentir. ¿Será cierto que las mentiras son un “engrasante social”? Entre otros aspectos, podemos distinguir las mentiras blancas de las no tan blancas; y el esconder algunos hechos contra “inventar cuentos” abiertamente. No es fácil dibujar una línea concluyente entre el bien y el mal. Pero, ¿Es necesario decir siempre la verdad? Todo depende; Si la verdad puede resultar cruel para quien hablas, o si puede crear un conflicto irresoluble, es posible que “obviar algunos detalles” sea una opción. Por supuesto que si mentimos con mucha frecuencia para tapar las embarradas que conscientemente hacemos, no sólo es totalmente falto de ética, puede llegar a ser ilegal. De cualquier forma, puede haber momentos en los que esté plenamente justificado que mintamos. Y tal justificación dependerá completamente de la conciencia de cada quien; de ninguna manera aprobamos el uso de este conocimiento para fomentar actitudes y situaciones perniciosas o perjudiciales para quienes te rodean. ¡Eres absoluto responsable de tus actos! - Mi mejor recomendación es aprender a ser honesto todo el tiempo. Este esfuerzo se traduce no sólo en prevenir los conflictos, sino actuar como una mejor persona en todo sentido; también lograrás crear una reputación de credibilidad. - Analiza si mentir va a ser absolutamente necesario. De ser así, trata de tomar la iniciativa en la conversación diciendo sólo parte de lo que te implica. Los mentirosos nunca hablan primero, así que sacar el tema a colación de manera proactiva suavizará en gran medida a tu interlocutor. No trates de verlo como una conversación ocasional, sino más bien como una confesión de algo que te pesa mucho. Despierta la empatía en tu posible acusador. - Debes convencerte que la historia que vas a forjarte es real. No basta con aprendérsela de memoria; tienes que hacer un repaso mental de la “experiencia” que vas a imprimir en tu mente. Esto tiene un doble beneficio: primero, relatarás la anécdota de una manera más natural y será mas fácil prevenir inconsistencias en tu relato. - Pase lo que pase, trata de no desviar tu mirada directamente hacia abajo; esto es muy común al mentir, y puede ser un indicio expreso para cualquier persona, inclusive si no tiene entrenamiento en detección de mentiras. - Controla por completo los movimientos de tus manos. Evita a toda costa los manipuladores , y por ninguna razón te toques la cara, orejas, cuello, etc. Generalmente las personas que simplemente relatan un suceso de memoria, no presentan estos gestos. - Mantén una actitud conversacional casual. A menos que te lo pidan expresamente, no es necesario ver a la gente a los ojos. Recuerda que los mentirosos miran fijamente para ver si su mentira es creída. - No te deseperes si tienes que pensar tus respuestas. Eso nos pasa a todos, inclusive si tenemos que contestar preguntas muy triviales (por ejemplo, qué ropa nos pusimos ayer). - Mantén la complejidad de tu historia bajo mínimos. Trata de adornar lo menos posible. Mientras más detalles menciones, más tendrás que justificar luego. - Ante una acusación, las personas inocentes pueden tornarse agresivas, hacer fuertes réplicas y (al calmarse) tratar de cooperar lo más posible para demostrar su inocencia. ¿Puedes tú reaccionar así a conciencia?