070707
Usuario (Argentina)
Henry Alfred Kissinger, (en inglés [ˈkɪsɪndʒɚ]), nacido Heinz Alfred Kissinger (Fürth, Alemania, 27 de mayo de 1923), es un político germano-estadounidense de origen judío que tuvo una gran influencia sobre la política internacional, no solo de Estados Unidos con respecto a los demás países sino que también directamente sobre variedad de otras naciones. Ejerció como secretario de Estado durante los mandatos presidenciales de Richard Nixon y Gerald Ford, jugando este papel preponderante en la política exterior de Estados Unidos entre 1969 y 1977 y fue consejero de Seguridad Nacional durante todo el mandato inicial presidencial del primero. Kissinger se caracterizó por llevar las riendas de un proceder internacional fuerte pero al mismo tiempo negociador, siendo el artífice de la denominada «política de distensión» con la Unión Soviética y China, país con el cual logró, durante el mandato de Richard Nixon, consolidar excelentes relaciones, así como abrirlos económicamente, situación en la cual casi se logra una paz entre los bloques oriental y occidental, pero que no fue continuada por sus sucesores. Tuvo que hacerse cargo de poner fin a la muy criticada Guerra de Vietnam y gestionar la crisis de la Guerra de Yom Kippur, concibiendo una nueva visión de como llevar la política exterior estadounidense, al colocar como último recurso la intervención militar, siendo este nuevo proceder el que lo llevó a obtener el Premio Nobel de la Paz en 1973, gracias al alto al fuego que logró establecer en Vietnam. Aun así, la controversia ha persistido sobre su figura, debido, mayormente, a la intervención de la CIA en varios Golpes de Estado sucedidos en Latinoamérica durante la década de 1970. Sus críticos lo consideran instigador de genocidios sistemáticos de grupos políticos, estando probadamente ligado a varios regímenes dictatoriales latinoamericanos, tales como el Régimen Militar chileno de Augusto Pinochet o el Proceso de Reorganización Nacional de Argentina, así como por ser el responsable de planes represivos como lo sería la Operación Cóndor, cuya célula de origen habría sido la Escuela de las Américas. Todo esto ha ocasionado que existan numerosas iniciativas que persiguen conseguir su procesamiento ante instancias judiciales internacionales, así como la retirada de su Premio Nobel. En la actualidad, ha pasado a actuar principalmente desde el sector privado, fundó la Kissinger Associates, y es accionista y cofundador de la Kissinger & McLarty Associates, así como miembro de las juntas directivas y asesor de las empresas The Hollinger Group y Gulfstream Aerospace]. Además es rector de la Universidad de Georgetown y sirvió en Indonesia como Asesor General de Gobierno. Igualmente en el 2001, Kissinger fue llamado por el gabinete de George W. Bush para liderar un comité de crisis internacional a causa de los ataques del 11-S así como para que a través de su firma prestase asesoría diplomática y política al gobierno, no obstante Kissinger se retiró poco después de este proyecto. Henry Kissinger es por mucho una de las figuras políticas y de la diplomacia más relevantes de la Historia de los Estados Unidos, tanto como controvertida. Si bien sus méritos en la política internacional son notables (apertura de relaciones con la URSS, China, entre otros), su negativa a devolver el Premio Nobel de la Paz que recibió gracias al alto al fuego que hubo en la Guerra de Vietnam y que posteriormente se rompió, así como las decenas de acusaciones de colaborar e incluso promover regímenes dictatoriales y acciones terroristas en diferentes partes del mundo, que cometieron severas violaciones a los Derechos Humanos, han ocasionado que su persona haya sido duramente criticada desde numerosas entidades tanto como por personalidades de la política o intelectuales, siendo algunos de los más conocidos el juez español Baltasar Garzón, asesor del Tribunal de la Haya, quien intentó fallidamente procesarlo por violaciones a los Derechos Humanos, y el periodista y escritor Christopher Hitchens, autor del best-seller Juicio a Kissinger. Intervencion en America Latina Bajo el mando diplomático de Kissinger Estados Unidos continuó reconociendo y manteniendo relaciones con gobiernos de derecha, ya fuesen dictatoriales o democráticos, respaldando y estableciendo tratados y alianzas estratégicas con cada uno de ellos, con el fin último de asegurar el predominio de las tendencias capitalistas y neoliberalistas, por sobre las izquierdistas, comunistas y socialistas en la región. Pero Kissinger llegaría más lejos que cualquiera de sus predecesores en esta región. Kissinger respaldó y fue clave para el ascenso de tres importantes dictadura en el Cono Sur, el Régimen militar de Augusto Pinochet en Chile y el Proceso de Reorganización Nacional en Argentina y la Dictadura cívico-militar en Uruguay (1973-1985). Además desarrolló y aplicó la Operación Cóndor, un plan ofensivo en contra de las facciones comunistas en Latinoamérica. Cuba Tras la Revolución Cubana, liderada por Fidel Castro, que se había consolidado en el poder desde 1960, Estados Unidos había venido teniendo todo tipo de confrontaciones diplomáticas con Cuba. El país, ahora orientado hacia el comunismo y el socialismo, se convirtió en un problema para EE.UU., que aspiraba mantener a la región latinoamericana limpia de cualquier tendencia de izquierda. Bajo tales aspiraciones, las relaciones entre Cuba y Estados Unidos fueron interrumpidas y el primero trató de consolidar todo tipo de problemas para la Isla Rebelde, logrando aislarla internacionalmente, además de aplicar embargos económicos, e incluso durante el gobierno de Kennedy, se llevó a cabo la Invasión de la Bahía de Cochinos, un ataque al territorio cubano. No obstante, Kissinger inicialmente consideraba que era momento de mejorar las relaciones entre Cuba y Estados Unidos, rotas desde 1961 (todo el comercio de Exxon Mobil cubano había sido bloqueado en febrero de 1962, unas semanas después de la exclusión de Cuba de la Organización de los Estados Americanos, debido a la presión estadounidense). Sin embargo, rápidamente cambió de opinión y siguió la política de John F. Kennedy. Después de la participación de las fuerzas armadas revolucionarias de Cuba en las luchas de liberación en Angola y Mozambique, Kissinger determinó que a menos que Cuba retirase sus fuerzas no podrían normalizarse las relaciones entre ambos países, a lo cual Cuba se negó. Panama La Alianza para el progreso de John F. Kennedy finalizó en 1973. En consecuencia, era necesario empezar a determinar cuales serían las acciones a tomar con respecto a un valioso activo comercial internacional, el Canal de Panamá. Kissinger, se encargó de que en 1974 comenzaran las negociaciones sobre un nuevo asentamiento en el Canal de Panamá. Si bien el Secretario de Estado estadounidense, no logró llevar a cabo la firma de un nuevo tratado, sí fue el responsable de prepararla, siendo a escasos meses de haber asumido la presidencia, que Jimmy Carter llevó a cabo los Tratados Torrijos-Carter y la entrega del canal al control panameño. Intervencion en Chile Reunion Kissinger-Pinochet El candidato presidencial del Partido Socialista de Chile, Salvador Allende, había sido elegido democráticamente en 1970 para el puesto de presidente, con un 36,3 %, una mayoría relativa. Automáticamente, en Estados Unidos, la reacción no se hizo esperar, la preocupación general era incontrolable en Washington, D.C. debido al nuevo presidente chileno, abiertamente socialista y con inclinaciones a favor de Fidel Castro y su Revolución Cubana. Allende intentaría llevar a cabo pacíficamente su programa de gobierno de profundas reformas para la época en lo político, económico y cultural. Kissinger fue, particularmente, el mayor defensor de la necesidad de intervenir en Chile, considerando su gobierno como «comunista», y una amenaza de germen peligroso para el orden en la región, llegando a afirmar lo siguiente: " No veo por qué tenemos esperar y permitir que un país se vuelva comunista debido a la irresponsabilidad de su propio pueblo. " Kissinger era presidente del poderoso Comité 40, una organización de alto nivel y al lado de representantes del Departamento del Estado, de la CIA y del Pentágono, tomaban decisiones y medidas acerca de las situaciones relacionadas con el comunismo nacional e internacionalmente. La administración de Nixon autorizó la Agencia Central de Inteligencia (CIA) para fomentar un golpe de Estado militar que impidiese la toma de posesión de Allende, pero el plan no tuvo éxito. El grado de participación de Kissinger en estos planes es mayor al que se creía, existiendo documentos y archivos desclasificados, que demuestran que Kissinger no sólo era consciente de las operaciones de EE.UU. y la CIA en Chile, sino que él era el principal artífice detrás de tales operaciones. Mónica Gónzalez, reconocida periodista chilena ganadora del premio Cabot de la Universidad de Columbia y autora del libro La Conjura afirma: “El gobierno de Allende era un peligro que EE.UU. no se podía permitir por sus intereses políticos y económicos." Además, la misma Mónica González, afirmó respecto a Kissinger lo siguiente: La verdad es que el papel de Henry Kissinger es crucial, pues es el hombre más importante de Estados Unidos, que respalda la decisión de dar el golpe. Las relaciones entre los gobiernos de Estados Unidos y Chile permanecieron heladas durante el mandato de Salvador Allende, siendo el hito que marcó el inicio de este distanciamientos la completa nacionalización de la industria minera de cobre chilena, hasta entonces, prácticamente propiedad de Estados Unidos, mediante la filial chilena de la estadounidense ITT Corporation, así como otras empresas chilenas. Estados Unidos afirmó que el gobierno chileno había devaluado enormemente una compensación equitativa para la nacionalización restando lo que consideró «beneficios extraordinarios». Por lo tanto, los Estados Unidos consideró implementar sanciones de orden económico, pero nunca llegaron a ser aplicadas. La CIA también proporcionó financiamiento para las huelgas masivas antigubernamentales en 1972 y 1973. La CIA, actuando en virtud de la aprobación del Comité 40 (del que Kissinger era presidente), participó en varias acciones encubiertas en Chile durante este período, ideando lo que en efecto fue un golpe de estado constitucional y, cuando esto fracasó, permaneció en contacto con elementos antigubernamentales. La CIA se enteró de una gran cantidad de asociaciones, planes y organizaciones clandestinas que buscaban establecer una dictadura militar. Aunque intencionalmente se negó a ayudar materialmente a cualquiera de ellos, también alienta a varios de estos grupos y no hizo nada para evitarlos. Aseguró a los conspiradores que tal evento sería bienvenido en Washington y Estados Unidos, se encargaría de omitir cualquier mención acerca de posibles violaciones de los derechos humanos. El 11 de septiembre de 1973, el presidente Allende se suicidó durante el golpe de estado lanzado por el comandante en jefe de Ejército Augusto Pinochet, quien se convirtió en Presidente de facto de Chile y que ejercería una dictadura sobre el país, durante 17 años. Un documento publicado por la CIA en 2000 titulado CIA, Actividades en Chile reveló que la CIA apoyó activamente la junta militar tras el derrocamiento de Allende y que tenía muchos de los oficiales de Pinochet en pagos contactos de la CIA, a pesar de que muchos eran conocidos por estar involucrados en notorias violaciones de los derechos humanos, hasta que el candidato Demócrata Jimmy Carter derrotó al Presidente Gerald Ford en 1976. El 16 de septiembre de 1973, cinco días después de que Augusto Pinochet había asumido el poder, el siguiente intercambio sobre el golpe de estado tuvo lugar entre Kissinger y el Presidente Nixon: "Nixon: ¿Hay algo nuevo que sea de importancia? Kissinger: Nada grave. Lo de Chile es cuestión de consolidación y por supuesto los periódicos son sangre por todos lados porque un gobierno procomunista ha sido derrocado. Nixon: ¡es que acaso eso no es nada, ¿qué acaso eso no es algo de importancia?!. Kissinger: simplemente están de luto, en vez de celebrar, me refiero, en el período de Eisenhower hubiésemos sido héroes. Nixon: bueno, pero como tú bien sabes, nuestra mano no debe detectarse en este caso. Kissinger: Si, de eso na hay duda. Me refiero a que les ayudamos crea las condiciones tan grandes como sea posible. Nixon: Muy Bien. Y eso es lo que se va a hacer".' 'Esta conversación tuvo lugar cinco días después del golpe de Estado de Pinochet, contra el presidente Salvador Allende En 1976, Kissinger canceló una carta que fue enviada a Chile advirtiéndoles contra la realización de cualquier asesinato político. Orlando Letelier fue asesinado poco después, en Washington, D.C. con un coche bomba el 21 de septiembre de 1976, justo el día que la carta iba a ser enviada. En un memorándum el 30 de agosto de 1976, Shlaudeman discutieron la posibilidad de que el Embajador de Estados Unidos en Uruguay podría poner en peligro al ofrecer una advertencia contra el asesinato. El Embajador de Estados Unidos en Chile dijo que Augusto Pinochet podría tomar como un insulto cualquier inferencia que estaba relacionado con el parcelas de asesinato. Intervencion en Argentina Kissinger tomó una línea similar como él había hecho en Chile cuando el argentino militar, dirigido por Jorge Rafael Videla, derrocó el gobierno de Isabel Perón en 1976 con un proceso llamado "Proceso de reorganización nacional" por los militares, con la que consolidó el poder, lanzamiento de brutales represalias y "desapariciones" contra opositores políticos. Durante una reunión con el Ministro de Relaciones Exteriores argentino, vicealmirante César Augusto Guzzetti, Kissinger le aseguró que Estados Unidos era un aliado, pero le urgió a "volver a procedimientos normales", rápidamente antes de que el Congreso de Estados Unidos volviese a reunirse y tuvieron la oportunidad de considerar las sanciones. En ocasión del golpe de estado de Argentina, el 24 de marzo de 1976, alentó y apoyó a la Junta Militar a que tomara el poder. Lo han acusado de complicidad y del estímulo en la eliminación y "desaparición" sistemática de miles de opositores cometidas por la Junta Militar de Argentina del autodenominado proceso de reorganización nacional o "guerra sucia" según han denominado varios historiadores. La aceptación de la "guerra sucia" argentina por parte de Kissinger (quien en aquel momento era Secretario de Estado de Estados Unidos) ha sido confirmada oficialmente por archivos desclasificados el Archivo Nacional de Seguridad de los Estados Unidos (The National Security Archive). En estos archivos se confirma de Kissinger, entre otras frases hacia la Junta militar en referencia a la guerra sucia: Si pueden terminar antes de que vuelva el congreso mejor. Intervencion en Colombia Durante el mandato del Frente Nacional, se supone que ayudó a la emancipación y posterior extensión del mismo en la presidencia colombiana, aparte de que desde su puesto logró promover la asesoría militar al ejército de la nación suramericana por medio de asesores de la CIA en la enseñanza de técnicas de tortura y asesinato encubierto a líderes sindicales de la oposición local, en el marco de la muy célebre y odiada serie de dictaduras amparadas en el continente y conocidas por ser sostenidas desde las operaciones de asesinatos sistemáticos promovidas desde la Operación Cóndor. Plan Condor La Operación Cóndor, fue una plan de coordinación de operaciones entre las cúpulas de los regímenes dictatoriales del Cono Sur de América —Chile, Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay y Bolivia— y con la CIA de los EE. UU., llevada a cabo en las décadas de 1970 y 1980. Enmarcada en la Doctrina Truman, esta coordinación se tradujo en "el seguimiento, vigilancia, detención, interrogatorios con apremios psico-físicos, traslados entre países y desaparición o muerte de personas consideradas por dichos regímenes como "subversivas del orden instaurado o contrarias al pensamiento político o ideológico opuesto, o no compatible con las dictaduras militares de la región". El Plan Cóndor se constituyó en una organización clandestina internacional para la práctica del terrorismo de Estado que instrumentó el asesinato y desaparición de decenas de miles de opositores a las mencionadas dictaduras, la mayoría de ellos pertenecientes a movimientos de la izquierda política. Se afirma que Kissinger, en su odisea por mantener Latinoamérica libre del comunismo y cualquier otra corriente de izquierda, habría sido el responsable o por lo menos un personaje clave en la creación, planificación y puesta en marcha de la Operación Cóndor, dado que para el año en que ésta comenzó a funcionar, 1970, Kissinger ya era Consejero de Seguridad Nacional, además de que es bien sabido que gracias a él el Cono Sur, pasó a estar dominado por dictaduras y en su desempeño como Secretario de Estado, mantuvo una política eficaz en contra de cualquier intento de expansión ideológica y política de orden izquierdista. La Operación Cóndor, se desarrolló durante más de siete años, bajo la supervisión de Kissinger, siendo sólo en sus etapas finales, ya hacia 1980, cuando este dejó de ejercer la Secretaría de Estado de EE.UU., las únicas en las que quizá no haya tenido inherencia.

Judio no esta dicho de forma despectiva es su religion Henry Alfred Kissinger, (en inglés [ˈkɪsɪndʒɚ]), nacido Heinz Alfred Kissinger (Fürth, Alemania, 27 de mayo de 1923), es un político germano-estadounidense de origen judío que tuvo una gran influencia sobre la política internacional, no solo de Estados Unidos con respecto a los demás países sino que también directamente sobre variedad de otras naciones. Ejerció como secretario de Estado durante los mandatos presidenciales de Richard Nixon y Gerald Ford, jugando este papel preponderante en la política exterior de Estados Unidos entre 1969 y 1977 y fue consejero de Seguridad Nacional durante todo el mandato inicial presidencial del primero. Kissinger se caracterizó por llevar las riendas de un proceder internacional fuerte pero al mismo tiempo negociador, siendo el artífice de la denominada «política de distensión» con la Unión Soviética y China, país con el cual logró, durante el mandato de Richard Nixon, consolidar excelentes relaciones, así como abrirlos económicamente, situación en la cual casi se logra una paz entre los bloques oriental y occidental, pero que no fue continuada por sus sucesores. Tuvo que hacerse cargo de poner fin a la muy criticada Guerra de Vietnam y gestionar la crisis de la Guerra de Yom Kippur, concibiendo una nueva visión de como llevar la política exterior estadounidense, al colocar como último recurso la intervención militar, siendo este nuevo proceder el que lo llevó a obtener el Premio Nobel de la Paz en 1973, gracias al alto al fuego que logró establecer en Vietnam. Aun así, la controversia ha persistido sobre su figura, debido, mayormente, a la intervención de la CIA en varios Golpes de Estado sucedidos en Latinoamérica durante la década de 1970. Sus críticos lo consideran instigador de genocidios sistemáticos de grupos políticos, estando probadamente ligado a varios regímenes dictatoriales latinoamericanos, tales como el Régimen Militar chileno de Augusto Pinochet o el Proceso de Reorganización Nacional de Argentina, así como por ser el responsable de planes represivos como lo sería la Operación Cóndor, cuya célula de origen habría sido la Escuela de las Américas. Todo esto ha ocasionado que existan numerosas iniciativas que persiguen conseguir su procesamiento ante instancias judiciales internacionales, así como la retirada de su Premio Nobel. En la actualidad, ha pasado a actuar principalmente desde el sector privado, fundó la Kissinger Associates, y es accionista y cofundador de la Kissinger & McLarty Associates, así como miembro de las juntas directivas y asesor de las empresas The Hollinger Group y Gulfstream Aerospace]. Además es rector de la Universidad de Georgetown y sirvió en Indonesia como Asesor General de Gobierno. Igualmente en el 2001, Kissinger fue llamado por el gabinete de George W. Bush para liderar un comité de crisis internacional a causa de los ataques del 11-S así como para que a través de su firma prestase asesoría diplomática y política al gobierno, no obstante Kissinger se retiró poco después de este proyecto. Henry Kissinger es por mucho una de las figuras políticas y de la diplomacia más relevantes de la Historia de los Estados Unidos, tanto como controvertida. Si bien sus méritos en la política internacional son notables (apertura de relaciones con la URSS, China, entre otros), su negativa a devolver el Premio Nobel de la Paz que recibió gracias al alto al fuego que hubo en la Guerra de Vietnam y que posteriormente se rompió, así como las decenas de acusaciones de colaborar e incluso promover regímenes dictatoriales y acciones terroristas en diferentes partes del mundo, que cometieron severas violaciones a los Derechos Humanos, han ocasionado que su persona haya sido duramente criticada desde numerosas entidades tanto como por personalidades de la política o intelectuales, siendo algunos de los más conocidos el juez español Baltasar Garzón, asesor del Tribunal de la Haya, quien intentó fallidamente procesarlo por violaciones a los Derechos Humanos, y el periodista y escritor Christopher Hitchens, autor del best-seller Juicio a Kissinger. Intervencion en America Latina Bajo el mando diplomático de Kissinger Estados Unidos continuó reconociendo y manteniendo relaciones con gobiernos de derecha, ya fuesen dictatoriales o democráticos, respaldando y estableciendo tratados y alianzas estratégicas con cada uno de ellos, con el fin último de asegurar el predominio de las tendencias capitalistas y neoliberalistas, por sobre las izquierdistas, comunistas y socialistas en la región. Pero Kissinger llegaría más lejos que cualquiera de sus predecesores en esta región. Kissinger respaldó y fue clave para el ascenso de tres importantes dictadura en el Cono Sur, el Régimen militar de Augusto Pinochet en Chile y el Proceso de Reorganización Nacional en Argentina y la Dictadura cívico-militar en Uruguay (1973-1985). Además desarrolló y aplicó la Operación Cóndor, un plan ofensivo en contra de las facciones comunistas en Latinoamérica. Cuba Tras la Revolución Cubana, liderada por Fidel Castro, que se había consolidado en el poder desde 1960, Estados Unidos había venido teniendo todo tipo de confrontaciones diplomáticas con Cuba. El país, ahora orientado hacia el comunismo y el socialismo, se convirtió en un problema para EE.UU., que aspiraba mantener a la región latinoamericana limpia de cualquier tendencia de izquierda. Bajo tales aspiraciones, las relaciones entre Cuba y Estados Unidos fueron interrumpidas y el primero trató de consolidar todo tipo de problemas para la Isla Rebelde, logrando aislarla internacionalmente, además de aplicar embargos económicos, e incluso durante el gobierno de Kennedy, se llevó a cabo la Invasión de la Bahía de Cochinos, un ataque al territorio cubano. No obstante, Kissinger inicialmente consideraba que era momento de mejorar las relaciones entre Cuba y Estados Unidos, rotas desde 1961 (todo el comercio de Exxon Mobil cubano había sido bloqueado en febrero de 1962, unas semanas después de la exclusión de Cuba de la Organización de los Estados Americanos, debido a la presión estadounidense). Sin embargo, rápidamente cambió de opinión y siguió la política de John F. Kennedy. Después de la participación de las fuerzas armadas revolucionarias de Cuba en las luchas de liberación en Angola y Mozambique, Kissinger determinó que a menos que Cuba retirase sus fuerzas no podrían normalizarse las relaciones entre ambos países, a lo cual Cuba se negó. Panama La Alianza para el progreso de John F. Kennedy finalizó en 1973. En consecuencia, era necesario empezar a determinar cuales serían las acciones a tomar con respecto a un valioso activo comercial internacional, el Canal de Panamá. Kissinger, se encargó de que en 1974 comenzaran las negociaciones sobre un nuevo asentamiento en el Canal de Panamá. Si bien el Secretario de Estado estadounidense, no logró llevar a cabo la firma de un nuevo tratado, sí fue el responsable de prepararla, siendo a escasos meses de haber asumido la presidencia, que Jimmy Carter llevó a cabo los Tratados Torrijos-Carter y la entrega del canal al control panameño. Intervencion en chile reunion pinochet kissinger El candidato presidencial del Partido Socialista de Chile, Salvador Allende, había sido elegido democráticamente en 1970 para el puesto de presidente, con un 36,3 %, una mayoría relativa. Automáticamente, en Estados Unidos, la reacción no se hizo esperar, la preocupación general era incontrolable en Washington, D.C. debido al nuevo presidente chileno, abiertamente socialista y con inclinaciones a favor de Fidel Castro y su Revolución Cubana. Allende intentaría llevar a cabo pacíficamente su programa de gobierno de profundas reformas para la época en lo político, económico y cultural. Kissinger fue, particularmente, el mayor defensor de la necesidad de intervenir en Chile, considerando su gobierno como «comunista», y una amenaza de germen peligroso para el orden en la región, llegando a afirmar lo siguiente: " No veo por qué tenemos esperar y permitir que un país se vuelva comunista debido a la irresponsabilidad de su propio pueblo. " Kissinger era presidente del poderoso Comité 40, una organización de alto nivel y al lado de representantes del Departamento del Estado, de la CIA y del Pentágono, tomaban decisiones y medidas acerca de las situaciones relacionadas con el comunismo nacional e internacionalmente. La administración de Nixon autorizó la Agencia Central de Inteligencia (CIA) para fomentar un golpe de Estado militar que impidiese la toma de posesión de Allende, pero el plan no tuvo éxito. El grado de participación de Kissinger en estos planes es mayor al que se creía, existiendo documentos y archivos desclasificados, que demuestran que Kissinger no sólo era consciente de las operaciones de EE.UU. y la CIA en Chile, sino que él era el principal artífice detrás de tales operaciones. Mónica Gónzalez, reconocida periodista chilena ganadora del premio Cabot de la Universidad de Columbia y autora del libro La Conjura afirma: “El gobierno de Allende era un peligro que EE.UU. no se podía permitir por sus intereses políticos y económicos." Además, la misma Mónica González, afirmó respecto a Kissinger lo siguiente: La verdad es que el papel de Henry Kissinger es crucial, pues es el hombre más importante de Estados Unidos, que respalda la decisión de dar el golpe. Las relaciones entre los gobiernos de Estados Unidos y Chile permanecieron heladas durante el mandato de Salvador Allende, siendo el hito que marcó el inicio de este distanciamientos la completa nacionalización de la industria minera de cobre chilena, hasta entonces, prácticamente propiedad de Estados Unidos, mediante la filial chilena de la estadounidense ITT Corporation, así como otras empresas chilenas. Estados Unidos afirmó que el gobierno chileno había devaluado enormemente una compensación equitativa para la nacionalización restando lo que consideró «beneficios extraordinarios». Por lo tanto, los Estados Unidos consideró implementar sanciones de orden económico, pero nunca llegaron a ser aplicadas. La CIA también proporcionó financiamiento para las huelgas masivas antigubernamentales en 1972 y 1973. La CIA, actuando en virtud de la aprobación del Comité 40 (del que Kissinger era presidente), participó en varias acciones encubiertas en Chile durante este período, ideando lo que en efecto fue un golpe de estado constitucional y, cuando esto fracasó, permaneció en contacto con elementos antigubernamentales. La CIA se enteró de una gran cantidad de asociaciones, planes y organizaciones clandestinas que buscaban establecer una dictadura militar. Aunque intencionalmente se negó a ayudar materialmente a cualquiera de ellos, también alienta a varios de estos grupos y no hizo nada para evitarlos. Aseguró a los conspiradores que tal evento sería bienvenido en Washington y Estados Unidos, se encargaría de omitir cualquier mención acerca de posibles violaciones de los derechos humanos. El 11 de septiembre de 1973, el presidente Allende se suicidó durante el golpe de estado lanzado por el comandante en jefe de Ejército Augusto Pinochet, quien se convirtió en Presidente de facto de Chile y que ejercería una dictadura sobre el país, durante 17 años. Un documento publicado por la CIA en 2000 titulado CIA, Actividades en Chile reveló que la CIA apoyó activamente la junta militar tras el derrocamiento de Allende y que tenía muchos de los oficiales de Pinochet en pagos contactos de la CIA, a pesar de que muchos eran conocidos por estar involucrados en notorias violaciones de los derechos humanos, hasta que el candidato Demócrata Jimmy Carter derrotó al Presidente Gerald Ford en 1976. El 16 de septiembre de 1973, cinco días después de que Augusto Pinochet había asumido el poder, el siguiente intercambio sobre el golpe de estado tuvo lugar entre Kissinger y el Presidente Nixon: "Nixon: ¿Hay algo nuevo que sea de importancia? Kissinger: Nada grave. Lo de Chile es cuestión de consolidación y por supuesto los periódicos son sangre por todos lados porque un gobierno procomunista ha sido derrocado. Nixon: ¡es que acaso eso no es nada, ¿qué acaso eso no es algo de importancia?!. Kissinger: simplemente están de luto, en vez de celebrar, me refiero, en el período de Eisenhower hubiésemos sido héroes. Nixon: bueno, pero como tú bien sabes, nuestra mano no debe detectarse en este caso. Kissinger: Si, de eso na hay duda. Me refiero a que les ayudamos crea las condiciones tan grandes como sea posible. Nixon: Muy Bien. Y eso es lo que se va a hacer".' 'Esta conversación tuvo lugar cinco días después del golpe de Estado de Pinochet, contra el presidente Salvador Allende En 1976, Kissinger canceló una carta que fue enviada a Chile advirtiéndoles contra la realización de cualquier asesinato político. Orlando Letelier fue asesinado poco después, en Washington, D.C. con un coche bomba el 21 de septiembre de 1976, justo el día que la carta iba a ser enviada. En un memorándum el 30 de agosto de 1976, Shlaudeman discutieron la posibilidad de que el Embajador de Estados Unidos en Uruguay podría poner en peligro al ofrecer una advertencia contra el asesinato. El Embajador de Estados Unidos en Chile dijo que Augusto Pinochet podría tomar como un insulto cualquier inferencia que estaba relacionado con el parcelas de asesinato. Intervencion en Argentina Kissinger tomó una línea similar como él había hecho en Chile cuando el argentino militar, dirigido por Jorge Rafael Videla, derrocó el gobierno de Isabel Perón en 1976 con un proceso llamado "Proceso de reorganización nacional" por los militares, con la que consolidó el poder, lanzamiento de brutales represalias y "desapariciones" contra opositores políticos. Durante una reunión con el Ministro de Relaciones Exteriores argentino, vicealmirante César Augusto Guzzetti, Kissinger le aseguró que Estados Unidos era un aliado, pero le urgió a "volver a procedimientos normales", rápidamente antes de que el Congreso de Estados Unidos volviese a reunirse y tuvieron la oportunidad de considerar las sanciones.En ocasión del golpe de estado de Argentina, el 24 de marzo de 1976, alentó y apoyó a la Junta Militar a que tomara el poder. Lo han acusado de complicidad y del estímulo en la eliminación y "desaparición" sistemática de miles de opositores cometidas por la Junta Militar de Argentina del autodenominado proceso de reorganización nacional o "guerra sucia" según han denominado varios historiadores. La aceptación de la "guerra sucia" argentina por parte de Kissinger (quien en aquel momento era Secretario de Estado de Estados Unidos) ha sido confirmada oficialmente por archivos desclasificados el Archivo Nacional de Seguridad de los Estados Unidos (The National Security Archive). En estos archivos se confirma de Kissinger, entre otras frases hacia la Junta militar en referencia a la guerra sucia: Si pueden terminar antes de que vuelva el congreso mejor Colombia Durante el mandato del Frente Nacional, se supone que ayudó a la emancipación y posterior extensión del mismo en la presidencia colombiana, aparte de que desde su puesto logró promover la asesoría militar al ejército de la nación suramericana por medio de asesores de la CIA en la enseñanza de técnicas de tortura y asesinato encubierto a líderes sindicales de la oposición local, en el marco de la muy célebre y odiada serie de dictaduras amparadas en el continente y conocidas por ser sostenidas desde las operaciones de asesinatos sistemáticos promovidas desde la Operación Cóndor. El plan condor La Operación Cóndor, fue una plan de coordinación de operaciones entre las cúpulas de los regímenes dictatoriales del Cono Sur de América —Chile, Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay y Bolivia— y con la CIA de los EE. UU., llevada a cabo en las décadas de 1970 y 1980. Enmarcada en la Doctrina Truman, esta coordinación se tradujo en "el seguimiento, vigilancia, detención, interrogatorios con apremios psico-físicos, traslados entre países y desaparición o muerte de personas consideradas por dichos regímenes como "subversivas del orden instaurado o contrarias al pensamiento político o ideológico opuesto, o no compatible con las dictaduras militares de la región". El Plan Cóndor se constituyó en una organización clandestina internacional para la práctica del terrorismo de Estado que instrumentó el asesinato y desaparición de decenas de miles de opositores a las mencionadas dictaduras, la mayoría de ellos pertenecientes a movimientos de la izquierda política. Se afirma que Kissinger, en su odisea por mantener Latinoamérica libre del comunismo y cualquier otra corriente de izquierda, habría sido el responsable o por lo menos un personaje clave en la creación, planificación y puesta en marcha de la Operación Cóndor, dado que para el año en que ésta comenzó a funcionar, 1970, Kissinger ya era Consejero de Seguridad Nacional, además de que es bien sabido que gracias a él el Cono Sur, pasó a estar dominado por dictaduras y en su desempeño como Secretario de Estado, mantuvo una política eficaz en contra de cualquier intento de expansión ideológica y política de orden izquierdista. La Operación Cóndor, se desarrolló durante más de siete años, bajo la supervisión de Kissinger, siendo sólo en sus etapas finales, ya hacia 1980, cuando este dejó de ejercer la Secretaría de Estado de EE.UU., las únicas en las que quizá no haya tenido inherencia.